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07/03/2006 - La igualdad de géneros ha recorrido un largo camino desde que por primera vez se celebrara en Europa el Día Internacional de la Mujer el 8 de marzo de 1911. Pero nuevos datos de la OCDE (www.oecd.org/dev/institutions/GIDdatabase) muestra que todavía existen, en muchos países de todo el mundo, normas sociales y tradiciones profundamente arraigadas las cuales perjudican las oportunidades económicas de las mujeres.
Las prácticas de discriminación contra las mujeres van desde los matrimonios forzados y la mutilación de los genitales hasta las restricciones al acceso a la propiedad privada y el derecho de herencia. Para que el incremento de los fondos al desarrollo sean efectivos, será necesario trabajar primero con las causas de la discriminación. Por ejemplo, no servirá de nada crear más aulas y escuelas como respuesta a la lucha contra la discriminación de sexos, si las niñas no cuentan con el derecho de asistir a la escuela.
El Centro de Desarrollo de la OCDE ha creado La Base de Datos de Género, Instituciones y Desarrollo (Gender, Institutions and Development; GID) con el propósito de asistir a los gobiernos en la elección de las políticas más efectivas en materia de crecimiento económico. La base de datos muestra las cifras comparativas, recopiladas de diferentes fuentes, sobre el status socioeconómico de las mujeres en 162 países, que van desde Afganistán hasta Zimbabwe.
Una vez identificadas las prácticas culturales y tradicionales de discriminación contra las mujeres, se subraya la necesidad de llevar a cabo reformas legales e institucionales.
Para más información, los periodistas están invitados a contactar con Johannes Jütting (tel:+ 33 1 45 24 87 25), del Centro de Desarrollo de la OCDE.
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