Centre de développement

Inserción internacional, infraestructuras e inversión en educación son las prioridades para el Uruguay según el Estudio Multi-dimensional de la OCDE

 

04/03/2016 - El Estudio Multi-dimensional de Uruguay, que abarca su Evaluación Inicial (volumen 1) y Análisis y Recomendaciones (volumen 2) realiza un diagnóstico y formula recomendaciones para superar obstáculos al desarrollo económico y social, se presenta hoy por el Director del Centro de Desarrollo de la OCDE, Mario Pezzini,  en presencia del Ministro de Relaciones Exteriores, Rodolfo Nin Novoa y del Ministro de Economía y Finanzas, Danilo Astori, de Uruguay.

El primer volumen del Estudio Multi-dimensional de Uruguay destacó los notables progresos alcanzados por el país durante la última década. Un marco macroeconómico estable y el favorable contexto externo permitieron un crecimiento dinámico y el financiamiento de efectivas políticas sociales. El análisis de bienestar en Uruguay realizado por la OCDE mostró mejoras sustanciales en múltiples dimensiones, en especial en materia de igualdad del ingreso, satisfacción de vida, calidad ambiental y confianza en el gobierno. Quedan, sin embargo, desafíos por superar como la necesidad de una mejor inserción y proyección internacional, así como la provisión suficiente del capital humano e infraestructura.

El segundo volumen del Estudio Multi-dimensional de Uruguay profundiza en tres áreas de política para que el país se encamine en un modelo de desarrollo más dinámico y sostenible: el diseño de una estrategia de inserción internacional, el desarrollo de infraestructura, particularmente de transporte, y el fortalecimiento del sistema educativo y de competencias.

En términos de inserción internacional, Uruguay ha hecho avances importantes en su modelo de integración, participando activamente en las cadenas globales de producción y creando las condiciones para atraer la inversión extranjera e impulsar la productividad. Sin embargo, es posible avanzar en los niveles de diversificación, a la vez que  un marco regulatorio no suficientemente flexible y un uso sub-óptimo de los acuerdos comerciales constituyen frenos importantes a la inserción de Uruguay. El país puede concentrarse en diversificar su comercio hacia nuevos mercados, mientras introduce una mayor flexibilidad a su marco regulatorio, en particular en el sector de servicios, según el informe. Mejorar la coherencia regulatoria en áreas como la política de competencia, propiedad intelectual e inversión para una integración profunda en las cadenas globales de valor es esencial. Hoy en día,  y aun teniendo en cuenta  el actual contexto  de Mercosur, Uruguay puede hacer un mejor uso de los acuerdos comerciales y de inversión internacionales en los que participa.

Asimismo, Uruguay necesita enfrentar los obstáculos que impiden mejorar las  infraestructuras del país, particularmente en transporte. Para ello, Uruguay puede diseñar una estrategia  que incluya la planificación, la administración y la operación de redes. Un primer paso lo constituye la creación de un Plan Nacional de Transporte. La programación y priorización pueden ser fortalecidas mejorando la coordinación y clarificando responsabilidades entre los organismos que forman parte del ciclo de infraestructura. El despliegue de una agenda de PPP´s (alianzas público-privadas) depende de manera importante de su efectiva inserción en la estrategia de infraestructura.

El sector de la educación y las competencias continúa siendo un sector prioritario para el modelo de desarrollo uruguayo, dado que las deficiencias en el sector secundario son aún importantes. Aunque la provisión de educación básica en Uruguay es buena en términos de acceso y cobertura, los retos de calidad y pertinencia del sistema educativo persisten. Alrededor del 30% de las empresas uruguayas identifican una fuerza de trabajo poco preparada en términos de formación como un obstáculo serio, duplicando el nivel de los países OCDE. Uruguay puede mejorar el apoyo hacia los estudiantes, tanto en educación secundaria como terciaria, comenzando por la mejor identificación de los estudiantes más vulnerables y el desarrollo de mecanismos de apoyo, además de identificar políticas que conduzcan a Uruguay al fortalecimiento de la carrera docente, tales como la autonomía y el liderazgo en la escuela. En educación terciaria, una mayor movilidad dentro del sistema y coherencia entre los programas son necesarias. La educación superior puede beneficiarse de la iniciativa de UTEC (Universidad Tecnológica del Uruguay), por lo que es importante involucrar al sector empresarial desde el comienzo para proveer una formación más adaptada al mercado laboral.

Finalmente, el reporte destaca las sinergias entre estas tres áreas de política -integración, transporte y educación. La composición y calidad del capital humano será determinante en su capacidad para integrarse internacionalmente y desarrollar nichos en el sector de servicios.


Más información disponible en: www.oecd.org/dev/americas/mdcr-uruguay.htm.



Para solicitar una copia del estudio o una entrevista ponerse en contacto con Bochra.Kriout@oecd.org (+33 145 24 82 96).