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La OCDE y la FAO consideran que los precios de los productos agrícolas se mantienen altos y cada vez más volátiles

 

29/05/2008 - Si bien se espera que los precios de los productos agrícolas disminuyan tras haber alcanzado niveles record en años recientes, también se considera que en los próximos 10 años sobrepasen, en promedio, la media de la década anterior, según la última edición de “Las Perspectivas de la Agricultura” realizada por la OCDE y la FAO.

En el informe se comenta que la actual alza de precios no es la única, ni la más fuerte, que ha ocurrido en las últimas cuatro décadas. Sin embargo, afirma que los precios altos afectarán de manera más significativa a los sectores pobres de la población, de manera particular a aquellos compradores netos de alimentos en las zonas urbanas de los países con ingresos bajos. Además, se enfatiza, que en tanto la ayuda humanitaria es la mejor solución a corto plazo para esta situación, la ayuda a largo plazo debe enfocarse en la mejora de la productividad agrícola, así como en fomentar un crecimiento y desarrollo económico más amplio.

Según dijo el Secretario General de la OCDE, Ángel Gurría, durante el lanzamiento de esta edición en París, "la manera de abordar el aumento de los precios de los alimentos no es a través del proteccionismo, sino de abrir los mercados agrícolas para liberar la capacidad productiva de los agricultores quienes han demostrado su respuesta ante los incentivos del mercado en repetidas ocasiones". Además, enfatizó que "los gobiernos también pueden hacer más para fomentar el crecimiento y el desarrollo en los países pobres a fin de mejorar el poder adquisitivo de las personas más vulnerables de alimentos los compradores."

Los precios de los alimentos y su impacto en la economía mundial serán dos de las cuestiones que se abordarán en la Reunión del Consejo Ministerial de la OCDE que se llevará a cabo en París los días 4 y 5 de junio de 2008. Al mismo tiempo y en una reunión por separado que se llevará a cabo en Roma los días 3,4 y 5 de junio, los Jefes de Estado y de Gobierno de todo el mundo discutirán las políticas y estrategias sobre la manera de mejorar la seguridad alimentaria mundial y el re-lanzamiento de la agricultura en las comunidades rurales de los países en desarrollo.

"Acciones coherentes son necesidades urgentes de de la comunidad internacional para hacer frente al impacto de los precios altos en los hambrientos y los pobres", dijo Jacques Diouf, Director General de la FAO, en la rueda de prensa durante el lanzamiento de esta edición en París. "En la actualidad, alrededor de 862 millones de personas están sufriendo de hambre y malnutrición; esto pone de manifiesto la necesidad de volver a invertir en la agricultura. Debe quedar claro ahora que la agricultura necesita ponerse de nuevo en la agenda de desarrollo".

Según este informe, al comparar los promedios de la próxima década con los anteriores, se prevé que los precios reales (precios nominales corregidos por la inflación) aumenten en un rango menor al 10 por ciento para el arroz y el azúcar, menor al 20 por ciento para el trigo, de alrededor del 30 por ciento para la mantequilla, los cereales y oleaginosas, y en un rango mayor al 50 por ciento para los aceites vegetales.

Se considera también que los precios pueden ser más volátiles al tomar en cuenta principalmente que se espera, primero, que los niveles de existencias sigan a la baja y, segundo, que parte de la demanda de productos básicos agrícolas se vuelva menos sensible a cambios en los precios. El reciente aumento en los fondos de inversión en los mercados de futuros también se contempla pueda convertirse en un factor importante de volatilidad en los precios. Por su parte, el cambio climático se incluye como factor, pues puede afectar a la producción de cultivos y la oferta en formas imprevistas.

El informe dice que si bien la sequía en algunas regiones productoras de grano del mundo, junto con bajos niveles de reservas mundiales, fueron un factor importante – pero transitorio – para los aumentos en los precios de los últimos dos años, los factores más constantes como los elevados precios del petróleo, el cambio de dieta, la urbanización, el crecimiento económico y la expansión de la población, juegan y jugarán un papel trascendental, en comparación con la década anterior, ante la subida de precios en los próximos diez años.

Por su parte, la creciente demanda de biocombustibles es otro factor que contribuye al aumento de los precios. La producción mundial de etanol se triplicó entre el 2000 y el 2007, además se espera que se duplique de nuevo entre 2008 y 2017, llegando a los 127 millones de litros al año. Se considera que la producción de biodiesel crezca de 11 millones de litros al año en 2007 a alrededor de 24 millones de litros de 2017. El crecimiento en la producción de biocombustibles forma parte de la demanda de granos, oleaginosas y azúcar, por lo que ha contribuido al aumento del los precios de los cultivos.

En los países de la OCDE el crecimiento referido en la producción de biocombustibles ha sido impulsado de manera importante, hasta ahora, por las medidas de política pública. Sin embargo, no está claro que los objetivos de estas políticas en materia de seguridad energética, medioambiental y económica se alcanzarán con las actuales tecnologías de producción. El informe sugiere un nuevo examen de las actuales políticas de biocombustibles.

Finalmente, entre otras, las conclusiones del informe son las siguientes:

  • Tanto el consumo como la producción están creciendo de manera más rápida en los países en desarrollo para todos los productos agrícolas básicos, excepto el trigo. En 2017 se espera que estos países dominen el comercio en la mayoría de los productos agrícolas.
  • Los precios altos serán benéficos para muchos agricultores comerciales tanto en países desarrollados como en desarrollo. Sin embargo, muchos agricultores en los países en desarrollo no están vinculados a los mercados y es poco probable que se beneficien de los precios elevados previstos.
  • Se prevé que los mercados de cereales permanezcan reducidos en tanto las reservas tengan pocas probabilidades de regresar a los niveles altos de la década pasada.
  • El consumo de aceites vegetales, tanto de cultivos de semillas oleaginosas y de palma, crecerá más rápido que para otros cultivos durante los próximos 10 años. Este aumento está siendo impulsado por la demanda tanto de alimentos como de biocombustibles.
  • Se espera que las exportaciones mundiales de carne provenientes de Brasil aumenten en un 30 por ciento para el 2017.


Los periodistas podrán obtener una copia del resumen del OECD-FAO Agricultural Outlook 2008-2017 poniéndose en contacto con Luisa Constanza en la División de Medios de la OCDE (luisa.constanza @ oecd.org).

Para mas información de como obtener esta publicación visite: www.oecdbookshop.org

 

 

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