Migration and development

Para sacar el máximo partido a la migración, los países en desarrollo necesitan una agenda de políticas más coherente, según un nuevo informe del Centro de Desarrollo de la OCDE

 

Los migrantes hacen una contribución positiva al desarrollo de sus países, tanto los de origen como los de destino, como reconoce la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. Sin embargo, en muchos casos su contribución es limitada; en parte, porque a menudo las autoridades públicas no son conscientes ni de los efectos de la migración en las áreas de su competencia ni, a la inversa, de los efectos de sus políticas en la migración. Por lo tanto, los países en desarrollo requieren de un enfoque que englobe a todos los niveles de gobierno en el cual se convierta a la migración en una parte integral de sus estrategias de desarrollo, como sostiene un nuevo informe del Centro de Desarrollo de la OCDE.


El informe Interacciones entre las políticas públicas, la migración y el desarrollo (IPPMD) es el producto de cuatro años de trabajo de campo, análisis empíricos y diálogo de políticas en 10 países de renta baja y media: Armenia, Burkina Faso, Camboya, Costa de Marfil, Costa Rica, Filipinas, Georgia, Haití, Marruecos y República Dominicana. Durante este ambicioso estudio, cofinanciado por la Comisión Europea, se entrevistó a un total de más de 20 500 hogares, que englobaban a cerca de 100 000 personas. Los resultados se  basan en datos de hogares innovadores que, por vez primera, combinan preguntas relacionadas con la migración y con las políticas públicas. En última instancia, el Centro de Desarrollo de la OCDE pondrá los datos finales a disposición del público como parte de una pionera e única base de datos en línea.

El informe del IPPMD del Centro de Desarrollo de la OCDE, presentado en la sede central de las Naciones Unidas, Nueva York, durante la 15.ª Reunión de Coordinación sobre Migración Internacional, analiza el efecto de la migración en sectores clave de las políticas; en especial, el mercado laboral, la agricultura, la educación, la inversión y los servicios financieros y la salud y la protección social. Asimismo, estudia la influencia de las políticas sectoriales en diferentes resultados en materia de migración, como la propia decisión de migrar o regresar, el uso de las remesas y la integración de los inmigrantes en los países receptores.

La influencia de las políticas sectoriales en la migración no es directa, sino que está condicionada en gran medida por el contexto nacional y las condiciones de aplicación de dichas políticas. No existe una solución uniforme de aplicación universal para limitar o fomentar los flujos migratorios, convertir las remesas en inversión productiva o integrar mejor a los inmigrantes en las sociedades receptoras. El informe destaca la necesidad de que los objetivos migratorios se correspondan con las políticas de otros sectores. De hecho, la falta de coherencia en las políticas puede incluso tener efectos indeseados y debilitar la eficacia de las políticas públicas.

Existe la expectativa, por ejemplo, de que la inversión en la formación profesional pueda reducir los flujos de emigración. No obstante, como muestra el informe, en la mayoría de países la proporción de personas que planean emigrar es mayor entre los que cuentan con formación profesional. Cuando la formación no se ajusta a las necesidades del mercado laboral local, sus beneficiarios tienden a buscar oportunidades de empleo en el extranjero. Por otra parte, al brindar una mejor información sobre las oportunidades de empleo en el país, las agencias de empleo gubernamentales mejoran el funcionamiento de los mercados laborales de su país, lo cual tiende a reducir la emigración.

En esta misma línea, es habitual que las transferencias de dinero por los migrantes, de notable importancia como fuente de financiamiento para el crecimiento de los países en desarrollo, no lleguen a estimular el desarrollo a largo plazo. Ello se debe a unas políticas de apoyo inadecuadas: pese a que en los países del IPPMD las remesas representan un promedio del 8% del PIB, son escasos los hogares que verdaderamente destinan dichas remesas a la inversión. Para explicarlo, a menudo se alude a la falta de eficiencia e inclusividad de las instituciones financieras, así como a la falta de educación financiera. En este sentido, resulta sorprendente que menos de la mitad de los hogares entrevistados tengan acceso a una cuenta bancaria y que menos del 10% recibieran formación financiera en los cinco años anteriores a la encuesta. Estas reducidas tasas de formación e inclusión financiera representan una oportunidad perdida en cuanto a canalizar las remesas hacia la inversión productiva.

De un modo análogo, los inmigrantes podrían aportar más beneficios a sus países de llegada si estos contaran con las políticas adecuadas. El hecho de que muchos inmigrantes en países en desarrollo se encuentren en situación irregular o carezcan de protección social y de contratos laborales formales constituye una barrera para su integración, además de traducirse en menores niveles de inversión. En países como Costa de Marfil, Costa Rica y República Dominicana, los cabezas de familias inmigrantes presentan una mayor probabilidad de ser propietarios de un negocio si gozan de una situación regular.

En términos generales, el informe del IPPMD concluye que los responsables de las políticas deberían marcarse el objetivo de crear un entorno en el cual las personas migraran por elección propia y no forzados por las circunstancias, y donde los que migran pudieran aportar positivamente tanto al desarrollo de su país de origen como al de su país de destino. A este respecto, para que la migración contribuya al desarrollo es necesaria una combinación de políticas tanto migratorias como no migratorias. Una agenda política más coherente requiere que los responsables de las políticas eviten operar en compartimentos estancos y se esfuercen más por integrar la migración en  estrategias de desarrollo. Ello implica no sólo la adopción de iniciativas específicas enfocadas a la migración y el desarrollo, sino también la inclusión de la migración en el diseño, la implementación y la evaluación de todas las políticas sectoriales relevantes.

 


 

 

 

 

 

Related Documents