Regulatory reform

Presentación del informe OCDE sobre la política regulatoria de Chile

 

Palabras de Angel Gurría, Secretario General de la OCDE


25 Abril 2016, Santiago, Chile

(Versión preparada para su distribución)

 
Sra. Michelle Bachelet, Presidenta de la República de Chile, Ministro Céspedes, distinguidos invitados, amigas y amigos:


Me da mucho gusto estar de regreso en Chile y quisiera agradecerles que hayan aceptado ser los anfitriones del Tercer diálogo de Expertos en Políticas Públicas: “Política Regulatoria en América Latina”. Son estas iniciativas las que permiten el intercambio de prácticas para tener mejores políticas públicas, y qué mejor marco que este encuentro para presentar el informe de la OCDE sobre Chile en esta materia.


La política regulatoria: clave para el crecimiento incluyente en nuestras sociedades

Una regulación de calidad es clave para el crecimiento incluyente y el bienestar de la población. Contar con marcos regulatorios de calidad resulta imperativo. La crisis financiera y económica ha puesto al descubierto que el descuido de los procesos regulatorios provoca que se mine la confianza en las instituciones públicas y privadas.


Las leyes y regulaciones deben mejorar el día a día de los ciudadanos y de los negocios. Son instrumentos esenciales, junto con los impuestos y el gasto público, para guiar el propósito del quehacer público. Pero, cuando están mal concebidas, pueden ser un obstáculo en los objetivos de proteger al consumidor, preservar el medio ambiente o promover la innovación, al tiempo que imponen costos innecesarios a los ciudadanos y a las empresas.


La mejora de la política regulatoria sigue siendo, por tanto, uno de nuestros principales aliados para estimular la productividad y promover un crecimiento inclusivo que se traduzca en un mayor bienestar para la ciudadanía.


Principales conclusiones del informe: avances significativos, pero muchas cosas por hacer


Este informe sobre “Política Regulatoria en Chile” que hoy le entregamos al gobierno señala que el país ha realizado avances muy significativos.  Por ejemplo, la Agenda Nacional de Productividad, Innovación y Crecimiento es un marco idóneo para utilizar la reforma regulatoria como plataforma para aumentar la productividad y el crecimiento inclusivo, con medidas como el análisis ex–ante de la regulación.


Chile posee también elementos que contribuyen a  mejorar la calidad regulatoria, por ejemplo el hecho de que los borradores de ley deben incluir una justificación e identificar los objetivos a cumplir; y pasan por controles jurídicos y presupuestarios.


La creación del Departamento de Evaluación de la Ley, perteneciente a la Cámara de Diputados de Chile, es también una iniciativa de especial interés, ya que sus evaluaciones ex post ayudan a tomar decisiones basadas en los resultados. De esta forma, se contribuye a diseñar mejores políticas o a ajustar las existentes.


Principales recomendaciones para mejorar la política regulatoria

Nuestro principal mensaje es que es necesario asegurar el mantenimiento de estas buenas prácticas en el ámbito de la política y la gobernanza regulatoria. Dicho esto, el informe identifica oportunidades y espacios para mejorar, y en particular apunta que la falta de un programa integral de reforma regulatoria ha reducido las posibilidades de lograr mejores resultados y un impacto más positivo en el ámbito económico.


Una política regulatoria eficaz tiene componentes básicos que se refuerzan entre sí: debe adoptarse al más alto nivel político, debe contener un marco normativo explícito con indicadores de impacto claramente medibles, y debe proveer una capacidad de gestión ininterrumpida. El estudio sugiere que Chile debe atender tres áreas prioritarias:


La primera es la creación de un órgano responsable de la reforma regulatoria
, idealmente dentro de la oficina presidencial. Éste órgano debe procurar la implementación de una política regulatoria integral, explícita, vinculante y consistente, con objetivos claramente definidos y una estrategia de comunicación propia.


Nos complace que  la medida 33 de la Agenda de Productividad, Innovación y Crecimiento contemple la creación de éste órgano, que además debe elaborar normas y directrices obligatorias para el proceso de creación de leyes y regulaciones. Esto debe incluir, entre otras cosas, prácticas de consulta pública, planeación prospectiva, redacción en un lenguaje sencillo, así como disciplinas de transparencia y rendición de cuentas.


Lograr un enfoque que incluya a todo el gobierno, incluido un órgano que vele por la política regulatoria, no es una tarea fácil ni rápida. No obstante, en 26 de los 34 países de la OCDE ya existe un órgano de este tipo. Chile puede analizar la experiencia de estos países. La OCDE le puede apoyar en este proceso.


La segunda cuestión prioritaria es la introducción de herramientas de gestión y evaluación regulatoria
. Es necesario tener herramientas que permitan tomar decisiones basadas en evidencia y datos, y hacer el proceso regulatorio más participativo mediante la consulta de los actores interesados.


Sabemos que en Chile se han hecho evaluaciones del impacto regulatorio en algunos sectores como con las PyMEs y el medio ambiente. Estos esfuerzos son un paso inicial valioso que debe ampliarse y sistematizarse a toda la administración central del Estado, para asegurar que los reguladores preparen la Evaluación de Impacto Regulatorio ex ante y existan mecanismos de control que revisen su calidad y actualización gradual.


La tercera gran prioridad para Chile que apuntamos en el informe es el fortalecimiento de las capacidades existentes en materia de implementación
. En este sentido, al órgano de supervisión se le debe encomendar la tarea de redactar los principales documentos rectores (como manuales, listas de verificación, folletos) para ayudar a que los ministerios y reguladores se familiaricen con el uso de las herramientas y los procedimientos de la gestión regulatoria.


Todo programa cuyo propósito sea mejorar la calidad de la regulación necesita crear capacidades internas y externas para gestionar el proceso y asegurarse de que la aplicación de las herramientas seleccionadas sea exitosa y viable a lo largo del tiempo. Chile se encuentra en buen momento para definir cuidadosamente las mejores formas de crear capacidades en este campo, incluyendo muy especialmente el nivel sub-nacional.


Presidenta Bachelet, Sr. Ministros, amigas y amigos:

La regulación no es un fin en sí mismo; es una herramienta del gobierno para mejorar la calidad de vida de la población y la eficiencia de la economía.


Chile, que presidirá la reunión ministerial anual de la OCDE los próximos 1 y 2 de junio, ya está liderando los esfuerzos de los países para promover conjuntamente la productividad y la inclusión. Éste será precisamente el tema central de la ministerial, y en este sentido me gustaría resaltar la importancia fundamental de la buena regulación como propulsora de un crecimiento y una productividad que sean inclusivas.


Quiero agradecer y reconocer el compromiso de la Presidenta Bachelet y de su administración para llevar a cabo este primer informe sobre política regulatoria de Chile por parte de la OCDE. Ahora hay que poner manos a la obra para abordar los retos que señala el propio informe y proceder con tres prioridades: implementar, implementar, e implementar. Cuente Usted con el apoyo de la OCDE para hacerlo.


Muchas gracias