Spain

Mejorar las competencias y su ajuste con las demandas del mercado de trabajo contribuiría a la creación de empleo y al crecimiento en España

 

26/04/2018 - De acuerdo con un nuevo informe de la OCDE, España debería intensificar el apoyo a los desempleados, además de ampliar la educación y formación profesionales, como parte de una serie de reformas destinadas a promover un mejor aprovechamiento de las competencias y contribuir a la creación de empleo y al crecimiento.

 

Según el informe Getting Skills Right: Spain la polarización de la demanda de competencias es mucho más marcada en este país que en otros de la OCDE, ya que gran parte de los puestos de trabajo requieren unos niveles de educación o muy bajos o muy altos.

 

“Las políticas implementadas en los últimos años están dando frutos, siendo de destacar la modernización de la formación profesional y el nuevo modelo de formación profesional dual, cuyo impacto sobre el descenso del abandono educativo temprano ha sido notable,” ha afirmado la directora adjunta de Educación y Competencias de la OCDE, Montserrat Gomendio, en la presentación del informe en Madrid. “Los retos más importantes están relacionados con la necesidad de equipar a las personas con mayores niveles de competencias para afrontar los desafíos de la digitalización y la globalización. En este aspecto los grupos más vulnerables son los “ninis”, los desempleados de larga duración y los adultos con bajos niveles de competencias. Es necesario por tanto continuar la lucha contra el abandono educativo temprano, así como la mejora de la calidad del sistema educativo en su conjunto. Además es necesario abordar la transición del modelo educativo tradicional al aprendizaje a lo largo de la vida, desarrollar nuevos modelos de formación para adultos, y promover un uso más eficiente de las competencias en el trabajo.”

 

El Gobierno y otras partes interesadas han adoptado una serie de iniciativas que pretenden adaptar la oferta de competencias a la demanda, entre otras un portal nacional de empleo, políticas destinadas a ayudar a los desempleados de larga duración, un modelo dual actualizado de formación basada en el trabajo y la introducción de reformas en el sistema de formación profesional. 

 

Aunque todavía quedan otras dificultades por superar. El desempeño de los adultos españoles en competencias de comprensión lectora y matemáticas básicas es uno de los más bajos si se compara con el resto de los países de la OCDE. Incluso los titulados universitarios con un rendimiento académico superior al promedio nacional muestran  puntuaciones medias más bajas en competencias de lecto-escritura de su grupo de homólogos en los países de la OCDE.

 

Todavía hay margen de actuación para adaptar la oferta de competencias a la demanda. El informe destaca como podría resultar útil centrar la formación de empleados y desempleados financiada con fondos públicos en  las competencias más demandadas, así como aumentar las oportunidades para que los adultos realicen una formación continua.

 

A pesar del elevado y persistente desempleo, en comparación con otros países de la OCDE, España invierte relativamente poco en sistemas de formación y ayuda a la búsqueda de empleo dirigidos a los desempleados. Los trabajadores del servicio público de empleo español están saturados, ya que a cada uno se le asignan 721 demandantes de empleo, cifra que contrasta con la inferior a 50 demandantes de empleo por trabajador de Alemania. El Gobierno debería proseguir con sus planes para introducir una herramienta de perfilado estadístico de competencias, con el fin de mejorar la orientación de los servicios públicos de empleo, como han hecho muchos otros países de la OCDE.

 

Debería reducirse el uso de ayudas a la contratación, lo cual liberaría recursos para cubrir la oferta de formación necesaria y ayudar a superar las carencias de los demandantes de empleo en lo que a competencias se refiere, aparte de mejorar su empleabilidad a largo plazo. Los nuevos cheques formación para desempleados deben emplearse en instituciones acreditadas y centrarse en las competencias que se demandan.

 

La empleabilidad de los adultos se ve menoscabada por sus escasas competencias básicas y por un numero insuficiente de opciones de aprendizaje que puedan ayudarles. Pese a que existe formación para adultos gratuita en competencias básicas, actualmente las tasas de participación son muy bajas. España debería plantearse aumentar la flexibilidad de la oferta formativa para adultos en competencias básicas, con miras a promover una mayor participación.

 

Para incentivar económicamente oportunidades de formación continua vinculadas a las personas y no a los puestos de trabajo, España debería plantearse asociar la Cuenta Formación a un sistema de cheques que permita mejorar las competencias y reciclarse según evolucione la demanda de competencias. Finalmente, se podría ofrecer un mayor número de créditos de formación por aquellas competencias y actividades profesionales que escaseen.

 

El informe Getting Skills Right: Spain puede consultarse en https://www.oecd-ilibrary.org/employment/getting-skills-right-spain_9789264282346-en

 

Para obtener más información, la prensa puede ponerse en contacto con la Oficina de Medios de la OCDE (tel. + 33 1 45 24 97 00).

 

La OCDE, que trabaja con más de 100 países, es un foro de política internacional que promueve iniciativas destinadas a mejorar el bienestar económico y social de las personas en todo el mundo. 

 

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