Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) Directorio de Educación División de Administración e Infraestructuras Educativas Programa para la Administración Institucional en la Educación Superior (IMHE) En Apoyo al Desarrollo de Canarias desde sus Instituciones de Educación Superior II. Informe de Evaluación Externa (Peer Review Report) Islas Canarias, España Chris Duke, Francisco Marmolejo, José Ginés Mora, Walter Uegama Julio 2006 Las opiniones aquí expresadas son las de los autores y no necesariamente las de la OCDE o sus países miembros. 1 Este informe es el resultado de la visita de evaluación que un grupo de expertos realizó a las Islas Canarias en abril de 2006. Se basa en las evidencias recabadas a lo largo de la misma, en el Informe de Autoevaluación Regional así como en otros materiales. Como resultado, el Informe refleja la situación hasta ese periodo. La preparación y finalización de este informe no habría sido posible sin el apoyo de muchas personas y organizaciones. OCDE/IMHE y el Comité de Evaluación Externa para las Islas Canarias quisieran agradecer la ingente contribución de la región, particularmente a través de su Coordinador Regional, de los autores del Informe de Autoevaluación y su Grupo de Dirección Regional. 2 Contenidos PREFACIO 5 RESUMEN GENERAL 7 ABREVIATURAS Y ACRÓNIMOS 13 1. INTRODUCCIÓN 14 1.1 Contexto y enfoque de la evaluación 14 1.2 El proceso de la evaluación 15 1.3 Estructura de este informe 18 2. LA REGIÓN CANARIA 19 2.1 Geografía y estatus especial de las Islas Canarias 19 2.2 Circunstancias económicas 20 2.3 Aspectos sociales 21 2.4 Educación superior en las Islas Canarias 22 2.5 La dimensión política: dificultades para impulsar el cambio 24 3. CONTRIBUCIÓN DE LA INVESTIGACIÓN A LA INNOVACIÓN REGIONAL 25 3.1 Contexto para la investigación y la innovación en las Islas Canarias 25 3.2 Inversiones y resultados en Investigación, Desarrollo e Innovación 26 3.3 Planificación de la investigación y la innovación 27 3.4 Reforzamiento de los vínculos entre las universidades y el sector empresarial 28 3.5 Perspectivas actuales y nuevas para la investigación y la innovación 30 3.6 Aprovechamiento de la investigación universitaria 33 3.7 Colaboración entre instituciones investigadoras 34 4. CONTRIBUCIÓN DE LA ENSEÑANZA AL MERCADO LABORAL Y AL DESARROLLO DE HABILIDADES 37 4.1 Introducción 37 4.2 Adaptación local de la oferta educativa 38 4.3 Educación para el empleo regional y local 39 4.4 Contratación de futuros empleados: evaluando las necesidades del mercado 41 4.5 La “compañía” y la “competencia”: recursos académicos y otros en el ámbito de la educación superior en las Islas Canarias 42 4.6 El “producto”: los programas de educación 43 4.7 Dimensiones estratégicas de la admisión estudiantil 44 4.8 ¿Un sistema regional de educación superior? 45 4.9 La educación superior y la naturaleza de las organizaciones modernas 46 5. CONTRIBUCIÓN AL DESARROLLO CULTURAL, SOCIAL Y MEDIOMBIENTAL 50 6. FOMENTO DE CAPACIDADES 52 3 6.1 Concesión de poder facultativo al más alto nivel 52 6.2 Redes y capital social 54 6.3 Conectando las universidades 56 6.4 Organización interna y administración de los cambios 61 6.5 Hacia una región educativa integrada 63 6.6 El nivel nacional y más allá 64 7. CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES 66 7.1 Conclusiones generales 66 7.2 Recomendaciones a las universidades 68 7.3 Recomendaciones a la región 70 7.4 Recomendaciones al gobierno central 73 REFERENCIAS 75 APÉNDICE 1. EL COMITÉ DE EVALUACION EXTERNA DE LA OCDE 76 APÉNDICE 2. MIEMBROS DEL COMITÉ DE DIRECCIÓN REGIONAL Y AUTORES DEL INFORME DE AUTOEVALUACIÓN 78 APÉNDICE 3. PROGRAMA DE LA VISITA DE REVISIÓN 80 4 PREFACIO Hemos escrito este informe teniendo en mente a tres grupos de lectores principales. El primer grupo sería aquel constituido por la gente que trabaja para impulsar el desarrollo de las Islas Canarias, una región ultraperiférica dentro de la Unión Europea y una de las Autonomías de España, que incluye siete islas agrupadas en dos provincias. Esperamos que este informe les ayude a seguir en el camino de la asociación entre la región y sus universidades, para guiarlos y conseguir el desarrollo equilibrado de la región. En segundo lugar, este informe busca ser de interés, relevancia y beneficio para otros en España que se preocupen por el desarrollo equilibrado, tanto regional como nacional. En las últimas décadas, como consecuencia del fin de la dictadura, las diferentes regiones de España han experimentado un proceso de democratización y descentralización, así como un aumento de su presencia en la Unión Europea. Con el rápido desarrollo, tanto de la Unión Europea en particular y de la globalización en general, el ritmo de los cambios en los gobiernos locales y regionales se ha incrementado, incluyendo iniciativas descentralizadoras. Sin embargo, este informe sugiere que se requieren aún más cambios si una región como las Islas Canarias pretende desarrollarse de manera efectiva, atendiendo a su historia única, a sus recursos y a sus circunstancias, y además sus universidades deberán representar un papel importante en ese proceso. En tercer lugar, está la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, que recibió el encargo de parte del Consejo del Fondo para la Educación Superior del Reino Unido, y que junto a la región, posee la “propiedad” de este informe. El interés de esos socios radica en saber en el ámbito internacional el papel que representa la educación superior en el desarrollo regional en ciertos Estados Miembros que han tomado parte y en otros que no. Además, esperamos interesar a un grupo más amplio de lectores internacionales, y proporcionar algo valioso a las regiones tanto dentro como fuera de la OCDE que no están directamente incluidas en este proyecto. El informe será útil para las demás regiones participantes en proporción directa a su relevancia y utilidad para cada región diferente. Obviamente, será de particular interés en España para aquellos que tomaron parte en el estudio paralelo de la región de Valencia, y podría ser de utilidad consultar ambos estudios conjuntamente. Nuestro informe, por tanto, está escrito de forma que busca ser comprensible y útil a todos esos lectores potenciales y colegas en el estudio de la educación superior en las regiones, con un mínimo de presupuestos acerca del conocimiento local y el menor uso de acrónimos posibles. Hemos hecho pocos cambios al borrador de la plantilla de informes de la OCDE para facilitar la comparación interregional. Como en otros informes dentro de este proyecto de la OCDE, hemos tenido que escribir para una comunidad altamente involucrada e informada en la política regional y el sistema de educación superior; pero también para un lector implícito más remoto y poco familiarizado con la historia local. Nuestra consideración primaria es devolver a la región algo que posea valor intrínseco y que contribuya a su posterior desarrollo, y que sea evaluativo en ese sentido particular, y no un juicio de valor negativo. Nos hemos referido ampliamente y hemos extraído mucho del Informe de Autoevaluación Regional de las Islas Canarias (IAE), que se puede obtener en el sitio web de la OCDE1 y que ha sido publicado 1 Ver www.OCDE.org/edu/higher/regionaldevelopment 5 también como el volumen 1 de esta serie. No hemos hecho ningún intento de reproducir o resumir ese estudio; los lectores que requieran más información deberán referirse a ese estudio en particular. Agradecemos la generosa hospitalidad de las personas que prepararon el IAE y actuaron de anfitriones durante la visita de Revisión realizadas entre el 16 y el 22 de abril de 2006. El proceso de autoevaluación de la región y la visita del grupo de revisión de pares generaron mucho interés; el tema de las universidades, su papel y su financiación, aparecía de manera prominente en los medios de comunicación durante el periodo de tiempo en que tuvo lugar la visita. 6 RESUMEN GENERAL Trasfondo: la revisión de la OCDE/IMHE Esta revisión de la región de las Islas Canarias2 en España es parte del proyecto de la OCDE/IMHE que recibe del nombre de En Apoyo al Desarrollo de las Regiones desde sus Instituciones de Educación Superior que abarca 24 regiones en 12 países durante 2005/2006. El proyecto de revisión temática la IMHE se lanzó como respuesta a múltiples iniciativas a lo largo de los países de la OCDE que buscaban movilizar a la educación superior para apoyar al desarrollo regional. El objetivo era sintetizar esta experiencia en un cuerpo coherente de políticas y prácticas a seguir para guiar a las instituciones de educación superior y a los gobiernos regionales y nacionales. Al mismo tiempo, el proyecto de la IMHE fue diseñado para ayudar con el desarrollo del fomento de las capacidades en cada país/región proporcionando una oportunidad para el diálogo entre las IESs (Instituciones de Educación Superior) y las partes interesadas externas regionales y para clarificar los papeles y responsabilidades de cada uno. Proceso de Revisión La Revisión por Pares se apoyó en un proceso de autoevaluación guiado por una plantilla de la OCDE diseñada para llevar a cabo esa evaluación. Este proceso pedía a las IESs que evaluaran de forma crítica junto a sus socios regionales y dentro del contexto de las políticas de educación superior nacionales y regionales qué efectividad tenían a la hora de contribuir al desarrollo de sus regiones. Los aspectos claves de la autoevaluación se relacionaban con: la contribución de la investigación a la innovación regional, el papel de la enseñanza y el aprendizaje en el desarrollo del fomento de las capacidades; la contribución al desarrollo social, cultural y medioambiental y el papel de las IESs a la hora de fomentar las capacidades regionales a la hora de vérselas con una economía cada vez más competitiva y globalizada. La autoevaluación de la las Islas Canarias fue supervisada por la Agencia Canaria de Evaluación de la Calidad y Acreditación Universitaria (ACECAU) y un Comité de Dirección Regional con la participación de las dos universidades de la región, asociaciones de empresas, sindicatos, investigadores, agencias gubernamentales y ONGs. El Comité de Dirección Regional fue presidido por la Consejera Regional de Industria, Comercio y Nuevas Tecnologías y coordinado por el Director de la ACECAU. Los costes directos del proyecto fueron cubiertos por el Gobierno Autónomo3. La visita de Revisión de la OCDE tuvo lugar en abril del 2006. El Comité de Evaluación Externa; compuesto por el profesor Chris Duke, (Reino Unido), el doctor Walter Uegama (Canadá), el profesor José Ginés Mora Ruiz (España) y Francisco Marmolejo (OCDE); se reunieron con más de 130 personas, incluyendo el Presidente del Gobierno Autónomo. La Región de las Islas Canarias La región de las Islas Canarias abarca siete islas ubicadas en el Atlántico, muy al sur de la España continental y cerca de la costa del África Occidental. La región disfruta de un 2 El nombre oficial de la región es “Comunidad Autónoma de Canarias”. En este informe nos referiremos a ella la mayoría de las veces como Canarias o Islas Canarias. 3 El Informe de Autoevaluación Resultante está disponible en la página web de la OECD: www.OCDE.org/edu/higher/regionaldevelopment. 7 estatus fiscal especial en la Unión Europea como región ultraperiférica. Desde hace mucho, las Islas han sido una parada y un nexo histórico que conecta a Europa, mediante España, con Latinoamérica, y hasta cierto punto también con el Norte de África, y másrecientemente con el África Occidental. En las últimas dos décadas, la región ha realizado una transición con éxito de una economía primaria a una del sector terciario debido al aumento del turismo, junto con la industria complementaria de la construcción para crear las infraestructuras, especialmente hoteles e instalaciones relacionadas, para un número de visitantes que es seis o siete veces el de la población residente. El turismo (y las empresas asociadas, como la construcción) es el verdadero motor del desarrollo regional, que actualmente representa el 37% del PIB de la región. Por supuesto, esta estrecha base económica ha traído prosperidad a las islas, pero ahora mismo parece ser una prosperidad bastante frágil debido a la competencia en aumento por parte de otros destinos turísticos. Hay un consenso general sobre que la dependencia actual del turismo y de la construcción en sus formas actuales no podrá continuar durante mucho tiempo, ya que no solo es necesario variar y alterar la posición de mercado de la industria turística, sino también diversificar la base económica y de empleo. Desde el punto de vista social y político, la región muestra disparidades y tensiones importantes. Las siete islas están agrupadas en dos provincias y el gobierno regional supervisa los asuntos entre las islas capitalinas de cada provincia, en Tenerife y Gran Canaria. La competencia y las envidias entre las siete islas y entre los dos grupos provinciales parecen ser una situación intensa, sostenida y endémica. Naturalmente, cada isla, aunque sólo tenga unos pocos miles de habitantes, quiere lo que tienen las demás, como su propio hospital y universidad. Este microrregionalismo limita el desarrollo consensuado y racional, haciendo difícil que el liderazgo político regional y local avance. La contribución de las Instituciones de Educación Superior al desarrollo regional Las Islas Canarias tienen dos universidades principales, y una casi invisible delegación local de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED). La Universidad de La Laguna (ULL) en la isla de Tenerife, y la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) en Gran Canaria, difieren en términos de historia y objetivos: la ULL es antigua y prestigiosa, centrada en humanidades y ciencias, y parece similar a las universidades “centradas en la investigación” de otros países de Europa. Por el contrario, la ULPGC tiene una historia mucho más reciente, ya que proviene de una pequeña universidad politécnica y un campus de la ULL en la isla de Gran Canaria. Desde su nacimiento, la ULPGC ha estado más centrada en programas de educación técnica e ingeniería. Ambas universidades han hecho contribuciones importantes a la preparación de la población para el desarrollo de la región. Durante el año académico 2002-2003 ambas universidades tuvieron un total de 46.330 estudiantes matriculados, además de los 7.180 estudiantes matriculados en la UNED, proporcionando empleo a una plantilla de personal académico de casi 3.000 personas. Sin embargo, hay problemas muy importantes que no han sido resueltos todavía, especialmente en las áreas de acceso a la educación superior, la calidad de esta y su relevancia para la región, y además hay que tener en cuenta que la educación superior en las Islas Canarias tiene una tasa más baja de resultados que el resto de España. Por ejemplo, la tasa de estudiantes que superan la prueba de acceso a la universidad es bastante inferior al del conjunto de España, y la región figura entre las últimas de la nación. Además, la tasa de 8 abandono de los estudios es casi cinco puntos superior a la media española, y ligeramente inferior a la media nacional en el caso de la otra universidad. En lo concerniente a la investigación, el análisis debe hacerse en el contexto económico de las Islas Canarias. Como la economía de la región ha cambiado abruptamente desde la agricultura a los servicios, sin pasar por una etapa de desarrollo industrial, el sector empresarial en Canarias se caracteriza por un predominio de compañías muy pequeñas, y unas pocas compañías grandes que no son autóctonas de la región. Esta situación tiene un impacto decisivo en el proceso de innovación, tanto en términos del conocimiento requerido y de la capacidad investigadora de las empresas. Como consecuencia de esta realidad económica, el gasto en I+D es muy bajo, incluso para la media española. No es sorprendente que las universidades canarias adjudiquen muy pocos recursos (o ninguno) a la investigación tecnológica, sin ningún enfoque particular en las necesidades regionales. Finalmente, el contexto socio-político-histórico de la región, como se describe en la sección anterior, tiene una importante influencia en la forma de obrar de las instituciones de educación superior. Es muy evidente que hay una cooperación limitada a nivel institucional y hay presente una política de competición e incluso confrontación entre las dos universidades. Quizás debido a causas históricas y a la tensión permanente, si no conflicto directo, ambas universidades son percibidas por parte del sector industrial e incluso por algunos sectores del gobierno como que no responden a las necesidades socioeconómicas de la región en general, aunque al mismo tiempo, reconocen su importancia y potencial para el desarrollo de la misma. En cualquier caso, en una región notable por un alto nivel de separatismo competitivo, ambas universidades son un recurso vital y deben tomar un papel más activo en su desarrollo. Puntos clave de la revisión El Informe de Autoevaluación y este Informe de Revisión de Pares inevitablemente describen un momento de una situación en evolución, una situación particularmente dinámica en el contexto de España donde hay expectativas nacionales acerca de la armonización gradual del sistema de educación superior hacia las metas de Bolonia. Con esto en mente, este Informe de Revisión de Pares incluye un número de recomendaciones específicas para el gobierno español, las entidades locales y regionales y las instituciones de educación superior. Las recomendaciones (ver el Capítulo Siete) están diseñadas para ayudar con la evolución de las políticas y las prácticas concernientes a la capacidad de las IESs para aportar al desarrollo regional mediante su “implicación hacia el exterior” en la comunidad y la “implicación hacia el interior” de la comunidad en las IESs. Los siguientes párrafos ilustran algunos de los temas más importantes que subyacen a esas recomendaciones específicas. La perspectiva nacional Esta es una época crítica para las Islas Canarias. La autonomía cada vez mayor de las regiones españolas implica tanto oportunidades como responsabilidades para la proporcionar liderazgo y dirección, y convertir las aspiraciones en realidades tangibles. La renovación del estatus de región ultraperiférica dentro de la Comunidad Europea proporciona una oportunidad de apoyo a nivel europeo y una identidad distintiva, mientras que el acuerdo de Bolonia proporciona la necesidad de un cambio provechoso en la educación superior y la fuerza necesaria para llevarlo a cabo. 9 El sistema de educación superior español, como otros sistemas, está cambiando rápidamente bajo las presiones europeas y globales. Las leyes y el reglamento pueden cambiar y cambiarán. Y será mejor que esos cambios se lleven a cabo teniendo muy en mente las necesidades estatales y regionales, y que se incluyan la libertad y diversidad necesarias para permitir que las diferentes partes de un país cada vez más descentralizado se desarrollen a ritmos diferentes y de diferentes formas. Los imperativos exteriores para el cambio impulsados desde Bruselas y la economía global deberían estar equilibrados con las presiones interiores a nivel local. Como consecuencia, las instituciones de educación superior en Canarias con el apoyo del gobierno regional están en una posición crítica para establecer un diálogo constructivo con el gobierno español y los ministerios involucrados, así como con la más amplia comunidad de políticas de educación, para asegurar los cambios de leyes y reglamentos que resulten ser necesarios. Algunos de los elementos clave de tal debate incluyen los mecanismos de financiación, la administración de las instituciones, la flexibilidad a la hora de ofrecer programas académicos, la contratación de personal y otros asuntos. Este Informe de Revisión de Pares considera que es importante para la administración autonómica, junto con sus universidades, establecer ya planes de desarrollo futuro y si estos planes se ven impedidos por las leyes o reglamentos nacionales, llamar la atención sobre el asunto de manera clara al gobierno de la nación. La perspectiva regional El desarrollo regional con éxito implica la creación de sociedades entre los actores claves y los agentes y alcanzar un grado suficiente de comprensión compartida de las fortalezas y debilidades de la región y de los pasos necesarios para contrarrestar amenazas y aprovechar las oportunidades. La educación superior tiene un papel esencial que representar en este proceso. Esto significa que los diferentes suministradores deberán trabajar mucho más eficazmente, tanto por separado como conjuntamente como sistema. Lo que sólo tendrá lugar si hay una dirección y un liderazgo firme por parte del gobierno regional a la hora de establecer un sistema y un plan de educación superior, y a la hora de crear y requerir mecanismos de financiación y sistemas de gratificaciones (institucionales e individuales) que se alineen con esos propósitos y necesidades. Por un lado el gobierno de las Islas Canarias debe presionar y exigir a las universidades que se adapten de esa forma. Por el otro, conjuntamente con las administraciones regionales, debe presionar y persuadir al gobierno nacional de que lleve a cabo los cambios requeridos en las leyes y reglamentos que permitan el uso flexible de los recursos para acomodarse a las diferentes necesidades de las regiones. La revisión de la OCDE ha estimulado el diálogo en las Islas Canarias sobre la relevancia de sus instituciones de educación superior para su propio desarrollo como región. Esta oportunidad debería aprovecharse para desarrollar un consenso fuerte y un plan de trabajo para actuar en la región. Así se clarificaría el papel que las universidades deberán representar como socios activos a la hora de crear y emplear capital humano a nivel regional. Sin embargo, aunque este es un punto clave, no es el único. La necesidad de un cambio se haya presente en el mismísimo corazón de la sociedad y del gobierno canario: en las aparentes profundas divisiones entre las dos islas principales enfrentadas, entre los dos grupos de islas que estas encabezan como sedes provinciales, y entre las siete islas entre sí a la manera clásica de la competición intestina de los archipiélagos pequeños. La inútil competencia y redundancia que ocurre entre las dos universidades es un reflejo y manifestación de esa historia y cultura insular. Las universidades son víctimas de eso, pero 10 también perpetradoras. Está claro que parte del destino y la responsabilidad de una universidad “real” es trabajar desde el interior de una sociedad y pese a eso elevarse por encima de su entorno social. De esta manera puede ayudar al proceso de desarrollar la capacidad regional para que las Islas Canarias y su sociedad puedan hacer planes de futuro con confianza para enfrentarse a un mundo difícil y competitivo. Esto significa que para la región entera tratar el asunto de la educación y creación de capital humano es un problema que exige atención inmediata, un problema en el que ambas universidades deben contribuir, no sólo para el proceso de solución, sino como sujetos de ese proceso, de forma que sus talentos y esfuerzos se utilicen de la mejor manera posible para ayudar a la región. Esta beneficiará, al mismo tiempo, a las propias universidades. La construcción de una capacidad integradora requerirá abandonar viejas actitudes y hábitos, y la creación de canales y medios de trabajo conjunto. La perspectiva de las IES ¿Cuán lejos llega la voluntad y la capacidad actual de la ULL y la ULPGC para trabajar de forma más comprometida con el desarrollo regional? En el entorno de hoy en día, es esencial conectar y comprometer mejor a las universidades con los diferentes sectores y partes interesadas externas en la sociedad Canaria, pero también es necesario conectarlas de forma sinérgica entre sí, con la UNED y con otras instituciones dentro y fuera de la región. En otras palabras, las instituciones de educación superior de la región pueden trabajar de forma más efectiva y conectarse de forma más potente y constante con su sociedad siendo parte de un sistema de planificado de desarrollo. Esto requiere la voluntad política de comprometerse claramente con la creación y el sostén de un sistema real de educación superior para las Islas Canarias, en vez de un cúmulo de instituciones, en un proceso que incluya la definición de un calendario de trabajo realista pero también ambicioso, que involucre tanto a la dirección tanto de la ULL como de la ULPGC en el diálogo y en la toma de decisiones en todos los puntos. Sin duda, esto requerirá un mayor uso racional de los recursos, funciones a realizar y responsabilidades entre las dos universidades, y una mayor capacidad para los estudiantes y el profesorado para trabajar en y con ambas instituciones, por ejemplo, adoptando especializaciones de la otra universidad en su programa de licenciaturas. Este desarrollo racional y de colaboración debería incluir a la UNED en lo que concierne a las instalaciones y a la implantación en cada isla, especialmente en las más remotas y con menos servicios. Este nuevo entorno, que contendría tanto libertad como directrices implícitas, tendría que incluir acuerdos claros para la asignación de recursos en relación con las políticas de prioridades regionales y para auditar la actuación de las instituciones contrastadas con esas prioridades, con objetivos más específicos e incluso metas numéricas. Las universidades están repletas de personas inteligentes y creativas que encuentran formas de optimizar los resultados de las nuevas oportunidades. Por tanto, siempre y cuando la moral sea buena y las ambiciones altas, esta cualidad tenderá a producir un equilibrio natural entre los individuos y los grupos en cuanto a sus logros en ambiciones personales y satisfacción en su trabajo, y entre las propias universidades, al contribuir eficazmente y ser valoradas por su trabajo para la sociedad. Además, hay algunas exigencias clave para que las universidades sean capaces de seguir adelante con su compromiso para el desarrollo regional. Nos referimos no sólo a la necesaria modernización de los procesos académicos y administrativos, sino también, y no 11 menos importante, a la necesidad de una profunda revisión de las funciones de los Consejos Sociales, las Fundaciones Universitarias y, aún más, de las modalidades de los procesos que conducen a la definición de la dirección en ambas instituciones. Conclusión Las Islas Canarias se enfrentan a importantes desafíos que tienen profundas implicaciones tanto para la educación superior como para el desarrollo regional. Si las principales partes interesadas externas de la región tienen clara su intención de abordar el fomento de las capacidades regionales como una tarea urgente, la región y sus universidades pueden convertir los rasgos distintivos e incluso únicos presentes en las Islas Canarias en provechosos. Hay muchos detalles que aclarar en el curso a tomar, pero el proceso de reflexión iniciado gracias a la revisión de la OCDE puede constituir una buena base para un proceso exhaustivo dirigido a mejorar la interfaz entre el sistema de educación superior y la más amplia sociedad regional. A partir de este momento esta cuestión es competencia de la región y de sus principales agentes. 12 Abreviaturas y Acrónimos Acrónimo Inglés Español ACECAU — Agencia Canaria de Evaluación de la Calidad y Acreditación Universitaria CCOO — Comisiones Obreras, Sindicato CDR (RSC) Regional Steering Comittee Comité de Dirección Regional para el Proyecto OCDE/IMHE CdEE (PRT) Peer Review Team Comité de Evaluación Externa CES — Consejo Económico y Social de Canarias CSU — Consejo Social de la Universidad DGFIIT — Dirección General de Fomento Industrial e Innovación Tecnológica DGUI — Dirección General de Universidades e Investigación ETC FTE Full Time Equivalent Equivalente a tiempo completo I+D — Investigación y Desarrollo I+D+I — Investigación, Desarrollo e Innovación IAC — Instituto Astrofísico de Canarias IAE (SER)Self Evaluation Report Informe de Autoevaluación IEE (PRR) Peer Review Report Informe de evaluación externa IES(s) — Institución(es) de Educación Superior IMHE Programme on Institutional Management in Higher Education Programa de Gestión de Instituciones de Educación Superior de la OCDE OCTI — Oficina de Ciencia, Tecnología e Innovación OCDE — Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico ONU — Organización de las Naciones Unidas OTRI — Oficinas de Transferencias de Resultados de Investigación PDCAN — Plan de Desarrollo de Canarias 2000-2006 PEINCA — Plan Estratégico de Innovación de Canarias PIB — Producto Interior Bruto PIC — Plan de Desarrollo Integrado de Canarias 2003-2006 PYME — Pequeñas y Medianas Empresas TIC — Tecnología de Información y Comunicaciones UE/EU — Unión Europea UGT — Unión General de Trabajadores. Sindicato ULL — Universidad de La Laguna ULPGC — Universidad de Las Palmas de Gran Canaria UNED — Universidad Nacional de Educación a Distancia 13 1. Introducción 1.1 Contexto y enfoque de la evaluación Esta evaluación de la región española de Canarias4 es parte del proyecto de la OCDE/IMHE titulado En Apoyo al Desarrollo de Canarias desde sus Instituciones de Educación Superior. El proyecto involucra la participación de catorce regiones a lo largo de doce países. El proyecto fue iniciado por la OCDE/IMHE en la primavera de 2004 en respuesta a una amplia variedad de iniciativas en marcha en varios países miembros de la OCDE con el objetivo de movilizar la educación superior y así contribuir al desarrollo de sus regiones. Existía la necesidad de sintetizar esa experiencia en un cuerpo coherente de políticas y prácticas a seguir que pudiera guiar la reforma de las instituciones y de las medidas políticas relevantes tales como las decisiones en inversiones a la hora de mejorar los contactos de las instituciones de educación superior (IESs) con las comunidades regionales. Había que analizar y evaluar las prácticas existentes de forma que tuvieran en cuenta los diferentes contextos regionales y nacionales dentro de los que operan las IESs. El objetivo del proyecto IMHE es comparar y evaluar la eficiencia y la eficacia de las iniciativas y colaboraciones regionales, para poder proporcionar una oportunidad para el diálogo entre las instituciones de educación superior y las partes interesadas externas de sus regiones, ayudar a identificar las funciones y responsabilidades de las partes interesadas externas, proporcionar consejo a nivel nacional sobre el impacto de las iniciativas; por ejemplo, las iniciativas de financiación a nivel regional e institucional; y poner los cimientos de una red de colaboración internacional para mayor intercambio de ideas y prácticas eficientes. Cada una de las regiones participantes se comprometió a un proceso de autoevaluación tras el cuál habría una visita de los comités de evaluación externa. Las regiones participantes designaron Coordinadores Regionales y Comité de Dirección Regional (CDRs) para supervisar el proceso. Cada evaluación regional se lleva a cabo por un Comité de Evaluadores Externo (CdEE) que incluyen a dos expertos internacionales, siendo uno de ellos el Evaluador Principal (Lead Evaluator), así como un Experto Nacional y un Coordinador del Comité. En conjunto, el proyecto está coordinado y dirigido por el secretariado de administración de proyectos de la OCDE y el Grupo de Expertos en Proyectos (Project Task Group) que también está a cargo de proponer los miembros para los Comités de Revisión Externa. Cada revisión regional produce dos informes independientes, un Informe de Autoevaluación (IAE) y un Informe de Evaluación Externa (IEE). Todos los informes son publicados on line en la web del proyecto de la OCDE para el beneficio de las regiones participantes y un público más amplio. Un informe final sintético, basado en las experiencias de las regiones participantes y una revisión exhaustiva de las publicaciones, está previsto para 2007. El enfoque del proyecto IMHE se centra en la colaboración entre las instituciones de educación superior y sus socios regionales. Con ello se busca establecer un proceso de creación de enseñanza y fomento de capacidades a nivel regional. 4 Ver nota 2. 14 En el caso de España, además de la región de Canarias, la región de Valencia también participa en el proyecto del IMHE. 1.2 El proceso de la evaluación El proceso de autoevaluación y el Informe de Autoevaluación (IAE) El ejercicio de autoevaluación de la región Canaria fue coordinado por la Agencia Canaria de Evaluación de la Calidad y Acreditación Universitaria (ACECAU), una entidad oficial pero autónoma de reciente creación por parte del gobierno regional para asegurar la calidad de la enseñanza superior en la región. Se pidió la participación activa de las instituciones de educación superior, las instituciones gubernamentales y empresariales. El coste entero del proyecto rondó los 172.400 €. El gobierno regional sufragó directamente 69.600 €, mediante una asignación presupuestaria de la ACECAU. Además, se calcula que las diferentes instituciones participantes contribuyeron con unos 102.800 € “en especie”, en su mayoría mediante las horas dedicadas al proyecto por el personal participante. La evaluación de la enseñanza y fomento de capacidades se llevó a cabo mediante un proceso de consulta entre las universidades y conjuntamente con los socios regionales. Se formó un Comité de Dirección Regional (CDR) para el proyecto. Este estuvo compuesto por representantes de las administraciones de las dos universidades de la región, de organizaciones empresariales, de sindicatos, de los investigadores, de agencias gubernamentales y ONGs. El CDR fue presidido por María Luisa Tejedor Salguero, antigua Rectora de la Universidad de La Laguna y actualmente Consejera Regional de Industria Comercio y Nuevas Tecnologías. Como coordinador actuó Néstor Torres Darias, director de la ACECAU. Distintas reuniones contribuyeron al desarrollo de una comprensión común acerca de los objetivos del proyecto y su importancia, así como también a definir el estilo y el lenguaje usado en el informe. Además, el Coordinador Regional encargó la redacción del IAE a un grupo de seis investigadores del campo de las ciencias sociales y la economía procedentes de ambas universidades de la región. Este grupo de trabajo fue coordinado como autor principal por José Rivero Ceballos, profesor de la ULL que actualmente ejerce de Presidente del Consejo Económico y Social de Canarias (CES), otra entidad pública semiautónoma. En octubre de 2005 se produjo un primer borrador del Informe de Autoevaluación. Este documento fue distribuido entre las diferentes partes interesadas externas para recabar las contribuciones de estos, incluyendo el CDR. La mayoría de los sectores involucrados en el proyecto proporcionaron información formalmente. Entre el 8 y el 9 de noviembre de 2005 Francisco Marmolejo, perteneciente al Secretariado de la OCDE/IMHE, realizó una visita previa a la de evaluación externa que incluyó reuniones con el Coordinador Regional, los autores del informe de autoevaluación, miembros del comité director local y varias partes interesadas externas incluyendo agencias gubernamentales, organizaciones empresariales, sindicatos, centros de investigación, 15 organizaciones comunitarias y universidades. Las reuniones se celebraron en las dos capitales insulares, Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas de Gran Canaria. Los objetivos principales de esta pre-visita eran preparar el terreno para la visita de revisión de la OCDE para la primavera de 2006, lograr una comprensión compartida de los procesos y objetivos de la revisión y discutir la logística de la visita. En el curso de las diferentes reuniones los autores del IAE pudieron obtener información adicional de las diferentes partes interesadas externas que más tarde se usaría para las siguientes versiones revisadas del documento. El equipo CdEE obtuvo una impresión de que existía una interacción extremadamente positiva y productiva con las partes interesadas externas locales y que asimismo existía una comprensión común del propósito del proyecto y de los procesos de revisión. También era evidente que el grupo de trabajo necesitaba realizar un esfuerzo adicional para producir una versión final del IAE más acorde con las líneas del proyecto y que fuera más extenso a la hora de incluir los puntos de vista de las partes interesadas externas. Una revisión posterior del IAE fue distribuida entre las partes interesadas relevantes en marzo de 2006 y ese documento fue el punto de referencia para la visita del CdEE y su trabajo en durante el mes de abril. Durante la pre-visita y discusión posterior fue evidente que el IAE necesitaba más revisión y elaboración para llevarlo a un estado final satisfactorio de manera que fuera un reflejo de la naturaleza pionera de este proyecto para la región. En conjunto tanto la preparación para la visita como el proceso de elaboración del IAE, la pre-visita y la visita principal posterior fueron pasos en el camino a recorrer y mostraron signos positivos de los beneficios que podrían derivarse del proyecto de la OCDE. Si bien la atmósfera de buena comprensión y propósito común de la pre-visita se repitieron en la visita principal, durante el trabajo completo se evidenció ante el CdEE que aunque los diferentes sectores compartían puntos de vista e ideas similares sobre los cambios necesarios, también había un pesimismo común que se resumía en la idea de que esos cambios no podrían ocurrir mientras los viejos patrones de comportamiento y relaciones siguieran siendo fuertes. La solución a este problema se convirtió en uno de los puntos principales para el CdEE a la hora de preparar este informe. Revisión Externa Internacional El CdEE estaba compuesto por el profesor Chris Duke (Reino Unido) como Evaluador Principal, el doctor Walter Uegama (Canadá) como segundo Experto Internacional, el profesor José Ginés Mora Ruiz (España) como Experto Nacional y el señor Francisco Marmolejo (OCDE) como Coordinador del Comité. En enero de 2006 se presentó al CdEE un borrador revisado del IAE, complementado con materiales adicionales relevantes. La visita de revisión de la OCDE tuvo lugar del 17 al 21 de abril de 2006, e incluyó un total de 22 reuniones en las que participaron más de 130 personas. Entre otros, el equipo se reunió con los rectores de las dos universidades y sus respectivos equipos administrativos, así como una reunión de dos horas con el Presidente del Gobierno Regional. La mayoría de 16 las actividades tuvieron lugar en la isla de Tenerife, aunque se incluyó un día completo de reuniones en Gran Canaria (Ver el Apéndice 3 para el programa completo de la visita). Sólo dos de los miembros del CdEE entendían y hablaban español a un nivel adecuado. La mayoría de las reuniones se llevaron a cabo en español. Se proporcionó traducción simultánea profesional para dos de los miembros en algunas de las sesiones, y en otros encuentros se recurrió a arreglos más informales para traducción secuencial o “susurrada”, normalmente a cargo de uno de los miembros del CdEE u otros expertos presentes en esas sesiones en particular. Se tuvo mucho cuidado de no dejar al margen a los miembros del CdEE no hispano parlantes durante las conversaciones informales precedentes y subsiguientes a las reuniones formales. Se mantuvieron debates diarios entre los miembros del comité de revisión. Como actividad formal final, durante el último día de la visita, se celebró una reunión entre los miembros del CdEE y la mayoría de los autores del IAE. En esta reunión el CdEE presentó algunas observaciones iniciales. Esas conclusiones se debatieron, incluyendo algunos avances sobre recomendaciones posibles para el CdEE. La reunión concluyó con un intercambio de ideas sobre las opciones futuras para mantener el ímpetu y continuar adelante con el proceso. Esas ideas se reflejan en diferentes partes de las recomendaciones y discusiones que aparecen en este informe. Planes de futuro El IAE de las Islas Canarias representa un trabajo importante y pionero en la región. No hay registros de un esfuerzo similar realizado en el pasado. Además, aprovechando el hecho de que la región de Valencia llevaba a cabo un esfuerzo similar, los problemas debatidos y las recomendaciones que realizó la OCDE mediante sus respectivos Informes de Autoevaluación podrían ser usados e incluso emulados provechosamente por otras regiones de España. Algunas de las recomendaciones, que han sido realizadas por dos Comités de Revisión Externa distintos, podrían tener implicaciones a nivel nacional. El Coordinador Regional de Canarias ha indicado la intención de continuar el trabajo que comenzó con la participación en este proyecto. Hay un plan para publicar un folleto para diseminar lo resultados de la revisión entre un público más general en la región, y celebrar un simposio con la participación de las partes interesadas y de grupos de interés general de todas las islas. El CdEE recomienda que aquellos que estuvieron involucrados con este informe en las Islas Canarias lleven a cabo un esfuerzo conjunto con aquellos involucrados en el estudio paralelo de Valencia, para hacer llegar al mayor público posible los resultados y para usar los dos proyectos como base para un debate a nivel nacional. El CdEE además recomienda que este Informe sea difundido ampliamente en la Comunidad Autonómica de Canarias (ver también los capítulos 6 y 7). 1.3. Estructura de este informe El capítulo siguiente presenta con más detalle el escenario que dibuja la revisión de las Islas Canarias. El Capítulo Dos también trata sobre el papel de las IESs en el desarrollo regional de la Islas Canarias en el contexto de las políticas de educación superior nacionales, que evolucionan rápidamente. 17 El Capítulo Tres examina los problemas relativos a la contribución para la investigación, el desarrollo y la innovación a nivel regional en las Islas Canarias, mientras que el Capítulo Cuatro se ocupa de la enseñanza y el aprendizaje en tratamientos paralelos. En el breve Capítulo Cinco se consideran otros enfoques más amplios para el desarrollo: el desarrollo social, cultural y cívico. Aquí se mira más allá de lo puramente económico, planteando la pregunta de si existe la noción de la educación superior como un factor en el desarrollo sostenible equilibrado y si no, si ese tipo de desarrollo sería deseable.. El Capítulo Seis es, a juicio del Comité de Evaluación Externa, crucial. Examina la formación del fomento de capacidades para la cooperación en la región de Canarias. A menos que haya la voluntad y la capacidad de trabajar en cooperación y productivamente hacia un plan de desarrollo, ni la región ni sus universidades avanzarán en la dirección que muchos claramente desean. Mientras tanto, las manecillas del reloj siguen avanzando. En el Capítulo Final proporcionamos un resumen de las conclusiones a las que se han llegado, tanto para la región como para una comparación más amplia, exponiendo en conjunto las diferentes recomendaciones que aparecen en los diferentes capítulos. Este informe está basado en una revisión del IAE y otros documentos, y en las entrevistas que se realizaron durante la visita de una semana del CdEE. No aspira sino a ser una instantánea de un proceso en evolución. Se hacen observaciones y sugerencias. Está diseñado con la intención de ser informativo antes que críticamente sentencioso; de hecho no puede emitir ningún tipo de dictamen de obligado cumplimiento. Por el otro lado, parece probable que, si se da la voluntad y el propósito firme, el proyecto actual de la OCDE puede ser usado por la región y sus universidades para iniciar una espiral de desarrollo provechoso que muchos de nuestros interlocutores en la región desearían ver en marcha y contribuir a ella. 18 2. LA REGIÓN CANARIA 2.1. La geografía y el estatus especial de las Islas Canarias Las Islas Canarias son la región autónoma más remota de España, ubicada en el Atlántico, muy al sur de la península y cerca de la costa del África occidental. Hay siete islas, agrupadas en dos provincias españolas. El gobierno de la Autonomía regula los asuntos entre las dos islas capitalinas de cada provincia, Tenerife y Gran Canaria, un esquema organizativo bastante costoso. La competencia y a veces la envidia entre las siete islas y entre los dos grupos provinciales parece ser alta, prolongada y endémica. La mayoría de las comunidades isleñas podrían caracterizarse por un sentimiento de insularidad y alejamiento, por ser especiales y estar en desventaja debido a aquello que en Australia se llamó “la tiranía de la distancia”. Es una característica fuertemente presente en las islas, y a menudo parece ir acompañada de un sentimiento de privación e inferioridad que no está respaldado enteramente por los hechos. (Ver el Informe de Autoevaluación de las Islas Canarias, IAE, para la información exhaustiva sobre las Islas Canarias comparadas con el resto de España). Se plantea la pregunta de cuán real es esa desventaja de la distancia en una era de nuevas tecnologías de la información y comunicaciones (TIC), cuando el dinero, los trabajos e incluso la gente se desplazan tan rápida y libremente. No menos importante es la cuestión de si, sin importar las posibilidades que otorga la tecnología y lo que digan las estadísticas, ese sentimiento de desventaja es en sí un obstáculo serio para el desarrollo ambicioso de la región. Las Islas Canarias disfrutan de un estatus especial en la Unión Europea (UE) como región ultraperiférica. Si bien muchas áreas de la UE con graves desventajas están a punto de perder los beneficios de ser reconocidas como regiones prioritarias para el desarrollo, las Islas Canarias continuarán disfrutando de ese estatus prioritario debido a su aislamiento; a ese respecto, y también en lo que respecta a la calidad de vida, al menos, la lejanía proporciona un beneficio. Las islas han sido desde hace mucho una parada y un nexo de conexión entre Europa, mediante España y de otras formas, con Sudamérica y hasta cierto punto con Norteamérica. Las riqueza ha aumentado y disminuido con los cambios habidos en los medios de transporte y sus costes. Una controversia actual que pone a los ecologistas en contra del desarrollo económico concierne a la extensión de las instalaciones portuarias en las Islas Canarias. El Presidente del Gobierno de Canarias también nos mostró y explicó los planes para una “autopista interinsular” para facilitar el desplazamiento entre diferentes partes de las Islas Canarias con la esperanza de reducir así el separatismo y la desventaja relativa por el aislamiento que también se siente dentro de la región en comparación con otras zonas de España. El continente y los pueblos de África, incluyendo los del Norte y Oeste de África, en general la región del Sahel, constituyen un problema de consciencia para el mundo del siglo XXI. Parece muy probable que el área pase a ser geopolíticamente importante en los próximos años, tanto como fuente de materiales como en términos de mercado. De manera más inmediata, su importancia política la convierte en un foco natural de atención en términos de desarrollo y de ayuda al desarrollo. El actual flujo de inmigrantes ilegales, y la 19 alta tasa de mortalidad entre los inmigrantes que intentan el viaje, es una fuente de aguda preocupación moral y también política. Esto, conjuntamente con el importante potencial para el desarrollo económico regional, puede redefinir a las Islas Canarias, que pasarían de ser un simple territorio ultraperiférico lejos del corazón de Europa a convertirse en un centro nervioso para las relaciones con el África Occidental de importancia estratégica. 2.2. Circunstancias Económicas Las Islas Canarias han tenido tendencia a sufrir de vulnerabilidad económica al confiar siempre en gran medida en una base económica muy reducida. En otros tiempos fue uno u otro producto básico, y ahora, con la afluencia de ciudadanos europeos y los viajes aéreos a bajo coste, se trata de la industria del turismo. Esta industria ha experimentado un crecimiento espectacular en los últimos años, junto con la industria complementaria de la construcción para crear las infraestructuras, especialmente instalaciones como hoteles y similares, para albergar a un número de visitantes que supera en seis o siete veces al de la población residente. La región ha logrado una transición exitosa desde el sector económico primario al terciario. Pero esto no da motivos para la complacencia en lo que respecta al futuro. Esta reducida base económica ha traído prosperidad a las islas, pero ahora parece que esa prosperidad es frágil. El crecimiento del turismo tradicional debe ser limitado en unos territorios tan pequeños. Los controles y las restricciones sobre las nuevas edificaciones ya han empezado a aplicarse para limitar la edificación descontrolada. Se reconoce que la infraestructura existente ya está bajo mucha tensión y la expansión aún más, tipo “costa del cemento”5, destruiría algunos de los frágiles y únicos ecosistemas de las Islas Canarias. Hay un deseo de obtener un turismo de mayor categoría, que seguiría dando beneficios y siendo viable y competitivo, frente a los nuevos enclaves turísticos en los que la mano de obra y los precios para los turistas son más baratos. Un turismo de menor categoría no es una opción atractiva ni económicamente factible. El turismo de categoría superior especializado, ecoturismo, por ejemplo, representa un tipo de inversión diferente y un futuro más prometedor a largo plazo, incluso aunque los costes de viaje aumentaran e hicieran la región menos accesible al turismo de masas. Un recurso natural que puede explotarse provechosamente para promocionar el turismo es su seguridad comparada con otros destinos turísticos más recientes como Egipto y Turquía. Y, de forma más obvia, la región tiene un maravilloso entorno natural, paisajes rurales y playas hermosas y fauna y flora autóctona única. Ni el turismo ni la construcción requieren una gran proporción de personal altamente cualificado, ya que la primera es una industria clásica del sector de servicios y la segunda es en gran medida un empleador de trabajadores manuales que probablemente se estanque algo o incluso se reduzca. Esos no son sectores en las islas en las que las dos universidades estén implicadas; de hecho, las universidades tradicionalmente tienden a no tener gran interés en los sectores de habilidades menores excepto en determinadas áreas especializadas de la empresa y la administración. Eso significa que prácticamente no hay conexión entre los sectores que emplean a la gran mayoría de los trabajadores de las islas y sus universidades. Más aún, el negocio turístico, aunque bien organizado en términos de asociaciones de profesiones y con una buena dirección en lo que respecta al planeamiento a largo plazo, es un sector compuesto tradicionalmente por empresas de pequeño y muy pequeño tamaño; 5 En español en el original. N. del T. 20 ocasionalmente hay empresas de tamaño mediano y pocos de los contratistas son capaces o están dispuestos a involucrarse con la educación superior. Además, los contratistas más grandes dentro del sector están controlados por cadenas de empresas foráneas que a menudo tienen sus propios programas de desarrollo para su personal. Muchos de los residentes canarios son muy conscientes de la insalubre dependencia de estos dos sectores. Saben que no puede cambiarse de la noche a la mañana. Se requiere una estrategia económica de dos carriles: por un lado, ir a por el turismo de mayor categoría y mayor poder adquisitivo y modernizar las construcciones existentes antes que continuar con la expansión incontrolada; y por el otro, una diversificación hacia nuevos sectores (inevitablemente basados en conocimientos superiores). La región es famosa en los círculos científicos por sus instalaciones para la astronomía. Principalmente gracias a su recurso natural de cielos claros y terreno elevado, las islas son el emplazamiento de un proyecto europeo de gran alcance con beneficios subsidiarios para la ULL, pero que sólo cuenta con sinergia y potencial de crecimiento limitados para la economía local, aparte de su efecto como contratista directo (hay algo de espíritu empresarial al usar las instalaciones como atracción turística, pero el crecimiento industrial subsidiario es modesto). Más adelante en este informe reflexionaremos sobre cómo puede la región identificar y actuar sobre nuevas áreas y tipos de desarrollo económico que conecten directamente con sus recursos únicos, aprovechándolos para aumentar la importancia de la región y redefinirla como un centro para ciertas formas clave de actividad intelectual y productiva. Aplicar valores añadidos a los tipos de producción primaria que todavía sobreviven es una posibilidad obvia, pero de un alcance muy modesto; encontrar nuevos nichos vitales para un desarrollo futuro sostenible y “natural” para la región muestra algo más de promesa, pero las apuestas son muy altas y se requiere un tipo diferente de planificación integrada. Los ejemplos que se propusieron al Comité de Revisión como planteamientos a largo plazo incluían administración de aguas y prevención y restauración de zonas desertizadas, ambas son iniciativas para las que el archipiélago es un laboratorio natural. El CdEE también cree que esas nuevas áreas de actividad económica basadas en conocimientos especializados requieren la asociación de o la colaboración entre organizaciones ultra-regionales, pero más aún entre las universidades canarias. Una iniciativa estratégica de desarrollo y planificación multisectorial (universidades, gobierno y empresas) sería de mucha utilidad para la región. 2.3. Aspectos sociales Menos tangibles que la geografía o la economía, pero no menos importantes, son los aspectos culturales y sociales de la región. Ya hemos comentado en parte esos aspectos al hacer referencia y a una actitud de resentimiento hacia el resto del mundo mejor conectado, especialmente hacia la Península, que hace que se infravalore la calidad de vida de la región. Dicha calidad, si se lograra concienciar y comunicar, podría tener una gran repercusión sobre la afluencia de capital y de trabajadores especializados. El CdEE se preguntó con frecuencia “¿qué le pasa a los isleños para que sean tan ferozmente competitivos a nivel local?”. Lo que pudiera proporcionar intercambios beneficiosos para las islas y estrategias de colaboración6 igualmente beneficiosas para 6 Win-win strategies en el original, en teoría de juegos y resolución de conflictos es un término para expresar participaciones grupales, competitivas o no, en las que no hay “perdedores”. 21 contribuir a superar la imaginación de las islas y sus habitantes, parece ser o ignorado por los isleños. En su lugar cada isla, aunque solo tenga unos pocos miles de habitantes, quiere lo que las cosas que las demás tienen, como su propio hospital o incluso su propia universidad. Este microrregionalismo fraticida es un verdadero obstáculo para el desarrollo racional y consensuado, dificultando que haya avances políticos a nivel regional y local. Nos preguntamos, tanto en relación a la región en conjunto y a sus islas como en lo concerniente a las propias universidades: ¿por qué se mantienen vivas esas viejas rencillas? En cuanto estas continúen vivas y presentes, la región corre un riesgo, ya que es incapaz de obrar y presentarse con confianza ante el resto del mundo como una región de atractivo único con un carácter y un propósito comunes. No esta claro que haya un “malo” en particular en este historia, más bien un patrón cultural que se reproduce y que necesitaría ser identificado y expuesto, si no se quiere poner el futuro de la región en un peligro innecesario. Un rasgo particular de esta situación de islas menores al que dedicamos más tiempo en el Capítulo Seis es que, como ocurre en las naciones pequeñas como Nueva Zelanda, todo el que esté en un cargo parece conocer a todos los demás. Hay múltiples lugares de encuentro, y distintos círculos que comparten miembros y se solapan entre sí. Mucha gente se mueve alrededor del sector público y entra y sale de las universidades, que a su vez forman parte de la administración pública en España. En estos movimientos y comunidades de la elite puede estar el potencial para un desarrollo fortalecido mediante una comprensión y un propósito común (de hecho el Comité tuvo la impresión de que pese a la insularidad, a los recién llegados les era posible incorporarse a esta cultura y elite administrativa de forma bastante rápida). En la práctica, como discutiremos mas tarde, parece ser más bien una barrera que una fuerza para el cambio. 2.4. Educación superior en las Islas Canarias Las Islas Canarias tienen dos universidades principales y una tercera institución casi invisible, la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED. La Universidad de La Laguna (ULL) en la isla de Tenerife es antigua y prestigiosa. Sus normas, relaciones de trabajo y prácticas, junto con los valores y motivaciones de su personal académico parecen muy similares a aquellas universidades de otros países Europeos continentales. No se aprecia un interés institucional de misión de trabajar para las necesidades económicas y sociales de la región; hay más interés en las disciplinas académicas que en formación para el empleo y mejora para el mercado laboral y un sistema de recompensa personal que, como en la mayoría de las universidades tradicionales, favorece casi exclusivamente la publicación de trabajos académicos de alta calidad. Los académicos individualmente, e incluso grupos y departamentos enteros pueden tener apariencias diferentes, pero como universidad, la ULL sería familiar a primera vista a cualquier académico procedente de una universidad tradicional enfocada a la investigación. Hasta donde pudo discernir el Comité de Evaluación Externa, hay ciertas señales limitadas de modernización efectiva de la administración usando los poderosos aunque no recientes sistemas electrónicos de información para la planificación y para monitorear la actuación académica individual. La ULL en el momento de la visita padecía de un déficit anual en aumento y debatía con la administración regional sobre su déficit financiero y administración. La segunda, la Universidad de las Palmas de Gran Canaria, (ULPGC) creció a partir de un antiguo campus de la ULL en Gran Canaria dedicado a las disciplinas técnicas, como alternativa a desarrollar un único sistema universitario regional bajo una misma 22 administración. La decisión y el proceso tuvieron fuerte oposición, y aunque ya hace dos décadas de ello, muchos guardan recuerdos amargos del asunto. Esta historia y la génesis de la ULPGC continúan dominando actualmente la política y las relaciones de la institución. Los actores clave en el proceso de creación de la segunda universidad siguen en puestos de dirección. Las universidades difieren en carácter, lo que refleja sus diferentes orígenes, pero la competición parece ser más improductiva y estéril antes que de sana competencia. Quizás debido a esta historia y a la permanente tensión, si no conflicto directo, ambas universidades son vistas por aquellos en la industria y por algunos en el gobierno como apartadas de las necesidades socioeconómicas de la región en general. La ULPGC con sus orígenes de politécnica aplicada está por naturaleza más cerca de las necesidades económicas y del mercado de trabajo, y también tiene una apariencia empresarial mucho más moderna para los visitantes como este equipo de la OCDE. La competencia entre las dos islas principales pudiera significar, sin embargo, que la gente es renuente a hacer juicios comparativos que pudieran presentar como más aventajada a la universidad de su isla (o provincia) sobre la otra. Desde luego, desde la perspectiva del desarrollo regional de este estudio de la OCDE, la ULPGC parece mucho más avanzada en cuanto a tener en cuenta las necesidades de la región y de crecer y tener éxito adaptándose a esas necesidades. Esto no quiere decir que una universidad sea mejor que la otra a la hora de racionalizar y planificar esfuerzos, ya entre sí o con la UNED, para hacer frente a las necesidades de la manera más eficiente y económica. Es interesante por otra parte que aunque los términos de referencia para esta revisión no incluyeron a la UNED, quedó claro durante el transcurso de las reuniones que esa institución está activa en la actualidad y que tiene el potencial para cobrar más importancia, de forma independiente o en colaboración con las dos universidades, para las Islas Canarias. Si se miran las universidades emplazadas en otras naciones isleñas o archipiélagos multinacionales, como las del Pacífico Sur o las del Caribe, se descubre que la educación a distancia forma parte prominente de las estrategias de enseñanza de tales regiones. En el Capítulo Cuatro volvemos a este tema y se discute, sobre la base de una recomendación central de este Informe, la necesidad para la región Canaria de desarrollar un verdadero sistema de educación superior planificado, complementario e interactivo, que incluya las tres instituciones que se mencionan aquí. Las universidades, (como muchas otras formas de organización, sin duda) están notoriamente centradas en sí mismas, por lo que colaborar con competidores para un tercer propósito común que requiere la implicación de una base mayor de partes externas interesadas para el desarrollo institucional y administración no es tarea fácil. Puede que hagan falta estímulos y sanciones, palos y zanahorias. La situación se complica debido a los limitados poderes y carencia de estrategia y planificación para la educación superior, así como falta de control sobre las principales fuentes de inversión, por parte del gobierno regional. Más adelante en este informe indicamos la necesidad de suavizar el control central de la educación superior mediante reglas y planes de estudio comunes a nivel nacional. Las fuerzas europeas y globales empujan a este, como a otros sistemas de educación nacional hacia los estándares de Bolonia por un lado, y hacia una mayor diversificación e iniciativa emprendedora por el otro. La educación superior en las Islas Canarias, con su pequeña escala y sus tensiones fácilmente identificables, ofrece un escenario de estudio y laboratorio de pruebas para la posterior evolución y modernización del sistema de educación superior en España. 23 2.5. La dimensión política: dificultades para impulsar el cambio La quinta dimensión para bosquejar el contexto y las condiciones de las universidades y el desarrollo regional en las Islas Canarias es la política. El CdEEno subestima las dificultades implícitas en impulsar cambios que perturben el orden establecido, por necesarios que sean, en una pequeña comunidad; íntima pero profundamente dividida por viejas y nuevas rivalidades entre islas, provincias y universidades. Hay una tradición regional y nacional de gobiernos regionales débiles. Las alianzas políticas arraigadas en las siete islas y el sistema electoral implican que el gobierno que contemple cambios que puedan irritar a uno u otro territorio o grupos de intereses probablemente volverá en su contra a determinadas facciones políticas y terminará por tener que abandonar el gobierno. En esta situación de gran complejidad política y social, el resultado tiende a ser el de planificación a corto plazo y pequeños cambios con los ojos puestos en las próximas elecciones. Es difícil impulsar cambios en esas circunstancias, pese a la percepción generalizada de que la región se enfrenta a un futuro incierto y probablemente poco halagüeño si no se diversifica e internacionaliza antes de que estalle una u otra crisis resultado de fuerzas más allá del control de las islas. Más específicamente, dado el estado de aplicación de los principios de devolución y quizás exceso de precaución y falta de iniciativa a nivel local, no hay una política regional para la educación superior o para la ciencia que pueda servir de punto de referencia para dar un modelo a las universidades y dotar de recursos a estas en línea con las necesidades de la región. Tampoco hay ningún sistema efectivo de financiación regional de las universidades. Las reglamentaciones a nivel nacional parecen mal ajustadas para las condiciones y necesidades locales, limitando la iniciativa de la región y la flexibilidad a la hora de interpretar y aplicar leyes y reglamentos. 24 3. CONTRIBUCIÓN DE LA INVESTIGACIÓN A LA INNOVACIÓN REGIONAL 3.1 Contexto para la investigación e innovación en las Islas Canarias El IAE presenta un análisis exhaustivo de la situación actual, incluyendo su importancia y relevancia potencial, y de los problemas que presenta la contribución de la investigación al desarrollo regional en las Islas Canarias. Buena parte del tiempo empleado por los Comités de Evaluación Externa con actores regionales se ha dedicado a debatir problemas relacionados con asuntos de I+D. Las Islas Canarias no son una excepción. Es bastante común hacer generalizaciones sobre el impacto de las universidades sobre el desarrollo regional haciendo referencia solamente al impacto de la investigación, cuando la enseñanza y el aprendizaje son actividades igual o más importantes, especialmente en lugares como las Islas Canarias. En cualquier caso, la familiaridad con esta actitud nos facilitó la comprensión del objeto de este capítulo. Merece la pena señalar, como figura en el IAE, que la economía de las Islas Canarias cambió abruptamente de una agrícola a otra de servicios, sin pasar por una etapa de desarrollo industrial; y que en esa nueva economía, el turismo (y empresas relacionadas con la construcción) son el verdadero motor del desarrollo regional, representando un 37% del PIB. El sector empresarial en las Islas Canarias está caracterizado por el predominio de compañías pequeñas y unas pocas grandes empresas que no son de la región. En 2004 sólo el 6,4% de las compañías tenían más de 10 empleados mientras que el 42,7% no tenían empleados en absoluto. Además, sólo el 5,2% pertenecen al sector industrial. Esta situación tiene un impacto decisivo sobre el proceso de innovación, tanto en términos de conocimientos requeridos como en la capacidad investigadora de las empresas. El otro hecho relevante es la insularidad respecto a la Península y la doble insularidad de las islas menores respecto a las mayores. La rivalidad entre las dos islas capitalinas, ya sea “real” o de algún modo provocada y mantenida, es muy aparente. Las dos universidades están ubicadas en las islas principales, así como los centros públicos de investigación. Consecuentemente, las islas menores están aisladas en relación con la producción y transferencia de conocimientos. Esos problemas son cruciales a la hora de explicar la mayor parte de los análisis, comentarios y recomendaciones presentes en este capítulo y en el resto del informe. Muchos consideran la alta dependencia del turismo como algo peligroso, especialmente frente al descenso del número de turistas. Sin embargo, para otros existe la oportunidad de desarrollar nuevas maneras de ofrecer ese servicio con mayor calidad, más valor añadido y un enfoque más ecológico y cultural. Actualmente, pese a que el turismo es el sector más importante de la economía canaria, las relaciones entre las universidades y el sector son prácticamente inexistentes. Aunque las Islas Canarias ya no contemplan el turismo como la única fuente de crecimiento posible, todavía hace falta una nueva perspectiva sobre el sector. Esta búsqueda de nuevas perspectivas podría ser la base para una mayor colaboración y nuevas posibilidades para las universidades y la economía regional. El CdEE recomienda que se refuerce la futura colaboración entre las universidades y el sector turismo, el más importante económicamente de la región. 25 Una mayor colaboración beneficiará a ambas universidades en recursos, relevancia económica y reconocimiento social, y también beneficiará al sector turístico y aledaños al desarrollar nuevos enfoques de calidad. Esta recomendación no contradice los intentos de atraer a empresas de alta tecnología que pudieran tener un futuro en regiones como las Islas Canarias, especialmente aquellas industrias que no requieran transporte pesado. Esas dos estrategias de desarrollo deberían ir juntas de la mano. El CdEE recomienda a las universidades y al sector empresarial que trabajen juntos en buscar la colaboración para diversificar la economía, especialmente en las áreas tecnológicas donde las Islas Canarias pudieran tener una ventaja comparativa. 3.2. Inversiones y resultados en Investigación, Desarrollo e Innovación Como consecuencia de esta realidad económica, las inversiones en I+D son muy bajas, incluso para los estándares españoles, que a su vez son muy bajos para los estándares de la OCDE. La proporción del PIB regional destinado a I+D fue sólo del 0,61% en 2004. En España fue del 1,07% y en los países de la OCDE alcanzó el 2,26% en 2002. Tan relevante como este nivel bajo de inversión pública en I+D es la escasa participación de la empresa privada. En las Islas Canarias, las instituciones públicas, básicamente las dos universidades, y los institutos de investigación relacionadas con estas o con el gobierno central o regional, tienen el 78,53% del gasto total. Consecuentemente, el sistema de I+D es básicamente público, y más centrado en hacer ciencia de base que en las necesidades de la región. Las principales fuentes de financiación para los programas de I+D en las Islas Canarias, como en otras regiones de España, son el gobierno central y los programas de investigación Europeos, que se otorgan ambos de manera competitiva. La parte de las Islas Canarias en los fondos nacionales es del 2,21% y de los fondos europeos para España es de1 1,5%. Ambas cifras están por debajo de la proporción de investigadores en las Islas Canarias, que representan un 3,1% del total español. Los fondos y los incentivos individuales para el desarrollo regional son muy escasos. Por otro lado, no existe ningún capital de riesgo específico en las Islas Canarias para las empresas de innovación, y la parte correspondiente del capital de riesgo español es de sólo un 1%. Consecuentemente, la financiación depende casi exclusivamente de las becas para programas de investigación, que son bastante limitadas. Como señala el IAE, “las universidades canarias asignan pocos recursos a la investigación y muy pocos (o ninguno) a la investigación tecnológica, sin ningún enfoque especial para las necesidades regionales”. La estrategia de Lisboa acordada por los estados miembros de la UE en 2000 proponía un gasto del 3% del PIB en investigación e innovación compartido por fuentes públicas y privadas. Las autoridades públicas, las universidades y las empresas en Canarias deberían considerar esto seriamente. Se hizo saber al CdEE que el gobierno regional está desarrollando actualmente un nuevo modelo de financiación para las universidades con algunos rasgos interesantes como: usar el impacto social de las universidades como una variable financiera; desarrollar un plan de apoyo a la investigación de alto nivel en áreas prioritarias, como la astrofísica, las ciencias del mar, biotecnología y biomedicina, turismo, transporte, electrónica y nanotecnología; medir las conexiones de la universidad con el entorno; y co-financiar aplicaciones prácticas en empresas y en programas pilotos de naturaleza empresarial, entre otras cosas. 26 El objetivo es proporcionar más apoyo a los centros de investigación y las universidades, pero pidiéndoles, a cambio, un mayor compromiso para lograr resultados productivos, especialmente resultados directamente relacionados con las necesidades de la región. En este plan del gobierno, las universidades y los investigadores tendrán que obtener credibilidad si quieren pedir más apoyo. Tendrán que demostrar que están haciendo investigación, de base, aplicada o innovación, pero en cualquier caso, investigación relevante. Este enfoque es básicamente correcto. El CdEE recomienda desarrollar y poner en práctica una nueva política y un nuevo modelo de financiación de acuerdo con las universidades y los centros de investigación. Esta política debería ser una herramienta para desarrollar la investigación relacionada con el desarrollo regional. Aparte de utilizar herramientas más eficientes para promover la investigación, es necesario más esfuerzo financiero por parte de los sectores público y privado en investigación e innovación como parte de una estrategia a largo plazo para el desarrollo regional. 3.3 Planificación de la investigación y la innovación Hay muchas organizaciones involucradas en la planificación de I+D para la región. Aparte de los ministerios del gobierno central, a nivel regional hay por lo menos tres entidades involucradas: la Dirección General de Universidades e Investigación (DGUI); la Dirección General de Fomento Industrial e Innovación Tecnológica (DGFIIT) y la Oficina de Ciencia, Tecnología e Innovación, adjunta a la vicepresidencia del gobierno canario. También existe la intención de un plan de I+D para la región, lanzado por el gobierno regional, como en el Plan Estratégico de Innovación de Canarias (PEINCA), el Plan de Desarrollo de Canarias de 2000-2006 (PDCAN), y el Plan Integrado Canario de I+D+i de 2003-2006 (PIC). La mayoría de los individuos entrevistados por el CdEE señalaron la falta de coordinación y el desarrollo errático de esos planes y, en general, la carencia de una política consistente para la innovación y el desarrollo. Evidentemente hay coordinación limitada y redundancias obvias entre las diferentes entidades involucradas. Otros señalaron que la escasa financiación disponible (42 millones de euros en total procedentes de fuentes regionales) limita cualquier implicación posterior de los centros de investigación para enlazar los esfuerzos de investigación con las prioridades estratégicas de los planes. En conclusión, parece que el sistema necesita más coordinación y un esfuerzo de financiación más fuerte. El CdEE considera que sería deseable definir una política de investigación y ciencia a largo plazo, que involucrara a todos los agentes relevantes. Además, el CdEE recomienda más coordinación entre las agencias estatales relacionadas con las áreas de ciencia, educación, tecnología e innovación para evitar las redundancias y duplicaciones que se perciben en sus actividades, intenciones y uso de recursos. Lograr este objetivo requeriría, además de voluntad política, definir una verdadera política regional para el desarrollo a largo plazo de las islas. Un plan estratégico a largo plazo es una tarea compartida que deben realizar el gobierno, las universidades, los centros de investigación y el sector empresarial. Este plan tiene que unir las capacidades de investigación actuales y las planificadas para el futuro con las prioridades estratégicas de la región, promoviendo la colaboración para la investigación en una dimensión regional. El proceso debería estar abierto a consulta con las partes interesadas tal como se menciona en el Capítulo Dos de este informe. 27 3.4. Reforzamiento de los vínculos entre las universidades y el sector empresarial Durante la visita del CdEE se mencionó ampliamente que los vínculos entre las universidades y el sector empresarial en las Islas Canarias eran escasos. El pequeño tamaño de la mayoría de las empresas y su tipología quizás reduzcan la posibilidad de innovación basada en la investigación, y añade dificultades para construir una relación más fuerte. Sin embargo, observamos que la falta de una cultura de la cooperación entre las empresas y las universidades pudiera ser el factor más relevante. La relación es más fuerte en la ULPGC, donde hay mejores vínculos con la industria, probablemente debido a que es una universidad más joven y ha tenido, desde su fundación, una orientación más técnica y práctica. Como muestra de esta falta de comprensión, extractamos algunas opiniones de los círculos universitarios que incluyen las siguientes: • El discurso sobre la falta de interés en las universidades por el sector empresarial provoca un efecto pernicioso, con consecuencias negativas para las instituciones locales. Algunas veces las agencias gubernamentales tienen tendencia a buscar consejo y ayuda en otras instituciones españolas en vez de pedir el apoyo de las instituciones locales. • La falta de interés por parte de la universidad es un pretexto del sector empresarial para no apoyar a las universidades. • Hay un apoyo social limitado especialmente en lo relacionado con nuevas tecnologías e industrias de vanguardia en conocimientos especializados. Las compañías no están interesadas en la investigación, debido al predominio de la industria turística. No ven el beneficio económico de la colaboración. Por otro lado, la gente del sector empresarial opina: • Hay una percepción social generalizada de que las universidades están aisladas de las necesidades y problemas reales a los que se enfrenta en general la sociedad. Las pequeñas compañías ven a las universidades como alejadas de sus necesidades. • Hay una brecha entre los objetivos de investigación y la realidad de la región. La universidad no mira al futuro. El sector empresarial se adapta a las necesidades del entorno a un ritmo más rápido que las universidades. • Las universidades exigen demasiado de los gobiernos, pero carecen de contacto efectivo con las empresas. Esas opiniones revelan una grave falta de comprensión por ambas partes. Por un lado, algunos en la comunidad universitaria afirman que la investigación académica es el único deber real de las universidades, mientras otros afirman que no hay más relaciones porque el sector empresarial no está interesado. Por otro lado, algunos en el sector empresarial ven a las universidades como distantes, de poca utilidad, e incluso arrogantes; otros creen que es mejor evitar la colaboración con las universidades porque se están quedando atrás en el proceso de innovación. Este malentendido se ha extendido hasta el punto de que una universidad ha sido acusada de comportarse de forma poco profesional e ilegal, porque ha 28 comenzado a hacer actividades de consultoría y servicios que son percibidos como una intromisión de competencia desleal en el territorio del sector empresarial. Los obstáculos y problemas que suelen frenar los vínculos entre las universidades y las empresas son culturales, institucionales y operacionales. Probablemente todos ellos existen en alguna medida en las Islas Canarias. Sin embargo, un estudio llevado a cabo en las Islas Canarias y que se menciona en el IAE encontró que las empresas no tienen un punto de vista común sobre los factores que impiden su relación con las universidades; cerca del 40% no identificaron siquiera un solo factor como significativo. Quizás la mejor explicación para este porcentaje tan alto es que la idea de tener vínculos con las universidades jamás se les ha pasado por la cabeza. Hay mucho camino que recorrer antes de poder cerrar la brecha entre las universidades y los sectores productivos de las islas. Es evidente para el CdEE que las universidades canarias y el sector empresarial deben desarrollar vínculos mucho más fuertes para beneficio mutuo y para el beneficio de toda la región. Se ha intentado tomar medidas, como la creación de un grupo de trabajo para debatir nuevas formas de colaboración, pero no han sido muy efectivas. Una conexión más fuerte beneficiaría a las universidades de muchas formas: proporcionaría recursos adicionales a las instituciones que necesitan aumentar sustancialmente su inversión en investigación e innovación; haría accesible la experiencia práctica aportada por gente no perteneciente al mundo universitario; suministraría una retroalimentación continua que mejoraría lo que hacen las universidades y, especialmente, lo que enseñan y proporcionaría un sentimiento mayor de utilidad para el desarrollo económico de la sociedad. El sector empresarial obtendría así muchos beneficios: descubrir que las universidades pueden proporcionar muchas posibilidades para mejorar la innovación en sus negocios; ayudar a transformar la enseñanza y el aprendizaje, obteniendo así titulados con una educación mejor que a medio plazo mejorarán la capacidad económica de sus empresas y tener la oportunidad de ser responsables socialmente e incrementar el bienestar cultural, social y económico de su región. El CdEE recomienda que las universidades y el sector empresarial, con la ayuda del gobierno, establezcan un foro para desarrollar primero una mejor comprensión mutua y en segundo lugar relaciones más robustas entre las universidades y el sector empresarial. Algunos de los elementos que podrían considerarse en este plan, según han sugerido los entrevistados, son los siguientes: • Establecer canales permanentes de comunicación • Hacer que el personal académico tenga una mejor comprensión de lo que ocurre en el “mundo real”, quizás ofreciéndoles puestos temporales en sus compañías • Ofrecer a gente en el sector empresarial puestos de profesor asociado, en vez de usar esta categoría para otros objetivos • Incluir en los modelos de financiación regional el impacto social de las universidades como variable a premiar • Mejorar los incentivos fiscales para las compañías que inviertan en investigación en las universidades 29 • Mejorar los incentivos del personal universitario para que ejerzan actividades externas • Tomar a las universidades como socios en parques de ciencia e innovación • Atraer investigadores de alto nivel a las Islas Canarias 3.5 Nuevas y actuales y perspectivas para la investigación y la innovación Los investigadores canarios están dedicados en su mayoría a la investigación de base y prestan poca atención a la relevancia de los resultados. Los resultados básicos de investigación (publicaciones o sexenios) están por debajo de la media española, y los datos son peores cuando miramos el número de patentes registradas, o las cantidades que han ganado las universidades mediante contratos externos. En ambos casos están muy por debajo del potencial teórico de las universidades canarias. La existencia de dos enfoques diferentes en investigación en las dos universidades se desprende claramente de esos datos. Los índices de publicación son más altos para la ULL, mientras que los índices relacionados con actividades externas son mejores para la ULPGC. La investigación aplicada apenas se relaciona con la realidad económica y social; el desarrollo regional no es una prioridad en los planes de investigación. Es obvio que hay una falta de equilibrio entre las necesidades de conocimientos de las empresas de la región y la oferta de conocimientos de las universidades. Como consecuencia, no hay ninguna experiencia sobresaliente relacionada con el desarrollo regional. Las políticas de innovación regional todavía no han desarrollado los mecanismos apropiados para fomentar la cooperación para la investigación entre empresas, universidades y las instituciones investigadoras públicas. La ULPGC ha definido una estrategia de transferencia de conocimiento. La ULL no ha establecido todavía ninguna estrategia similar. Pese a ello, la ULL está haciendo un esfuerzo en ese sentido, principalmente mediante la implicación personal de parte del personal académico. El Gobierno de Canarias estableció un sistema de incentivos económicos individuales para premiar la investigación y otras actividades académicas para el personal académico en las universidades canarias. El sistema es bastante generoso comparado con otros sistemas similares en el resto del país. Sin embargo, los resultados no han llevado todavía a la completa efectividad del mismo. El CdEE considera que las cifras de los resultados de investigación no son demasiado impresionantes. Hay espacio para mejorar la implicación de las instituciones y los investigadores en investigación de base y aplicada. Sin embargo, la falta de investigación orientada al desarrollo regional es de lo más calamitosa. Cambiar eso requerirá un gran esfuerzo por parte de las instituciones y los individuos. El CdEE recomienda usar los actuales incentivos individuales para la investigación de forma más eficiente para mejorar la investigación de base, y especialmente las actividades de desarrollo regional. 30 El potencial para la investigación e innovación en las Islas Canarias es bueno. Hay un número significativo de centros de investigación pública (ambas universidades y varios institutos de investigación independientes); un número considerable de investigadores (más de 2.000 ETC); una base relativamente amplia de oferta tecnológica variada y algunos grupos destacados en investigación de alto nivel. Con este potencial como trasfondo sería posible hacer planes con plena confianza para promover la investigación y la innovación, de base y aplicada, pero especialmente las relacionadas con el desarrollo regional mediante la cooperación entre empresas, universidades y entidades de investigación públicas. Las Islas Canarias necesitan buscar nuevos espacios para la innovación. La alta tecnología, apenas relacionada con el desarrollo regional, está sobreestimada en todos lados. No es necesariamente la única o la principal fuente de desarrollo, exceptuando unos pocos centros en el mundo. Las universidades deberían colaborar para desarrollar los recursos actuales de las islas, pero también en la búsqueda de nuevos nichos potenciales. En este sentido, un nuevo enfoque para el turismo debería ser una fuerte colaboración entre las universidades y el sector empresarial. Las investigaciones y consultorías de interés general para la industria turística podría ser un espacio para la colaboración. Los problemas medioambientales, el control de calidad de alimentos y el turismo cultural son áreas en las que el sector empresarial podría tener necesidad de conseguir el apoyo de las universidades, especialmente a la luz de la idea que el sector empresarial está explorando de expandir sus operaciones y metodología a otras partes del mundo. La sociedad del conocimiento no está basada exclusivamente en la alta tecnología. La demanda de todo tipo de servicios para actividades sociales, culturales, deportivas y de ocio podría ser una fuente principal de empleo en el futuro. Las humanidades o las ciencias sociales tienen un papel importante en ese futuro. Olvidarse de ello es perder la oportunidad de un desarrollo social mejor y más armonioso. Esas áreas, y no sólo la alta tecnología, darán a las universidades posibilidades inexploradas para desarrollar actividades conjuntas con el sector empresarial. De forma similar, explorar las actividades tecnológicas de rango medio podría abrir una enorme área de oportunidades. Los sectores para posible colaboración y desarrollo que deberían ser explorados incluyen: energías alternativas, tecnologías de rango medio y tecnologías relacionadas con la industria secundaria o los servicios. El Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) es un ejemplo de éxito con 300 personas de personal, 100 investigadores, 65 estudiantes de doctorado y una orientación completamente internacional. El IAC tiene muchas posibilidades para la transferencia de tecnologías, difusión de la ciencia y la tecnología y la formación de capital humano. Este instituto es, hasta cierto punto, un accidente geográfico, aprovechando los cielos despejados de las islas. Sin embargo, no es el único “accidente” que podría ser aprovechado. Otras posibilidades de desarrollo basadas en la posición específica de las Islas Canarias incluyen: • El estatus especial de las Islas Canarias en la UE con un programa específico de I+D podría ser una oportunidad clave para desarrollar metas estratégicas de investigación en las islas, atrayendo a nuevas compañías gracias a los incentivos fiscales únicos en la UE. 31 • La posición central entre Europa, Sudamérica y el África Occidental podría ser una fuente de oportunidades para el comercio y la logística asociada con esas regiones comerciales. • las Islas Canarias podrían ser un nexo para la canalización de las ayudas y el comercio de Europa a África. La Casa de África o el Instituto Iberoamericano son proyectos en la agenda del gobierno regional que podrían traer nuevas oportunidades. Tras analizar todas las posibilidades de desarrollo y escenarios posibles, el CdEE recomienda que las universidades canarias aprovechen las diferentes posibilidades actuales y futuras de desarrollo para la región, tengan implicación activa y sean así agentes de cambio más efectivos. Las universidades deberían contribuir a dar forma al futuro de la región. No pueden negar, y tampoco perderse, la oportunidad de ser agentes activos para la innovación en muchas áreas tecnológicas. Al mismo tiempo no pueden ignorar la importancia crítica de la investigación en las ciencias sociales, artes y humanidades, para un desarrollo regional integrador y sostenible, especialmente en una región en la que los servicios son el recurso principal. Las universidades tendrán que vincular mejor sus capacidades de investigación presentes y futuras con las prioridades estratégicas de la región. Aunque pueda parecer una obviedad, insistimos en que requiere un enorme cambio en las actitudes y comportamientos de las carreras universitarias basadas en disciplinas. 3.6 Aprovechamiento de la investigación universitaria La transferencia de conocimientos a las compañías es un fenómeno reciente en las Islas Canarias, como se afirma en el IAE. Hay tres mecanismos identificables de transferencia tecnológica de las universidades al sector empresarial: patentes y licencias; parques de ciencia, incubadoras y empresas subsidiarias; y contratos de investigación y consultoría establecidos entre compañías. El número de solicitudes de patentes de los centros de investigación canarios a la Oficina Española de Patentes es bajo, como se menciona en el IAE. Por otro lado, algunas personas declararon que los mecanismos de patentes y licencia de patentes son inexistentes y sin incentivos para la explotación comercial de patentes e invenciones. La impresión del CdEE es que la aplicación de la investigación universitaria a la industria es muy baja, ligeramente mayor en la ULPGC. El CdEE recomienda que se realicen más esfuerzos para aumentar el carácter aplicado de la investigación en las universidades canarias. Deberán plantearse seriamente las estructuras legales e institucionales para desarrollar este objetivo. El CdEE recomienda el desarrollo y la implantación de políticas incentivando la innovación, y que regulen y protejan la propiedad intelectual a nivel institucional. El segundo mecanismo de transferencia sería crear un entorno favorable a la creación de subsidiarias. La ULL no tiene incubadora ni parque tecnológico en este momento. La ULPGC creó en 2000 un Parque de Ciencia y Tecnología donde se han creado hasta el momento 23 nuevas empresas, aunque el CdEE no recibió evidencias adicionales sobre su tasa de éxito. Este Parque parece una buena oportunidad para diversificar el sector 32 empresarial. Parece también existen limitaciones legales al desarrollo de empresas subsidiarias, aunque una reforma legal en marcha en estos momentos por parte del gobierno central cambiaría la situación favoreciendo la participación de los investigadores en las compañías. Pese a esos esfuerzos recientes, durante las entrevistas, el CdEE percibió un conocimiento limitado y la falta de incentivos para la creación de empresas subsidiarias. Los parques tecnológicos son una gran oportunidad. Merecen el completo apoyo del gobierno, el sector empresarial y las universidades. El CdEE recomienda establecer nuevos parques de ciencia y tecnología y brindar completo apoyo al parque ya existente. La mayor parte de la transferencia de conocimientos por parte del personal de las universidades canarias toma la forma de consejo técnico o contratos de consultoría. En general, los contratos son establecidos mediante la Oficina de Transferencias de Resultados de Investigación (OTRI) de la universidad. Todavía no hay coordinación entre las diferentes OTRIs, o una red interconectada de oficinas regionales. Además, en ambas universidades se han creado Fundaciones Universidad Empresas. Desde un punto de vista legal son corporaciones privadas, y consecuentemente más flexibles a la hora de emprender iniciativas empresariales. La Fundación de la ULL fue creada en 1987 con socios como la Cámara de Comercio, bancos y otras corporaciones importantes. La Fundación de la ULPGC se creó en 1983 bajo criterios similares. Ambas Fundaciones colaboran en muchas actividades, incluyendo una oficina conjunta en San Antonio, Texas. Esta colaboración es un buen ejemplo a seguir, quizás se trate de la única colaboración formal entre ambas universidades. Un par de aspectos de las fundaciones merecen algún comentario. Por un lado, como señala el IAE y tal y como hemos percibido, la información publicada sobre los resultados de las fundaciones, especialmente en el caso de la ULL, carece de profundidad. El CdEE no fue capaz de obtener una comprensión completa de los resultados financieros de sus actividades. Por otro lado, parece que hay una duplicación de funciones entre las OTRIs y las fundaciones, especialmente, de nuevo, en el caso de la ULL. El CdEE recomienda que se redefina el papel de las OTRIs y las fundaciones, mejorando la transparencia de sus resultados y de la coordinación entre las diferentes entidades a cargo de la transferencia de conocimientos en las universidades. Las dos universidades y el gobierno de Canarias han desarrollado políticas de difusión. Las páginas web de las universidades incluyen enlaces a grupos de investigación, tecnologías disponibles, a las OTRIs y a las Fundaciones, así como información sobre las becas anuales de investigación. Dos buenas experiencias en este sentido son el Portal de Innovación de Canarias (http://pic.itccanarias.org/) con conexiones con las universidades, OTRIs y al Instituto Tecnológico de Canarias, junto con detalles de las tecnologías disponibles, formularios de financiación de investigación etc., y el nuevo portal abierto en el servidor de la UE (http://cordis.europa.eu/canary-islands/) que proporciona información general y detalles sobre los centros más importantes de infraestructuras e investigación en las Islas Canarias. Ambos proyectos merecen apoyo. Además, la difusión de la relevancia de las actividades de la universidad para toda la población es importante como método adicional de establecer vínculos entre las universidades y la sociedad en general. La sociedad tiene derecho a saber qué reciben los investigadores y cómo contribuyen. 33 El CdEE recomienda que se desarrolle un plan para la mejor difusión de los esfuerzos de investigación que realizan las universidades canarias, para fortalecer las relaciones con la sociedad. Esto dará como resultado beneficios mutuos. Puede vincularse con la propuesta de “Casa del Conocimiento” que aparece más adelante en el Capítulo Seis. 3.7. Colaboración entre instituciones investigadoras Se ha mencionado repetidamente por las partes interesadas que la ULL es la universidad histórica, la más grande, la más tradicional y la más centrada en humanidades y ciencias sociales. Consecuentemente, es percibida como la más aislada, con conexiones limitadas con el sector empresarial y más desconectada del contexto social. En este sentido la opinión general sobre la ULPGC es más positiva. La opinión general es que está más cercana al campo técnico, tiene menos dificultades en conectar con las necesidades del sector de los empleadores y tiene más conexiones con el sector empresarial. El CdEEconsidera que esas opiniones se basan, hasta cierto punto, en la realidad pero que es probable esas diferencias puedan ser en parte sólo estereotipos. Probablemente la realidad sea más profunda y compleja que este enfoque simplista. El Comité supo durante su visita acerca de la traumática génesis de la ULPGC, y las circunstancias de su segregación de la ULL. También supo que en un determinado momento se consideraron dos posibilidades: tener una sola universidad con diferentes campus, o tener dos universidades independientes. Al final, la segunda opción fue la que se tomó. Probablemente fuera una decisión correcta. Sin embargo, la decisión consistía en tener dos universidades independientes, no en crear dos universidades enfrentadas. La colaboración entre las universidades parece casi inexistente a nivel institucional, y muy limitada a nivel individual. Sólo 33 de entre 1.918 documentos de investigación en un periodo determinado fueron producidos de forma conjunta por personas de ambas universidades. La colaboración con centros de investigación fuera de las Islas Canarias también es limitada, y la participación en los proyectos europeos, y por tanto la colaboración con otras universidades europeas, es baja. La situación exacerba los sentimientos de aislamiento, que son negativos, tanto para la vida académica como para el desarrollo regional. Hay muchos ejemplos en todo el mundo de los cuales se puede aprender cómo la colaboración entre instituciones ha sido productiva para las propias instituciones y para el desarrollo regional. Esto es cierto en lugares donde el potencial de las universidades individuales es alto. En el caso de las Islas Canarias, donde el potencial de cada institución por separado es limitado, la colaboración no es sólo algo deseable; es un imperativo para ambas instituciones. Si las universidades quieren competir a nivel global necesitan unir esfuerzos, diseñar programas educativos y de investigación de manera conjunta y desarrollar innovación conjuntamente y con el sector económico de las islas. También es deseable tener una estrategia de marketing común a la hora de publicitarse internacionalmente, como forma de atraer a nuevas compañías, investigadores y estudiantes. El tamaño, las capacidades y las características específicas de las Islas Canarias no permiten a las universidades operar de manera independiente, menos aún con la actual competición negativa. 34 Hay que señalar que las Fundaciones de ambas universidades, probablemente debido a que para ellas el peso histórico es menor, cooperan más entre sí. Este es un ejemplo a seguir; podría ser el germen para extender la colaboración al resto de agencias institucionales. Otro ejemplo de colaboración es la cooperación entre las bibliotecas de ambas universidades a la hora de compartir material. El gobierno debería planificar, con la participación de ambas instituciones y de otros centros de investigación, el desarrollo de la colaboración a nivel institucional e individual. Las iniciativas conjuntas entre instituciones e individuos, especialmente dirigidas hacia el desarrollo regional deberían recibir incentivos como forma de desarrollar el nivel de competición del sistema canario de ciencia e innovación. El CdEE recomienda estimular la colaboración para la investigación interdisciplinaria e interinstitucional y la enseñanza con una dimensión regional. Esta es una necesidad urgente para el desarrollo regional y para aumentar la competitividad externa de las universidades canarias. El Gobierno de Canarias debería desarrollar un sistema de incentivos para estimular la colaboración entre instituciones e individuos a nivel regional. 35 4. CONTRIBUCIÓN DE LA ENSEÑANZA AL MERCADO LABORAL Y AL DESARROLLO DE HABILIDADES 4.1 Introducción En los países desarrollados generalmente se considera que las universidades tienen tres áreas principales de servicios: investigación, enseñanza y servicio a la comunidad. La enseñanza, junto con la investigación, se ha convertido en la actividad central más comúnmente asociada con la vida universitaria por la comunidad ajena a esta. La tercera área, el servicio a la comunidad, a menudo queda relegada a un papel menor dentro de la cultura de la universidad, por detrás de la enseñanza y la investigación. Este hecho ha provocado serios interrogantes dentro de varios segmentos de la sociedad, particularmente en lo que respecta a las instituciones financiadas con dinero público. Una iniciativa como este conjunto de proyectos de la OCDE hace que la comunidad exterior se vea más incluida en las consideraciones prácticas de la comunidad universitaria. Sirve asimismo para hacer un llamamiento a una mayor atención por parte de la comunidad académica hacia las comunidades externas y sus necesidades y preferencias, ya sean comerciales, económicas, culturales o sociales. El término comúnmente asociado con este modelo ampliado de perspectivas universitarias es el de “compromiso social”7, y los líderes e instituciones en varias partes del mundo han deliberado a fondo sobre este concepto. Nuestras entrevistas con las diferentes partes interesadas confirman los hallazgos del informe de autoevaluación (IAE) que muestran la primacía que se da a la investigación, incluso cuando se debatía la cuestión del compromiso social y de las contribuciones potenciales por parte de la universidad al desarrollo regional. La enseñanza era un tema en el que el CdEE tenía que insistir muchas veces para que apareciera en el debate, especialmente en la ULL. El hecho de que ni una sola persona acudiera a la sesión prevista en la ULL para un debate con el personal universitario general fue un gran indicador para el CdEE. Se presta una atención limitada a las relaciones de la universidad con los sectores culturales y sociales más amplios, sus necesidades educativas y al papel de las universidades a la hora de responder a esas necesidades. Un punto remarcable del IAE es el bajo índice relativo de participación en la educación superior de los adultos más jóvenes de las Islas Canarias (Tabla 2.4 del IAE). El problema es particularmente grave entre los hombres. Además, calculando sobre la base de los individuos de 18 años en la población, el porcentaje que aprueba los exámenes de acceso a la universidad era menor de la media española del 84%. Uno de los principales factores que contribuyen a esa estadística es el hecho de que las Islas Canarias tienen el mayor índice de abandono de los estudios preuniversitarios en todo el país, aunque el porcentaje de los que completan sus estudios sea mayor que el de la media europea, teniendo en cuenta que sólo Suecia tiene un porcentaje mayor de estudiantes que completan sus estudios que España. Cuando se reconsideran esas estadísticas teniendo en cuenta la estructura económica de las Islas Canarias, se debe considerar la naturaleza de las oportunidades de empleo para la gente joven con educación superior y/o habilidades en las islas y la composición de la economía en sí. Las implicaciones de esto se discuten a continuación. 7 “Engagement” en el original. N. Del T. 36 4.2. Adaptación local de la oferta educativa El IAE señala la redundancia existente en los programas entre las dos universidades y también el que dichos programas están centrados en disciplinas y cursos estándar. La ULL tiene una historia más tradicional de artes liberales y retórica, mientras la ULPGC fue el resultado de una reorganización de centros de la ULL en Las Palmas que emergió como una nueva universidad al fusionar ingenierías con otras unidades educativas terciarias. Se reconoce que actualmente las ofertas educativas de las dos universidades se solapan o duplican contenidos. Un rasgo inhibidor a la hora de generar programas de estudio locales es la naturaleza de la implicación directa del gobierno nacional a la hora de diseñar planes de estudio, particularmente en el primer y segundo ciclo de las carreras. Esos requerimientos por parte del gobierno tienden a mantener un cierto nivel de homogeneidad en todo el país, incluyendo, por supuesto, a las Islas Canarias. En algunos programas de estudios, el Comité se percató de que la adaptación local se llevaba a cabo, hasta cierto punto, mediante la oferta de materias optativas con un enfoque regional. También se mencionó que la ULPGC, como entidad relativamente más joven, decidió ofrecer los programas del catálogo nacional que eran más pertinentes para la región, por ejemplo, Ciencias Marinas y Turismo. Una vez que los programas han sido establecidos, tienden a persistir, incluso cuando la demanda desciende. Si bien hay que reconocer que los rasgos tradicionales más valiosos de la mayoría de las universidades, como las plazas en propiedad y la libertad de cátedra, deben ser salvaguardados (y hasta cierto punto, también salvaguardados de forma apropiada), también es vital en la era moderna que los mecanismos de adaptación y cambio sean parte normal de la administración universitaria. Los hallazgos clave a partir de las reuniones del CdEE con las parte interesadas de la región incluyen los siguientes: • Los planes de estudios, especialmente en la ULL, en su mayoría no están vinculados a las prioridades de la región o partes interesadas. Las charlas con los principales grupos de partes interesadas estuvieron marcadas por una visión convencional de las universidades canarias como torres de marfil aisladas del resto. • Hay pocas pruebas (o ninguna) de un compromiso disciplinado por parte de las partes interesadas, particularmente del sector empresarial e incluso del público, para identificar necesidades y preferencias. Una anécdota es bastante reveladora. En las reuniones en Tenerife con los representantes del principal sector económico de la región, el turismo, se hizo patente que si bien había un razonable compromiso por parte de la industria en la forma de personas que acudían a la universidad para continuar su educación y hacer masters, esos programas no habían sido planificados por nadie más que el personal de la propia universidad a la hora de diseñar, desarrollar y poner en práctica el programa. 37 • Los Consejos Sociales de las universidades, aunque la legislación nacional y otros reglamentos exigen que sean un mecanismo para vincular a la universidad con los componentes importantes de la economía, sociedad y cultura de las Islas Canarias, no parecen especialmente influyentes o productivos, especialmente en la ULL. • Quizás lo más fundamental, respecto al funcionamiento de la universidad y sus servicios, fuera la ausencia de una visión integrada de la región canaria en su totalidad. Cada universidad contempla a la otra con suspicacia y considera a su provincia de ubicación como su principal interés, antes que la región como un todo. Aún más, la matriculación confirma la atracción provincial: muy pocos estudiantes se matriculan en la universidad de la otra provincia. • Hubo un acuerdo casi unánime entre todos los grupos de partes interesadas, incluyendo a las propias universidades, de que tal punto de vista es contraproducente y divisorio. Pero desafortunadamente esta opinión generalmente expresada venía acompañada de una sensación de impotencia también generalizada a la hora de hacer algo al respecto. • Claramente, no existe ningún concepto de “sistema de educación superior” para las Islas Canarias. Este problema será tratado más adelante en este informe. Casi todas las partes interesadas, incluyendo la Presidencia del Gobierno de Canarias, ven tal sistema como algo deseable pero virtualmente imposible de lograr. • La ausencia de una perspectiva de sistema regional tiene el efecto de una potencial falta de articulación entre las instituciones en cuanto a sus planes de estudio y los cursos ofertado; conduciendo por tanto a la necesidad de revisiones curso a curso en caso de que haga falta transferir créditos de una institución a otra. (Se puede argumentar, sin embargo, que esto está más relacionado con el comportamiento del personal académico que con las instituciones. Es perfectamente posible transferir créditos, pero las decisiones son tomadas por académicos a nivel departamental que pueden decidir que la transferencia es aceptable en teoría, pero que no hay un nivel suficiente de formación para validarla). Está claro que como solo hay dos universidades para toda la región, se podría establecer un sistema de transferencias con relativa facilidad. En la provincia de la Columbia Británica, en Canadá, se ha desarrollado un sistema de equivalencia curso a curso que comprende más de veinte instituciones, incluyendo varias universidades de investigación a nivel internacional, asegurando la transferencia de créditos completos de una universidad a otra. 4.3. Educación para el empleo regional y local Si ambas universidades están seriamente interesadas en ofrecer programas de estudio para proporcionar titulados cualificados a los empleadores de los sectores públicos y privados, lo primero es identificar las cualidades que se requieren para ser de utilidad a esas organizaciones. Solo tras una definición clara de tales necesidades pueden diseñarse de manera efectiva planes los de estudio y la experiencia educativa para los estudiantes. En segundo lugar, una vez determinado el tipo de competencias que requieren los titulados, hace falta definir el tamaño del mercado laboral en las Islas Canarias. ¿Cuánto personal 38 educado en la universidad necesitan anualmente las empresas canarias, y qué demanda se prevé, digamos, para la próxima década? En términos del mercado laboral para titulados universitarios, hay dos rasgos críticos de la estructura económica: el papel dominante del turismo, y el predominio de las pequeñas empresas que forman la economía: el 94% por ciento de las empresas canarias privadas emplean a menos de 10 personas, y más de la mitad no emplean a ninguna. Dicho lo anterior, el CdEE recomienda que los estudiantes sean preparados para tales empleos dentro de sus programas de estudios. El IAE observó que, en su mayoría, los planes de estudios de las áreas aplicadas educan a la gente para los conceptos tradicionales de empleo, conceptos que están a la baja en todo el mundo, pero que en el caso de las Islas Canarias chocan incluso con la economía regional. También, hacia el final de la Sección 4.2., el IAE afirma que la “sobreeducación de los titulados canarios parece ser un problema general”. Una pregunta importante es si se trata de “sobreeducación” o de educación mal adaptada. Pocas compañías en la región tienen la escala y el carácter necesarios para pedir personal universitario, el mercado para los titulados de educación liberal a los que los empleadores luego entrenarían para sus necesidades específicas es limitado. Teniendo en cuenta estos rasgos de la economía local, el CdEE recomienda que se haga énfasis en las materias optativas o que se concentren materias en áreas como iniciativa empresarial, idiomas y hospitalidad, o incluso que formen parte de los programas de estudio. Tales requerimientos, con salvaguardas para que no vayan en detrimento de los estudios principales de pregrado, no deberían suponer problema alguno para las perspectivas de los titulados con planes de estudios de posgrado futuros en otro lugar de España, Europa o del mundo. El CdEE recomienda también que un enfoque empresarial, quizás no muy del agrado de los académicos, sea tenido en cuenta a la hora de diseñar los programas de estudio que mejor sirvan a los intereses regionales. En general, muchas empresas toman en consideración cuatro áreas a la hora de analizar qué productos o servicios ofrecer para tener éxito: (1) el mercado; (2) los recursos, humanos y demás, de la compañía;(3) la competencia, es decir aquellos proveedores de servicios o productos similares; y (4) la naturaleza del producto. Para las universidades centradas en conseguir titulados empleables, el mercado es el grupo de empleadores; la “compañía” se compone de los académicos y de los demás recursos de la institución o sistema de educación superior; la competencia son las demás universidades y organizaciones de enseñanza y formación; y el producto son los programas de estudio y los titulados que produce o, en el caso de la formación continua, el valor añadido tal y como lo perciben los clientes. 4.4 Contratación de futuros empleados: evaluando las necesidades del mercado Muchas universidades en todo el mundo tienen programas con los empleadores de los sectores públicos y privados para evaluar sus necesidades y para persuadirlos de que tomen en cuenta seriamente a sus titulados como candidatos a empleo. El personal de las universidades busca activamente posibles empleadores y los animan a visitar la institución para hacer presentaciones, celebrar entrevistas, etc. 39 Otra técnica es la “pre-venta” de titulados mediante pasantías, prácticas de empresa y programas de educación en cooperación en los cuales los estudiantes son colocados dentro de corporaciones, agencias gubernamentales, etc. para obtener experiencia en esas materias y para mostrar el valor de los estudiantes a los empleadores. En los programas cooperativos, los estudiantes reciben crédito académico por los semestres o periodos que hayan pasado con el empleador. El punto de partida es el mercado local de empleadores. ¿Cuál es la naturaleza de ese sector en las Islas Canarias? Hay varios factores críticos que aparecieron claramente en el IAE y en la visita de revisión: • La región tiene que vérselas con las características de las economías típicas de islas pequeñas, tales como las dificultades en la infraestructura y el aislamiento. • La naturaleza de la economía está casi exclusivamente constituida por pequeñas empresas y casi la mitad de estas no tienen empleados y la mayoría tienen menos de diez. • El turismo es el sector predominante, y atrae a unos 12 millones de visitantes al año. • El turismo tiene una fuerte asociación empresarial para servir a sus intereses, incluyendo actividades de formación y desarrollo. • Un factor significativo a la hora de estudiar las organizaciones que componen el mercado de oferta de empleo para los titulados es que las organizaciones de mayor tamaño casi invariablemente pertenecen al sector público: varios niveles de gobierno y sus burocracias. Dados estos factores, ¿cuáles son las necesidades que las universidades están preparadas para satisfacer? El CdEE recomienda que las universidades se pongan en contacto directamente con la comunidad empresarial y otras para definir los atributos y capacidades que deberían tener los titulados. Para este fin serán críticos estudios, encuestas y otras formas de investigación diseñadas para identificar qué desean los empleadores. ¿Qué nivel de preparación esperan que tengan los titulados? ¿Proporcionarán los empleadores orientación y formación significativa? ¿Lo harán las PYMEs? ¿Qué pruebas hay, por tanto, de que las universidades están dispuestas a ese análisis? Si bien para ello se requiere mecanismos como los Consejos o las Fundaciones, varían mucho en términos de su función y efectividad. Están muy por debajo de su potencial, y de las aspiraciones de sus miembros y defensores más ambiciosos. El CdEE recomienda que los Consejos Sociales se desarrollen como medios efectivos e importantes de contacto entre las universidades y sus comunidades, y que el gobierno nacional haga los ajustes necesarios para ese fin. También se recomienda: • Análisis disciplinados que proporcionen la información requerida 40 • Otras formas de vinculación con las diferentes partes interesadas de forma que se pueda lograr una comprensión y confianza mutua. • Grupos de trabajo conjuntos y otras estrategias para evaluar directamente un análisis de la economía, sus requerimientos laborales y las formas en las que la universidad puede ofrecer educación y formación de forma útil a ese propósito. 4.5. La “compañía” y la “competencia”: recursos académicos y de otro tipo en el ámbito de la educación superior en las Islas Canarias La segunda dimensión analítica, y la forma en que sea definida, es una de las consideraciones más críticas para la educación superior y su contribución potencial al desarrollo regional en las Islas Canarias. Como se ha dicho en otro lugar de este informe, una pregunta fundamental es si la educación superior pública de la región puede verse como un sistema coordinado, o sólo como dos instituciones separadas e independientes que operan de manera autónoma. El CdEE recomienda que la región establezca un proceso para evaluar cuidadosamente esta cuestión, y para buscar un modelo que optimice los recursos requeridos para la entrega de investigación, enseñanza y servicios a las Islas Canarias. Este tema apareció en todas las conversaciones con los sectores entrevistados por el Comité de Evaluación Externa. Por tanto, el CdEE recomienda que el Gobierno de Canarias, en consulta con los rectores de las dos universidades y representantes de las principales organizaciones económicas, culturales y sociales de la región, establezca una iniciativa formal para evaluar vigorosamente los pros y los contras, y las formas y medios, para establecer un sistema regional de educación superior. Tal revisión debe implicar directamente a un amplio espectro de partes interesadas, yendo más allá de la retórica superficial de tales debates para analizar los programas de enseñanza, los requerimientos de personal y facultades, y los planes de investigación de las universidades contra el trasfondo de las necesidades de servicios universitarios de los sectores económicos, sociales y culturales de la región. Un sistema de educación superior redefiniría de quién es la competencia para los servicios universitarios que se proporcionan. Actualmente, el principal competidor de cada universidad es la otra institución. Para un sistema de educación superior, la competencia serían los demás proveedores regionales e instituciones fuera de la región. Con las modernas tecnologías de la información, cientos de instituciones de todo el muerdo tienen la capacidad de proporcionar formación en las Islas Canarias. A este respecto, el CdEE recomienda que la revisión formal por que se aboga más arriba incluya directamente a la Universidad de Educación a Distancia (UNED), que actualmente es vista como una competidora pero en es potencia un aliado valioso, particularmente en cuanto a proporcionar formación en regiones físicamente remotas y a personas cuyos estilos de vida limitan la asistencia a tiempo completo o incluso la asistencia física al campus o centro universitario. 4.6. El “producto”: los programas de educación 41 El CdEE recomienda una revisión rigurosa y disciplinar de la oferta de programas y cursos de las universidades y la UNED. Esta revisión debería examinar lo siguiente: • La idoneidad de los programas y la oferta educativa para los requerimientos de la educación terciaria en un contexto global, en términos de calidad y oferta apropiada. • Las necesidades primarias de la región en cuanto a personal con educación superior. • Los programas disciplinares e interdisciplinares requeridos para un mejor servicio al desarrollo regional de las Islas Canarias. • Redundancias y omisiones en la oferta educativa de las instituciones frente a la demanda. • Las formas o medios mediante los cuales dar esa formación. • La efectividad en términos del acceso disponible a los segmentos de población canaria, incluyendo aquellos ubicados lejos de los campus principales y los que están fuera del tramo de edad tradicional de los estudiantes universitarios. • Al personal universitario residente existente, y las omisiones y redundancias inherentes en ese grupo. Basándose en el examen preexistente de las demandas de educación superior, requerimientos, recursos y ofertas, puede completarse una evaluación general para la distribución óptima de recursos limitados. La planificación y control del proceso es esencial para asegurar el rigor, así como la autoridad para acceder a la información y la confianza para hacer recomendaciones con fuerza. Ya se use el modelo empresarial descrito más arriba o algún otro, es vital que tal análisis multivariado sea completado, para proporcionar los elementos requeridos para una planificación informada. Dada la naturaleza de la economía, el CdEE recomienda que se considere la creación centro de estudios empresariales de alto nivel. Podría ser un centro operado conjuntamente por las dos universidades y la UNED, que contacte directamente con los sectores apropiados de la economía canaria y el gobierno para ofrecer: • Una concentración de estudios de pregrado en iniciativa empresarial extraídos de diferentes disciplinas relevantes. • Un programa vigoroso de formación continua para empresarios. • Un centro de consultoría accesible a los empresarios que comienzan y a sus empresas. • Una incubadora para guiar el desarrollo y la creación de nuevas empresas en las Islas Canarias. 42 • Tal centro de alto nivel debería atraer a participantes de fuera de las Islas Canarias, y conducir a una sinergia entre empresas regionales y ajenas a la región. 4.7. Dimensiones estratégicas de la admisión estudiantil Para aquellos componentes de la enseñanza universitaria que están diseñados para proporcionar titulados cualificados para el empleo local, el CdEE recomienda un programa de admisión estudiantil basado en criterios. El papel del gobierno nacional respecto a los exámenes obligatorios de admisión y a los programas de primer ciclo puede representar un obstáculo, aunque hay espacio para planificar nuevos programas dentro del margen disponible, permitiendo a las regiones definir los contenidos. El CdEE recomienda que el gobierno español considere los cambios que sean necesarios para permitir que tal enfoque sea llevado a cabo de manera efectiva. Quedó claro en nuestra visita que las dos universidades contemplan a la población que sale de los institutos de bachillerato de Canarias como su clientela principal. Más estrictamente, cada universidad contempla a los estudiantes de instituto de sus respectivas provincias como su principal clientela. Un segmento secundario comprende la población de adultos de mayor edad de la región. Incluso así, la tasa de participación de los graduados de instituto en los estudios universitarios es significativamente inferior en la región que en el resto de España. Además, el CdEE se percató de que la matriculación de estudiantes extranjeros en las dos universidades es muy baja, incluso a nivel de titulados, y particularmente en la ULL. A esto se yuxtapone el hecho de que un número significativo de ciudadanos canarios asisten a universidades lejos de las islas, particularmente en otras partes de España. Varios grupos con los que nos reunimos expresaron su preocupación de que los jóvenes con talento de las islas estuvieran yéndose fuera (“fuga de cerebros”), a la Península y a otras partes. En la economía global, este es un fenómeno creciente en muchos países. El gobierno federal de Canadá ha creado dos iniciativas nacionales para la creación de infraestructura, mejora de los salarios y la ayuda a la investigación para reducir la fuga de académicos de talento a instituciones más adineradas y mejor provistas en los Estados Unidos. Esto plantea la pregunta de si las instituciones de educación superior tienen una estrategia de reclutamiento de estudiantes para los jóvenes de sus respectivas provincias. El CdEE recomienda que las universidades exploren a fondo las posibles oportunidades y beneficios que podría brindar el atraer estudiantes de la Península y Sudamérica. Hay evidencias de algunos acuerdos interinstitucionales e incluso de programas conjuntos con universidades exteriores. El CdEE recomienda que se hagan más acuerdos interinstitucionales con universidades en las regiones objetivo, tanto para proveer de estudiantes a la región como para enriquecer la experiencia educativa de los estudiantes canarios. La ULPGC ha desarrollado programas de educación a distancia para beneficio de los estudiantes en las regiones más remotas de las islas, y para profesionales en activo. El reclutamiento mediante ofertas de educación a distancia podría ser una dimensión 43 significativa para ambas universidades a la hora de proporcionar formación a grupos diferentes a los estudiantes jóvenes de las dos islas principales. El CdEE recomienda la formación de asociaciones con la UNED y entre las dos universidades para buscar un modelo más eficaz en el uso de recursos que el modelo autónomo que caracteriza a la región. La gente que conocimos hizo mucha mención de la necesidad del plurilingüismo entre los titulados, para ser eficaces en una economía tan dependiente de clientes y colaboradores no hispanohablantes. El CdEE recomienda que se consideren asociaciones con las instituciones de otros países no hispanohablantes, para crear programas de iniciativas conjuntas que suplan esta demanda. 4.8. ¿Un sistema regional de educación superior? Algunos de los debates preexistentes plantean las preguntas más fundamentales. ¿Hay de verdad una perspectiva real para un sistema de educación superior para las Islas Canarias, distinto del de instituciones en competencia mutua operando de manera independiente? ¿Cómo se establecería tal sistema? ¿Qué rasgos o criterios deberían emplearse a la hora de establecer o distinguir ese sistema? Todo eso podría incluir programas, posibilidad de transferencia de créditos, intereses de los empleadores, redes de centros, distribución de cursos y programas, formas de entrega de la formación y la optimización de la distribución de recursos. Sobre este tema la respuesta era casi unánime: no hay un sistema de educación superior para las Islas Canarias. Las dos instituciones principales actúan de manera independiente la una de la otra y la UNED es una organización separada e independiente. De hecho, antes que la colaboración y la cooperación que sería de esperar dentro de un sistema, el término que más comúnmente emplearon todas las partes interesadas para describir el comportamiento de las dos universidades fue el de competición. Debido a los accidentes históricos, hay una gran diferencia entre los programas de ambas universidades. En el caso de la ULL hay un predominio de las artes liberales tradicionales mientras que la ULPGC, con sus orígenes politécnicos, tiene una orientación más técnica y aplicada. Pese a eso, hay pruebas de un considerable solapamiento, o lo más perturbador, una ausencia relativa de colaboración y cooperación a la hora de planificar, desarrollar y ofrecer programas educativos. Las ofertas de ambas universidades se verían enriquecidas en gran medida si los estudiantes tuvieran la posibilidad y la capacidad de incorporar asignaturas optativas de la otra institución dentro de sus planes de estudio. Si la red combinada de campus y centros de las dos instituciones estuviera disponible para la administración de programas educativos y servicios de apoyo, las islas se beneficiarían en gran medida. Un aspecto en particular de las actividades de la UNED captó la atención del CdEE. En la ULPGC, en mayor medida que en la ULL, existe el interés y la voluntad de desarrollar una educación a distancia. Y aún así, uno de los pocos programas que ofrecen a distancia duplica uno de la UNED, según un representante de esta. Los programas de educación a distancia, si se realizan de forma responsable y apropiada, requieren una inversión considerable en principio en materia de investigación y preparación de los cursos. Un equipo de expertos en la materia, diseñadores de cursos versados en la 44 educación libre y a distancia y con las metodologías del aprendizaje, y expertos en comunicación emplea una considerable cantidad de tiempo y energía en el desarrollo de los materiales del curso más adecuados al perfil de los estudiantes y a las demandas de la materia. La UNED desarrolla sus cursos de esta manera en su central de Madrid, y tiene una gran oferta intensiva de programas y cursos. 4.9. La educación superior y la naturaleza de las organizaciones modernas Muchas publicaciones han tratado del problema de la naturaleza cambiante de la educación superior como resultado de las transformaciones sociales que han desencadenado las tecnologías de la información y otros avances. En varios continentes se llevan a cabo análisis organizados y se han implantado iniciativas para respaldar el rigor de tales análisis. En los Estados Unidos, muchas instituciones han repensado sus funciones y actitudes. Los conceptos tradicionales del centro académico aislado, de investigaciones independientes y planes de estudios a medida del personal académico han sido puestos en duda y reestructurados por organizaciones tan importantes como la Fundación Carnegie para el Avance de la Enseñanza y la Kellog Comissión on the Future of State and Land-Grant Universities. Una obra fundamental fue la publicación de 1990, Scholarship Reconsidered: Priorities of the Proffesoriate, de Ernest L. Boyer, que entonces era Presidente de la Fundación Carnegie. Ahí se proponía que la enseñanza académica, algo central a la universidad, debía adoptar un punto de vista más amplio que las perspectivas tradicionales de investigación pura. El academicismo8 debe ir más allá de la práctica tradicional de la investigación dentro de la propia disciplina y buscar relaciones entre disciplinas, para promover la práctica mediante la aplicación, y para compartir este conocimiento de forma que beneficie a una comunidad mayor. Boyer usó esta nomenclatura: • Academicismo del descubrimiento: investigación, la búsqueda de nuevos conocimientos, descubrimientos. • Academicismo de la integración: ejercicio interdisciplinario, academicismo en las fronteras entre las disciplinas e interpretación entre ellas, síntesis. • Academicismo aplicado: para servir a los intereses de una comunidad más amplia, la aplicación de nuevos conocimientos a problemas para beneficio de una comunidad más amplia. • El academicismo de la enseñanza: usar la erudición propia para educar a un espectro de personas y organizaciones. “La labor del académico sólo tiene importancia en la medida en que es comprendida por otros (p. 23)”. A partir de esos conceptos se produjo un enérgico debate en la década siguiente, dando lugar al concepto de la universidad “comprometida”, aquella que está comprometida con las diferentes partes interesadas de su entorno. En los Estados Unidos, la Comisión Kellog describió una institución así como la que tenga los siguientes rasgos: 8 Scholarship en el original. N. del T. 45 • Receptividad a las necesidades de sus comunidades o partes interesadas • Respeto por sus asociados, a la hora de definir problemas, opciones y soluciones conjuntamente con varios sectores de la sociedad. • Neutralidad académica para proporcionar rigor científico en el análisis de problemáticas. • Accesibilidad, para hacer que la experiencia y la formación de la universidad están disponibles para un conjunto amplio de sectores. • Integración de las dimensiones universitarias de investigación (nuevos conocimientos), enseñanza (transmisión de conocimientos) y servicios (conocimientos aplicados). • Coordinación dentro de la institución para optimizar el uso de recursos escasos. • Asociaciones de recursos en la forma de alianzas estratégicas con gobiernos, empresas, organizaciones culturales y otras partes interesadas. Los modelos y puntos citados pueden servir para la labor de identificar rasgos de la universidad que conectan de manera efectiva a esta con su región y el desarrollo de esta última. Respecto a la enseñanza y el aprendizaje para beneficio del desarrollo regional, el CdEE recomienda un análisis exhaustivo y en profundidad, usando criterios como los antes mencionados derivados de Boyer, para la región canaria y sus universidades. También deberá tenerse en cuenta un cambio profundo en la naturaleza del empleo. En el pasado, las expectativas generales de empleo eran de una profesión en un solo campo, a menudo con un solo empleador. Ahora la naturaleza del empleo es para periodos más cortos, debido a las nuevas tecnologías de la información, a los cambios en la industria y en los patrones de organización, lo que requiere reeducación y reempleo periódico. El titulado medio de hoy en día hará varios cambios de profesión durante su vida laboral. Esto plantea la importancia de la formación continua durante toda la vida para las nuevas economías. Según se crean y se aplican los conocimientos a un ritmo en constante aumento, la necesidad de renovación se vuelve crucial. Las universidades deben crear políticas y organizar los recursos y actividades que les permitan ser receptivas y adaptarse en periodos de tiempo razonables mientras mantienen la calidad de enseñanza que es parte de los estándares académicos de la institución. Pero si bien las universidades deben asegurar la calidad de su enseñanza, también deben ser flexibles, capaces de responder adecuadamente a las necesidades educativas emergentes y futuras que beneficien a las Islas Canarias y a sus ciudadanos basándose en las necesidades del estudiante, antes que guiadas solamente por la historia y la sagrada pureza de las disciplinas tradicionales. La formación interdisciplinaria y multidisciplinaria, orientada a reunir los conocimientos requeridos para la práctica, será la norma antes que la excepción. Con tales perspectivas, Donald Lanberger, el que fuera Presidente del Sistema Universitario de Maryland, describe el aprendizaje para en la nueva era como: • Perpetuo: El aprendizaje será un proceso para toda la vida, según se requiera. 46 • Distribuido: El aprendizaje tendrá lugar en muchos lugares aparte de los campus o centros universitarios tradicionales. • Interactivo: El aprendizaje no ocurrirá sólo como una transmisión de conocimientos por parte de los instruidos (el profesor universitario) hacia el estudiante sino que será resultado de la interacción de estudiantes con estudiantes, estudiantes con profesores, y de profesores con profesores. • Participativo: Lo que haya que aprender será determinado por los estudiantes, sus empleadores y asociados y otras entidades, antes que sólo e independientemente por la universidad. Tradicionalmente, tales prácticas caían dentro del dominio de la ampliación de estudios y la formación continua antes que en el de las unidades académicas. En el contexto de las empresas de las organizaciones empresariales, culturales e industriales actuales, tales rasgos de formación académica son una medida del compromiso general de la universidad con las diferentes partes interesadas, incluyendo a los estudiantes de pregrado y posgrado, e integradas en el cuerpo principal de la actividad de enseñanza y aprendizaje. 47 5. CONTRIBUCIÓN AL DESARROLLO CULTURAL, SOCIAL Y MEDIOAMBIENTAL La brevedad de este capítulo refleja las modestas ambiciones de las universidades Canarias como instituciones que esperan contribuir a un desarrollo regional más amplio. Si bien existe un sentimiento más amplio de intervención social como misión e identidad, que tiende a ser más evidente en el caso de la ULPGC que en el de la ULL, este se haya confinado a un número modesto de proyectos de investigación o enseñanza con cierta relevancia para el desarrollo económico, bien en el campo de la innovación industrial o en el de la preparación para el mercado laboral. El IAE presenta un catálogo de actividades que, de una forma u otra, son relevantes en algún aspecto del desarrollo social, cultural o medioambiental. Algunos son programas normales como medicina o humanidades que hacen una contribución vital al bienestar cultural y sanitario de una sociedad. Otros son acontecimientos culturales o deportivos muy particulares, o el uso de las instalaciones culturales o deportivas de la universidad por y para partes de la comunidad. Lo que parece que falta por completo, quizás debido a la ausencia de debate público y de consenso en la región acerca de futuro a largo plazo de las Islas Canarias, es la conciencia de que una planificación a más largo plazo social, cultural, medioambiental e incluso política y cívica sea importante para el desarrollo saludable y sostenible de la región… y de que las universidades, como centros clave de la creación y transmisión de conocimientos y de usuarios de estos, tienen un papel fundamental en la educación y el desarrollo de esos campos. En otra universidad (orientada a la investigación), con una facultad de medicina, implicada en este proyecto de la OCDE, la región entera es vista como una especie de laboratorio para los estudios epidemiológicos y de otro tipo que contribuyen directamente a las políticas y prácticas sanitarias de la región, al cual los estudiantes de medicina contribuyen como parte de su formación. El IAE de las Islas Canarias hace referencia a deportes que sólo son para los estudiantes; esta otra universidad tiene un robusto programa para conectar con las comunidades locales, especialmente aquellos más desfavorecidos, mediante actividades deportivas como fútbol junior. Esto es un fin en si mismo, pero también atrae a la clase trabajadora y a las familias marginales a la órbita de la universidad, de forma que pueden verla como un lugar al que incluso sus hijos pueden aspirar. Por tanto, el uso de instalaciones deportivas forma parte de una estrategia de ampliación de la participación. En el IAE parece patente que ambas universidades realizan programas enérgicos de actividades extramuros. La matriculación es sustancial; el alcance geográfico se extiende mucho más allá de los centros principales en las islas capitalinas. No parece injusto sugerir que en general esos programas se dirigen a las necesidades intelectuales, personales y culturales de la clase media, con ocasionales incursiones en ruedos culturales y sociales con más “activismo”, como la formación de trabajadores para proyectos comunitarios y el foro de desarrollo sostenible que se menciona más adelante. Con pocas excepciones, sin embargo, esas ofertas son una colección de seminarios y cursos aislados en vez de programas integrados. Hay unas pocas excepciones. Una es la iniciativa del Foro Canario para el Desarrollo Sostenible, un foro que permite la reflexión 48 constante sobre un problema de gran importancia para la región, dado el enorme influjo de turistas y el desarrollo que ha ocurrido para su acomodo. Esta iniciativa es ejemplar en cuanto a colaboración de las dos universidades en concierto con una serie de agencias, gubernamentales o no, para resolver un problema crucial de las Islas Canarias. Las reuniones del CdEE con varias partes interesadas en la región durante la revisión produjeron muy pocos comentarios y pocas observaciones sobre el papel, actual o potencial, de las universidades en los dominios culturales y sociales de la región. Es alentador que las actividades extramuros y de formación continua de la universidad estén dirigidas a resolver los problemas de la región. Colaboran en gran medida con otras organizaciones y la una con la otra, y emplean una gran variedad de recursos y conocimientos que residen en las comunidades profesionales de las islas y en otros grupos. Desde la perspectiva de este estudio representan un laboratorio de pruebas de vanguardia para el compromiso con la comunidad y para ampliar la misión de las universidades en términos prácticos, en vez de puramente retóricos. En muchas universidades de otras partes del mundo la unidad de formación continua es un locus central para la experimentación respecto a cursos, programas de estudios, modos de enseñanza alternativa, etc. Un sistema organizado de experimentación, revisión, evaluación y adopción de medidas dentro de la corriente principal de la enseñanza y el aprendizaje podría ser de importancia para las instituciones, particularmente en lo que respecta a suplir las dimensiones educativas del desarrollo regional. El CdEE recomienda que las dos universidades revisen y refuercen los acuerdos mediante los cuales la formación continua pueda servir tanto de laboratorio de pruebas para la experimentación y la innovación así como una influencia en el desarrollo más amplio de las universidades. De forma más amplia, el CdEE recomienda que la futura reflexión de alto nivel sobre el papel a representar de las universidades canarias y la perspectiva de un sistema de educación tenga en cuenta la inclusión de las necesidades (sociales, culturales y medioambientales) más amplias de desarrollo de la región, y la función que desempeñan las universidades en ello. 49 6. FOMENTO DE CAPACIDADES 6.1. Concesión de poder facultativo al más alto nivel El CdEE concluyó que en el caso de las Islas Canarias, el fomento de las capacidades para tomar y llevar a cabo decisiones con el apoyo de socios es la clave para el desarrollo futuro en el cual las universidades podrán hacer una gran aportación. Esto significa, bien crear nuevos sistemas de comunicación o el mejor uso de los acuerdos existentes. Concluimos que la solución reside en hacer ambas cosas. Algunos acuerdos pueden ser reforzados de manera significativa y ser más eficientes. Pero también será necesario hacer nuevas consultas, planificaciones y emprender acuerdos activos. Un punto central en el que todos estuvimos de acuerdo, en una región marcada por un alto nivel de separatismo competitivo, es que todas las universidades deberían aumentar su comunicación y colaboración mutua, Por un lado, la antigua y prestigiosa ULL no puede quedarse fuera de la ecuación como una “isla cultural”, una torre de marfil en el sentido tradicional y peyorativo. Es un recurso demasiado vital. Tuvimos la sensación de que el IAE, por motivos comprensibles, era menos crítico con la poca energía demostrada por la ULL como institución a la hora de participar en el desarrollo regional de lo que hubiera sido necesario. Por otro lado, también fue algo menos generoso con los logros de la “advenediza” ULPGC desde la perspectiva de sus intentos de contribuir al desarrollo de lo que hubiera sido posible. Como CdEE nos enfrentamos a los mismos requerimientos de tacto y juicio crítico que el IAE. Nuestra intención era ser sinceros y críticos de manera constructiva. Esto permitiría a todos los socios seguir adelante sobre la base de una confianza en sí mismos bien fundamentada, y la valoración y el respeto mutuos. Hay un consenso casi universal acerca de lo mucho que la ULL puede ofrecer, que mucho de lo más valioso a ese respecto ya ocurre en actividades internas a la universidad, pero que el sentido de la dirección, la administración y la orientación deben cambiar en gran medida si se quiere hacer realidad todo su potencial. Esta es una consideración clave para fomentar y movilizar las capacidades, pero no es la única. La necesidad llega hasta el mismísimo corazón de la sociedad y el gobierno canario: a las profundas divisiones entre las dos islas principales enfrentadas, entre los dos grupos de islas provinciales, y entre las siete islas a la manera clásica de la competición intestina que se da en los “pequeños archipiélagos”. La competitividad inútil y la duplicación de servicios que ocurre entre ambas universidades (ver el Capítulo Cuatro y otras menciones en este informe) son un reflejo y manifestación de esa historia y cultura. Las universidades son víctimas, pero también perpetradores. El punto de vista de este CdEE es que parte del destino y la responsabilidad de una universidad es trabajar desde el interior de su entorno, pero también sobreponerse a este. En esto puede ayudar al proceso de desarrollar una economía regional y una sociedad que pueda planear y mirar al futuro con más confianza en un mundo difícil y competitivo. El CdEE recomienda que la región en sí como un conjunto trate el fomento de capacidades como una necesidad urgente. Para llevar a cabo esta labor hace falta la participación de las universidades como contribuidores de talento a este proceso, pero también como sujetos principales del proceso, de forma que sus talentos y esfuerzos se usen mejor para ayudar a 50 la región. Esto beneficiará al mismo tiempo a las propias universidades. Fomentar una capacidad integradora implica abandonar algunas actitudes y hábitos, y crear los canales y los medios para trabajar conjuntamente. El CdEE por tanto recomienda que las dos universidades sean tratadas como socios activos en el desarrollo de esta capacidad. Hay varios rasgos presentes de antemano para el fomento de las capacidades, pero quizás no se usan tan bien como podrían. Uno de los casos que llegaron a la atención del CdEE durante su visita es el papel del Consejo Económico y Social (CES) de la región. Esta entidad semi-independiente tiene una base amplia de miembros. Su misión consiste en examinar y aconsejar al gobierno regional sobre materias políticas señaladas por el gobierno. También examina otros asuntos que el CES considera importantes. Es una de las diferentes entidades que monitorean e informan públicamente sobre las tendencias regionales, presentando datos como base para una toma de decisiones políticas inteligente. Otra entidad capacitada y que también monitorea, analiza y publica datos sobre tendencias, pero desde una perspectiva más sesgada, es la Confederación Canaria de Empresarios. Las universidades están ausentes del CES. Se puede argumentar que el Consejo ya es demasiado amplio y complejo en términos de los intereses representados. Pero si las universidades han de contribuir estratégicamente al desarrollo regional, y estar implicadas en el lugar donde las partes interesadas de la región acuden para aconsejar y dar forma al futuro, entonces deberían estar presentes también, así como trabajar a otros niveles profesionales y técnicos de planificación regional con diferentes áreas de especialización. Por tanto, el CdEE recomienda que se considere el añadir a los rectores de ambas universidades a los miembros del CES. Esto no es posible en la actualidad, ya que el CES es el lugar de encuentro regulado a nivel nacional de los sindicatos y asociaciones de empresarios. Sin embargo, pueden designarse expertos individuales al CES, y por tanto se podría usar este mecanismo para ello; además, el gobierno español debería reflexionar sobre si un cambio en las ordenanzas del CES sería de utilidad en la actualidad. Sean cuáles sean los nuevos mecanismos necesarios, las Islas Canarias ya tienen un potente herramienta en el CES y otras organizaciones similares que deberían usarse plenamente. Otros acuerdos de fomento de las capacidades que ya existen a otros niveles deberían ser reforzados también, tales como las Fundaciones y Consejos Sociales de las universidades, de los que hablaremos a continuación. A los más altos niveles, al CdEE le parece que hay una dirección visionaria y con amplitud de miras en la Presidencia del Gobierno de la Comunidad Autónoma y la persona que actualmente ocupa el cargo; pero tanto la institución como la persona carecen de los medios para implantar esta visión con la rapidez y eficacia suficientes para las necesidades de las islas. Esto requeriría a) que esta visión fuera ampliamente compartida y, b) compromiso y confianza a la hora de llevarla a cabo. El CdEE recomienda por tanto que la oportunidad que presenta este informe de la OCDE sea aprovechada para desarrollar un consenso general sólido y una agenda de trabajo para las acciones por y para la región. Esto debería clarificar el papel que las universidades deberían representar. Esto puede hacer mediante la creación de un Grupo de Trabajo con un plazo de tiempo límite, dirigido por un miembro eficaz, respetado, decidido y con autoridad perteneciente a la comunidad (el Comité puede identificar al menos a una persona completamente apropiada para tal papel) y que tenga a su disposición una rama administrativa y brazo ejecutivo (para el que el Comité tiene a un entidad obvia en mente) apropiados. 51 El Grupo de Trabajo podría tomar los dos documentos, el propio Informe de Autoevaluación y este Informe de Evaluación Externa como punto de partida, celebrando inicialmente un seminario abierto para considerar las recomendaciones. El Grupo de Trabajo debería ser pequeño, tener grandes atribuciones y estar centrado en identificar las prioridades clave de las Islas Canarias. Debería consultar con amplios sectores para asegurarse el nivel posible más alto de compromiso personal de los principales sectores e intereses públicos, privados y ciudadanos. Debería crear un plan de actuación de quizás un periodo inicial de cinco años. El Grupo de Trabajo podría tener un límite de tiempo en principio, pero podría llegar a desarrollarse como comisión o foro público permanente si demuestra ser de utilidad en el fomento de capacidades con mayor transparencia y compromiso que la actuación existente. Todas o la mayoría de las ideas esenciales para modelar el futuro están son conocidas por la mayoria del público. Hay una opinión ampliamente compartida de que no se puede permitir que las cosas vayan a la deriva a un ritmo demasiado relajado. Los riesgos a los que se enfrentan las Islas Canarias si simplemente siguen adelante con la actual trayectoria económica son demasiado grandes. La dificultad radica en hacer que todas las partes se comprometan con el curso de acción. 6.2. Redes y capital social Los líderes políticos en muchos países han adoptado el lenguaje y algunas de las ideas de los investigadores sociales que han escrito sobre el capital social, y también los conceptos ligeramente relacionados de inclusión y exclusión social. El término “capital social” llama la atención sobre la riqueza de oportunidades que las redes de amistades y contactos brindad a aquellos que son ricos en tales contactos, y de la misma manera, el precio que pagan aquellos que carecen de esas conexiones. Hay vínculos interesantes también entre el capital social y el acceso y el uso de oportunidades de formación durante toda la vida. La parte negativa del capital social es que puede encerrar las personas en un círculo cerrado de amigos y contactos que a los que sólo les interesa el interior de ese círculo, aislándose de las influencias, ideas y oportunidades exteriores. Ahí es donde puede ser una desventaja, puede que sea el coste neto para una minoría étnica marginal u otras comunidades desfavorecidas, reforzando una cultura estática que es conservadora antes que abierta al cambio. En el caso de las Islas Canarias, el CdEE advirtió un curioso aspecto de la calidad de la vida pública entre las figuras más importantes de la sociedad con quienes se reunió. Por un lado, parecía que todo el mundo conocía a todo el mundo, como tiende a pasar en las regiones pequeñas y estables, e incluso en naciones enteras del tamaño, por ejemplo, de Nueva Zelanda: la nación entera parece un “inmenso pueblo pequeño”. No sólo eso, sino que además el Comité descubría constantemente que alguien que tenía un papel clave en el gobierno o en una agencia gubernamental había tenido, y probablemente volvería a tener, una posición de importancia en las universidades, o viceversa. El hecho de que el personal universitario sea funcionario público, que pueden tomarse largos periodos de excedencia reteniendo su estatus como profesor para volver años más tarde, significa que el conocimiento desde el interior, la comprensión del funcionamiento de diferentes instituciones y culturas está ampliamente extendida. 52 Esto puede parecer un elemento altamente positivo de capital social que facilitaría la toma de decisiones y la implantación de los cambios; se esperaría que una cultura compartida y unas fuertes redes sociales informales fueran una fuerza positiva para la sociedad. La capacidad está ahí. No Hace falta crearla. De hecho, las decisiones más importantes podrían (y quizás lo son) tomarse durante las frecuentes idas y venidas diarias entre los aeropuertos de las islas que caracterizan las vidas de los encargados de la política en la islas. Por otro lado, como se ha indicado antes en este informe, el equipo quedó sorprendido por dos cosas: el fracaso a la hora de llevar a cabo las ideas e intenciones que aparentemente tantos creían razonables y oportunas; y la falta de confianza, incluso a los niveles más altos, en que los cambios pudieran ser implantados en la realidad. Parece que la gran reserva de capital social compartido por los miembros más importantes de la sociedad canaria en realidad sirve más como inhibidor que para facilitar los cambios. ¿Por qué es así? Hasta cierto punto, la región entera, como región extremadamente periférica dentro tanto de España y de Europa, se siente desfavorecida: marginal y vulnerable, como de hecho lo es en ciertos aspectos. Aquí vemos la parte negativa del capital social, mirando hacia dentro y resistiéndose a las influencias exteriores, si no a los que provienen del exterior. En segundo lugar, esta insularidad se replica e incluso se amplifica entre las dos provincias y entre las siete islas. El poder político está fragmentado y en manos de pequeñas comunidades, cada una de las cuales compite con las demás por tener lo mismo o más que el resto, desmembrando antes que integrando. Este es un contexto arriesgado para un político o incluso un administrador que tenga que tomar algunas decisiones difíciles y decir que no. Los recursos son limitados. No pueden multiplicarse por siete de forma que cada isla tenga su conjunto completo de todo lo que tienen las demás. Pero asignación recursos de manera racional significa tener que decir que no a las reclamaciones instintivas de tener todo de todo. Decir no implica perder poder. La tercera explicación es también obvia. Si hay cambios incómodos que se implantan mediante una posición de autoridad, y si un año más tarde la gente cambia de posiciones según el típico ciclo de la vida política, los mismos implantadores de cambios pueden verse en una situación bastante incómoda. Pueden que tengan que regresar junto a colegas resentidos por los cambios que han hecho; y algunos de los resentidos pueden estar en posición de hacer sus vidas incluso más incómodas. El capital social y las redes sociales informales en las que “todos conocen a todos” son un hecho de la vida, pero parecen representar una barrera importante antes que un recurso para el desarrollo productivo y ambicioso de las Islas Canarias. Una cuarta posible explicación aplicable especialmente a las universidades es que el marco legal está arraigado en un modelo tradicional de universidad que nadie intenta quebrar. Esto puede ser debido a que creen que no es posible, y de hecho depende del gobierno central. Pero nadie parece hacer esfuerzo alguno en esa dirección. El estatus de funcionario y su entorno representan seguridad y comodidad. ¿Por qué cambiar la forma de gobierno si nuestro sistema actual puede ser defendido como “el más democrático del mundo”? Es importante proponerse comenzar ese análisis. A primera vista puede parecer inútil, ya que esas son fuerzas sociales profundas que no pueden cambiarse a golpe de leyes u ordenanzas. Por otro lado, reconocer el recurso también como un impedimento puede que sea en gran medida parte de la solución del problema, una vez que se vea el coste para la comunidad. Los mismos contactos informales e incluso ese sentimiento de “pertenencia a 53 un mismo club” puede usarse positivamente para propósitos comunes si hay foros y otras medidas para incorporar abiertamente la reflexión sobre los intereses a largo plazo de las Islas Canarias de los cuales todos ellos forman parte… y de los riesgos y el alto precio a pagar si no se hacen los cambios necesarios para que la región tome las riendas de su futuro. Esta sección del informe no contiene recomendaciones. Su labor es llamar la atención sobre una importante barrera de la que no se habla apenas, y que es un impedimento para el desarrollo regional en el que a las universidades se les pide que representen un papel poco familiar y no demasiado fácil. La esperanza radica en que identificar y nombrar las características de esta región ultraperiférica sea una base para liberar las energías y ambiciones que están sin duda disponibles y hacer que ocurran. La misma fuente de energía y camaradería que hoy en día tiene una influencia conservadora puede convertirse entonces en la base vital de la capacidad para planificar y dirigir el desarrollo… y para implicar a las dos universidades por completo como sistema de educación superior para lograrlo. En términos prácticos, esto significa que la administración regional desde la Presidencia hacia abajo debe tener la voluntad política, la confianza y la capacidad para actuar a nivel regional, creando sistemas de transporte más integrados y regímenes fiscales apropiados, conectando las universidades con el sector empresarial, haciendo frente a la problemática medioambiental de manera más amplia y a más largo plazo, comprometiéndose con las áreas vitales y las prioridades para el futuro, y en general liderando mediante el ejemplo a la hora de hacer avanzar a las islas desde la competición interna hacia un modo más cooperativo. 6.3. Conectando las universidades Esta sección trata acerca del fomento de las capacidades en dos aspectos principales: primariamente, sobre la forma de conectar y comprometer a las universidades para una sinergia productiva mutua, y con la UNED y otras instituciones dentro y fuera de la región. Aunque hay solapamiento, hacemos unas cuantas observaciones por separado acerca de la estructura y administración de las universidades en la sección que viene a continuación. Las dos universidades parecen diferentes en muchos aspectos importantes. Dado que este proyecto de la OCDE trata acerca de la contribución de la educación superior al desarrollo regional, nos encontramos con la dificultad de que la institución más joven y de orientación más técnica parece de forma natural más apropiada para tal propósito que la institución más antigua y tradicional en que la que los valores académicos históricos y las normas están más firmemente asentados. Existe un acuerdo tácito general incuestionable en que la ULL es un activo vital y valioso que las islas no pueden permitirse dejar de lado; va en beneficio del propio interés de la ULL, por tanto, el hacer frente a las opciones de futuro y el alcance y los medios para poner el desarrollo regional en el centro de su misión educadora. Visto esto, ambas universidades expresan una creencia en el compromiso y el servicio a la comunidad, pero esa intención se expresa con más confianza en la ULPGC, que ve que su suerte corre pareja a la de las islas, que en la ULL. Aquí la “universalidad” de la universidad inclina la balanza más a favor del academicismo internacional. La publicación académica en revistas de prestigio sin duda pesa considerablemente en la promoción del personal y los sistemas de incentivos, mientras que el trabajo en otras áreas de servicio a la comunidad tiene menos peso. 54 Es notable para el CdEE que ni una sola persona se presentara a la sesión en la ULL en donde se suponía que el personal académico se reuniría con nosotros. De forma más general, los preparativos y la seriedad con que la ULPGC planificó y dirigió la visita nos comunicó de forma directa los subtextos presentes. En otras palabras: la historia y la cultura de las dos universidades hace que sigan tendiendo con fuerza hacia puntos de referencia diferentes. Poner el desarrollo regional en el centro de la misión de las instituciones, crear estrategias, asignar recursos, la responsabilidad y los sistemas de incentivo son más naturales para la ULPGC que para la ULL, y por tanto se enfrenta a este plan de futuro con más resolución. Hay muchas maneras en que las universidades intentan conectar con sus regiones en diferentes países. En el mundo anglosajón, hablando en general, esos medios están más desarrollados, y se han convertido en puntos centrales alrededor de los cuales crear y administrar universidades emprendedoras. Ha habido y continúa habiendo conflictos y angustia acerca de lo que esto significa para la autonomía de las universidades y a libertad académica. Hablando en términos generales, esas tendencias están menos desarrolladas en la Europa continental. Entre los nuevos miembros de la UE que anteriormente se contaban en la Unión Soviética, los dramáticos cambios políticos y económicos han creados cambios más radicales en la educación superior que en otros países de más antigüedad en la UE. En cada uno de esos países, incluyendo España, sin embargo, hay presiones para que el sistema sea más emprendedor y comprometido. En algunos países la armonización propuesta por Bolonia se usa como una medida de presión sobre las universidades reacias. Para las Islas Canarias, hay un contexto nacional ineludible que comentamos más adelante, que enmarca y limita qué puede hacerse y con qué rapidez. Pese a ello, las Islas Canarias como región autónoma deben determinar por sí mismas qué dirección quieren que tome la educación superior, y logarlo mediante el diálogo con las universidades. Un sistema de educación superior en buen funcionamiento, como se comenta en el Capítulo Cuatro, requiere tanto la voluntad como el poder de hacer planes y asignar recursos, principalmente entre la ULL y la ULPGC, pero también con la UNED y otros posibles socios universitarios del sector privado y de ultramar. Esos son los problemas a los que se enfrentan los planificadores de sistemas en otros países de la OCDE y sobre los que tienen que tomar posiciones. ¿Cuán lejos llega la voluntad y la capacidad de la ULL y la ULPGC para trabajar de manera más estrecha con el desarrollo regional? ¿Qué mecanismos habilitadores y qué sanciones se requieren para unirlas como parte de un sistema con propósito determinado, sin dañar su capacidad para evolucionar como universidades fuertes y reconocidas que valoran la labor académica y dan crédito a estas y atraen recursos a la región de todo el mundo? Hacemos unas cuantas recomendaciones específicas, e identificamos algunos de los obstáculos, reales o imaginarios, que hay que superar para convertir esta aspiración en un sistema vivo y en crecimiento. Para que las universidades conecten de manera vigorosa y continua con su sociedad, el CdEE recomienda que el gobierno de la autonomía se comprometa claramente con la creación y la contribución para un sistema de educación superior para las Islas Canarias, y que desarrolle este sistema mediante un calendario de trabajo realista pero también ambicioso, involucrando a la dirección de la ULL y la ULPG en el diálogo y toma de decisiones en todos los puntos. Esto requerirá indudablemente una mayor racionalización de los recursos, funciones y responsabilidades entre las dos universidades, y una mayor 55 capacidad por parte de los estudiantes y el personal para trabajar en y con ambos lugares, por ejemplo, incorporando especializaciones de la otra universidad dentro de sus licenciaturas. Este desarrollo racional y en colaboración debería incluir a la UNED en lo que respecta a instalaciones y a la presencia en cada isla, especialmente en las más remotas y menos favorecidas. El CdEE recomienda además que ambas universidades estén representadas, y que se les exija contribuir activamente, en los foros de política regional presentes y futuros en los que se debata, planee y se lleva a la práctica el futuro de la región. Esas recomendaciones, si se llevan a cabo, crearán el contexto para un compromiso universitario efectivo a nivel regional, de forma que ambas instituciones puedan administrar sus asuntos dentro de una estructura clara y provista de propósito. Este nuevo entorno, que es tanto habilitador como director, necesitaría incluir acuerdos claros para la asignación de recursos en relación a las prioridades políticas regionales, y para auditar la actuación frente a esas prioridades, con más objetivos específicos e incluso numéricos. Las universidades están repletas de gente inteligente y creativa que encontrará forma de optimizar los resultados a partir de las nuevas oportunidades. Siempre que la moral sea buena y las ambiciones altas, esta cualidad tiende a producir un equilibrio natural entre los individuos y grupos de personal que desea lograr ambiciones personales y satisfacción en su trabajo, y las mismas universidades que contribuyen bien y que son altamente valoradas por lo que hacen por su sociedad. El CdEE recomienda que el gobierno canario desarrolle un sistema transparente de financiación e incentivos para las universidades que les permita y les exija trabajar para las prioridades de desarrollo regional. Hay muchas maneras en las que la dirección y la labor de las universidades pueden canalizarse para contribuir al desarrollo económico, social y ciudadano. Este proyecto de la OCDE proporciona una oportunidad para comparar ejemplos prácticos, y ver cuáles son los más apropiados para las circunstancias especiales de las Islas Canarias, desde la ciencia, la tecnología, los parques empresariales, las incubadoras, la industria y otros grupos, la inversión conjunta en I+D copropietario, y demás. No especificamos con detalle cuál sería el más apropiado para la región. Eso dependerá y se derivará del fomento de capacidades que hemos discutido anteriormente, lo que permitirá a la región, incluyendo sus universidades, acordar prioridades y luego determinar los mejores mecanismos para lograrlas. Un ejemplo, que aparece en un estudio paralelo de este proyecto de la OCDE, se puede mencionar aquí como especialmente relevante y de importancia potencial para las Islas Canarias, dada la historia pública de competitividad antes que colaboración para el bien común. La región noreste de Inglaterra tiene una Casa de Conocimiento conjunta de gran éxito y ampliamente valorada mediante la cual las (cinco) universidades de la región hacen saber mediante un “portal” común y neutral qué servicios están disponibles y redirigir las peticiones de ayuda de las universidades a los lugares apropiados. Si la ULL y la ULPGC actuaran de manera similar, esto señalaría un cambio hacia el servicio y la colaboración concertados, que podría enviar un mensaje tanto al interior de ambas universidades como a la región en conjunto. El CdEE por tanto recomienda que las dos universidades canarias examinen el caso de la Casa de Conocimiento y otros ejemplos similares, para la creación de un servicio similar. 56 La región no empieza con una página en blanco. Hay muchos ejemplos “locales” de colaboración con éxito entre individuos y secciones de ambas universidades con otras partes interesadas, como socios procedentes de la comunidad más amplia. El CdEE recomienda que se lleve a cabo un censo simple y centrado en las experiencias recientes y en marcha sobre empresas conjuntas entre universidades y otras agencias, para el desarrollo (ya sea con entidades de los sectores privado, público o terciario) en las Islas Canarias. Esto proporcionará un banco de pruebas con el que medir los avances. También proporcionará ejemplos útiles acerca de cómo funcionan esas cosas en la región, y quizás para responder a aquellos que son escépticos acerca de tales cosas y dicen que no son posibles debido a que esta región “ultraperiférica” es única, o que la colaboración entre las dos universidades no es posible. Un recurso que existe en las universidades canarias son los Consejos Sociales y las Fundaciones Universitarias. Los primeros tienen la misión de involucrar a agentes sociales procedentes de la comunidad más amplia en el desarrollo y orientación de las universidades, los segundos la de ser medios mediante los cuales se pueden reunir recursos y canalizarlos hacia áreas acordadas con más nivel emprendedor que lo que permite la reglamentación y tradiciones tradicionales. Como se explica en el Capítulo Cuatro, la universidad en las Islas Canarias, y quizás en el sistema de educación superior español en general, no es emprendedora por tradición, estando bajo una tradición estatal en la que los planes de estudio y los reglamentos se determinan por el gobierno central y el personal académico pertenece al funcionariado. Aunque son conceptos separados, en la práctica el compromiso y la capacidad emprendedora van juntos casi inevitablemente. Más aún, la presión bajo la cual las universidades se encuentran en los sistemas de educación superior de masas o universales en todo el mundo desarrollado requiere que diversifiquen de manera considerable sus recursos de ingresos, y que los administren de una forma mucho más profesional, e incluso comercial. De hecho, pese a esta tradición, el nivel de libertad es mayor del que la gente cree. Cierto, hay muchas reglas, pero también hay espacio para actuar. Aparte del número excesivo de reglamentos, el problema es que la mayor parte de los líderes no son en absoluto emprendedores. En el caso de las Islas Canarias, la diferencia entre las dos universidades es sorprendente, y sin embargo ambas tienen la misma estructura legal. Las dos Fundaciones Universitarias parece que tienen la ambición y el potencial para representar un papel fundamental en el desarrollo de capacidades, el compromiso y en la generación de ingresos. También conectan con los Consejos Sociales, y necesitan conectar con más fuerza con la financiación interna y otras unidades administrativas dentro de cada universidad. Y además, parecen capaces de cooperar entre sí de formas que la administración y la dirección de ambas universidades encuentran difícil. El CdEE recomienda que cada universidad revise el funcionamiento y actuación de su Fundación, incluyendo sus relaciones con la administración universitaria y el Consejo Social, con el propósito de reforzar la capacidad de iniciar y realizar proyectos. En particular, las fundaciones necesitan claridad y control sobre sus asuntos financieros; encontramos lo que parecen altos niveles de ambigüedad y ausencia de conocimiento claro acerca de los aspectos empresariales del trabajo en la Fundación, en lo que respecta a la Fundación de la ULL. Un aspecto clave de la creación de capacidades para el compromiso concierne al gobierno de las universidades. Dada su importancia, trataremos esto por separado a continuación. 57 Antes de pasar a ese punto, hagamos un repaso a las posibles objeciones, mecanismos de retraso o puntos de resistencia que pueden impedir el desarrollo completo de capacidades. Uno es el argumento de que las Islas Canarias y sus universidades son tan diferentes, y de hecho están desfavorecidas por su lejanía, que esas cosas no son posibles aquí. De hecho el argumento de “diferente y única” es un lema que se emplea en todas las universidades, y la petición de trato especial es común en muchas regiones, no sólo a la hora de buscar ventajas frente a otras regiones con el gobierno central. Las fuerzas globales son universales, y no responden a la afirmación de estatus especial. En segundo lugar, existe la preocupación de que planificar un sistema supone tales interferencias que las universidades perderían su carácter de entidades autónomas que protegen la libertad académica. De hecho, las universidades españolas prometen que se alejarán de la órbita del gobierno bajo las presiones europeas y globales, pero al precio de ser más emprendedoras y empresariales, menos dependientes de una fuente central y única de dinero. La protección de la libertad para explorar y expresar ideas es esencial para una universidad y una sociedad saludable. España, con sus recuerdos de la dictadura, lo sabe también como cualquier otro país. Por otro lado, se abusa de esa idea para librarse de la necesidad de aparecer como responsable frente a otros, o de justificar las actuaciones en una institución de fondos públicos. Las universidades necesitan sistemas de administración financiera robustos (y transparentes), como se verá más adelante. La autonomía institucional no se extiende hasta el punto de la falta de responsabilidades ante terceros, y la libertad académica no significa que a uno le paguen por enseñar e investigar lo que a uno le venga en gana en ese momento. Una tercera objeción es que conectar con las necesidades de la región podría costarles a las universidades su estatus internacional y hacer descender la calidad de su investigación. Este es un argumento poderoso en una época de competición a nivel mundial basada principalmente en la publicación prestigiosa. El hecho de que las universidades españolas trabajan con un idioma diferente al principal vehículo académico (el inglés) se cobra un precio inevitable. Pero también hay poderosos argumentos convincentes acerca de la naturaleza del conocimiento y la creación de conocimiento en las sociedades complejas modernas que pueden ubicarse dentro de la tipología de Boyer citada en el Capítulo 4, para una defensa de la estrategia de anclar la reputación y el futuro de una institución en el tipo de investigación o producción de conocimiento que actualmente es llamada ampliamente Modo Dos. Finalmente, hay razones justificadas y reales sobre el poder y la autoridad. El gobierno central retiene el control de elementos estructurales claves de la educación superior española, y esto puede usarse como un argumento válido acerca de por qué es difícil el cambio. El CdEE recomienda, sin embargo, que el gobierno de la región autónoma, junto con las universidades, propongan planes de trabajo el desarrollo, y que llamen claramente la atención del gobierno central allí donde estén limitados por la legislación nacional. Pudiera ser que otros en la comunidad de política que rige la educación superior expresen opiniones similares y entonces puede que los cambios bien razonados en planes de estudios, exámenes y la legislación concerniente a la financiación y a los Consejos Sociales, etc., puedan ser aplicados de forma más rápida. 6.4 Organización interna y administración de los cambios 58 Hemos reseñado anteriormente algunos requisitos clave para que las universidades puedan avanzar de forma más segura hacia el compromiso con la región y su desarrollo. El CdEE quedó impresionado por la presentación altamente estructurada y centrada que hizo la dirección superior de la ULPGC durante la visita. Se presentaron por completo los sistemas financieros y otros para la administración de empresas y presupuestos, y para monitorear y regular los progresos, la emisión de informes y la contabilidad, junto con una revisión interna y la capacidad aparente de estudiar los datos y mejorar mediante el análisis de esa realimentación. Si tal sistema existe en la ULL, no fue dado a conocer al CdEE. Los informes de actuación financiera relativa (la ULPGC con un saludable superávit tras trabajar para superar una deuda importante en los últimos años, y la ULL con un déficit cada vez mayor y que el momento de nuestra visita estaba enzarzada en un conflicto público y directo con el gobierno regional para la obtención de más subvenciones) tienden a confirmar nuestra posición de que la ULL necesita desarrollar sistemas de información modernos y de confianza, basados en tecnologías de la información, de información económica y administrativa para permitirles operar de forma más abierta, segura y profesional en el mundo cada vez más empresarial en el que las universidades tienen que ocupar su lugar. También nos hemos referido anteriormente a los Consejos Sociales sobre la base de que deberían ser los medios centrales mediante los cuales la universidad se conecte con su entorno y otras partes interesadas ejerzan un interés válido sobre la dirección e incluso la administración de sus universidades. En cada vez más países y universidades, el Consejo, con una mayoría de miembros externos o ajenos a la universidad, se ha convertido en un medio clave para asegurar la sensibilidad social de la universidad y su responsabilidad ante las sociedades que las mantienen. Los problemas de libertad académica e interferencias son tratados principalmente de forma racional y no antagónica. Sobre el papel, los Consejos Sociales españoles parecen tener un papel importante, pero en la práctica comprendemos que en general, como ocurre en las Islas Canarias, su valor práctico es más bien poco. Tenemos la impresión de que no reciben el apoyo correcto de sus administraciones. Los Consejos, sepultados bajo su burocracia, no pueden diferenciar el árbol del bosque; su papel es más bien puramente formal que estratégico. El CdEE recomienda que el Gobierno de Canarias inicie una evaluación del funcionamiento de los Consejos Sociales, teniendo en cuenta también la experiencia de otras universidades españolas así como también los modelos de administración universitaria en otras partes del mundo, con el propósito de proporcionar a los Consejos el estatus y la autoridad que requieren para una participación efectiva en la dirección de la universidad. Si esto conduce a un cambio legislativo a nivel nacional, puede hacerse una vez que se haya planteado dicho cambio y planteado el caso, basándose en evidencias y una racionalización clara de la situación. Hay un cambio necesario a realizar que tomará la forma de una recomendación posterior en este informe. Cuando el Comité examinó la dinámica de la administración universitaria y las a menudo conflictivas relaciones con el gobierno especialmente en lo que respecta a la asignación de recursos y la justificación de esos recursos, quedó claro que el papel del Rector como jefe ejecutivo es crucial y problemático. El Rector tiene al mismo tiempo demasiado poder y demasiado poco. Como primus inter pares electo de la comunidad académica, él o ella defiende la autonomía académica, que es una barrera al desarrollo de un sistema de educación superior efectivo, visto como una interferencia en los asuntos de la 59 universidad. El Rector también tiene la capacidad de usar los medios de comunicación para hacer pública su postura e influenciar al gobierno regional. Sin embargo, los Rectores están debilitados por su periodo de mandato limitado. Es poco realista esperar que un Rector tome las decisiones impopulares necesarias para el cambio, que posiblemente le hará regresar a las filas del profesorado, por aquellos que lo eligieron. (El mismo tipo de problema hace que el liderazgo del Presidente del Gobierno de Canarias sea difícil en una comunidad tan fragmentada como esta región de siete islas). A ojos de CdEE parece que el equilibrio entre libertad y democracia; profesionalidad y responsabilidad está inclinado demasiado hacia las tradiciones europeas continentales para esta época. El CdEE recomienda que se dé más consideración a la posibilidad de que en un futuro el Rector de las universidades canarias sea designado y no elegido. Esto requerirá un comité de búsqueda y selección compuestos por miembros apropiados de la universidad y otras partes interesadas. Los detalles de este enfoque han sido probados en profundidad y se pueden adoptar y adaptar con facilidad a partir de otros sistemas. La dificultad se presenta no a la hora de crear un modelo racional, sino en agarrar el toro por los cuernos en las islas y luego asegurar los cambios necesarios a nivel nacional para hacer esto posible. El CdEE se percata de las dificultades que esto entraña, pero no vacila a la hora de hacer la recomendación. Antes de eso, sin embargo, también se requiere un cambio de las leyes reguladoras de la educación superior por parte del gobierno central. El CdEE recomienda por tanto que, como paso previo, el Gobierno de Canarias presione al gobierno central para cambiar la forma en que ambas universidades son dirigidas en lo que respecta a este y a otros aspectos mencionados en este informe. Este no es lugar para especificar en detalle todos los demás cambios internos que se requieren para que ambas universidades puedan comprometerse mejor y de forma más efectiva con el desarrollo futuro de la comunidad de las Islas Canarias. Por ejemplo, no hemos examinado en detalle la forma en que los mecanismo internos conectan y contribuyen con la labor de las Fundaciones, excepto para señalar que el vínculo parece más fuerte e íntimo en la ULPGC que en la ULL. De hecho, con la esperanza de que no sea demasiado obvio, el CdEE recomienda que en términos de sistemas administrativos basados en información, se lleven a cabo iniciativas de “compartir y comparar” entre las dos universidades. Esto beneficiaría a ambas, aunque el flujo natural de experiencia y beneficios aplicados sería inicialmente de la ULPGC a la ULL. Tal empresa conjunta, dando forma pública a un modelo de colaboración y propósito común, especialmente al principio, en las áreas de contacto y presencia externas de la labor, animará a colaboraciones más completas en esa línea e, igual o más importante aún, le dirá a las potenciales partes interesadas que ambas instituciones van en serio a la hora de deponer antiguas rivalidades fútiles y una historia dolorosa. De esta manera se convertirían en parte de la solución antes que del problema para la región entera. 6.5. Hacia una región educativa integrada En resumen, hay una necesidad cada vez más urgente que perciben muchas de las partes interesadas en toda la comunidad autónoma: la capacidad de crear una visión de futuro a medio y largo plazo más efectiva, y ser capaz de llevar a cabo con seguridad asignación de prioridades, planificación y administración. Esto deberá involucrar la participación activa así como el consentimiento de todos los sectores canarios en un esfuerzo conjunto orientado 60 en la misma dirección. Sin esto, los riesgos que amenazan a las Islas Canarias, económicos, medioambientales y sociales, son demasiado elevados. Sin ese propósito conjunto y la colaboración interesada de las partes, el potencial de la región, incluyendo su ubicación (“ultraperiférica” desde una perspectiva, pero un nexo vital para el futuro desde otra perspectiva geopolítica completamente diferente) no podrá dar frutos. Existe la capacidad, como nos hizo saber el Presidente del Gobierno Autónomo de Canarias durante una larga y exhaustiva sesión, para que la región se convierta en una región fuertemente integrada, comunicada y orientada hacia el aprendizaje. Las comunicaciones internas, la movilidad de las personas y especialmente de ideas pueden mejorarse mucho. La fuerte dependencia del turismo y de la construcción asociada al mismo puede atemperarse mediante el cambio en la manera de pensar y de actuar que ya se percibe en este sector de amplias miras, mientras que otras perspectivas de “nueva economía” basadas en el conocimiento se pueden iniciar y probar. Es vital que las Islas Canarias ganen confianza en sí mismas y en sus habilidades para tener éxito como región. La idea de una región dispuesta a aprender, identificando y construyendo recursos, basándose en sus características peculiares y únicas y en la sabiduría y habilidad de sus gentes, se está convirtiendo en algo común mientras los gobiernos nacionales se las ven con rompecabezas imposibles en un entorno global inestable. El nuevo potencial de las tecnologías de información y comunicación, aliado con las antiguas habilidades de investigación y análisis, proporciona el medio para convertir las amenazas en oportunidades y para emprender políticas basadas en datos de calidad, correctamente analizados y empleados. Es evidente que las universidades, con su riqueza de personal altamente cualificado y de talento, deberían ser motores para el desarrollo de las regiones educativas. La ULL y la ULPGC juntas (pero separadamente) contribuyen ya en mucho. Si el separatismo y la competición que caracterizan a las Islas Canarias y de los que las universidades forman parte integral pudiera ser invertido, el futuro para esta región isleña y remota sería halagüeño. ¿Qué podría contribuir a cambiar las omnipresentes y debilitadoras dudas y el escepticismo que conforman una cultura de conservadurismo y rechazo en una actitud de pensar en grande y mirar hacia el futuro? Una respuesta es aprender a hacer más cosas conjuntamente. Cooperar en unos pocos pero ambiciosos proyectos potencialmente factibles a nivel regional podría ayudar a una espiral ascendente de posterior desarrollo mediante la cooperación. Las Islas Canarias y la ULL están justamente orgullosas del instituto astronómico emplazado en la región, que es una iniciativa de ámbito europeo. Puede que sea hora de buscar otras grandes iniciativas de colaboración que traigan apoyo y recursos de manera entusiasta de Europa, España y de otras partes, incluyendo el sector privado de la región y de fuera de esta, para ampliar el repertorio de iniciativas con éxito a escala mundial por las que las Islas Canarias se han hecho más famosas. Los ejemplos que se sugirieron al CdEE durante su visita incluyeron estudios a gran escala sobre desertización, fuentes de energía alternativa, así como iniciativas relacionadas con nuevas formas de turismo, administración medioambiental y de recursos hídricos. El CdEE recomienda que la región se implique en un debate sobre los problemas y asuntos clave, como los antes mencionados, de 61 importancia local y global, con el propósito de realizar dos o tres de esas iniciativas de formas que las universidades queden en el centro de esos proyectos de desarrollo. 6.6. El nivel nacional y más allá Este capítulo concluye con unas breves palabras sobre el gobierno nacional y el mundo amplio que se extiende más allá. Sería ingenuo pretender que no hay restricciones por parte de la administración central en Madrid. El gobierno crea el marco regulador de la educación superior. Sin embargo, sería de necios no emprender el camino de planear un vigoroso sistema de educación superior para la región autónoma debido a esas restricciones. El sistema español, como muchos otros, cambia rápidamente bajo las presiones globales y europeas. Las leyes y regulaciones cambian y seguirán cambiando. Es mejor que esos cambios estén bien fundamentados en un análisis serio de las necesidades a nivel regional, y crear los grados de libertad y diversidad necesarios para permitir a las diferentes partes de un país grande y cada vez más descentralizado desarrollarse a ritmos diferentes y de formas diferentes. El imperativo de cambio procedente de Bruselas y de la economía global debería estar equilibrado con las presiones internas locales. El CdEE por tanto recomienda que la administración y las universidades de las Islas Canarias desarrollen una comprensión mutua de sus necesidades futuras y que ambas partes entablen un diálogo sostenido con la comunidad reguladora de las políticas de educación superior para asegurar la aprobación de los cambios que resulten ser necesarios. Finalmente, si bien la Península parece muy lejana, e incluso ajena de muchas maneras a las Islas Canarias, las nuevas tecnologías de información y la nueva economía mundial hacen que no sólo la España continental sino el resto del mundo estén mucho más cerca. En esas circunstancias, las Islas Canarias, incluyendo gobierno, sociedad y universidades, podrían realizar un esfuerzo decidido para contactar directamente con otras regiones y perspectivas empresariales en el sentido más amplio. Estas regiones pueden ser otras partes de Europa, de la cual es parte España, en América Latina, donde hay lazos históricos y de lengua que hacen más fáciles las asociaciones, pero también con otras partes del mundo menosfamiliares incluyendo a la vecina África así como Norteamérica, y la región asiática así como otras regiones de archipiélagos a pequeñas escala como las comunidades del Caribe y el Pacífico. El proyecto de la OCDE de la cual este informe es parte proporciona una buena oportunidad para esa exploración e intercambio. 62 7. CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES En este capítulo de conclusiones resumimos nuestras impresiones y observaciones generales sobre la situación en las Islas Canarias respecto al papel de las dos universidades, junto con la UNED, en su aportación al desarrollo regional. Posteriormente se reúnen un cierto número de recomendaciones específicas que aparecen dispersas entre el texto de los capítulos anteriores en los contextos de los análisis y argumentos en los que aparecen. El resumen de recomendaciones está incluido aquí para conveniencia de los diferentes grupos, pero el texto completo y sus contextos son necesarios para entender la justificación de esas recomendaciones. Ordenamos nuestras recomendaciones empezando por las universidades mismas y subiendo hacia el nivel regional, que es crucial, antes de añadir un pequeño número de recomendaciones al gobierno nacional de España. Para el gobierno español, podría ser útil considerar este informe en conjuntamente con el informe paralelo de la región de Valencia. 7.1. Conclusiones generales Este es un momento crítico para las Islas Canarias. La cada vez mayor autonomía de las regiones españolas es una fuente tanto de oportunidades como de responsabilidades para dar orientación y dirección, para convertir las aspiraciones en realidades. La renovación del estatus de región ultraperiférica dentro de la Comunidad Europea brinda una oportunidad de apoyo a nivel Europeo y una identidad definida, mientras que el acuerdo de Bolonia proporciona la palanca necesaria para llevar a cabo un cambio en la educación superior que pueda ser provechoso. En muchos aspectos la región canaria lo está haciendo bien, en la cresta de un largo boom turístico y la industria constructora subsidiaria de este. Ha realizado una gran recuperación desde el periodo de mediados del siglo XX de estancamiento y pérdida de población, como resultado de un nuevo turismo basado la afluencia de turistas europeos y en los bajos precios. Por otro lado existe el consenso de que la fuerte dependencia del turismo y la construcción no pueden continuar mucho más tiempo. La construcción ya está siendo refrenada por razones de sostenibilidad: más construcción indiscriminada destruiría los recursos y la infraestructura de lo que es ahora la principal fuente de prosperidad, y el turismo mismo estaría en peligro debido al alza del precio del combustible y la competencia más barata. También es necesario dar variación y alterar la posición en el mercado de la industria turística, pero al mismo tiempo también diversificar la base económica y de empleo. La educación superior tiene un papel fundamental que representar en este escenario. Esto significa que los diferentes proveedores de este servicio deben trabajar de forma más eficiente, tanto separadamente como conjuntamente como sistema. Esto es válido para la ULL en particular, pero también cada elemento debe orientar su identidad, prioridades y asignación de recursos para contribuir al desarrollo regional, social, medioambiental y específicamente económico. Esto implica una dirección institucional fuerte, y el desarrollo de habilidades así como recios sistemas de información para administrar de forma emprendedora en cada nuevo entorno. Se requieren cambios en la actitud y en la cultura académica. Es obligación de la dirección de las universidades permitir y fomentar este cambio cultural y organizativo, para asegurar 63 que la autonomía académica sea protegida, pero que no se convierta en una excusa para no responder a las necesidades sociales, y para dirigir a sus colegas para que vean que la estatura internacional puede aumentar al servicio de las necesidades regionales antes que ser amenazada por el compromiso con estas. Todo eso probablemente sólo tendrá lugar si hay una dirección firme por parte del gobierno regional a la hora de establecer un plan y un sistema de educación superior, y a la hora de crear y exigir mecanismos de financiación e incentivos (institucionales e individuales) que estén alineados con esos propósitos y necesidades. Por un lado, el gobierno canario debe presionar y exigir a las universidades (y en particular a la ULL) que se adapte a este entorno. Por el otro lado, conjuntamente con otras administraciones regionales, debe formar un grupo de presión y persuadir al gobierno nacional de que haga los cambios requeridos en la legislación y regulación que permitan el uso flexible de los recursos para hacer frente a las necesidades de las diferentes regiones. No menos desafío presenta la casi proverbial insularidad de la región. Hay un triple desafío: vertical con el gobierno central; a nivel local con las universidades; y a través de toda la región en términos de su capacidad para hacer frente de forma conjunta a las dificultades de una economía global altamente competitiva. El estatus ultraperiférico como región autónoma ha sido usado negativamente para acentuar una situación desfavorecida y de pobreza que no se haya respaldada por los datos económicos. La actitud detrás del término “la península” e incluso el uso que se le da revela un sentimiento de privaciones que puede obstaculizar el desarrollo con confianza de la región. Está exacerbado además por la insularidad de “islas pequeñas” que enfrenta a las dos islas capitalinas y sus dos provincias y a las siete islas entre sí de forma improductiva y aisladora. El mismo estatus marginal puede verse de manera diferente en términos de un eje atlántico o nexo: no sólo entre España (y Europa) y el continente americano, sino también como unabase estratégica y centro comercial con el África Occidental. En las próximas décadas la región ganará importancia. Las Islas Canarias proporcionan una ubicación natural para que los sectores públicos y privados lleven a cabo sus asuntos en África, incluyendo los asuntos de agencias intergubernamentales como la familia de organizaciones de la ONU y el Banco Mundial. El pensamiento a largo plazo bien expresado por el Presidente del Gobierno de Canarias incluye esta visión redefinidora de la geografía, conectada con la creación de redes de comunicaciones interinsulares a gran escala para beneficio común. Los recursos naturales de clima y belleza paisajística, junto con las nuevas oportunidades de las tecnologías de la comunicación que permiten que los negocios en gran medida se realicen libremente a nivel global en casi cualquier lugar, ofrecen otro tipo de oportunidades libres de la “tiranía de la distancia”. La responsabilidad está en gobierno regional y sus agencias, de trabajar conjuntamente, arriesgándose políticamente donde sea necesario y brindando al sector privado así como las diferentes ramas del gobierno una colaboración más efectiva. En este caso las universidades tienen un papel esencial como creadoras de conocimientos. También deberán convertirse en socios altamente cualificados y usuarios de conocimientos: no sólo en la investigación e I+D, sino en términos de equipar a la gente de Canarias para obtener los conocimientos y habilidades que los antiguos sectores remozados del turismo y la construcción, y los futuros nuevos sectores y actividades económicas requieran. También deberán ser parte activa 64 (como instituciones y mediante expertos individuales) en un foro regional permanente de creación de ideas y desarrollo de proyectos asistido por el gobierno. Si el gobierno regional es claro en su mensaje y decidido en su propósito, exigencias y responsabilidades, la región y sus universidades pueden convertir los rasgos distintivos y únicos de las Islas Canarias en nichos especiales y ventajosos como ya lo es en el caso de la astronomía, y obtener la capacidad para seguir procesos de desarrollo y aprendizaje como región atractiva y sostenible. Hay muchos detalles a clarificar sobre lo que deberá hacerse, como trabajar con muchas pequeñas y medianas empresas del sector de servicios, e invertir conjuntamente de manera sabia en iniciativas de alto perfil bien escogidas. Las demás regiones de la OCDE implicadas en este proyecto pueden suministrar ejemplos prácticos de cómo pueden superarse esos problemas, una vez presente la voluntad política. 7.2. Recomendaciones a las universidades El CdEE recomienda: • Que las universidades canarias aprovechen el mundo de nuevas posibilidades, tengan un comportamiento activo y afirmativo y se conviertan en agentes de ese cambio (Cap. 3) • Que las universidades vinculen sus capacidades actuales de investigación a las prioridades estratégicas de la región. (Cap. 3) • Que se hagan esfuerzos para aumentar el carácter aplicado de la investigación en las universidades canarias. Deberían tomarse en consideración seriamente las facilidades legales e institucionales necesarias para esto. (Cap. 3) • Que se desarrollen y apliquen políticas para promover la innovación, y para la regulación de la propiedad intelectual. (Cap. 3) • Que se refuerce la colaboración entre las universidades y el turismo, que es el sector económico más importante de las Islas Canarias. (Cap. 3) • Que, respecto a la enseñanza y el aprendizaje enfocados hacia el desarrollo regional, se lleve a cabo un análisis exhaustivo y disciplinar, usando criterios como los derivados de Boyer, para la región canaria y sus universidades. (Cap. 4) • Que cada universidad revise el funcionamiento y actuación de sus Fundaciones, incluyendo sus relaciones con la administración universitaria y el Consejo Social, con el propósito de reforzar la capacidad de estos para promover y realizar proyectos. (Cap. 6) • Que los Consejos Sociales se desarrollen como medios activos e importantes para el contacto de las universidades con sus comunidades, y que los gobiernos nacional y regional hagan los ajustes necesarios para permitirlo. Esto requiere: -Análisis disciplinados que proporcionen la información requerida -Otras formas de vinculación con las diferentes partes interesadas de forma que se logre unas buenas comunicaciones y confianza mutua. -Mecanismos tales como grupos de trabajo conjuntos para evaluar directamente el análisis de la economía, sus requerimientos laborales y las formas en las que las universidades pueden ofertar educación y formación para promover este plan. 65 • Es del interés de la ULL que afronte enérgicamente sus propias opciones de opciones de futuro y las formas y extensión mediante las cuales situar al desarrollo regional en el centro de su misión educadora e investigadora. (Cap. 6) • Que mediante asociaciones con la UNED y entre las dos universidades se busque un modelo más efectivo en el uso de los recursos que el que actualmente caracteriza a la región. (Cap. 4) • Que se haga un censo simple y bien centrado de las experiencias recientes de asociación de la universidad con sectores públicos, privados o entidades del tercer sector de las Islas Canarias. (Cap. 6) (Esta recomendación se dirige a la región pero las universidades pueden aprovechar la iniciativa ventajosamente) • Que se lance un programa de reclutamiento de estudiantes basado en criterios. Los estudiantes deberían ser preparados para el empleo dentro de sus programas de estudios. Debería haber asignaturas optativas o concentraciones de materias referentes áreas tales como iniciativa empresarial, idiomas y hospitalidad; e incluso pueden ser asignaturas obligatorias de determinados programas de estudios. (Cap 4) • Que se considere un enfoque empresarial a la hora de diseñar programas de estudio con los intereses del desarrollo regional en mente, y que las universidades contacten con la comunidad empresarial y otras para definir los atributos y habilidades que deben tener sus titulados. (Cap. 4) • Que las universidades consideren la posibilidad de establecer un centro de alto nivel de estudios empresariales y desarrollo. (Cap. 4) • Que las universidades exploren las posibles oportunidades y beneficios que pueden obtenerse mediante el reclutamiento de estudiantes de la Península y Sudamérica, y que se establezcan más acuerdos interinstitucionales con las universidades de las regiones objetivo, tanto para proporcionar estudiantes para la región y para enriquecer la experiencia educativa de los estudiantes canarios. (Cap. 4) • Que las universidades consideren posibles asociaciones con instituciones de países de habla no hispana, creando programas de iniciativas conjuntas para este fin. (Cap. 4) • Que las universidades revisen y refuercen los acuerdos por los cuales la formación continua pueda servir de laboratorio de experimentación e innovación y como influencia en el desarrollo de las universidades. (Cap. 4) • Que el papel y funciones de las OTRIs y las fundaciones se redefina, mejorando la transparencia y la coordinación entre las diferentes entidades a cargo de la transferencia del conocimiento universitario. (Cap. 3) • Que las universidades examinen el caso de la “Casa del Conocimiento” y otros ejemplos similares, y que creen un servicio conjunto similar. (Cap. 6) • Que la ULL desarrolle sistemas modernos y fiables basados en las modernas tecnologías para la información financiera y administrativa para poder operar abiertamente, con fiabilidad y profesionalidad. (Cap 6) • Que, en términos de sistemas modernos basados en información, se lleven a cabo iniciativas conjuntas en las que las dos universidades “compartan y comparen”. (Cap 6) • Que las universidades desarrollen una unidad de investigación de educación superior institucional conjunta. (Cap. 6) • Que en el futuro el Rector de las universidades canarias sea designado, y no elegido (ver también el punto 7.4. más adelante). (Cap. 6) 66 7.3. Recomendaciones a la Región La región es la pieza central y el enfoque de trabajo de este proyecto de la OCDE. Para que el desarrollo siga delante de una manera planificada en la Comunidad Autónoma de Canarias, el gobierno regional deberá tomar un posición firme y segura, pese a las divisiones histórica y actuales y los riesgos políticos que entraña esa firmeza en un contexto político divisor. La región tiene mucho camino que recorrer a la hora de desarrollar un enfoque y definir una estrategia. Por otro lado, comparte con varias otras regiones las dificultades tanto de la competición interna en el interior de la región como las del contexto de un marco legal y político que requiere cambios desde el gobierno central. 7.3.1 La región y el gobierno central El CdEE recomienda: • Que la administración regional y las universidades desarrollen una comprensión común de las necesidades futuras, y ambos bandos sostengan un diálogo con el gobierno español y los diferentes ministerios involucrados, así como con la comunidad más amplia que toma las decisiones de las políticas universitarias, para asegurar los cambios de leyes y regulaciones que resulten necesarios. (Cap. 6) • Que el Gobierno de Canarias presione al Gobierno Central para cambiar la forma de gobierno de las universidades en relación a la designación de rectores, y en otros aspectos discutidos en este informe. (Cap. 6) • Que la administración de la autonomía, junto con sus universidades, sigan adelante con la creación de planes de desarrollo, y que allí donde el marco legal impida el desarrollo de esos planes, se llame claramente la atención del Gobierno Central sobre el asunto. (Cap. 6) 7.3.2 Fomento de capacidades y el papel de las universidades El CdEE recomienda: • Que la región trate el fomento de capacidades como un requerimiento urgente, que las dos universidades sean tratadas como socios activos en el desarrollo de esas capacidades, y que se le otorgue consideración a la posibilidad de añadir a los rectores de las universidades al CES. (Cap. 6) • Que las universidades y el sector empresarial desarrollen vínculos fuertes para su mutuo beneficio y para el de la región en conjunto, trabajando juntos para diversificar la economía especialmente en las áreas tecnológicas donde las Islas Canarias tengan una ventaja comparativa (Cap. 3) • Que las universidades y el sector empresarial, con la ayuda del gobierno, establezcan un foro para desarrollar primero, una comprensión mutua y luego, relaciones robustas entre las universidades y el sector empresarial (Cap. 3) • Que para poder promover la colaboración para la investigación y la enseñanza interdisciplinarias e interinstitucionales con una dimensión regional, el Gobierno de Canarias desarrolle un sistema de incentivos para fomentar la colaboración entre instituciones e individuos a nivel regional. (Cap. 3) • Que se aproveche la oportunidad que supone este informe de la OCDE para desarrollar un consenso y un plan de trabajo para las actuaciones en y para la 67 región. Esto puede hacerse mediante la creación de un Grupo de Trabajo con un plazo límite, dirigido por un miembro prominente, respetado y efectivo de la comunidad y que sea asistido por un secretariado apropiado y un brazo ejecutivo. El Grupo de Trabajo podría tomar el IAE y este informe como punto de partida, en un principio celebrando un seminario abierto para considerar las recomendaciones. Podría tener un plazo límite en una primera instancia, pero desarrollarse más tarde en la forma de un foro público permanente si tiene éxito en su labor de ayudar al fomento de capacidades con más transparencia y compromiso que la actual situación. (Cap. 6) • Que ambas universidades estén representadas, y que se les exija que contribuyan activamente con los foros actuales y futuros que debatan, decidan y pongan en práctica las políticas regionales a seguir concerniente al futuro de la región. (Cap. 6) • Que esta nueva política y este nuevo modelo de financiación se desarrolle y aplique de acuerdo con las universidades y centros de investigación. La política debería ser una herramienta para desarrollar la investigación relacionada con el desarrollo regional. Aparte de usar herramientas más eficientes para fomentar la investigación, también es necesario más esfuerzo financiero de los sectores público y privado para la investigación y la innovación para una estrategia a largo plazo de desarrollo regional. (Cap. 3) • Que se diseñe una política regional de ciencia e innovación a largo plazo, que involucre a todos los agentes relevantes y que se ejerza una mejor colaboración entre las agencias relacionadas con el gobierno en las áreas de educación, ciencia, tecnología e innovación para evitar las redundancias y duplicaciones percibidas en su ámbito, actividades y uso de los recursos (Cap. 3) • Que se establezcan nuevos parques de ciencia y tecnología. (Cap 3) • Que el Presidente del Gobierno de Canarias inicie una revisión del funcionamiento de los Consejos Sociales, a la luz de la experiencia de otras universidades españolas, pero también de los modelos de gobernación universitaria que existen en otros lugares, con el propósito de otorgar a los Consejos el estatus y la autoridad requeridas para ser socios efectivos de gobernación. (Cap. 3) 7.3.3 Un sistema de educación superior El CdEE recomienda: • Que el gobierno de la autonomía se comprometa claramente con la creación y el apoyo a un sistema de educación superior para las Islas Canarias, desarrollando este sistema con una agenda realista pero también ambiciosa que involucre a la dirección tanto de la ULL como de la ULPGC en un diálogo y toma de decisiones en todos sus puntos (Cap. 6) y, además, que la región establezca un proceso para evaluar cuidadosamente este asunto, y busque un modelo que optimice los recursos requeridos para llevar a cabo de forma efectiva la investigación, la enseñanza y el servicio a las necesidades de la región. (Cap. 4) • Que el gobierno canario desarrolle un sistema transparente para financiar e incentivar a las universidades de forma que les permita y les exija trabajar para las prioridades del desarrollo regional. El modelo neozelandés de reciente creación y que todavía evoluciona, que financia a las universidades según perfiles institucionales de trabajo negociados y acordados, pudiera tenerse en cuenta como posible modelo. (Cap. 6) 68 • Que el Presidente del Gobierno de Canarias, en consulta con los rectores de las dos universidades y representantes de las principales organizaciones económicas, culturales y sociales de la región, establezca una iniciativa formal para evaluar vigorosamente los pros y los contras, y las formas y medios de establecer un sistema regional de educación superior. (Cap. 4) • Que los actuales incentivos a la investigación se usen de manera más eficiente para mejorar la investigación de base, y especialmente las actividades de desarrollo regional (Cap. 3 ) • Que esta revisión incluya directamente a la UNED, que actualmente es percibida como un competidor pero que en potencia es un aliado valioso, particularmente en la disponibilidad de la educación en regiones físicamente remotas y para personas con estilos de vida ocupados que limitan opciones como la asistencia a tiempo completo o incluso la asistencia física al campus o centro (Cap. 4) • Que se desarrolle un plan para la difusión de lo que hacen las universidades canarias, reforzando sus vínculos con la sociedad (Cap. 3) 7.3.4 Desarrollo institucional orientado hacia la región El CdEE recomienda: • Que el Presidente del Gobierno de Canarias inicie una revisión del funcionamiento de los Consejos Sociales, mirando a la experiencia de otras universidades españolas, pero también a los modelos de gobernación universitaria que existen en otros lugares, con el propósito de otorgar a los Consejos el estatus y la autoridad requeridas para ser socios efectivos de gobernación. (Cap. 3) • Que en el futuro el rector de las universidades sea designado y no electo. Probablemente sólo el Presidente del Gobierno de Canarias pueda tomar una iniciativa tal. (Cap. 6) • Que se lleve a cabo una revisión basada en disciplinas y disciplinada de las ofertas de programas y cursos de las universidades y la UNED. (Cap. 4) Esta revisión debería examinar: -La idoneidad de los programas y las ofertas para los requisitos de la educación terciaria en el contexto global, en términos de calidad y oportunidad de los mismos. -Las necesidades primarias de la región de gente con educación superior. -Los programas disciplinarios e interdisciplinarios requeridos para un mejor servicio al desarrollo regional de las Islas Canarias. -Redundancias y omisiones en las oferta de las instituciones frente a la demanda. -Las formas o medios por los que llevar a cabo tal enseñanza. -La efectividad en términos de acceso proporcionado a los segmentos de la población canaria, incluyendo aquellos ubicados lejos de los campus universitarios y fuera de las edades estudiantiles típicas, el personal existente en las universidades y las redundancias y omisiones existentes. (CAp. 4) • Que se haga un censo simple y bien centrado de las experiencias recientes de asociación de la universidad con sectores públicos, privados o entidades del tercer sector de las Islas Canarias. (Cap. 6) 69 • Que la región se implique debates tipo foro sobre asuntos clave de importancia global y local, con el propósito de emprender dos o tres iniciativas que ubiquen las capacidades de las universidades en el centro de esos proyectos. 7.3.5. Actuaciones posteriores a la Evaluación Externa El CdEE recomienda: • Que aquellos involucrados con este informe emprendan esfuerzos conjuntos con los involucrados en el estudio paralelo de Valencia, para diseminar los resultados y usar ambos proyectos como base de una discusión a nivel nacional. (Cap. 1) • Que se distribuyan los resultados de la evaluación en la totalidad de la región canaria. (Cap. 1) 7.4. Recomendaciones al gobierno central El CdEE recomienda: • Que el gobierno español considere qué cambios en leyes y regulaciones son necesarios para permitir un sistema de educación superior más flexible, innovador y enfocado al desarrollo, como se propone en este Informe, para proceder con efectividad. (Cap 4) • Que el gobierno español considere la posible utilidad de cambios en las regulaciones que afectan al CES (Cap. 6) Las siguientes recomendaciones están dirigidas a la región pero también son relevantes para el Gobierno Español. El CdEE recomienda: • Que aquellos involucrados con este informe emprendan esfuerzos conjuntos con los involucrados en el estudio paralelo de Valencia, para diseminar los resultados y usar ambos proyectos como base de una discusión a nivel nacional. (Cap. 1) • Que la administración regional y las universidades desarrollen una comprensión común de las necesidades futuras, y ambos bandos sostengan un diálogo con el gobierno español y los diferentes ministerios involucrados, así como con la comunidad más amplia que toma las decisiones de las políticas universitarias, para asegurar los cambios de leyes y regulaciones que resulten necesarios. (Cap. 6) • Que la administración de la autonomía, junto con sus universidades, sigan adelante con la creación de planes de desarrollo, y que allí donde el marco legal impida el desarrollo de esos planes, se llame claramente la atención del gobierno central sobre el asunto. (Cap. 6) 70 REFERENCIAS Boyer, Ernest L., (1990), Scholarship Reconsidered: Priorities for the Professoriate, The Carnegie Foundation for the Advancement of Teaching, Princeton. Byrne, John V., (2000) “Engagement: A Defining Characteristic of the University of Tomorrow”, Journal of Higher Education Outreach and Engagement, Vol.6, No.1, pags. 13-21. Comité Dirección Regional para la Evaluación Regional de la OECD/IMHE (2006), Informe de Autoevaluación, Islas Canarias, España, www. OECD.org/data OECD/25/26/36791509.pdf 2006. Duderstadt, James J. (1999), “Can Universities Survive in the Information Age?”, in Richard N. Katz and Associates, Dancing with the Devil: Information Technology and the New Competition in Higher Education, EDUCAUSE, Jossey-Bass, San Francisco. Kellogg Commission on the Future of Land-Grant Universities, (1999), Returning to Our Roots: The Engaged Institution, NASULGC, www.nasulgc.org/publications/Kellogg/Kellogg1999_Engage.pdf Langenberg, D. N. and D. M. Norris, (1998) “Expeditionary Strategy and Products for the Knowledge Age”, in PriceWaterhouseCoopers, Reinventing the University: Managing and Financing Institutions of Higher Education, Wiley, Indianapolis. McLaurin, S. (ed.), (2000), Transitions into the 21st Century: Past, Present, and Future, The University of Georgia Public Service and Outreach, Athens. 71 APÉNDICE 1. EL Comité de Evaluadores Externos DE LA OCDE Evaluador Principal Chris Duke es Director de Educación Superior, para la NIACE y Profesor Honorario de Aprendizaje Permanente [Lifelog Learning] en Leicester y Stirling, Reino Unido. Es Profesor de Asociaciones Regionales y Aprendizaje [Regional Partnerships and Learning] en el RMIT (Real Instituto de Tecnología de Melbourne) en Australia. Ha trabajado en las Universidades de Greenwich y Leeds, como Director fundador de Formación continua en la Universidad Nacional Australiana, Profesor de Fundación de Formación continua y Pro- Vicerector en la Universidad de Warwick. Presidente de la Universidad de Sydney Occidental Necean, Profesor de Aprendizaje Permanente, Universidad de Auckland y Director de Comunidad y Asociaciones Regionales en el RMIT. Ha trabajado durante muchos años con la OCDE y otras organizaciones internacionales, y ha publicado ampliamente sobre la organización y cambio en instituciones de educación superior, el papel de la educación en el desarrollo, educación recurrente y permanente, sobre la problemática de la igualdad y la reducción de la pobreza y sobre el desarrollo sostenible. Es Presidente Ejecutivo del Observatorio Internacional Pascal para Regiones de Aprendizaje. Experto Internacional Walter Uegama es consultor en de varias organizaciones internacionales e instituciones de educación superior. Ha tenido diferentes cargos académicos y administrativos en instituciones de educación superior en Canadá, entre los que se encuentran, Vicepresidente Asociado de Estudios Continuados en la Universidad de la Columbia Británica, Decano de Educación para Adultos en la Universidad de Windsor en Ontario y Director de Programas de Titulación Universitaria y Programas de Educación para Adultos en el Instituto de Enseñanza Abierta de la Columbia Británica. Recientemente ha ocupado el puesto de Consultor Superior para la COL (Commonwealth of Learning) para el desarrollo de su Master Ejecutivo en Empresariales/Administración Pública (CEMBA/CEMPA) que inicialmente se ofertó a países del sur de Asia y más tarde se introdujo en varios países africanos. También ha sido consultor para la Universidad del Pacífico Sur (USP) en las Islas Fiyi, para el Consorcio de Colaboración de Educación Superior Norteamericano (CONAHEC) y la Universidad de San Luis Potosí en México. Tiene una amplia experiencia e interés en la educación a distancia y en la organización y administración de las instituciones de educación superior. Se doctoró en administración educativa en la Universidad de Oregón, tiene un MBA por la Universidad de California, Berkeley y es Licenciado en Comercio por la Universidad de la Columbia Británica. Experto Nacional José Ginés Mora Ruiz es Director del Centro de Estudios en Gestión de la Educación Superior (CEGES) en la Universidad Politécnica de Valencia (UPV). Es licenciado en Física y posee un doctorado en Economía. Actualmente ocupa el puesto de Presidente de la EAIR (la Sociedad Europea de Educación Superior), y forma parte de la Junta de Gobierno del IMHE de la OCDE, y es antiguo miembro del Comité de Dirección de la Red Europea de Garantía de Calidad (ENQA). Es editor asociado de Tertiary Education and Management y miembro de la Junta Editorial de Políticas y Gestión de Educación Superior, y antiguo Coeditor del European Journal of Education. Su investigación está centrada en el Mercado Laboral, Educación Superior y Políticas y Control de Calidad. Es autor de más de 72 doscientas publicaciones sobre esas materias y ha dado conferencias en más de doscientas ochenta instituciones de treinta y dos países. Ha trabajado de consejero para la educación superior para muchos gobiernos y agencias internacionales. Actualmente es el responsable de la Comisión Valenciana de Acreditación y Evaluación de la Calidad en el Gobierno Autónomo de Valencia y consejero de la comisión Europea para el desarrollo de la Estrategia de Lisboa en la Educación Superior. Coordinador del Comité Francisco Marmolejo Cervantes ha ocupado el puesto de Director del CONAHEC en la Universidad de Arizona desde 1995. Tiene un MBA por la UASLP y ha dirigido estudios de doctorado en la UNAM. Previamente ha sido miembro del American Council on Education en la Universidad de Massachussets-Amherst, fue Vicepresidente de administración y finanzas y Vicepresidente de Ordenación Académica en la Universidad de las Américas en Ciudad de México. Marmolejo es consultor para las universidades mexicanas y sudamericanas y ha actuado como tal para la Secretaría de Educación Pública (SEP) de México sobre temas relacionados con iniciativas internacionales. Ocupa un puesto en la junta asesora externa de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP) y la Asociación Mexicana de Educación Internacional. Durante el año académico 2005-2006, en periodo sabático, ha colaborado como consultor internacional para la OCDE de la IMHE con base en París. 73 APÉNDICE 2. MIEMBROS DEL COMITÉ DE DIRECCIÓN REGIONAL Y AUTORES DEL INFORME DE AUTOEVALUACIÓN Coordinador Regional Néstor V. Torres Darias Director de la Agencia Canaria de Evaluación de la Calidad y Acreditación Universitaria Miembros del Comité de Dirección Regional María Luisa Tejedor Salguero Consejera de Industria, Comercio y Nuevas Tecnologías del Gobierno de Canarias José Juan Castro Sánchez Vicerrector de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria Carmen Mª Évora García Vicerrectora de la Universidad de La Laguna Gonzalo Marrero Rodríguez Director General de Universidades e Investigación Vicente Dorta Antequera Director de la Cámara de Comercio de Tenerife Salvador de la Nuez Medina Director del Departamento de Formación de La Cámara Oficial de Comercio de Las Palmas de Gran Canaria José Cristóbal García García Secretario de la Confederación Canaria de Empresarios de Las Palmas Octavio Calderín O´Donell Técnico de empleo de la Confederación provincial de empresarios Juan Jesús Arteaga Lorenzo Secretario de Política Institucional del sindicato de trabajadores Comisiones Obreras Mª Yolanda Bethencourt Cejas Secretaria del Consejo Social de la Universidad de La Laguna Miguel Ángel Acosta Rodríguez Secretario del Consejo Social de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria Antonio Lecuona Ribot Director de la División de Innovación Tecnológica del Instituto Tecnológico de Canarias Mª Pino Marrero Henning Directora del Centro asociado de la UNED en Gran Canaria Luis Galindo Martín Secretario del Centro asociado de la UNED en Tenerife Julio Brito Santana Director de la Oficina de Ciencia, Tecnología e Innovación del Gobierno de Canarias Ricardo Trujillo Ramírez Director de la Fundación Empresa Universidad de La Laguna Jorge Estalella Limiñana Gerente de la Fundación Universitaria de Las Palmas José Joaquín Hernández Brito Director del Instituto Canario de Ciencias Marinas Carlos Martínez Roger Subdirector del Instituto de Astrofísica de Canarias José Luis Rivero Ceballos Presidente del Consejo Económico y Social de Canarias Ángeles Rodríguez Fernández Directora del Centro Oceanográfico de Canarias Cosme García Francisco Director del Instituto de Productos Naturales y Agrobiología 74 Jacinto Alonso Sánchez Jefe del Departamento de Servicios Sociales de la ONCE Miguel Ángel Ramírez Muñoz Secretario del Instituto Universitario de Bio-Organica “Antonio González González” Autores del Informe de Autoevaluación Coordinación del Grupo de Trabajo: José Luis Rivero Ceballos Profesor de la Universidad de La Laguna Grupo de Traajo: José Antonio Álvarez González Profesor. ULL Juan Manuel Cabrera Sánchez Profesor. ULL Carmen Delia Dávila Quintana Profesora. ULPGC Beatriz González López-Valcárcel Profesora. ULPGC Carlos Legna Verna Profesor. ULL 75 APÉNDICE 3. PROGRAMA DE LA VISITA DE EVALUACIÓN Visita de Evaluación de la OCDE a la Región de las Islas Canarias del 16 al 21 de abril de 2006 Sábado 16 de abril 18:30-21:00 Reunión Privada del Comité Santa Cruz de Tenerife Lunes 17 de Abril: Actividades en Santa Cruz de Tenerife 08:00-09:00 Néstor V. Torres Darias, Director de la ACECAU y Coordinador Regional para el proyecto de la OCDE 09:00-10:30 Dirección de la Universidad de La Laguna (ULL) Ángel Gutiérrez Navarro, Rector Francisco Calero García, Director de la Escuela Universitaria de Ciencias Empresariales Carmen Évora, Vicerrectora de Investigación y Desarrollo Tecnológico María Rosario Alonso, Vicerrectora de Planificación e Infraestructura Adriana Martín Cáceres, Vicerrectora de Ordenación Académica y Profesorado Roberto Rodríguez Guerra, Vicerrector de Alumnado 10:30-12:00 Comité de Coordinación Regional (Miembros del Comité Asesor Regional y autores del Informe de Autoevaluación) Julio Brito Santana, Director de la Oficina de Ciencia, Tecnología e Innovación (OCTI) Jesús Burgos Martín, Gerente del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) José Antonio Álvarez González, Profesor. ULL José Luis Rivero Ceballos, Presidente del Consejo Social y Económico de las Islas Canarias (CES) Juan Manuel Cabrera Sánchez, Profesor. ULL Carlos Legna-Verna, Profesor . ULL. Juan Jesús Arteaga, Miembro del Comité Ejecutivo del Sindicato CCOO Octavio Calderín O'Donell, Técnico en Relaciones Laborales del CEOE Elisa I. de León Alonso, Investigadora, IPNA-CSIC Inmaculada García Rodríguez, Técnico del Instituto Canario de la Mujer (ICM) Alma Cruz Díez, Directora del Departamento de Innovación Empresarial, ITC 12:30-14:00 Representantes de centros de investigación Teresa González de la Fe, Directora del Instituto de Ciencias Políticas y Sociales, ULL Víctor S. Martín, Director IUBO, ULL 76 Ricardo Trujillo, Director Gerente de la Fundación Empresa Universidad de La Laguna 16:00-17:30 Personal académico de la Universidad de La Laguna Esta reunión se canceló debido a que no se presentó nadie. 7:30-19:00 Consejo Social y Fundación Universidad-Empresa de la Universidade de La Laguna María Yolanda Bethencourt Cejas, Secretaria del Consejo Social Miguel Pérez Gavera, Miembro del Consejo Social Mariano Vega Luque, Miembro del Consejo Social Josefa García Moreno, Miembro del Consejo Social Airam García Pérez, Miembro del Consejo Social Ricardo Trujillo, Director Gerente de la Fundación Universidad-Empresa de la Universidad de La Laguna 21:00 Cena de bienvenida Martes 18 de abril: Actividades en Santa Cruz de Tenerife 09:00-10:30 Representantes del Sector Empresarial Vicente Dorta Antequera, Director de la Cámara de Comercio de Santa Cruz de Tenerife Juan Ignacio Pérez Nievas Hernández, Miembro de la Cámara de Comercio de Santa Cruz de Tenerife 11:00-12:00 Dirección General de Universidades e Investigación (DGUI), Gobierno de Canarias Gonzalo Marrero, Director del DGUI Inmaculada González Pérez, Jefa del Servicio de Coordinación de la DGUI Carmen Aurora Rodríguez Silvera, Jefa del Servicion de Fomento de la Investigación de la DGUI 12:00-13:00 Oficina de Ciencia, Tecnología e Innovación (OCTI), Gobierno de Canarias José A. Marrero Marrero, Técnico de la OCTI Jorge Ramos Marrero, Técnico de la OCTI 13:00- 14:00 Representantes de los sindicatos COO y UGT Juan Jesús Arteaga Lorenzo, Miembro del Comité Ejecutivo de CCOO 17:00 Reunión privada del Comité de Evaluación Miércoles 19 de abril: Actividades en Santa Cruz de Tenerife 09:00-11:00 Dirección de la Asociación Hotelera y Extrahotelera de Tenerife, La Palma, La Gomera y El Hierro (ASHOTEL) Esther V. Medina Rodríguez, Vicepresidenta de ASHOTEL 77 Ricardo Fernandez de la Puente Armas, Gerente de ASHOTEL José Fernando Cabrera, Presidente de ASHOTEL Luis Pérez Balboa, Tesorero de ASHOTEL 11:00-12:30 Presidente del Gobierno de Canarias Adán Martín Menis, Presidente Gobierno de Canarias Pilar Parejo Bello, Viceconsejera de Turismo del Gobierno de Canarias Néstor Vicente Torres Darias, Director de la ACECAU 13:00-14:00 Consejera de Industria, Comercio y Nuevas Tecnologías María Luisa Tejedor Salguero, Consejera de Industria, Comercio y Nuevas Tecnologías Néstor Vicente Torres Darias, Director de la ACECAU 17:00 Reunión privada del Comité de Evaluación Jueves 20 de abril: Actividades en Las Palmas de Gran Canaria 09:00-10:30 Dirección de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) Manuel Lobo Cabrera, Rector, ULPGC Francisco Quintana Navarro, Gerente, ULPGC Antonio Fernández Rodríguez, Vicerrector de Investigación Olga Bolívar Toledo, Vicerrectora de Ordenación Académica Lourdes Farrerons Noguera, Jefa de Personal. Despacho del Rector Alejandra Sanjuán Hernán Pérez, Vicerrectora de Cultura y Deportes Pablo Martel Escobar, Vicerrector de Relaciones Internacionales Santiago Melián González, Vicerrector de Desarrollo Institucional y Nuevas Tecnologías José Juan Castro Sánchez, Vicerrector de Planificación y Calidad Dolores Cabrera Suárez, Vicerrectora de Alumnado Nancy Dávila Cárdenes, Directora de Programas de Calidad 10:30-12:00 Consejo Social y Fundación Empresa de la ULPGC Jesús León-Lima, Vicepresidente del Consejo SocialMiguel Ángel Acosta Rodríguez, Secretario del Consejo Social Fabián Palmés Prieto, Gerente del Servicio del Centro de Formación Continua, Fundación Empresa ULPGC Eduardo Manrique de Lara, Gerente de Servicios Universitarios, Fundación Empresa ULPGC 12:00-13:30 Personal Académico de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria Santiago Candela Sosa, Director de Departamento Judit Sánchez García, Directora de Ordenación Académica José Javier Lorenzo Navarro, Director de Profesorado Mª Carmen Muñoz Ojeda, Directora Académica Anselmo Gracia Molina, Profesor Pablo J. Hernández Bolaños, Vicegerente de Recursos Humanos Alicia Girón García, Administrativa Biblioteca 78 José Luís Jiménez Saavedra, Arquitecto Marisol Izquierdo López, Directora de Iniciativas de Investigación Pedro Almeida Benítez, Director de Programas Institucionales Luis Álvarez Álvarez, Director, ETSII. Leonardo Romero Quintero, Director de Políticas Medioambientales Josefina Domínguez Mújica, Decana de Geografia e Historia Guillermo Martínez García, Presidente de la Comisión Empresarial Antonio M. Vieira Hernández, Vicedirector de Investigación José Andrés Dorta Velázquez, Director de Control Electrónico Olga Alonso Salvador, Gerente Edificio de Humanidades Orlando Socorro Lorenzo, Gerente Edifico de Sistemas Informáticos Antonio Babío Larios, Director, Servicio de Informática y Comunicaciones Antonio Núñez Ordóñez, Profesor Roberto Sarmiento-Rodríguez, Profesor 14:00-16:00 Almuerzo de Trabajo. Miembros del Consejo Económico y Social de Canarias (CES) Manuel González Izquierdo, Representante de CCOO Adela Rodríguez Jiménez, Representante de CCOO. Fernando Redondo Rodríguez, Experto designado por el Gobierno. Miguel Pérez García, Representante de la UGT Cecilio Urgoiti González, Representante de la UGT. José Miguel Suárez Gil. Representante de la Cámara de Comercio. José Miguel González-Hernández. Representante de CCOO. Filomena Rodríguez Pastrana González. Representante de las Asociaciones de Consumidores José Cristóbal García García. Representante de la Confederación de Empresarios de Canarias José Luis Rivero Ceballos. Presidente del Consejo Económico y Social de Canarias 16:00-17:30 Representantes del sector empresarial José Cristóbal García-García, Secretario General de la Confederación de Empresarios de Canarias Guillermo Romero de la Nuez, Economista, Confederación de Empresarios de Canarias 7:30-18:30 UNED Mª Pino Marrero Henning, Directora del Centro de Las Palmas de Gran Canaria, UNED Viernes 21 de abril: Actividades en Santa Cruz de Tenerife 09:30- 15:30 Reunión privada del Comité de Evaluación 16:00- 17:30 Sesión final. Comité Asesor, Coordinador Regional y Autores del Informe de Autoevaluación 79 Néstor Vicente Torres Darias, Director de la ACECAU y Coordinador Regional para el proyecto de la OCDE Julio Brito Santana, Director de la Oficina de Ciencia, Tecnología e Innovación (OCTI) Carlos Martínez Roger, Subdirector del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) José Antonio Álvarez González, Profesor, ULL José Luis Rivero Ceballos, Presidente del Consejo Económico y Social de Canarias (CES) Juan Manuel Cabrera-Sánchez, Profesor, ULL Carlos Legna Verna, Profesor, ULL Elisa I. de León Alonso, Investigadora, IPNA-CSIC 17:30- 18:30 Reunión final con el Coordinador Regional Néstor Vicente Torres Darias, Director de la ACECAU y Coordinador Regional para el proyecto de la OCDE 80