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España se encuentra en la senda de la recuperación, pero siguen existiendo retos para conseguir que el crecimiento sea sostenible e incluyente, según la OCDE

 

8/9/2014-España está emergiendo de una prolongada recesión gracias a un crecimiento moderado y un aumento de su competitividad internacional. Las decisivas reformas fiscales y del sector bancario, así como la favorable política monetaria adoptada por el Banco Central Europeo, han reducido las tensiones financieras y han permitido mejorar las finanzas públicas. No obstante, para consolidar la recuperación y combatir el elevado desempleo es necesario garantizar la plena implementación de las reformas estructurales en curso e impulsar medidas adicionales que mejoren la productividad y la competitividad, según el último Estudio Económico de España elaborado por la OCDE.

 

El Estudio, presentado en Madrid por el secretario general de la OCDE, Ángel Gurría, y por el ministro español de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, pone de manifiesto que la evolución macroeconómica de España mejora paulatinamente. El Estudio prevé un fortalecimiento gradual del crecimiento del PIB en los próximos dos años y una mejora de las finanzas públicas, al tiempo que afirma que el Gobierno debe continuar con sus planes para reducir la deuda pública y privada.

  

“Las valientes reformas aprobadas en los últimos dos años están dando resultados,” ha afirmado el señor Gurría. “La economía vuelve a crecer, se crea empleo, el sector bancario se ha estabilizado y la confianza de los mercados financieros en España se ha incrementado. Ahora resulta fundamental profundizar en estos logros, adoptando nuevas medidas para potenciar el crecimiento, impulsar la productividad, mejorar aún más la competitividad y conseguir que un mayor número de personas obtengan un empleo. Necesitamos también garantizar que la recuperación llegue a todos y que sus beneficios sean compartidos: mucha gente aún pasa dificultades y nadie debe ser olvidado cuando la situación mejora. (Palabras de Ángel Gurría)”

La OCDE subraya que el desempleo es el principal reto económico y social al que se enfrenta España, ya que unos niveles de desempleo tan excepcionalmente elevados como los actuales merman la renta disponible de las familias al tiempo que incrementan la pobreza y la desigualdad. Fortalecer la asistencia en la búsqueda de empleo y mejorar la formación que los desempleados reciben contribuirán a que un mayor número de personas accedan a un trabajo. 

Las políticas introducidas recientemente –como elaborar perfiles que ayuden a determinar el grado de asistencia requerida por los desempleados y compartir las mejores prácticas entre las distintas comunidades autónomas– ya están dando resultados y deben aplicarse de manera generalizada. Debe ponerse el acento en políticas de activación que sean efectivas.

  

Asimismo, la mejora de la formación profesional y de los resultados del sistema educativo será esencial para preparar a los trabajadores españoles a encontrar un empleo en el futuro.  En este sentido, la OCDE está trabajando con el gobierno en una estrategia de competencias para mejorar la pertinencia de las habilidades de cara a la demanda del mercado laboral y hacer un mejor uso del talento existente en España. La creación de empleo de alta calidad, bien remunerado y sostenible exige también que se impulse el crecimiento, para lo cual es necesario dar un giro hacia un nuevo modelo económico basado en la creación y explotación del conocimiento, afirma la OCDE.

 

El estudio también indica que el programa de reformas del Gobierno para dotar al sector empresarial de mayor dinamismo está consiguiendo avances: mejoran los procedimientos de insolvencia, se está impulsando el  desarrollo de fuentes alternativas de financiación no bancaria y la aplicación de la Ley de Unidad de Mercado debería ayudar a reducir la fragmentación regulatoria.

 

Sin embargo, hay aspectos que se pueden mejorar. España puede avanzar a partir de estas reformas reduciendo las contribuciones que las empresas pagan a la seguridad social por los trabajadores de menor cualificación, lo que impulsaría la creación de empleo y la competitividad internacional. Asimismo, es necesario modernizar las normas que rigen la iniciativa empresarial y la inversión –componentes fundamentales de la economía del conocimiento– para reducir las barreras que impiden la creación de nuevas empresas, su expansión a otros mercados y su crecimiento. También se recomienda eliminar barreras a la competencia en el sector de los servicios profesionales y algunos mercados de productos, como el eléctrico.

 

A través del siguiente enlace se puede acceder a un resumen del Estudio Económico de España: www.oecd.org/eco/surveys/economic-survey-spain.htm 

 

Para más información, los periodistas pueden ponerse en contacto con la División de Medios de la OCDE (+33 1 4524 9700). 

 

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