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Development Centre

El Centro de Desarrollo de la OCDE plantea reformas clave para poner a Paraguay en una senda de desarrollo más inclusiva

 

Asunción, 1 de octubre de 2019 - Paraguay ambiciona ser en 2030 no sólo un país más próspero, sino también más inclusivo, eficiente y transparente. El Estudio multidimensional (MDCR por sus siglas en inglés) de Paraguay que culmina con el tercer volumen publicado hoy por el Centro de Desarrollo de la OCDE propone tres áreas de acción prioritarias para impulsar las reformas que el país necesita.

El informe fue presentado hoy en Asunción en presencia de Antonio Rivas Palacios, Canciller Nacional de la Republica de Paraguay y de Mario Pezzini, Director del Centro de Desarrollo y Consejero especial del Secretario General para temas de desarrollo a la OCDE.

El crecimiento robusto de la economía y el aumento notable del gasto social en los últimos 15 años han contribuido a una importante reducción de la pobreza. Sin embargo, esta bajada se ha ralentizado en los últimos 5 años. Además, la desigualdad se ha rebajado lentamente. Los impuestos y transferencias apenas la reducen en un 2%, la mitad del promedio para la región y mucho menos que en países de la OCDE, donde lo hacen en 25%. La alta informalidad laboral y las importantes brechas de bienestar entre áreas urbanas y rurales contribuyen a sostener la desigualdad. Entre las áreas clave de políticas públicas para afrontar la desigualdad en sus múltiples aspectos, el Estudio multidimensional de Paraguay subraya la necesidad de llevar a cabo reformas sistémicas en salud, protección social y educación.

En primer lugar, el sistema de salud del Paraguay enfrenta un doble desafío: reducir el peso de las enfermedades transmisibles, maternas y neonatales, y mitigar el impacto creciente de enfermedades no transmisibles. El acceso a la salud ha mejorado, especialmente en áreas rurales. Sin embargo, más de 20% de paraguayos aún no tiene acceso suficiente a la salud. La fragmentación del sistema sanitario genera desigualdades e ineficiencias. Cada uno de los 20% de la población cubierta por el Instituto de Previsión social genera un gasto en salud que casi duplica al de los cubiertos por el Ministerio de Salud Pública. El gasto es aún mayor para aquellos cubiertos por la sanidad privada. Para superar esta fragmentación, según el Estudio multidimensional, es necesario consolidar fuentes de financiamiento de la salud sostenibles para reducir el gasto directo de los hogares, aumentar la mancomunación de fondos para financiar el gasto sanitario, definir un paquete de servicios garantizados para todos, fomentar acuerdos interinstitucionales más amplios para la provisión conjunta de servicios y mejorar y unificar la compra publica de medicamentos para que éstos estén disponibles y a precios más asequibles.

En segundo lugar, según el MDCR, avanzar en el establecimiento de un sistema de protección social integral es fundamental para aumentar la inclusividad del desarrollo en Paraguay. Como parte de la refundación del sistema de protección social, el informe concluye que es necesario reformar el sistema de pensiones para que sea más justo y sostenible. Ello supone un esfuerzo por aumentar la cobertura, a través de la formalización laboral pero también con una estrategia de incorporación de trabajadores autónomos al seguro social. Supone también reformas que alineen la generosidad del sistema de pensiones con las contribuciones sociales, asegurando la sostenibilidad del sistema y cada una de las cajas, y que liguen los beneficios con las contribuciones. También es necesario establecer una regulación apropiada para el sistema de pensiones, apoyada por un mecanismo de supervisión adecuado.

Finalmente, mejorar la calidad y pertinencia de la educación y la formación en Paraguay ayudaría a facilitar transiciones de la escuela al mundo laboral. Un 10% de adolescentes de 14 años no asiste a la escuela, cifra que aumenta a más de un cuarto de los jóvenes de 17 años. Teniendo en cuenta que 80% de los que no acaban la educación secundaria tiene un empleo informal, fomentar la permanencia en la escuela y apoyar a alumnos con dificultades de aprendizaje es fundamental para nivelar las oportunidades, en particular de las poblaciones más desfavorecidas. Hoy en día el desempleo juvenil es 3.7 veces mayor que el de los mayores de 25 años y casi un tercio de las empresas consideran que la inadecuación de la formación de la mano de obra es problemática. Rediseñar la trayectoria de los docentes desde su formación inicial hasta la medición y recompensa de su desempeño es fundamental para mejorar la calidad educativa. Por otra parte, para que la educación y la formación se ajusten mejor a las necesidades de la economía es necesario reforzar el conjunto del sistema de formación de competencias modernizándolo a partir de un marco nacional de cualificaciones desarrollado por los distintos actores del sector público en diálogo con el sector productivo.

El estudio también propone una serie de indicadores de desempeño en salud, protección social y educación que pueden servir tanto para el monitoreo por parte de la administración como para el seguimiento de la acción pública por parte de la sociedad civil.

El Estudio multidimensional es una plataforma para la colaboración y el trabajo conjunto de Paraguay con la OCDE y su Centro de Desarrollo.

Para mayor información sobre los Estudios Multidimensionales de la OCDE, ver www.oecd.org/development/mdcr.

Para solicitar una entrevista o una copia del informe, los periodistas están invitados a contactar Bochra Kriout (Bochra.Kriout@oecd.org, +33 145 24 82 96) en el Centro de Desarrollo de la OCDE.