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Costa Rica

Costa Rica: Por una economía más sólida e incluyente

 

Visita oficial a Costa Rica

Lanzamiento del Informe Económico de la OCDE

Intervención de Angel Gurría, Secretario-General de la OCDE

15 Febrero 2016, San José, Costa Rica

(Preparado para su difusión)

 

 

Señor Presidente, Ministros, Señoras y Señores:

 

Es un placer estar en San José para presentar la primera evaluación económica de la OCDE sobre Costa Rica. Este informe es parte del proceso de acceso a la OCDE que Costa Rica ha iniciado y busca, ante todo, contribuir a que Costa Rica lleve a cabo las reformas necesarias para seguir avanzando en su modernización y en la mejora de la calidad de vida de sus habitantes. Permítanme compartir con ustedes algunas de sus principales conclusiones.

 

Costa Rica ha registrado avances significativos

 

Costa Rica ha registrado avances significativos. El ingreso per cápita se ha casi duplicado en términos reales en las últimas tres décadas. El acceso a sanidad, educación primaria y pensiones es prácticamente universal, mientras que la protección del medio ambiente y el fomento de las energías renovables se han combinado con el desarrollo de un dinámico sector turístico. Todo ello se ha traducido en mayores niveles de bienestar. ¡Dentro de la OCDE, sólo los suizos y los daneses se declaran más satisfechos con sus vidas que los costarricenses!

 

Este informe económico confirma que la economía costarricense se está recuperando gradualmente de la crisis internacional. Nuestra previsión es que Costa Rica crecerá alrededor de 4% este año y el próximo. Si bien este crecimiento está todavía por debajo de las tasas registradas antes de la crisis, no debemos olvidar que el contexto regional es adverso, con un crecimiento promedio en América Latina que rondará el 0% este año.

 

Para seguir avanzando Costa Rica debe atender tres cuestiones prioritarias

 

Para seguir avanzando y lograr un crecimiento más incluyente Costa Rica debe atender tres cuestiones prioritarias, poniendo en marcha una serie de acciones que detallaré a continuación.

 

La primera de ellas - y la más urgente - es la situación fiscal. Tanto el déficit como la deuda pública de Costa Rica han crecido con velocidad, lo cual ha puesto presión sobre el programa actual de políticas. La deuda pública del gobierno general se incrementó de 28% del PIB en 2009 a más de 40% en la actualidad. De acuerdo con nuestro análisis, se requiere un ajuste fiscal de por lo menos 3% del PIB para que la deuda regrese a una senda más estable.

 

La reforma tributaria propuesta por el gobierno para incrementar los ingresos fiscales, que ascienden a poco más de 20% del PIB,  por debajo de la media OCDE (34%), es un paso en la dirección correcta. Estas medidas podrían complementarse con la puesta en marcha de un programa de estabilización fiscal a mediano plazo para contener el gasto público y mejorar su calidad y eficiencia. Un aspecto que nuestro informe destaca es precisamente la rígida asignación del gasto público y el poco control del gobierno sobre el mismo, ya que un 83% del mismo viene ya predeterminado por mandatos constitucionales y legales.

 

La segunda cuestión prioritaria es conseguir que el crecimiento económico beneficie a todos los costarricenses. En la OCDE el 10% más rico de la población gana, en promedio, 10 veces más que el 10% más pobre. En Costa Rica la proporción es de 32 veces más. Este nivel de desigualdad es perjudicial, no sólo desde un punto de vista social sino también económico, ya que afecta el crecimiento.

 

Para enfrentar esta situación es necesario mejorar la eficacia de las políticas sociales. Un aspecto clave es la educación. Costa Rica dedica un 7% de su PIB al gasto en educación. En la OCDE únicamente algunos países nórdicos y Nueva Zelanda gastan un porcentaje mayor. Sin embargo, los resultados educativos son bajos. Sólo el 40% de la fuerza laboral ha terminado la secundaria, muy lejos de los niveles de la OCDE (75%) y también de otros países en América Latina. Asimismo, la prueba PISA muestra que, en matemáticas, Costa Rica ocupa la posición 56 de un total de 64 países.

 

Por todo ello, la calidad y los resultados deben ser los criterios básicos para diseñar las políticas educativas, poniendo especial énfasis en distribuir los recursos de manera más equitativa y en combatir el abandono escolar.

 

Otra importante fuente de desigualdad en Costa Rica es la limitada participación laboral de la mujer. Apenas la mitad de las mujeres en edad de trabajar participan en el mercado laboral. Ello se debe en gran parte a sus responsabilidades en el cuidado de los hijos, lo cual resalta la importancia de fortalecer los servicios públicos de cuidado infantil y la educación de primera infancia.

 

Por último, la informalidad, que alcanza al 45% del empleo, es otro factor que incide sobre la desigualdad en Costa Rica. Para enfrentar este problema es necesaria una estrategia integral enfocada en mejorar las habilidades de los trabajadores; reducir costos laborales no salariales; agilizar el proceso para registrar empresas - adaptándolo a las necesidades de las pequeñas y medianas empresas - y reforzar el cumplimiento de las normativas.

 

La tercera prioridad para Costa Rica debe ser el fortalecimiento de la productividad y la competencia. Costa Rica ha conseguido atraer inversión directa pero las empresas locales muestran una productividad muy baja y se concentran en actividades de bajo valor agregado. Fortalecer la productividad de dichas empresas y facilitar su adecuada inserción en las cadenas globales de valor es clave para crear una economía más fuerte y sólida, en un entorno internacional cada vez más competitivo.

 

Para ello es necesario impulsar reformas que incrementen la competencia, mejoren el gobierno corporativo de las empresas públicas, fomenten la innovación, faciliten el acceso al financiamiento y modernicen las infraestructuras de transporte.

 

De acuerdo con el sistema de indicadores de regulación de mercados de bienes y servicios de la OCDE, donde Costa Rica ocupa el puesto 38 de un total de 41 países, las barreras a la iniciativa empresarial son aun relativamente altas. Es necesario reducir esos obstáculos y otorgar más independencia y recursos a la comisión que se encarga de promover la competencia. Esta cuestión de la independencia del regulador es fundamental.

 

Más competencia traerá consigo mayor creación de empleo y más prosperidad para todos. Además de estas medidas, en el sector bancario se deben crear condiciones más equilibradas entre los bancos públicos y privados. La mejora del gobierno corporativo de los bancos públicos y en general de todas las empresas públicas es otra área prioritaria de acción.

 

Se debe trabajar igualmente en un marco de incentivos que permitan aumentar el gasto en I+D, que hoy sólo representa 0.5% del PIB, prácticamente una quinta parte del promedio OCDE (2.4%). Al mismo tiempo es necesario simplificar el marco institucional para incrementar la inversión en infraestructura de transporte, la cual sólo representa 0.8% del PIB a pesar de que Costa Rica registra puntajes muy bajos en materia de percepción de la calidad de la infraestructura aérea, portuaria, ferroviaria y de carreteras.

 

Señor Presidente, Señoras y señores:

 

Estas son sólo algunas de las conclusiones del estudio económico de la OCDE, el cual busca apoyar los importantes logros alcanzados por su Gobierno y contribuir a que Costa Rica supere los desafíos pendientes. Su compromiso para ingresar a la OCDE y ser miembros plenos de este “club de las mejores prácticas”, es una muestra contundente de su voluntad por promover un desarrollo integral, incluyente y sostenible, que genere oportunidades y prosperidad para todos los costarricenses. Cuenten con todo nuestro apoyo para seguir avanzando en este camino.

 

¡Muchas gracias!