Con más de 100 países en confinamiento, la pandemia del COVID-19 trae consigo el tercer y mayor impacto económico, financiero y social del siglo XXI después del 11-S y de la crisis financiera mundial de 2008. La OCDE estima que cada mes de confinamiento puede ocasionar una bajada de dos puntos porcentuales en el crecimiento anual del PIB. En el caso de un confinamiento de tres meses sin medidas compensatorias, la bajada podría ser de cuatro a seis puntos porcentuales1. Esta conmoción sistémica ha desencadenado una parada en la producción mundial, afectando a las cadenas de suministro de todo el mundo, así como un fuerte descenso en el consumo junto con una pérdida de confianza y, finalmente, un marcado descenso en los servicios que reflejan las consecuencias del confinamiento y la distancia social, especialmente en entornos urbanos.

En los últimos meses se han aplicado muchas medidas estrictas para contener el virus y minimizar la presión en los hospitales y en las infraestructuras de los servicios sanitarios. Inicialmente, la prioridad más urgente era minimizar la pérdida de vidas y de salud. Sin embargo, la pandemia ha iniciado una gran crisis económica y social. En vista de la finalización de las restricciones de confinamiento en muchos países de la OCDE, las respuestas iniciales a corto plazo necesitan combinarse con planes de recuperación a largo plazo, lo que requerirá esfuerzos coordinados en todos los niveles de gobierno y de las partes interesadas para afrontar el reto. La cooperación internacional para salir de la crisis se ha convertido en algo fundamental y, en este sentido, las ciudades tienen un importante papel que desempeñar.

Desde principios de marzo, la OCDE ha estado recogiendo respuestas a la política local para contener la propagación del virus y proteger a los ciudadanos y a las economías locales. Esta nota ofrece una actualización de tales medidas, incluyendo las relacionadas con la relajación de las restricciones del confinamiento. Incluye un resumen de las lecciones aprendidas y los principales retos a los que se han enfrentado las ciudades al implementar las medidas de restricción, tales como las brechas territoriales y digitales. También sugiere un conjunto de recomendaciones orientadas a la acción para ayudar a reconstruir mejores ciudades que puedan ser resilientes y a prueba de sucesos futuros en un mundo posterior al COVID-19.

Más de la mitad de la población mundial vive en ciudades, y se espera que esta cifra aumente hasta un 70% en el año 2050. Las ciudades podrían estar mejor equipadas que el resto del país para dar respuesta a la crisis del COVID-19 debido a sus bien desarrollados centros de atención sanitaria. Sin embargo, las ciudades son lugares densamente poblados en los que la gente vive y se reúne, con el consiguiente riesgo de propagar el virus por la estrecha proximidad entre los residentes y los retos para implementar la distancia social. En particular, tanto las grandes ciudades como las secundarias actúan como centros para los negocios y movimientos transnacionales, con potencial para amplificar la pandemia a través de un incremento en el contacto humano. Por ejemplo, se ha informado de que en Japón un festival de invierno (Sapporo) y un club de música en directo (Osaka) se convirtieron en focos desde los que el COVID-19 se propagó a una gran multitud2. Varios encuentros religiosos en ciudades han contribuido a propagar el virus desde Kuala Lumpur3 (Malasia) a Daegu4 (Corea).

Además, las ciudades con grandes desigualdades y una alta concentración de pobreza urbana son potencialmente más vulnerables que las que tienen mejores recursos, están menos concurridas y hay más igualdad. Según los expertos, las pandemias surgen a menudo en las afueras de las ciudades, ya que los brotes virales se incuban y transmiten en las comunidades periurbanas y corredores de transporte en la periferia antes de alcanzar el centro de la ciudad5.

Los niveles de contaminación, que son más altos en las ciudades, también provocan daños en los pulmones y el corazón6 y son responsables de al menos 7 millones de muertes prematuras al año7. Los residentes con afecciones respiratorias preexistentes, como asma o bronquitis crónica, pueden ser más vulnerables al COVID-19. Esto podría tener un impacto mucho mayor en los habitantes de las ciudades y aquellos expuestos a gases tóxicos que en el resto8.

La crisis del COVID-19 podría representar una oportunidad para los habitantes de las ciudades y los planificadores para reconsiderar drásticamente, desde cero, su paradigma de consumo, producción y viaje. Hasta cierto punto “la vida después del COVID-19” será “la vida con COVID-19”, de ahí la necesidad de reconstruir las ciudades a largo plazo mediante un nuevo enfoque de los espacios urbanos que tengan en cuenta las diferentes necesidades y cambios desde una lógica de movilidad a una de accesibilidad en los servicios básicos. Los conceptos básicos, tales como “economía circular”, “localización de los Objetivos de Desarrollo Sostenible”, “urbanismo táctico”9 y “ciudad de 15 minutos”10 pueden ayudar a conseguir una mejor calidad de vida a la vez que se preserva la productividad, la inclusión social y el medioambiente.

Mientras que el COVID-19 se propagaba por todas las ciudades del mundo con un devastador impacto sobre las comunidades locales y el bienestar de los residentes, muchos gobiernos locales estaban en primera línea combatiendo el brote. Asimismo, mientras que muchos gobiernos nacionales tomaban el mando para minimizar la propagación del virus, las ciudades de muchos países tenían un papel importante para dar respuesta sobre el terreno a los desafíos políticos surgidos por el COVID-19. En muchos países, el papel de las ciudades ha sido doble:

  • Por una parte, las ciudades han actuado como vehículos implementadores de medidas de ámbito nacional, gracias a sus recursos y capacidad (p. ej., política municipal) o sus prerrogativas locales (p. ej., cierre de parques públicos y jardines).

  • Por otra parte, las ciudades han liderado mayores respuestas integrales e innovativas recurriendo a la tecnología u otros medios y creando una proximidad única con los ciudadanos (p. ej., atención a los grupos vulnerables).

Los ejemplos recogidos de más de 40 países (ver anexo A) están agrupados en seis categorías de respuestas políticas locales (figura 1), que se han implementado en distinto grado dependiendo del nivel de avance de la pandemia:

  • Distanciamiento social y confinamiento.

  • Prácticas en el lugar de trabajo y patrones de desplazamiento.

  • Medidas concretas para los grupos vulnerables.

  • Prestación de servicios locales, notablemente servicios de agua y desechos.

  • Apoyo a las empresas y recuperación económica.

  • Comunicación, concienciación y herramientas digitales.

A partir de respuestas políticas identificadas, se pueden hacer algunas observaciones en términos de resiliencia y capacidad de recuperación:

  • Las respuestas de la ciudad necesitan ser consideradas según las primeras o últimas etapas de la pandemia en el propio país. En todos los casos, las lecciones aprendidas pueden ayudar a asumir el futuro, reducir el impacto y planear una recuperación.

  • Las ciudades no son iguales en su capacidad de respuesta ante la crisis del COVID-19, tanto dentro de cada país como entre los distintos países. Esta capacidad desigual depende de varios factores, que incluyen la asignación de la prestación de los servicios locales (p. ej., la atención sanitaria tiende a estar más centralizada), el tamaño poblacional (las ciudades más pequeñas parecen haber puesto mayor atención a la inclusión), los marcos regulatorios, la capacidad fiscal o la infraestructura necesaria.

  • Las ciudades están llevando a cabo una amplia gama de respuestas basadas en el lugar, desde medidas inmediatas para proporcionar información, proteger a sus ciudadanos (p. ej., higiene), minimizar los contactos sociales y apoyar a las empresas (p. ej., finanzas) hasta medidas con un objetivo a largo plazo (p. ej., reformas en el lugar de trabajo).

  • Para implementar muchas de las respuestas al COVID-19, las ciudades han confiado en la innovación y las herramientas online/digitales, en las que Internet, las aplicaciones para teléfonos inteligentes y las tecnologías han tenido un papel fundamental en la comunicación, la concienciación y el teletrabajo, pero también en la enseñanza y el desarrollo de habilidades.

  • En la primera etapa, muchas de las acciones fueron a corto plazo, pero progresivamente algunas ciudades se orientaron hacia respuestas a medio plazo, especialmente para reimaginar la vida pública y lograr cambios en el diseño y uso de los espacios públicos de las ciudades para ofrecer a los ciclistas y peatones un mayor espacio de micromovilidad.

  • Mientras que las ciudades compactas han sido elogiadas por sus beneficios durante mucho tiempo, la crisis del COVID-19 ha desencadenado un debate sobre la vulnerabilidad de las ciudades con alta densidad de población debido a la estrecha proximidad que se da entre los residentes, la dificultad para aplicar las medidas de distanciamiento social y la necesidad de pensar en cómo las ciudades pueden garantizar la seguridad en un ambiente urbano compacto con acceso a servicios básicos cercanos.

  • Es probable que las interrupciones en la cadena de suministros, el debilitamiento de las exportaciones e inversiones y la restricción de los viajes, tanto de negocios como de turismo, afecten a las ciudades a medio y largo plazo.

  • Muchas ciudades han comprendido que la pandemia y sus consecuencias pueden convertirse en una oportunidad para que las ciudades sean más resilientes, circulares, inteligentes y estén mejor conectadas con las áreas rurales mediante la forma en que se producen los bienes, se hace uso de la energía y el transporte y se organizan otros servicios.

  • Con independencia de los niveles de descentralización, siempre es necesario que las ciudades trabajen con los gobiernos nacionales para asegurar la efectividad de la implementación de las medidas de ámbito nacional o desarrollar respuestas basadas en el lugar en consonancia con los marcos e iniciativas nacionales.

  • La cooperación entre ciudades durante la pandemia tanto dentro de los países como fuera de las fronteras nacionales ha sido clave en el éxito de las ciudades para hacer frente a la pandemia. Los intercambios entre pares entre las ciudades crean unidad, solidaridad y promueven la apertura y la transparencia, mientras que las redes de las ciudades proporcionan información útil sobre las mejores prácticas a la hora de abordar la crisis y recuperarse de forma eficaz, teniendo en cuenta objetivos económicos, sociales y medioambientales.

En la primera etapa de la pandemia, las respuestas inmediatas consistían en imponer el distanciamiento social y medidas de confinamiento, tales como:

  • Limitar todas las reuniones, cancelar o posponer acontecimientos. La mayoría de las ciudades han cancelado o pospuesto grandes reuniones de personas. Por ejemplo, en Austin (Estados Unidos) se canceló el festival anual de cine y música South by Southwest, programado para marzo, el cual normalmente atrae a más de 400.000 participantes y tuvo un impacto económico de 335,9 millones de dólares en 201911. Cuando las grandes concentraciones no se pudieron cancelar o posponer (p. ej., primera ronda de votaciones de las elecciones municipales de Francia), se proporcionaron instalaciones para el lavado de manos y la desinfección, y los espacios se limpiaban con frecuencia. Muchas ciudades aseguraron el suministro de mascarillas y geles desinfectantes. Los acontecimientos deportivos se han suspendido o aplazado, como los Juegos Olímpicos de Tokio (Japón), que se iban a celebrar en el verano de 2020. Las ciudades de Milán (Italia) y París (Francia) fueron de las primeras en cerrar todos los parques públicos, limitar las salidas en grupo y apoyar la implementación de medidas de ámbito nacional relacionadas con el confinamiento12.

  • Cierre de las instalaciones culturales de las ciudades. Las instalaciones culturales, como museos, salas de conciertos y cines, se han cerrado. El Ayuntamiento de Buenos Aires (Argentina) tomó por decreto la decisión de suspender las actividades recreativas, sociales y culturales de más de 200 personas por un periodo inicial de 30 días que fue prorrogado13. En muchas ciudades del mundo, se han tomado medidas similares para prohibir manifestaciones, cerrar cines, teatros y restaurantes.

  • Cierre de colegios y universidades. Esto ha supuesto reprogramar los semestres, posponer exámenes y mejorar la prestación de herramientas de aprendizaje online y las aplicaciones educativas gratuitas. Fukuoka (Japón) está ofreciendo películas educativas a los niños que se quedan en casa debido al cierre de colegios públicos14. Entre otros ejemplos mundiales, la ciudad de Moscú (Federación de Rusia) ha creado el Colegio Electrónico de Moscú para que los alumnos puedan continuar con sus estudios15.

En mayo de 2020, muchas ciudades europeas han comenzado a desarrollar planes para apoyar medidas que permitan salir progresivamente del confinamiento. Muchos planes se basan en un enfoque gradual y territorial, los cuales se relajan según el número de contagios, las restricciones de las reuniones sociales y la reanudación de las actividades económicas. Las decisiones se toman a nivel nacional o subnacional de gobierno dependiendo de las características institucionales de los países (federal, centralizado).

  • En Francia, se desarrolló un mapa que se actualiza regularmente para clasificar los departamentos (rojo, naranja y verde) según la propagación de la enfermedad y la presión sobre los hospitales. En los lugares clasificados como “rojos”, en los que se considera que el virus se ha propagado más, y donde hay un mayor número de pacientes ejerciendo presión sobre el sistema hospitalario, las medidas de relajación del confinamiento se implementarán con mayor precaución que en aquellas clasificadas como “verdes”.

  • Austria ha ido relajando gradualmente las restricciones contra el COVID-19 después de Semana Santa. La reapertura de los pequeños negocios se produjo el 14 de abril, mientras que otras tiendas y restaurantes lo hicieron en mayo. Los viajes continuaron estando limitados a casos esenciales hasta finales de abril. Se espera que los colegios sigan cerrados hasta mediados de mayo, y la educación superior seguirá ofreciendo los cursos online hasta el final del año académico. Los acontecimientos deportivos y culturales, y las grandes reuniones públicas en general, no estarán permitidas antes de julio como muy pronto.

Como punto de contacto entre los ciudadanos y el Gobierno, y mientras los lugares con mayor densidad de población se localizan y pueden reunirse, las ciudades están implementando las siguientes medidas para mantener la distancia social mientras se vuelve a la “normalidad”:

  • Distribución de equipos de seguridad. Muchos Ayuntamientos están distribuyendo mascarillas y otro equipo de protección ante la relajación de las medidas de confinamiento. En algunos países como, por ejemplo, Francia o España, es obligatorio llevar mascarillas en el transporte público. En abril, la ciudad de Madrid (España), en colaboración con el gobierno nacional, comenzó a distribuir mascarillas en importantes nudos de transporte público16. El alcalde de París (Francia) ha distribuido hasta el 11 de mayo la cantidad de 2 millones de mascarillas de tela a los habitantes de la ciudad, repartidas a través de los ayuntamientos, departamentos y farmacias17.

  • Asegurar el distanciamiento social en las escuelas. Las crecientes pruebas muestran que los niños pueden ser vectores asintomáticos en la propagación del COVID-1918. También es un reto asegurar que los niños cumplan de manera efectiva las medidas de distanciamiento social. Así pues, los gobiernos nacionales y locales proceden con cautela a la hora de reabrir las escuelas para asegurar las correctas medidas de seguridad e higiene. En Italia los niños no volverán a las escuelas de primaria y secundaria hasta el próximo año académico. En España, los estudiantes de secundaria podrían regresar a las aulas19. Otros países han decidido reabrir con estrictas medidas de distanciamiento social. El 15 de abril, Dinamarca se convirtió en el primer país de Occidente en reabrir las escuelas de primaria. Para limitar la propagación de infecciones, los padres no pueden acceder al recinto escolar, los profesores no se pueden reunir en la sala de profesores y cada niño tiene su propia mesa, la cual debe estar a dos metros de distancia de la de su compañero más cercano20. Francia ha implementado un regreso voluntario a las aulas únicamente cuando se puedan cumplir los requisitos de distancia social, con un límite de 15 niños por clase. La ciudad de París ha anunciado que las escuelas de primaria solo acogerán a niños que sean hijos de sanitarios, personal de emergencia y empleados municipales hasta el 11 de mayo, a pesar de que algunas escuelas estuvieron recibiendo a niños que eran hijos de sanitarios y otros trabajadores “esenciales” durante el periodo de confinamiento. El 14 de mayo, el “público prioritario” se amplió a los hijos de trabajadores del transporte público, niños con necesidades especiales y comunidades desfavorecidas en las que no es posible seguir los cursos online21.

Las ciudades compactas han sido elogiadas por sus beneficios durante mucho tiempo, las cuales incluyen patrones densos de desarrollo, mejor accesibilidad a los servicios locales y empleos, distancias cortas intraurbanas y sistemas de transporte público con contribuciones positivas para la eficiencia en la inversión de infraestructuras, reducción del consumo de energía y emisiones de CO2, así como la difusión del conocimiento y el crecimiento económico22. Incluso en el contexto del COVID-19, los ambientes urbanos densos pueden proporcionar un acceso más rápido a los servicios de salud y sociales, crear redes de apoyo para combatir el aislamiento social y hacer uso de la “infraestructura social” (p. ej., instituciones comunitarias) para aliviar las consecuencias de la pandemia. Sin embargo, con el COVID-19 han empezado a surgir debates sobre la vulnerabilidad de las ciudades densamente pobladas y su probabilidad para propagar el virus debido a la estrecha proximidad existente entre los residentes y la dificultad de aplicar las medidas de distanciamiento social.

Los próximos análisis de la OCDE, con especial atención a las ciudades de los Estados Unidos, estudiarán la correlación entre las tasas promedio de crecimiento y las muertes tanto en el tamaño poblacional como en la densidad de las áreas urbanas funcionales (AUF). Es necesario un enfoque funcional más allá de los límites administrativos de las ciudades para justificar los flujos de desplazamiento para ir al trabajo que se producen entre los núcleos urbanos y la periferia, cuyo mercado laboral se encuentra principalmente en el centro. De hecho, el que los residentes y trabajadores interactúen en espacios funcionales comunes hace que el riesgo de contagio entre los municipios adyacentes sea alto y se requieran respuestas coordinadas.

No obstante, no solo la densidad hace que las ciudades sean vulnerables al COVID-19, también ocurre por las condiciones estructurales económicas y sociales de las ciudades, las cuales las hacen más o menos capaces de implementar respuestas políticas efectivas. Por ejemplo, las ciudades marcadas por la desigualdad, donde hay condiciones inadecuadas de vivienda y una alta concentración de pobreza urbana, son potencialmente más vulnerables que aquellas que tienen mejores recursos, están menos concurridas y hay más igualdad.

  • En algunos países asiáticos, la acción temprana (la implementación del teletrabajo y la orden de confinamiento), las pruebas iniciales y un extenso seguimiento de los casos del COVID-19 han tenido éxito evitando grandes brotes en varias ciudades hiperdensas como Hong Kong, Seúl y Tokio. Dentro de estas ciudades hiperdensas, en muchas de las zonas más prósperas la gente pudo refugiarse, trabajar de manera remota y hacer que les enviaran comida y bienes necesarios, reduciendo así la exposición al virus. Las pruebas de las ciudades chinas más ricas y densamente pobladas, como Shanghái, Pekín, Shenzhen, Tianjin y Zhuhai, tuvieron menos casos confirmados debido a la capacidad de movilizar suficientes recursos fiscales, a la provisión de instalaciones de alta calidad y a los servicios destinados a sus residentes23.

  • Por otra parte, en los suburbios más pobres con alta densidad de población, muchas personas viven hacinadas en hogares multifamiliares y multigeneracionales, o realizan labores de servicio de primera línea en una estrecha proximidad física con otras personas sin las adecuadas medidas de distanciamiento social o protección, lo que les hace estar altamente expuestos a un riesgo de infección. Esta división de densidad entre ricos y pobres es también evidente en el brote geográfico del virus en la ciudad de Nueva York: el COVID-19 está teniendo un efecto mayor no en la densa ciudad de Manhattan, sino en los distritos menos densos situados a las afueras, como El Bronx, Queens e incluso la mucho menos densa Staten Island24. En Singapur, se ha informado de que la última propagación exponencial de COVID-19 ha surgido en las residencias de alta densidad que acogen a los miles de trabajadores extranjeros de larga duración25. Además, la gente que vive en asentamientos informales son más vulnerables a infectarse que aquellos que viven en unas condiciones más adecuadas. Esto se vio de manera evidente en Guayaquil (Ecuador), donde la ineficiente planificación urbana y las inadecuadas viviendas hacen más complicada la respuesta a la crisis26.

En la primera etapa de la pandemia y durante el confinamiento, muchos gobiernos municipales animaron inicialmente al personal a trabajar desde casa antes de que el régimen de teletrabajo fuera exigido de manera general en el país. Las ciudades han llevado a cabo varias medidas, como las que se exponen a continuación:

  • Aplicar el teletrabajo o un horario de trabajo flexible. Una de las primeras —y más golpeadas— ciudades por el COVID-19 fue Milán (Italia), donde se instó a los residentes a trabajar desde casa desde el 24 de febrero, fecha anterior a la entrada en vigor del confinamiento nacional el 10 marzo27. En San José (Estados Unidos), se animó a los trabajadores municipales a teletrabajar y servir así de ejemplo al resto de habitantes28. El alcalde de Río de Janeiro (Brasil) fue uno de los primero líderes locales en promover jornadas de trabajo alternativas, sugiriendo que el sector industrial debería empezar el primer turno a las 6 a. m., el sector comercial a las 8 a. m. y el sector servicios a las 10 a. m. para evitar las aglomeraciones en el transporte. El sector público municipal adoptó el mismo principio de escala y trabajo en el hogar29. El primer ministro de Japón pidió que las empresas permitieran a sus trabajadores trabajar desde casa lo que fuera posible para reducir el contacto entre personas en un 70% e, idealmente, en un 80%. El teletrabajo, los turnos rotativos, las horas de trabajo flexibles o realizar reuniones online se mencionan como un “nuevo estilo de vida” en las recomendaciones de la Reunión de Expertos del Gobierno Japonés, publicadas el 4 de mayo.

  • Instar a las empresas locales al apoyo del teletrabajo y la flexibilidad horaria. Además de la promoción del teletrabajo entre los trabajadores municipales, el Gobierno metropolitano de Tokio (Japón) animó a las empresas privadas para que introdujeran horarios laborales flexibles30 y tomó medidas específicas para apoyar a las pymes y otras empresas mediante la concesión de subvenciones para la introducción del equipo y software necesarios para poder teletrabajar. En Braga (Portugal), la Agencia Municipal para el Desarrollo Económico, InvestBraga, organizó un seminario online para ayudar a las pequeñas empresas en el fomento de las habilidades digitales como, por ejemplo, el comercio electrónico, el trabajo remoto y las videoconferencias. También ofrece asesoramiento gratuito sobre temas digitales.

  • Empleo de pruebas para aumentar la seguridad en el trabajo. Desde el inicio de la pandemia, la ciudad de Moscú (Federación de Rusia) aconsejó que se les tomara la temperatura a los empleados en su lugar de trabajo y advirtieran a aquellos con señales de enfermedad (fiebre, tos o dificultad respiratoria) que no acudieran a trabajar y se fueran a casa o buscaran tratamiento médico31. La Ciudad Metropolitana de Daegu (Corea) creó unas instalaciones para realizar pruebas del COVID-19 a través de la ventanilla del coche para lidiar con la alta demanda de test rápidos. Estas instalaciones permiten al personal médico hacerles la prueba a los ciudadanos en su propio coche. El primer sitio donde se realizó la prueba del coronavirus desde el coche fue en París (Francia) a finales de marzo en el patio del ayuntamiento del distrito 17; se les hizo la prueba del COVID-19 a profesionales sanitarios sin que tuvieran que bajarse del coche mediante un sistema de citas32. Solicitar la realización de la prueba en el coche es mucho más rápido y seguro para los pacientes y sanitarios que visitar un hospital o centro de salud. Se tarda unos 10 minutos en hacer el test y los resultados, en el caso de Daegu, se envían por mensaje a los tres días.

  • Reorganizar y desinfectar los servicios de transporte. La proximidad de los viajeros en el transporte público juega un papel fundamental en la propagación del COVID-19. Este riesgo es particularmente alto en las ciudades, donde los viajeros van hacinados en trenes o autobuses en las horas punta. En la primera etapa de la pandemia, y de acuerdo con las directivas nacionales para limitar los desplazamientos, muchas ciudades y regiones metropolitanas redujeron progresivamente los servicios, y los gobiernos locales instaron a los individuos a limitar los desplazamientos no esenciales y poner en práctica medidas de higiene en el transporte público, como la desinfección. Fukuoka (Japón) ha estado publicando información sobre los niveles de congestión en el metro por franjas horarias en la página web de la ciudad33. Las estaciones de transporte público y los vehículos de San Francisco (Estados Unidos) tienen desinfectantes disponibles y se limpian con mayor frecuencia34. En Venecia (Italia), se llevó a cabo una extraordinaria desinfección de los canales en la etapa inicial de la pandemia. En Nápoles (Italia) se aseguraron las medidas preventivas adecuadas para proteger a los empleados y usuarios mediante la limpieza y desinfección de los compartimentos de pasajeros de los trenes y autobuses y poniendo a disposición del usuario el adecuado certificado de desinfección35. En Moscú (Federación de Rusia), se han llevado a cabo controles aleatorios de la temperatura en la entrada del metro a través de un método que no requiere contacto36. En Madrid (España), los contactos directos se han minimizado por el hecho de que la mayoría de los trenes (64%) están equipados con puertas automáticas37. Además, la ciudad ha reorganizado las rutas de los autobuses de acuerdo con las variaciones en la demanda, reduciendo las líneas que dan servicio a las universidades o la línea directa al aeropuerto, pero manteniendo los autobuses nocturnos. La EMT (proveedor del servicio) también mantiene un plan de desinfección profunda diaria en su flota38. Bratislava (República Eslovaca) fue una de las primeras ciudades europeas en hacer obligatorio el uso de las mascarillas para viajar en transporte público. La autoridad de transporte ha prohibido, además, entrar o salir a través de las puertas delanteras, que son las que se encuentran situadas más cerca del conductor. Las puertas se abren de manera automática, por lo que los pasajeros no necesitan pulsar ningún botón39.

La pandemia ha revolucionado la manera en la que la gente viaja y trabaja. A corto plazo, la pandemia ha obligado a las empresas a adoptar políticas de trabajo remoto cuando sea posible para que la gente pueda permanecer en casa y parar la propagación del virus. Tras la relajación de las restricciones, los trabajadores deberían continuar teletrabajando, cuando y donde sea posible, para evitar las grandes concentraciones de personas en oficinas y transporte público, al menos hasta que se descubra una vacuna. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) ha advertido que sin medidas de control que aseguren que los lugares de trabajo cumplen con los estrictos criterios de salud y seguridad, los países corren un alto riesgo de repunte en el número de infecciones40. Algunos ejemplos de las medidas tomadas en los lugares de trabajo para mitigar el riesgo de una segunda ola de contagios incluyen:

  • Continuar con el teletrabajo y el escalonamiento de las horas de trabajo. Los gobiernos nacionales, regionales y locales están alentando a las empresas a mantener el teletrabajo cuando sea posible. En otros casos, los gobiernos locales están implementado y recomendando el escalonamiento de las horas de trabajo para evitar los desplazamientos concurridos y las concentraciones en los lugares de trabajo41. En la Isla de Francia (Francia) se está negociando un estatuto con las empresas, los agentes sociales, los gobiernos locales y el sector del transporte público con sugerencias para escalonar los horarios de entrada y salida de los negocios. Los trabajadores llegarían en los turnos de mañana de 5:30 - 6:30, 6:30 - 7:30, 7:30 - 8:30, 8:30 - 9:30 y 9:30 - 10:3042.

  • Asegurar que los ciudadanos se puedan mover de manera segura. Algunas ciudades han empezado a implementar planes de transporte y movilidad que animen a utilizar la bicicleta o andar para minimizar el riesgo en el transporte en el caso de aquellos trabajadores no esenciales que vuelvan a su lugar de trabajo después del confinamiento. Nueva York (Estados Unidos) se ha comprometido a abrir 100 millas de calles para el recreo social responsable durante la crisis del COVID-1943. París (Francia) desplegó 50 km de carril bici de emergencia durante y después del confinamiento, incluyendo varios “carriles bici coronavirus”44. Toronto (Canadá) ha ampliado las aceras en algunos lugares, bloqueando secciones de carretera para que así aquellos que vayan andando puedan dispersarse de manera segura45. Otros esfuerzos buscan minimizar la propagación del virus en el transporte público mediante el incremento en la frecuencia de trenes y autobuses.

Una importante lección aprendida de la crisis del COVID-19, impulsada principalmente por una combinación del “efecto Zoom” y el “efecto Greta”, es que el teletrabajo es compatible con la productividad y contribuye en gran medida a reducir las externalidades medioambientales negativas. En el futuro, probablemente habrá una “nueva normalidad” en la que muchos trabajadores y empresas harán uso del potencial del teletrabajo y se adaptarán a los patrones de movilidad cuando sea apropiado y posible. De hecho, las encuestas han mostrado que los ciudadanos mantienen los nuevos hábitos de trabajo y desplazamiento después de las crisis en el transporte. Por ejemplo, después de las huelgas en el transporte de Londres en 2014, los investigadores de las universidades de Oxford y Cambridge han identificado que, incluso después de la reanudación del tráfico normal, el 5% de los pasajeros seguían utilizando las nuevas rutas y medios de transporte46. Más recientemente, una encuesta en Bélgica indicaba que a un 90% de los trabajadores les gustaría seguir teletrabajando después de que se hayan levantado las restricciones y todos puedan volver a trabajar47. A continuación se resumen algunas de las lecciones aprendidas del teletrabajo, la movilidad y el medioambiente:

Teletrabajo. Las personas y los lugares son desiguales en lo que concierne al teletrabajo. Mientras que algunos trabajadores pueden reducir su riesgo de exposición al contagio teletrabajando o beneficiarse de medidas preventivas, muchos no pueden hacerlo por la naturaleza de su trabajo, las desigualdades preexistentes o la brecha digital. En primer lugar, el 61% de la población mundial empleada (2 billones de trabajadores) tienen un empleo informal48 y tienen más probabilidades de estar expuestos a riesgos para la salud y la seguridad sin la apropiada protección, como mascarillas o desinfectante de manos. En segundo lugar, no todo el mundo puede trabajar desde casa. Debido a la naturaleza de los empleos, en los Estados Unidos menos del 30% de los trabajadores pueden trabajar desde casa, y la posibilidad de poder realizar esta actividad varía enormemente según la raza y la etnia, pero también según el lugar49. Una nota de la OCDE que aparecerá próximamente muestra fuertes disparidades regionales dentro de la OCDE en términos de posibilidad para poder teletrabajar, con un promedio de trabajos compatibles con esta modalidad de trabajo de un 50% en Luxemburgo, un 40% en Francia y un 21% en Turquía . Finalmente, muchos trabajadores no tienen una conexión de Internet de banda ancha estable en su hogar o las empresas no tienen los medios para proveer a sus empleados con la tecnología necesaria para teletrabajar.

La movilidad se ha visto muy afectada por la pandemia del COVID-19, la cual ha provocado que las ciudades reconsideren su enfoque respecto al espacio urbano y se sugieran alternativas. Por ejemplo, las ciudades han estado promocionando el uso de la bicicleta como una de las opciones favoritas del periodo de desconfinamiento como parte de un movimiento táctico de urbanismo. Claudia López, alcaldesa de Bogotá (Colombia), recientemente anunció una ampliación de 35 km de carril bici, los cuales se añaden a los 550 km ya existentes por una política ambiciosa y proactiva vigente desde 197050. El alcalde de Milán (Italia) también anunció que la ciudad renovaría 22 millas de calles a lo largo del verano para que los peatones puedan ir en bicicleta o pasear51. Esto es especialmente bienvenido ya que Lombardía es una de las regiones más contaminadas de Europa. Estos sólidos compromisos con las microformas limpias de movilidad urbana han inspirado a muchas otras ciudades en el mundo. En París (Francia), la alcaldesa Hidalgo se ha comprometido a aplicar una política para restringir el uso de los coches, proporcionando 50 km de carretera para los ciclistas y haciendo que 30 calles sean exclusivamente peatonales52. El departamento Seine-Saint-Denis y la región de la Isla de Francia han anunciado la reorganización de cientos de kilómetros de carreteras durante el mes de mayo. En Chicago (Estados Unidos), el Departamento de Transporte está trabajando con su socio en las bicicletas urbanas, Divvy, para ofrecer grandes descuentos por ser miembro durante los meses de la crisis53. En Berlín (Alemania), los distritos de Kreuzberg y Friedrichshain implantaron los carriles bici como una solución creativa para asegurar la distancia social durante los desplazamientos esenciales y evitar así el aumento en el uso individual del coche. Está prevista una ampliación del esquema para ensanchar las carreteras durante las próximas semanas54.

Medioambiente. En muchas ciudades del mundo, la reducción del transporte ha tenido un impacto positivo en la calidad del aire durante el confinamiento. Los niveles globales de dióxido de nitrógeno, un contaminante asociado a los coches, ha alcanzado un mínimo histórico según el Centro de Investigación en Energía y Aire Limpio (CREA). La ciudad de Madrid (España) registró una reducción del 14% en el tráfico de horas punta después de los primeros días de confinamiento55. La contaminación atmosférica en las ciudades chinas ha descendido de un 10 a un 30% como resultado del confinamiento, lo que es particularmente bienvenido ya que 1 millón de personas muere cada año en China como consecuencia de la contaminación atmosférica56. En comparación con 2019, los niveles de contaminación en Nueva York (Estados Unidos) han descendido cerca de un 50% debido a las medidas para contener el virus57. Los niveles de contaminación, los cuales son mayores en las ciudades, son causa de daño en pulmones y corazón y son responsables de al menos 7 millones de muertes prematuras al año58. En las 3.000 ciudades que controlan la polución atmosférica a nivel global, más del 80% de los residentes están expuestos a unos niveles de calidad del aire que exceden los recomendados por la Organización Mundial de la Salud59. Los residentes con condiciones respiratorias preexistentes, como asma o bronquitis crónica, pueden ser más vulnerables al COVID-19. Esto podría tener un impacto mucho mayor en los habitantes de las ciudades y aquellos expuestos a gases tóxicos que en el resto60. Las ciudades están también observando un fuerte descenso en las emisiones de CO2. La ciudad de Nueva York (Estados Unidos), por ejemplo, ha visto una reducción del 38% en las emisiones de CO2 en comparación con el nivel previo a la pandemia. En Europa, se ha informado de que las emisiones diarias de carbón han descendido en un 58% durante el confinamiento, con una caída del 88% en las emisiones de los coches y motos. A nivel mundial, se espera que las emisiones de CO2 bajen un 8% este año según la Agencia Internacional de la Energía61.

Las áreas metropolitanas de la OCDE tienen en cuenta el 60% del total del PIB en el área de la OCDE, el 59% del empleo y un 55% de la población total de la OCDE62. Debido a la crisis del COVID-19, muchas ciudades han suspendido las actividades económicas y comerciales, con la excepción de las actividades esenciales, como las de los supermercados, farmacias, bancos, seguros y servicios postales

Mientras que aún es pronto para medir el impacto económico del COVID-19, algunas ciudades han comenzado a hacer proyecciones como herramienta de toma de decisiones:

  • La Comunidad Metropolitana de Montreal (Canadá) publicó un análisis del impacto de la pandemia en la economía metropolitana, mostrando que se espera que el COVID-19 cause una marcada, pero temporal, contracción de la economía del Gran Montreal en el segundo trimestre de 2020. La distancia social que se requiere para evitar la infección y reducir la mortalidad ralentizará la actividad económica inmovilizando notablemente los sectores en los que el contacto personal es mucho mayor: comercios minoristas, servicios personales, transporte de pasajeros (especialmente por aire y transporte público). Las interrupciones en la cadena de suministros y las recesiones entre los principales socios comerciales debilitarán las exportaciones, las inversiones y el turismo a medio plazo63.

  • La estimación inicial del impacto económico que se espera en Ámsterdam (Países Bajos) es significativa debido al tipo de industria de esta ciudad (p. ej., el sector turístico). A pesar de que no se han confirmado los números, se estima una repercusión económica de 1,6 billones de euros por mes si la crisis continúa, y un descenso del 1,5 al 2,8% en el crecimiento, en vez de un crecimiento del 2,3% previsto inicialmente64.

  • Un estudio del impacto del confinamiento en el mercado laboral en Madrid (España)65 estima que tras dos meses de confinamiento, la ciudad de Madrid perdería 60.500 empleos directos, una cifra que podría alcanzar los 108.000 si se cuenta el empleo indirecto. El desglose de la información por sectores sitúa a la hostelería como el sector más afectado (31,8%, con 19.227 trabajos menos), seguido del comercio minorista (11,3%, con 6.850 trabajos menos), los servicios personales (5,6%, lo que significa 3.425 trabajos menos) y la cultura (2,5%, con 1.497 trabajos menos).

  • La ciudad de Reikiavik (Islandia) formó un equipo responsable para estimar el impacto económico que tendría la crisis sobre las finanzas de la ciudad y para preparar acciones de protección financiera referentes a los servicios básicos de la ciudad, tanto para las empresas locales como para los ciudadanos66.

  • El estudio sobre los municipios del país, llevado a cabo por la Liga Nacional de Ciudades y de la Conferencia de Alcaldes de Estados Unidos y realizado durante los primeros siete días de abril, descubrió que la gran mayoría esperaba una disminución de los ingresos. La reducción del gasto en tiendas y restaurantes se equipará a una reducción de los impuestos sobre las ventas, que es una de las maneras más importantes que tienen los servicios de las ciudades de financiarse. La ciudad de Nueva York (Estados Unidos) espera perder 4,7 billones de dólares en ingresos fiscales en dos años, mientras que Los Ángeles (Estados Unidos) podría perder de 425 a 829 millones de dólares en el mismo periodo67. En Phoenix (Estados Unidos), más del 30% de los ingresos públicos provienen de los impuestos sobre las ventas relacionados con las ventas minoristas, el turismo y el entretenimiento. Antes del brote del COVID-19, Phoenix contaba con un excedente de 28 millones de dólares para el siguiente año fiscal. Ahora, anticipa un déficit de 26 millones de dólares en una estimación optimista del impacto del COVID-19 sobre el presupuesto de Phoenix. El déficit se calculó asumiendo que el impacto total de la pandemia duraría solo hasta julio. Si dura hasta octubre, Phoenix se tendría que enfrentar a un déficit de 56 millones de dólares. Si dura hasta diciembre, el impacto ascendería a 79 millones de dólares. Si dura hasta junio de 2021, el déficit llegaría a alcanzar los 100 millones de dólares68.

Mientras que los gobiernos de todo el mundo han anunciado medidas para proteger sus economías de las graves consecuencias económicas provocadas por la crisis del COVID-19, las Administraciones de las ciudades también tienen un papel importante apoyando a las pequeñas y medianas empresas, proporcionando financiación para ayudar a los más desfavorecidos y fortaleciendo a las empresas para que estén en la posición más fuerte posible para recuperarse de la crisis mediante:

  • Servicios de asesoramiento para las pymes: Bilbao (España) ha implementado medidas específicas destinadas al apoyo de emprendedores, minoristas y pymes a través de un servicio de consulta urgente organizado por el Ayuntamiento, el cual ofrece asistencia telefónica y online69. Se ha pospuesto el procesamiento de todos los procedimientos tributarios. Yokohama (Japón) creó una oficina de consulta especial para pequeñas y medianas empresas el 30 de enero70. En Seattle (Estados Unidos) varias iniciativas de proveedores de servicios digitales ofrecen ayuda a pequeñas empresas71. Lisboa (Portugal) ha creado un equipo de apoyo para micro, pequeñas y medianas empresas para asegurar que les llegue toda la información existente, además de proporcionar asesoramiento para mitigar los efectos de la crisis y promover la recuperación económica. El equipo incluirá especialistas en las distintas áreas72. París (Francia) promueve intercambios semanales con sindicatos profesionales, asociaciones comerciales y socios económicos73.

  • Asignación de fondos: El alcalde de Milán (Italia) anunció el establecimiento de un fondo de ayuda mutuo para ayudar a aquellos más necesitados y apoyar la recuperación de las actividades de la ciudad. El fondo, además de la asignación de 3 millones de euros aprobados por el Ayuntamiento, está abierto a la participación económica de los ciudadanos, empresas y asociaciones. El fondo consiguió 800.000 euros el primer día (14 de marzo de 2020)74. King County (Estados Unidos) ha unido fuerzas con organizaciones filantrópicas para crear un fondo de ayuda, y ha creado una página de donaciones para que la gente pida lo que necesite y dé lo que pueda75. Seattle (Estados Unidos) puso a disposición los fondos de ayuda de grandes empresas tecnológicas76.

  • Proporcionar exenciones tributarias: el Ayuntamiento de Madrid (España) ha aprobado una exención tributaria de 63 millones de euros en los impuestos de actividades económicas y en los referentes a ocio, hostelería, establecimientos comerciales, agencias de viajes y grandes almacenes con la condición de que mantengan los puestos de sus trabajadores hasta final de año77. La ciudad de Montreal (Canadá) está ofreciendo ayuda financiera de emergencia y está tomando medidas para auxiliar a las empresas. Las medidas de asistencia incluyen el aplazamiento de los impuestos municipales, la ayuda financiera de emergencia y una moratoria automática de capital e interés78. Seattle (Estados Unidos) anunció que no está aplicando sanciones financieras a las empresas que paguen tarde los impuestos79. Braga (Portugal) está aplicando una exención total de los impuestos municipales para la ocupación de los espacios públicos, terrazas y promoción de todas aquellas empresas cerradas al público. InvestBraga está ofreciendo ayuda a la comunidad empresarial sobre los requisitos de seguridad social, guía técnica de iniciativas empresariales y ayuda especial a las empresas turísticas80.

  • Concesión de préstamos. La ciudad de Nueva York (Estados Unidos) ha puesto en marcha el apoyo local a las pymes, que incluye préstamos reembolsables a un tipo de interés cero, con un plazo de reembolso de 15 a 20 años para las firmas con menos de 100 empleados. En el caso de préstamos de hasta 75.000 dólares, hay que demostrar que ha habido un descenso del 25% en la facturación a clientes. Tokio (Japón) ha instaurado un pago único para las pymes que están tomando medidas para prevenir la mayor propagación del virus como, por ejemplo, suspender el uso de sus instalaciones. Además, se han llevado a cabo un programa de préstamo de emergencia y servicios de asesoramiento gratuito para las pymes afectadas por la crisis81. En Buenos Aires (Argentina), el banco público, Banco Ciudad, lanzó un nuevo programa de préstamo con el objetivo de ofrecer fondos a las pequeñas y medianas empresas para que pudieran pagar las nóminas. Todos los esquemas de préstamo muestran una reducción significativa en los tipos de interés con unas tasas de entre el 20 y 24% de la tasa nominal anual82.

  • Dar subvenciones y apoyo a los titulares del IVA. Tokio (Japón) está concediendo subvenciones a las pequeñas y medianas empresas para ayudarles con los costes originados por la instalación del equipo y software necesarios para promover el teletrabajo83. Milán (Italia) ha implementado un programa llamado Partita AttIVA que ofrece apoyo económico a los titulares del impuesto sobre el valor añadido (IVA) para facilitar la formación profesional y material (p. ej., equipo profesional, maquinaria, etc.) e inversiones para el desarrollo de sus empresas (p. ej., software)84.

  • Subvención del alquiler comercial y exenciones fiscales. París (France) ha desarrollado esquemas para respaldar y apoyar a los agentes económicos mediante la congelación de alquileres, impuestos de carreteras, terrazas y otros impuestos municipales para empresas cerradas y ONG85. Lisboa (Portugal) también ha concedido una exención total del pago de los alquileres a todos los establecimientos comerciales en los espacios municipales (consejo municipal o empresas) que estén cerrados y a todas las instituciones sociales, culturales, deportivas y recreativas localizadas en espacios municipales hasta el 30 de junio de 202086. Oporto (Portugal) ha implementado una exención en el pago de la renta a los comerciantes que tengan un contrato de arrendamiento comercial de propiedades municipales o locales destinadas al almacenamiento87. También ha implementado pagos anticipados excepcionales a los agentes culturales (hasta un límite máximo de 75%), ofreciendo así garantías sólidas para que estos agentes puedan resistir y superar las difíciles circunstancias actuales88. Viana do Castelo (Portugal) ha estipulado la exención en el pago de las rentas a las empresas situadas en el Parque Comercial de Praia Norte y la Incubadora de Empresas en abril y mayo. El 26 de marzo, el Ayuntamiento de Reikiavik (Islandia) estuvo de acuerdo, de manera unánime, con un Plan de Acción de Emergencia como respuesta inicial a la crisis causada por la pandemia del COVID-19. El plan consta de 13 medidas que incluyen el aplazamiento de pagos, el incremento en el ámbito de la flexibilidad para hogares y negocios y una reducción en los pagos de las propiedades inmobiliarias89.

  • Apoyo a la producción local y la distribución. Vila Nova de Famalicão (Portugal) ha puesto en marcha un mercado para el comercio local junto con entidades económicas y un programa para la promoción del consumo de productos locales. También está promocionando la distribución local y la cadena de suministros en asociación con cooperativas, empresas, distribuidores, restaurantes y supermercados. Ha creado una línea de ayuda para dar respuesta a las preguntas sobre las medidas nacionales para las empresas y para el intercambio de empleo local90. París (Francia) ayuda a conectar empresas independientes y entidades logísticas para el envío de bienes, y apoya el sector agrícola y los circuitos de distribución permitiendo a las asociaciones de productores seguir con los envíos y mantener algunos mercados abiertos91. Sídney (Australia) ha publicado un borrador del Plan Estratégico del Centro de Sídney para contribuir a la recuperación tras el COVID-19 y a las vidas futuras mediante, entre otros elementos, el favorecimiento del empleo local92.

La pandemia ha hecho que los países desarrollen ambiciosos paquetes de recuperación para proteger su economía y a las personas, lo cual requiere coordinación y colaboración entre los distintos niveles de gobierno. Asimismo, los responsables nacionales han tenido que hacer uso de las prerrogativas legales para asegurar que las autoridades locales tienen una adecuada flexibilidad en sus procesos de trabajo para actuar de manera eficiente. Por ejemplo:

  • En el Reino Unido ha habido una gran coordinación entre ciudades, autoridades locales y gobierno nacional, lo cual ha sido crucial en la lucha contra la pandemia, y se ha establecido un sistema de financiación para ayudar a las pequeñas empresas. Para que las pequeñas empresas puedan tener acceso a estos fondos rápidamente, se están canalizando a través de las autoridades locales. 13 millones de libras (más de 15 millones de euros) están disponibles como subvenciones y no como préstamos.

  • En España, la política territorial se ha reformado para permitir a las autoridades locales realizar reuniones virtuales y dejar a los municipios usar sus superávit presupuestarios específicamente para el COVID-19. La autonomía dada a los municipios para que den sus propias respuestas a la situación se ha complementado con la innovación desarrollada por la sociedad civil y las ONG. La Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) está teniendo un papel importante en la gestión de esta crisis y se ha estado reuniendo con el Gobierno de forma periódica para realizar acuerdos tras la pandemia, incluyendo los económicos93.

  • En Turquía, el gobierno nacional ha anunciado una ayuda financiera directa para las regiones. Además, los organismos locales están proponiendo medidas y proporcionando apoyo financiero a las pymes y otras instituciones relevantes. En cada ciudad se han establecido juntas de pandemia para controlar las medidas y establecer algunas adicionales si fuese necesario, asegurando así la continuidad de los servicios públicos locales.

Hasta cierto punto, los países de la OCDE han asignado competencias muy complejas y recursos intensivos a los niveles de gobierno más bajos. Así pues, las ciudades son proveedores de servicios básicos, que incluyen el suministro de agua potable, la recogida de aguas residuales, la depuración de agua y la gestión de desechos sólidos. Bajo la Presidencia Alemana del Consejo de la Unión Europea de 2020, se adoptará una Nueva Carta de Leipzig sobre pandemias y gestión de crisis, con gran atención en resiliencia, digitalización y bien común (p. ej., acceso igualitario, disponibilidad, buen diseño de los servicios de interés general e infraestructuras clave).

Durante la crisis del COVID-19, han aumentado los desechos no reciclables (p. ej., guantes de plástico, mascarillas desechables, bolsas de papel, etc.). Las mascarillas y los guantes están llenando las playas de Hong Kong debido a una eliminación inadecuada, mientras que en Norteamérica se espera que haya un aumento de aproximadamente el 30% en los desechos domésticos, ya que los residentes tienen que permanecer en casa y ha habido un exceso en la adquisición de material por las compras realizadas por pánico94. En Irlanda, los desechos domésticos han aumentado en un 20-30%95.

En muchas partes del mundo, las ciudades se están asegurando de que las personas permanezcan conectadas a los servicios básicos, como el suministro de agua, incluso en situaciones en las que el suministro no está asegurado por razones estructurales y contingentes. Muchas ciudades y servicios públicos han accedido a suspender los cortes en los servicios públicos a los residentes que no puedan pagar las facturas, mientras los líderes locales luchan por combatir las complejas amenazas a la salud pública surgidas a partir de la pandemia del COVID-19. Esto es especialmente importante si se tiene en cuenta que la principal y más importante medida preventiva para combatir la propagación del virus es lavarse las manos y la higiene en general. En Detroit (Estados Unidos), los servicios de suministro de agua se van a restablecer temporalmente para todos aquellos hogares a los que se le cortó a causa del impago de las facturas, todo ello en medio de una gran indignación pública96. Siete Estados de Estados Unidos —Wisconsin, Nueva York, Connecticut, Nueva Jersey, Pensilvania, Illinois y Luisiana— han ordenado un alto en los cortes de los servicios97. El gobierno local de Alora (España) ha eliminado los cobros de agua durante el próximo trimestre para aquellos establecimientos que permanezcan cerrados al público por el confinamiento establecido por el Estado98. En Francia, muchas ciudades están implementando medidas para asegurar que las personas tengan agua corriente en una época en la que la higiene es fundamental99. Oporto (Portugal) ha estipulado una exención parcial en las tarifas de agua, saneamiento y desechos urbanos entre el 1 de abril y el 30 de junio para aquellos clientes no domésticos que estén parcial o completamente cerrados por Decreto de Gobierno, y/o cuyas actividades hayan experimentado una gran caída en el volumen de facturación de al menos un 40%100. Lima (Perú) también busca garantizar el suministro de agua potable en las áreas más vulnerables de la ciudad, comenzando con el envío de diez cisternas de agua potable101. En Braga (Portugal), se han reducido las tarifas de agua y saneamiento a todos los clientes102.

Las ciudades también buscan seguir garantizando la recogida de desechos sólidos, pero no necesariamente separándolos por tipos específicos de desechos. Los organismos de salud pública, como el del Reino Unido, recomiendan que todos los desechos que hayan estado en contacto con cualquier individuo aislado deben introducirse en una doble bolsa y atarse bien para evitar la propagación del COVID-19103. La recogida de desechos bajo demanda (desechos voluminosos, desechos de jardín, etc.) se ha suspendido hasta nuevo aviso en las ciudades de Luxemburgo104 y Newark (Estados Unidos)105. En Polonia, las cinco organizaciones municipales de gestión de residuos sólidos más grandes apelaron al Gobierno para advertir sobre la falta de regulaciones en el sector de gestión de desechos en caso de pandemia106. La ciudad de Kingston (Canadá) canceló el Servicio de Recolección de Desechos Domésticos107. En Lima (Perú), se ha garantizado la recogida de basura en el centro de la ciudad y el municipio ofrece ayuda a otros gobiernos locales108. AGERE, la empresa municipal de agua y gestión de agua de Braga (Portugal), ofreció a las pequeñas empresas una exención del componente fijo completo de la tarifa de residuos urbanos y una reducción del 25% a todos los clientes comerciales109.

Los procesos de contratación pública tienen un papel fundamental en la prestación de varios servicios a los ciudadanos sobre los que los gobiernos locales tienen las competencias básicas. La pandemia del COVID-19 tiene un impacto sobre los contratos actuales y futuros de los gobiernos locales y, por tanto, en la prestación de servicios. También ha hecho que aparezcan nuevas necesidades de seguridad, saneamiento y digitales que los gobiernos deben cumplir. De hecho, mientras que los gobiernos locales no están siempre a cargo de la asistencia sanitaria, la provisión de otros servicios requieren la contratación de equipo específico para garantizar la seguridad de las personas que ofrecen esos servicios. Por ejemplo, el suministro de los servicios de seguridad durante la pandemia necesita un equipamiento específico para dotar a la policía con mascarillas y guantes. La ciudad de San Francisco (Estados Unidos) anunció el 23 de marzo la adquisición de un millón de mascarillas de protección N-95 por parte del Estado, las cuales se han puesto a disposición de los trabajadores en primera línea110. Ciudades como Roma (Italia) están desinfectando los espacios públicos y las calles con siete camiones cisterna del Servicio Giardini y están adquiriendo los productos adecuados para poder llevarlo a cabo111. Madrid (España) compró 10.000 test para sus trabajadores “esenciales” el 25 de marzo112.

Muchos países han promulgado decretos u otros documentos legales para hacer que las reglas de contratación pública sean más flexibles para todas las autoridades contratantes, ya que la crisis del COVID-19 requiere de respuestas inmediatas por parte de los países para garantizar la continuidad de los servicios públicos. Dependiendo de la organización administrativa de cada país, podría tratarse de un marco nacional o subnacional/local de los marcos gubernamentales. El 30 de marzo, la ciudad de México (México) promulgó un decreto de acciones extraordinarias para combatir la pandemia del COVID-19, proporcionando reglas más flexibles en los procesos de contratación pública e incluyendo la posibilidad de adjudicación directa113. En Francia, una orden confiere a los gobiernos locales los poderes que las asambleas deliberantes pueden delegarles normalmente a ellos. Estos poderes incluyen las decisiones que se refieren a las actividades de contratación pública114.

La pandemia del COVID-19 también ha puesto de manifiesto la necesidad de mejorar la coordinación entre las entidades públicas y los diferentes niveles de gobierno. En muchos países, como Italia y los Estados Unidos, los niveles locales, regionales y nacionales de gobierno están compitiendo por la adquisición de equipo de protección personal, incluyendo mascarillas, lo que conlleva un significativo aumento en los precios115.

Se han adoptado medidas específicas para apoyar a los proveedores de las entidades públicas, que incluyen los gobiernos locales. Estas constan de pagos adelantados, la no aplicación de sanciones y vencimiento de pagos reducidos:

  • Copenhague (Dinamarca) está pagando a los proveedores las facturas por adelantado para mejorar la liquidez de las empresas, reduciendo los pagos de 30 días a 2 semanas116.

  • El municipio de Milán (Italia) ha simplificado el pago de los contratos de contratación pública a las empresas que trabajan en los sectores de la construcción. Esto incluye los pagos por adelantado y la reducción de los vencimientos de pago117

  • Barcelona (España) ha dictado un decreto de alcaldía sobre las interrupciones para que las contrataciones públicas aseguren la continuidad de los contratos públicos, la liquidez de los proveedores, especialmente las pymes, y traten de mantener los empleos118.

  • En París (Francia), el gobierno municipal decidió confiar en una red de treinta empresas sociales para producir dos millones de mascarillas reutilizables fabricadas según las especificaciones técnicas de AFNOR, la organización nacional para la estandarización119.

Al reconocer que es más probable que la pandemia del COVID-19 afecte mucho más a las comunidades vulnerables, las ciudades han tomado medidas para mitigar el impacto sobre los miembros frágiles de la sociedad. Las ciudades están particularmente bien posicionadas para desempeñar este papel, ya que están más cerca de los ciudadanos y pueden entender mejor las necesidades locales. Los grupos vulnerables incluyen aquellos que pueden estar más expuestos a la pandemia de manera física y económica. Las personas mayores, aquellos con condiciones de salud preexistentes y los que no tienen refugio u hogar en los que aislarse son más propensos a contraer la enfermedad y desarrollar síntomas serios. Las Administraciones municipales están trabajando para proteger a aquellas personas que están en situación de mayor desventaja mediante políticas sociales concretas y ayudar así a las personas mayores, a los enfermos, a las personas sin hogar y a otras categorías de grupos vulnerables.

La crisis del COVID-19 ha agravado las condiciones de las personas sin hogar y ha exigido medidas específicas, consistentes en ofrecer albergues, servicios y bienes básicos:

  • En la ciudad de Nueva York (Estados Unidos), al menos 460 personas sin hogar han dado positivo y 27 han muerto debido al COVID-19 en la ciudad. El alcalde anunció que 6.000 personas serían realojadas en habitaciones de hotel120.

  • En California (Estados Unidos), con una cifra estimada de 150.000 personas sin hogar, el plan es ofrecer habitaciones de hotel a más de 50.000 personas121.

  • En Toronto (Canadá), al menos 135 personas sin hogar han contraído el virus122. La ciudad ha creado un “centro de aislamiento” para que las personas sin hogar puedan estar separados de manera segura mientras esperan los resultados, y también ha reservado habitaciones de hotel en las que puedan quedarse los que utilizan normalmente el sistema de albergues si necesitan aislarse durante 14 días123.

  • Montreal (Canadá) anunció medidas para ayudar a las personas sin hogar como, por ejemplo, mejorando los servicios de los albergues, retretes químicos, productos sanitarios, ayuda alimenticia y medidas permanentes de invierno. La ciudad está trabajando con varios socios para encontrar espacios que puedan convertirse en albergues para las personas sin hogar124.

  • En Bilbao (España) se han organizado los espacios para el cuidado de las personas sin hogar, los migrantes o los menores no acompañados125. Los centros deportivos municipales se han habilitado con camas para poder ofrecer alojamiento social si fuera necesario.

  • Oakland (Estados Unidos) ha ampliado los servicios sanitarios a los residentes sin hogar126.

  • París (Francia) ha estado monitorizando a las poblaciones frágiles y aisladas127 y abrió, el Estado y varias ONG de manera conjunta, 14 gimnasios para las personas sin hogar. A través de la Fabrique de la Solidarité, se ha hecho un llamamiento a los voluntarios para que ayuden a las personas sin hogar. En menos de una semana, más de 1.000 parisinos participaron en patrullas sociales, en la preparación y en la distribución de paquetes de comida. Se han creado redes locales de ayuda, a través de la plataforma www.jemengage.paris.fr, para conectar a los parisinos que necesitan ayuda con aquellos que desean ayudarlos en sus edificios o barrios, mientras cumplen con el confinamiento y las medidas de salud recomendadas.

  • Bratislava (Eslovaquia) puso en marcha la construcción de una ciudad para la cuarentena con el apoyo de personal profesional, médico y social que dará cobijo a una población de 4.000 personas sin hogar durante la crisis del COVID-19128.

  • El Gobierno del Reino Unido ha destinado fondos a las ciudades y autoridades locales para acomodar a las personas sin hogar en hoteles. Se han ofrecido cuidados a más del 90% de las personas que duermen al aire libre a través de esta iniciativa. El condado de la ciudad de Bristol y otros socios de diferentes sectores de la ciudad han creado un nuevo grupo que se encarga de las personas sin hogar y les ofrece alojamiento mientras la ciudad se recupera. En respuesta al COVID-19, se le ha ofrecido alojamiento en hoteles a un número significativo de personas sin hogar para garantizar su seguridad. Mientras que se proporcionan estas respuestas, muchos gobiernos locales hacen frente a una serie de obstáculos: hacinamiento en albergues y centros de recolocación, falta de fondos, mantenimiento de la seguridad del personal y de los voluntarios y recortes de suministros. Las poblaciones de personas sin hogar son en general difíciles de localizar para prevenir la transmisión. Así, los trabajadores de muchas ciudades temen que la actual figura de las personas sin hogar en busca de ayuda reflejen una visión incompleta. Por otra parte, la pandemia puede ofrecer la oportunidad de que las políticas sociales tengan un impacto positivo y más permanente en las personas sin hogar.

Hay un gran riesgo de que la pandemia se cebe con las actuales vulnerabilidades de los refugiados del mundo y las personas desplazadas internamente. La prohibición de viajar, el cierre de fronteras y las condiciones de vida en los campos amplifican los riesgos de los migrantes. Esta pandemia va a agravar las vulnerabilidades de algunos de los 272 millones de migrantes internacionales de todo el mundo. Las personas desplazadas internamente y las que se encuentran cerca de las fronteras están particularmente en peligro. Además, la mayoría de los 25,9 millones de refugiados del mundo y de los 41,3 millones de personas desplazadas internamente se encuentran en países desarrollados que están empezando ahora a ser golpeados por la pandemia129. En Singapur, más del 20% de la población son trabajadores extranjeros, y una amplia mayoría tiene permisos de trabajo y trabajos mal pagados. Muchos de estos migrantes vienen de Bangladesh y la India para trabajar en la construcción, barcos, manufactura y sectores del servicio doméstico. El desglose por nacionalidades entre los casos confirmados muestran que los trabajadores de estos países se han visto afectados de manera desproporcionada130.

Los migrantes que viven en campamentos a las puertas de Europa o de Estados Unidos se enfrentan a la posibilidad de un devastador brote del virus dada su proximidad con los países altamente afectados y sus condiciones de hacinamiento, así como a sus sobrecargados servicios sanitarios. El virus está poniendo en riesgo las vidas de muchas personas en los países con un gran número de personas desplazadas, como Jordania, Líbano, Siria o Bangladesh. En estos casos, el aislamiento social en los campos de reasentamiento no son aplicables. De manera general, el confinamiento de algunos países está teniendo un impacto en los servicios públicos, ralentizando los procesos migratorios y la ayuda ofrecida a los solicitantes de asilo. Algunos servicios esenciales de apoyo a migrantes se están simplemente cerrando hasta nuevo aviso debido a la prohibición de reuniones sociales.

Las medidas concretas en las ciudades dirigidas específicamente a migrantes y refugiados incluyen:

  • Asegurar el acceso a servicios públicos. Rabat (Marruecos) pretende llevar a cabo un seguimiento pedagógico con los menores migrantes131. La Dirección de Políticas Sociales de Milán (Italia) elaboró un informe sobre los migrantes irregulares durante la emergencia del COVID-19132 detallando los servicios que seguirían ofreciendo. La ciudad de Nueva York (Estados Unidos) distribuye tarjetas de identificación a todos sus residentes, independientemente de su situación migratoria, para garantizar el acceso a diversos servicios (iniciativa que existía antes de la crisis del COVID-19). Düsseldorf (Alemania) realojó a varios refugiados y ahora utiliza un centro de refugiados como estación de cuarentena133.

  • Ofrecimiento de alojamiento. El Rastreador de Datos del COVID-19 de San Francisco (Estados Unidos) muestra información diaria actualizada de los esfuerzos municipales para ofrecer alternativas temporales de alojamiento a los poblaciones más vulnerables y a los trabajadores de primera línea134. Un total de 2.741 camas están disponibles en hoteles privados, así como otros tipos de instalaciones entre las que más de la mitad están dirigidas a personas sin hogar. En Londres (Reino Unido), unas 300 habitaciones situadas en dos hoteles intercontinentales han sido transformadas en albergues para dar alojamiento a personas vulnerables conocidas de organizaciones benéficas de personas son hogar como parte de un periodo prueba135. Las habitaciones se han reservado con un precio rebajado para las próximas 12 semanas. Para evitar que los beneficiarios utilicen el transporte público, el equipo del alcalde está trabajando con conductores de taxi que se han ofrecido como voluntarios para transportar a la gente entre los servicios de apoyo. Asimismo, la ciudad de Stuttgart (Alemania) está creando más de 300 lugares para el alojamiento y cuidado como una medida preventiva. Los edificios alquilados están distribuidos por varios distritos de la ciudad. Entre los primeros usuarios se encuentran los refugiados y los migrantes136. Entre 8.000 y 10.000 trabajadores agrícolas extranjeros residen en la ciudad portuguesa de Odemira. El alcalde ha preparado un plan de prevención para la cuarentena que tiene en cuenta la necesidad de prevenir la transmisión entre la población. Esto incluye poner a disposición las infraestructuras públicas con servicios sanitarios y ser capaz de alimentar a 500 trabajadores migrantes que se dedican a la agricultura.

  • Limitar el impacto económico de la pandemia: La ciudad de Nueva York (Estados Unidos) anunció la asociación con las Fundaciones de la Sociedad Abierta para llevar a cabo el Programa COVID-19 de Ayuda de Urgencia al Inmigrante de la ciudad de Nueva York, para garantizar que todos los neoyorquinos, sin que importe la situación de inmigrante, sean incluidos en la respuesta al COVID-19 de toda la ciudad y en los esfuerzos de alivio. En todo el mundo, varias localidades han creado fondos para ayudar a las familias con ingresos bajos que han sufrido un fuerte impacto económico por el COVID-19 a pagar el alquiler u otros gastos. Los fondos creados por Austin137 y Washington DC138 en los Estados Unidos dan prioridad a las familias indocumentadas.

Como promedio en la OCDE, casi dos tercios de los migrantes se instalan mayoritariamente en regiones metropolitanas densamente pobladas. Las pruebas de un reciente estudio139 de la OCDE muestran que las actitudes hacia los migrantes tienden a ser más positivas en los lugares en los que el desempleo de los nativos es más bajo. Sin embargo, el periodo tras el COVID-19 estará probablemente marcado por un incremento del desempleo, notablemente en ciudades. Así pues, los alcaldes podrían aprovechar la oportunidad de asegurar que podrán ser capaces de confiar en una percepción positiva continua para mantener las medidas de apoyo a los migrantes a lo largo del tiempo. Otra lección del trabajo de la OCDE en la integración local de los migrantes es la importancia y la dificultad de comunicar este tema a los responsables políticos. Los alcaldes podrían llevar a cabo encuestas y recoger pruebas sobre el papel que los migrantes y refugiados pueden tener con respecto a la pandemia, invertir en campañas de comunicación y dar visibilidad a los trabajos realizados fundamentalmente por migrantes o personas en contacto con migrantes (p. ej., servicios sanitarios, cuidado del hogar, cajeros, transportistas). Este enfoque, que se basa en ser conscientes de los beneficios del trabajo que los migrantes realizan en la sociedad en general, podría ayudar a combatir la segregación y aumentar la cohesión social a nivel local.

Las personas mayores están consideradas entre las más vulnerables a la pandemia. Las ciudades han implementado medidas para protegerlas, ofrecerles apoyo sanitario y adaptar las actividades comerciales a sus necesidades.

  • San José (Estados Unidos) ha hecho un seguimiento de los individuos de más de 50 años con condiciones crónicas que necesitan ser alojados o aislados, además de aumentar la capacidad de alojamiento y mantener abiertos los albergues estacionales para personas sin hogar140.

  • Viena (Austria) convirtió una sala de exposiciones en una gran sala de cuidados. La sala está a disposición de las personas con síntomas leves de COVID-19 que no necesitan ir al hospital, pero que tienen problemas para cuidar de sí mismos en casa. El centro de cuidados proporciona comida y cuidados médicos básicos141.

  • Bilbao (España) está colaborando con los ciudadanos para proteger a los miembros vulnerables de la comunidad, especialmente las personas mayores. Se les ha pedido a los ciudadanos que se pongan en contacto con los Servicios Sociales Municipales si identifican situaciones locales de soledad, dificultad en el acceso a las necesidades básicas o falta de apoyo social o familiar. Se han organizado espacios adicionales para el cuidado de las personas sin hogar, migrantes y menores no acompañados142. Los centros deportivos municipales se han habilitado con camas para poder ofrecer alojamiento social si fuera necesario. El Ayuntamiento ha hecho alrededor de 27.000 llamadas telefónicas a personas de más de 65 años para comprobar su estado de salud y ánimo, situación (soledad, nivel de autonomía) y averiguar si necesitan algún servicio del municipio.

  • Yokohama (Japón) distribuyó medio millón de mascarillas quirúrgicas a instituciones de bienestar de personas mayores y niños143.

  • Como el resto de Francia, Toulouse ha prohibido todas las visitas a las residencias de ancianos. Se han cerrado los restaurantes y cafeterías para personas mayores, pero se ha puesto en marcha un servicio de envío para llevar comidas directamente a los hogares de los ciudadanos de edad avanzada144. En muchos municipios franceses (a menudo de pequeño tamaño), como Angerville, en la región de la Isla de Francia, los agentes municipales llaman a los ciudadanos de más de 65 años tres veces a la semana por si necesitan ayuda básica145.

  • Bratislava (República Eslovaca) ha establecido una línea telefónica gratuita para las personas mayores y dar así servicio a los más vulnerables mediante el envío de comida, medicación u ofreciéndoles contacto social.

  • Lima (Perú) ha desarrollado un registro gratuito voluntario online para personas mayores, así como una línea telefónica para ofrecer información relativa a las medidas de prevención del COVID-19, asistencia médica y psicológica.

  • En Reikiavik (Islandia), muchas tiendas abren una hora antes, reservando esa hora exclusivamente para las personas mayores y en riesgo.

  • Viana do Castelo (Portugal) ha creado un grupo de voluntarios para asegurar la distribución de comida, medicinas y equipo de protección personal, y una línea de apoyo, puesta en marcha por psicólogos, para las personas mayores y los casos de soledad.

  • En España, las personas vulnerables que necesitan salir acompañados de un cuidador y aquellas de más de 70 años pueden hacerlo entre las 10:00 y las 12:00 y entre las 19:00 y las 20:00.

  • La Institución de Cuidado del Hogar en Liubliana (Eslovenia) está ofreciendo a las personas mayores y a sus familias apoyo terapéutico/consultivo gratuito por teléfono que podría contribuir a aumentar la independencia de los mayores en el ambiente de su hogar. Los terapeutas ocupacionales están disponibles para ofrecer asesoramiento gratuito por teléfono de lunes a viernes, entre las 8:00 a. m. y las 3:00 p. m.

  • El municipio de Sultanbeyli (Turquía) lleva a cabo actividades para mayores de 65 años, como enviarles comida caliente dos veces al día, desinfectar sus hogares y ofrecerles necesidades básicas como limpiar, hacer la compra o ir a la farmacia146.

  • Buenos Aires (Argentina) ha creado una red de apoyo para la población anciana (de más de 70 años) constituida por ciudadanos voluntarios, que se llama Mayores Cuidados, con el objetivo de i) ofrecer apoyo a las personas mayores por teléfono a través de llamadas diarias y ii) ayudarlos con las compras (p. ej., comida o medicinas) o sacar a su mascota de paseo.

La crisis de salud pública causada por la pandemia del COVID-19 conlleva implicaciones tanto de salud como económicas. Las personas que trabajan en ciertas industrias, tales como restaurantes, hostelería, comercio minorista y otras industrias de servicios, están especialmente en riesgo debido a la pérdida de ingresos. Aquellos que mantienen sus empleos en medio del brote de COVID-19, como el personal sanitario, los trabajadores de las tiendas de alimentación y los repartidores, están en riesgo de contraer el COVID-19 ya que están más expuestos a otros individuos. Muchos de estos trabajadores tienen sueldos bajos y tendrán una capacidad limitada para hacer frente a los descensos en los ingresos o costearse los servicios sanitarios147. La investigación sugiere que aquellos que se encuentran en los estratos económicos más bajos tienen más probabilidad de infectarse debido a los mayores índices de condiciones crónicas de salud, como diabetes o enfermedades coronarias148. Así pues, la pandemia los expone a una doble amenaza, económica y sanitaria.

Medidas como la de posponer el pago de los alquileres permite a las ciudades ofrecer un poco de alivio. A continuación se resumen algunas de las iniciativas:

  • Chicago (Estados Unidos) ha introducido una nueva ordenanza para evitar las represalias por parte de los dueños de los bares y luchar contra el despido de los trabajadores que cumplan con la orden de permanecer en casa durante la crisis del COVID-19149.

  • La ciudad de Nueva York (Estados Unidos) ha declarado temporalmente ilegal el aumento drástico de los precios, lo cual asegura el acceso a aquellos con rentas más bajas150.

  • Nueva Orleans (Estados Unidos) recibió una subvención del Estado de 10,4 millones para viviendas asequibles en respuesta a la crisis del COVID-19. El dinero de la subvención se destinará a nueve proyectos de viviendas de alquiler asequibles que podrían haber perdido la financiación debido a la crisis. La ciudad también está ofreciendo ayuda para el alquiler y servicios a los hogares con ingresos bajos, y está implementando un Programa de Asistencia para la Renta del Inquilino que llevará a cabo pagos para compensar la diferencia entre la cantidad de dinero que un hogar puede permitirse pagar y la renta estándar151.

  • San Francisco (Estados Unidos) ha declarado una moratoria de desahucio residencial relacionada con el impacto causado por el COVID-19 para evitar que los residentes sean desahuciados debido a la pérdida de ingresos por el cierre de negocios, la pérdida de horas de trabajo o pagas, los despidos o los gastos extra causados por los costes médicos del COVID-19152.

  • El Ayuntamiento de Sintra (Portugal) ha suspendido el pago de alquileres de los ciudadanos que residen en viviendas sociales y las de las asociaciones sin ánimo de lucro (PEI, asociaciones deportivas y culturales) hasta el 30 de junio de 2020. Estas medidas protegerán a aproximadamente 1.700 familias y 70 asociaciones153.

  • El 9 de abril, la ciudad de París (Francia) ofreció a las familias pagar los precios de comedor más bajos y les dio una ayuda adicional de 50 a 150 euros por mes (y 50 euros extra por el segundo y tercer hijo). Esto beneficiará a 28.579 familias parisinas y a 52.000 niños154.

  • La ciudad de Lisboa (Portugal) ha suspendido el pago de los alquileres en todas las casas municipales hasta el 30 de junio de 2020. Esta medida cubre a 24.000 familias y a 70.000 personas en total. Tras esa fecha, la cantidad no cobrada se podrá pagar en 18 meses, sin intereses ni sanciones. En cualquier momento, los hogares podrían solicitar la revisión del valor de la renta debido a un descenso en los ingresos del hogar o por despido. Lisboa ha reforzado los fondos sociales de emergencia destinados a familias e instituciones sociales, así como la adquisición de todos los bienes, servicios y equipamiento necesario en esta situación de emergencia con una cantidad de 25 millones de euros155.

  • Oporto (Portugal) ha implementado mecanismos de flexibilidad para reconsiderar el valor de los alquileres respaldados. Se ha creado una línea directa para examinar el valor del apoyo a los ingresos basándose en los ingresos ajustados de las familias por motivos de despido, reducción de actividad de profesionales independientes u otra situación de ingreso reducido. Esta petición suspende inmediatamente el pago del alquiler hasta que la cantidad se ajuste al ingreso verificado. La ciudad también ha ofrecido la posibilidad del pago escalonado del alquiler en viviendas sociales hasta el 31 de diciembre de 2020 para todas las familias que no puedan pagar la renta mensual156.

  • Vila Nova de Famalicão (Portugal) también está ayudando con el pago de los alquileres a los hogares que se han quedado sin ingresos, ha implementado reducciones en las tarifas del agua y ha eximido a las instituciones de las tarifas. También está distribuyendo comidas para llevar a los estudiantes que lo necesitan.

  • Corlu (Turquía) ha estado sirviendo comidas calientes dos veces al día a las familias sin ingresos. Después de que las comidas se hayan cocinado en un banco de alimentos gratuito, los equipos las envían a los hogares siguiendo las reglas de higiene y salud157.

  • Liubliana (Eslovenia) organizó envíos de comida a los hogares (por medio de conductores de autobuses urbanos) para niños en familias de riesgo y ciudadanos mayores. El Centro de Salud de Liubliana ha garantizado la ayuda psicosocial por teléfono o correo electrónico para todo aquel que esté teniendo problemas con la actual situación epidemiológica. Liubliana también está ofreciendo alojamiento en hoteles vacíos y desinfectados al personal del Centro Médico Universitario que viaja desde otras ciudades para que así no tengan que viajar a sus casas diariamente158.

  • Junto a las organizaciones de sociedad civil y los voluntarios, Lima (Perú) también ha estado coordinando el envío de comida y bienes esenciales a los grupos más vulnerables.

  • Gante (Bélgica) ha brindado, desde el 1 de mayo, apoyo económico a todos los ciudadanos, sin importar el estado de sus ingresos. La ayuda financiera adicional se concede tras una investigación social y financiera.

En muchas ciudades, las medidas de confinamiento han conducido al aumento de episodios de violencia doméstica, por lo que los gobiernos locales están tomando medidas. En España, tan solo en las dos primeras semanas de abril hubo un aumento del 47% en las llamadas realizadas a la línea de ayuda contra la violencia doméstica en comparación con el mismo periodo del año anterior. El número de mujeres que han contactado con los servicios de ayuda, que han sido designados como esenciales por parte del Gobierno, a través de correo electrónico o redes sociales ha aumentado un 700%. En Brasil, ha habido un aumento estimado del 40-50% de los casos de violencia doméstica.

Varias ciudades han puesto en marcha campañas específicas contra tal violencia doméstica. Por ejemplo, Madrid (España) ha lanzado una campaña llamada “Tú no te quedes en casa” y “NoEstásSola” para ayudar a las víctimas durante el confinamiento. En París (Francia), para rescatar a las víctimas de violencia doméstica, en colaboración con los servicios públicos, a las mujeres se les ha permitido saltarse el confinamiento para poner una denuncia en la policía, y el número de teléfono de urgencias 17 se ha puesto a disposición para denunciar abusos los 7 días de la semana, 24 horas al día. Francia también ha financiado habitaciones en hoteles para las víctimas que no estén seguras en sus casas159. En muchas ciudades de España, aquellas personas que deseen denunciar la violencia doméstica de manera discreta pueden visitar una farmacia y decir la palabra clave “mascarilla 19”. Con ello el farmacéutico alertará a las autoridades. Algunas ciudades están poniendo a disposición de las víctimas de violencia doméstica hoteles y otros alojamientos, como Düsseldorf (Alemania), que ha ampliado sus instalaciones de alojamiento, albergues y servicios de protección para mujeres y niños necesitados. Lima (Perú) ha fomentado la sensibilización y ha reforzado la línea telefónica disponible para la ayuda legal y psicológica contra la violencia, especialmente para la protección de mujeres y niños durante el tiempo de aislamiento obligatorio.

El periodo de confinamiento también ha puesto de manifiesto las desigualdades de género en otros sentidos. Debido a la alta ocupación en los trabajos de servicios, con sueldos bajos, a media jornada y precarios, es mucho más probable que las mujeres sufran de manera desproporcionada las consecuencias económicas. Según datos de la OCDE, en 2018, el 84% de los empleos ocupados por mujeres en los países de la OCDE pertenecían a empresas del sector de servicios, muchas de las cuales han cesado su actividad debido a las medidas de confinamiento160. Las mujeres también tienen más probabilidad de contraer el virus, ya que están en primera línea de las labores de servicio esenciales. Así, las cajeras, farmacéuticas, trabajadoras sociales, limpiadoras, cuidadoras de mayores y trabajadoras sanitarias de todo el mundo son principalmente mujeres. En los Estados Unidos, uno de cada tres trabajos realizados por mujeres está considerado como esencial durante la crisis del COVID-19161. Además, aquellas que permanecen o trabajan en casa tienen que hacer frente a una cantidad desmesurada de trabajo doméstico y de cuidado no pagado debido al cierre de colegios y las necesidades de cuidado de los mayores. En los países de la OCDE, las mujeres emplean de promedio el doble de tiempo en trabajo no pagado que los hombres162. Muchas ciudades han reconocido el desproporcionado impacto de la pandemia sobre mujeres y niñas y han implementado medidas locales para mitigar el impacto. Por ejemplo, el municipio de Beşiktaş (Turquía) ha lanzado una campaña en redes sociales llamada “La igualdad empieza en casa”, con la cual animan a los padres y madres a compartir el trabajo doméstico y las responsabilidades del cuidado de los niños de manera igualitaria163. La ciudad de París (Francia) ha permitido a los hijos de los trabajadores sanitarios y de urgencia seguir asistiendo al colegio para aliviar a los padres en la carga del cuidado de los niños en un momento en que la sociedad les necesita más que nunca. Mientras que Francia relaja las restricciones, en los colegios se dará prioridad a los niños que empleen el transporte público y a los más jóvenes164.

En tiempos de crisis, la confianza en las instituciones y su transparencia a la hora de comunicarse con el público es incluso más esencial que de costumbre. En particular, las emergencias sanitarias provocan ansiedad e incertidumbre en las comunidades, lo cual podría desembocar en problemas de salud mental. Los periodos de confinamiento y aislamiento también pueden provocar sentimientos de soledad y depresión.

En vista del COVID-19, varios alcaldes y Administraciones locales han desarrollado maneras innovadoras de informar, tranquilizar y comunicarse con el público. También han desplegado un gran abanico de herramientas digitales para lidiar con las necesidades diarias y los temas de salud. A través de los programas públicos de información, páginas web, carteles, anuncios y redes sociales, las ciudades están aprovechando un gran número de opciones para la divulgación. Los líderes locales están haciendo un llamamiento a todos los residentes para que realicen su aportación, limitando así la propagación de la enfermedad y cumpliendo medidas simples esenciales, como lavarse las manos durante 20 segundos y toser sobre el codo, que pueden disminuir significativamente la tasa de contagios. También están compartiendo información en tiempo real sobre la etapa de la pandemia en su ciudad a través de dispositivos portátiles, plataformas digitales o datos abiertos. En muchos casos, los alcaldes lideran la lucha para tranquilizar a los residentes mediante una gran cantidad de opciones creativas que van desde interactuar con figuras públicas o humoristas a utilizar las redes sociales para contestar preguntas en tiempo real.

  • Bases de datos únicas. Tokio (Japón) ha creado una base de datos única sobre la situación en tiempo real del COVID-19 que incluye el número de personas infectadas, su estado, características (edad, género), número de consultas al centro de llamadas, número de personas que utilizan el metro, etc. La ciudad también proporciona como parte de los datos abiertos el código fuente de la página web, para que así otros municipios e instituciones puedan utilizar la información y compartirla en páginas web similares165. La provincia autónoma de Trento (Italia) desarrolló una aplicación institucional como lugar para recoger todas las pautas, percepciones, sitios de referencia, actualizaciones, decretos y ordenanzas procedentes de fuentes certificadas y fiables166. La ciudad de Vancouver (Canadá) creó un panel online para informar a los ciudadanos de las respuestas de emergencia para frenar la propagación del COVID-19. Ofrece una visión instantánea de todos los servicios de la ciudad e informa sobre un gran número de temas, que incluyen: cumplimiento educativo (cómo la ciudad se está asegurando de que todo el mundo cumple las reglas y las pautas), desplazamientos (cómo ha evolucionado el tráfico de vehículos, bicicleta y de peatones), cuidado de hijos de los trabajadores esenciales, ayuda a las personas sin hogar, programas de seguridad alimentaria y contribuciones comunitarias167.

  • Centros de llamadas. El 17 de abril, Tokio (Japón) creó un nuevo centro de llamadas para dar respuesta a un gran número de consultas de ciudadanos extranjeros, y está disponible en 14 idiomas que incluyen el inglés y el chino, entre otros. La región de Piamonte (Italia) ha puesto en marcha un número de atención gratuita para recibir los informes de los ciudadanos con síntomas de gripe o problemas respiratorios. Düsseldorf (Alemania) ha abierto una línea de información del COVID-19 disponible los 7 días de la semana, 24 horas al día e incluye una sección en directo en la página principal con un contador de contagiados. La ciudad de Dijon (Francia) ha puesto en marcha a través de OnDijon un número de teléfono al que los ciudadanos pueden llamar para realizar consultas sobre cualquier tema que no esté relacionado con la salud168.

  • Campañas de información y voluntariado. San Francisco (Estados Unidos) se ha asegurado de que los carteles multilingües proporcionados por los funcionarios de la salud pública con consejos para protegerse contra el COVID-19 se muestren en los espacios públicos, logrando que lleguen a la comunidad169. En Sídney (Australia), la información de salud pública se ha distribuido en los centros comunitarios de la ciudad, las bibliotecas y los centros de atención infantil170. Bristol (Reino Unido) está replanteando su campaña de 2019, #WeAreBristol, para animar a las personas a superar sus diferencias y centrarse en lo que tienen en común. Una nueva colaboración con Can Do Bristol, en la que participa el Ayuntamiento de la ciudad y una fundación comunitaria, ofrece un espacio a aquellas personas a las que les gustaría donar tiempo o dinero y las que necesitan orientación para encontrar ayuda en su área local. La página web muestra todas las oportunidades de voluntariado en Bristol y los grupos comunitarios la están usando para promover actividades que necesitan de gran ayuda. La ciudad de Atenas (Grecia) ha creado una emisora de radio local para repetir la información y los mensajes de salud preventiva no solo en griego, sino también en otros ocho idiomas.

  • Campañas de sensibilización. Con la ayuda de las asociaciones y los mediadores culturales, el municipio de Rávena (Italia) elaboró vídeos con información sobre el COVID-19 en árabe, wolof, bambara, pashto, francés e inglés171. El municipio también tradujo las directrices de protección frente al virus en 14 idiomas. Montreal (Canadá) ha creado una campaña de sensibilización para difundir información esencial sobre el acceso a la vivienda, ayuda alimenticia, derechos, ayuda del Gobierno e instrucciones de salud pública a las comunidades etnoculturales e inmigrantes. Los mensajes grabados con las instrucciones de salud pública se retransmiten en varios idiomas a través de emisoras de radio de las comunidades étnicas. La ciudad de París (Francia) y el Departamento Francés de Seine-Saint-Denis (situado en el Gran París) han lanzado, en conjunto con las asociaciones locales, una campaña de comunicación inclusiva y plurilingüe dirigida a las comunidades que no tienen un acceso fácil a fuentes de información oficiales, como la población con ingresos bajos, las personas sin hogar, los solicitantes de asilo o las comunidades alófonas. El objetivo de esta campaña es difundir medidas simples esenciales para limitar la propagación de la pandemia. Estará disponible en 25 idiomas diferentes172.

  • Mensajes de los alcaldes. En Düsseldorf (Alemania) el alcalde se dirigió a la población en un mensaje de vídeo para hacer un llamamiento a los ciudadanos para proteger a las personas en riesgo, especialmente a las enfermas y a las mayores173. En Bratislava (República Eslovaca), el alcalde le encomendó a un famoso humorista local representar de manera visual cómo los residentes pueden mantenerse seguros. El alcalde también ofrece regularmente sesiones en directo a través de Facebook para responder las preguntas de los ciudadanos, y preparó un vídeo con actores y figuras públicas para motivar a los ciudadanos a ser responsables174. El alcalde de París (Francia) ha estado enviando de manera regular mensajes por Instagram y vídeos en directo para mantener al día a los ciudadanos sobre las nuevas medidas de la ciudad, como la ampliación de carriles bici y la distribución de mascarillas en la fase de desconfinamiento. El alcalde de Bristol (Reino Unido) se dirigió a la ciudad por vídeo, mostrando una imagen serena, ofreciendo actualizaciones y calmando a los residentes175. En Lima (Perú), la primera Sesión del Consejo Metropolitano se realizó por videoconferencia con una votación en tiempo real176.

  • Páginas web. La página web municipal de Edimburgo (Reino Unido) informa del proceso de prueba a los residentes que pudieran tener preguntas de acceso177. La página web de la ciudad de Ciudad del Cabo (Sudáfrica) proporciona fichas descriptivas detalladas del virus178. Yokohama (Japón) ha reforzado la distribución de la información relacionada con el COVID-19 para los extranjeros que se encuentran en la ciudad a través de la Asociación de Yokohama para el Intercambio y Comunicación Internacional (YOKE), su fundación afiliada. YOKE ha creado una página web179 en la que recoge información relevante, especialmente en inglés y chino (hay una gran comunidad china en Yokohama). El Gobierno de Ciudad de México (México) publica diariamente el número de casos y las muertes por distrito en tiempo real. Mientras que proporciona información fidedigna para combatir las noticias falsas, la página web también informa de los servicios públicos que están en funcionamiento y dónde encontrar ayuda en caso de necesidad180.

  • Aplicaciones digitales y plataformas:

    • Aplicaciones móviles de salud: Buenos Aires (Argentina) creó una plataforma digital que ofrece recomendaciones sobre las mejores maneras de evitar el contagio181. La ciudad de São Paulo (Brasil) está monitoreando digitalmente los casos confirmados o sospechosos por medio de telemedicina y lanzó una aplicación para los pacientes en aislamiento182. En París (Francia), l’APHP (Asistencia Pública de los Hospitales de París) está usando Covidom, una aplicación digital para controlar a los pacientes en aislamiento183. Los hospitales OLVG en Ámsterdam (Países Bajos) desarrollaron una aplicación móvil llamada Corona Check con la que, a través del móvil o la tablet, las personas pueden enviar una descripción de sus síntomas y un equipo médico les orientará y se pondrá en contacto con ellos si fuera necesario. Aunque en un principio la aplicación solo estaba disponible en la región de Ámsterdam, ahora también está disponible en todo el país gracias a la asociación con otros hospitales y otra aplicación de salud existente184. La ciudad de Viena (Austria) le ha encargado a Atos el desarrollo y la implementación de un Sistema de Gestión de Epidemias para ayudar al control de la propagación de las enfermedades infecciosas. Con las crisis del COVID-19, EpiSYS, una plataforma digital que guarda y gestiona toda la información de los pacientes y la información relacionada con el virus que incluye un rastreo y un seguimiento de los incidentes reportados por los pacientes en tiempo real, se ha puesto también a disposición de otros municipios y provincias de Austria185.

    • Aplicaciones móviles empresariales: Tel Aviv-Yafo (Israel) actualizó sus plataformas para ofrecer actualizaciones rápidas a los ciudadanos con toda la información relevante, además de mostrar un cuadro con información creíble y de último minuto del estado de los habitantes y las empresas. Valparaíso (Chile) creó una plataforma que posibilita la geolocalización de todas las tiendas locales, los proveedores de servicio y las tiendas con productos esenciales para ayudar a los residentes a encontrar las que estén abiertas en su vecindario o aquellas que ofrecen servicios de envío a domicilio. Otro objetivo de la plataforma es limitar la circulación de las personas en la ciudad186. La ciudad de Gante (Bélgica) puso en marcha una plataforma para agrupar en una página web todas las iniciativas comerciales online en marzo de 2020. Ratisbona (Alemania) está intensificando el uso de un portal regional existente para aquellos que buscan regalos y apoyan a los comerciantes de Ratisbona para proporcionar ayuda durante la crisis del COVID-19187. La plataforma permite a los usuarios el acceso a cupones con ofertas en envío, recogida y online de distintos servicios.

    • Aplicaciones móviles sociales: Oslo (Noruega) organiza encuentros digitales semanales con ONG dedicadas a las minorías para entender las necesidades y las acciones y tener éxito en la implementación de las medidas de seguridad y en las regulaciones de distanciamiento social188. El municipio de Toulouse (Francia) lanzó una plataforma online que ofrece ayuda a los grupos vulnerable durante el periodo de confinamiento a través de un sistema de emparejamiento entre los voluntarios y las personas en necesidad de ayuda189. En Ámsterdam (Países Bajos), la plataforma Wij Amsterdam, lanzada en marzo de 2020, se creó a través de un software de código abierto para dar apoyo a los ciudadanos durante la crisis del COVID-19 y hacer que sus iniciativas sean visibles y se encuentren tanto online como en la ciudad de Ámsterdam190.

  • Alertas telefónicas. Filadelfia y la ciudad de Nueva York (Estados Unidos) han puesto a disposición de los ciudadanos una alerta mediante mensajes de texto sobre el COVID-19 para todos aquellos residentes que se apunten a este servicio con un número especial191. La ciudad de Niza (Francia) ha estado usando drones con cámaras y altavoces para recordar a los residentes las reglas de confinamiento del COVID-19192.

  • Actividades educativas online. La ciudad de Bamberg (Alemania) y su distrito circundante crearon una plataforma online que recoge información sobre oportunidades educativas193. La ciudad de Viena (Austria) ofrece de manera gratuita Förderung 2.0 (“Apoyo 2.0”), una iniciativa de tutoría para niños de 10 a 14 años con apoyo adicional en Alemán, Matemáticas e Inglés para los estudiantes de secundaria de nivel inferior194.

  • En la ciudad de Nueva York (Estados Unidos), el Departamento de Educación ha repartido 300.000 tablets con acceso a Internet entre los estudiantes que lo necesitan como apoyo a la educación a distancia. Los primeros estudiantes en recibir los dispositivos fueron los 13.000 alumnos de escuelas públicas que se encuentran en albergues para personas sin hogar. Las tablets se repartieron siguiendo criterios de prioridad, teniendo en cuenta en primer lugar a aquellos sin acceso a Internet o sin ordenador195.

  • Actividades culturales online. Desde marzo de 2020, Bérgamo (Italia) está animando a sus ciudadanos a realizar visitas online por diez museos mientras permanecen en casa. Hay visitas y colecciones virtuales. En abril, París (Francia) lanzó la iniciativa “Que faire à la Maison” (“Qué hacer en casa”), que ofrece opciones virtuales de experiencias deportivas, exposiciones, conciertos e incluso hay propuestas para niños. En Nueva Orleans (Estados Unidos), la Oficina de Economía Cultural ha lanzado el programa online Abraza la Cultura, con temas que ofrecen desde ejemplos de cocina a lecturas para niños196.

Muchas ciudades se están asegurando de que los ciudadanos obtengan información en tiempo real mientras que las restricciones se van relajando de manera gradual. Esto, por ejemplo, concierne a la información de las actividades comerciales abiertas al público y a las actualizaciones de los servicios de atención sanitaria y los transportes. A continuación se muestran algunos ejemplos:

  • El Hospital Central de Vaasa en Vaasa (Finlandia) está comenzando a hacer pruebas con Ketju, una aplicación finlandesa que ayuda a los profesionales de la salud a identificar a las personas que han estado expuestas al COVID-19. Mediante el uso de la tecnología Bluetooth, la aplicación registra de manera anónima los encuentros que se producen entre los usuarios voluntarios para identificar rápidamente y de manera precisa las cadenas de infección, ayudando a gestionar la carga de trabajo del personal de atención sanitaria y ofrecer a los ciudadanos maneras concretas de contribuir en la lucha contra el COVID-19. La aplicación es una parte importante como preparación a las futuras etapas de la pandemia tras la relajación en las restricciones del confinamiento nacional, que comenzaron a producirse de manera gradual en Finlandia a partir del 15 de abril197.

  • El Ayuntamiento de Bilbao (España) es miembro del Bilbao Dendak, una asociación público-privada para la promoción de la actividad comercial y turística en Bilbao. Bilbao Dendak ha realizado un mapa interactivo con las tiendas que están abiertas y con aquellas que ofrecen servicio a domicilio198. Este mapa se actualiza de acuerdo con las medidas de confinamiento, las cuales se han ido levantando de manera gradual en España desde el 4 de mayo.

  • EMT, el operador público de autobuses de Madrid (España) utiliza su amplia red para informar a todos los usuarios de las condiciones de uso de sus servicios y la obligación de reducir la movilidad. Además, EMT emplea todos sus canales digitales (página web, aplicación, redes sociales) para informar a los usuarios y a los ciudadanos en tiempo real de las actualizaciones referentes a movilidad durante la relajación de las restricciones del confinamiento199.

  • En la ciudad de Nueva York (Estados Unidos), el Departamento de Transportes (DOT, por sus siglas en inglés) busca promover el uso de los pagos sin contacto con los teléfonos inteligentes para reducir los contactos y la exposición al riesgo de los usuarios y de los trabajadores públicos. Los residentes tienen a su disposición dos aplicaciones: ParkNYC (se lanzó en 2016 y en 2019 se utilizó para realizar más de 22 millones de transacciones) y ParkMobile, una aplicación nacional200.

La brecha digital es una de las muchas desigualdades que han quedado patentes con el COVID-19. Boston (Estados Unidos) está trabajando para abordar la brecha digital proporcionando a los estudiantes de secundaria teléfonos móviles con acceso a Internet a través del Proyecto 1 Millón. Los colegios públicos de Boston también están proveyendo a los estudiantes que necesitan dispositivos Chromebooks. En Nueva York (Estados Unidos) la ciudad tiene en existencias 25.000 Chromebooks para los estudiantes, pero todavía hay 300.000 estudiantes que no tienen acceso a los dispositivos. En Yokohama (Japón), como había estudiantes que no tenían acceso a Internet, desde el 20 de abril algunas de las lecciones se retransmitieron por un canal de televisión local (TV Kanagawa). Milán (Italia) ha hecho un llamamiento para que se hagan donaciones de dispositivos o para conexión a Internet a los colegios que han comenzado la educación a distancia. La ciudad de Toronto (Canadá) se ha asociado con las empresas TIC para proporcionar acceso temporal gratuito a Internet a los barrios con ingresos bajos, centros de atención de largo plazo y albergues.

Los gobiernos nacionales y locales han estado usando las tecnologías para garantizar el respeto de la distancia social y la trazabilidad de los contactos. La ciudad de Newcastle (Reino Unido) está empleando tecnologías de ciudad inteligente para comprobar que se está respetando la distancia social201. En Daegu (Corea del Sur), la investigación epidemiológica durante el brote utilizó el centro de datos de la ciudad inteligente para trazar las rutas de los pacientes202. Además, el Gobierno planea crear una base de datos de “ciudad inteligente” y conseguir que las personas que se saltan el confinamiento utilicen pulseras de rastreo203. La base de datos se diseñó inicialmente para compartir información entre ciudades sobre temas como el tráfico y la contaminación. Las autoridades sanitarias planean hacer uso de esa red para reducir el tiempo que lleva encontrar y aislar los casos de COVID-19. Sin embargo, a pesar del impacto positivo para contener la pandemia, su uso suscita preocupación por la privacidad. Por ejemplo, la Comisión Europea se está coordinando con ocho operadores de telecomunicaciones europeos para conseguir toda la información anónima de geolocalización de los móviles para coordinar medidas para el rastreo de la propagación del COVID-19. En cuanto a la preocupación por la privacidad, la información se eliminará una vez se acabe la crisis204.

La vida después del COVID-19 será probablemente una vida con el COVID-19. Más allá de la emergencia de salud pública para reducir la propagación del virus y proteger la salud de los ciudadanos, la pandemia y sus consecuencias están motivando que las ciudades se replanteen cómo ofrecen sus servicios, cómo planifican su espacio y cómo pueden reanudar el crecimiento económico. Algunas ciudades ya están poniendo el foco en los esfuerzos de recuperación que serán necesarios tras el brote de COVID-19. Las ciudades siempre han sido espacios de creación e innovación, y los líderes locales se están asegurando de que esto siga siendo así.

Ciertamente estamos en un momento de tomar decisiones audaces y valientes que pueden ser costosas en términos políticos, pero que son socialmente más aceptables de lo que eran hace unos meses. Los esfuerzos tras la crisis pueden convertirse en una oportunidad para mejorar la vida de las personas y estimular la innovación: desde un uso extensivo de soluciones digitales a producción descentralizada, manufactura y reestructuración de las cadenas de suministro para dar respuesta a la falta de bienes. La obligación cívica y la implicación comunitaria están prevaleciendo sobre el interés individual para proteger a los grupos vulnerables. Esto puede inspirar cambios de comportamiento duraderos para hacer que las ciudades sean más resilientes y estén conectadas de manera más eficiente con las zonas rurales en cuanto a la forma en que se producen los bienes, se consume la energía y se organiza el transporte.

La recuperación después del COVID-19 tiene el potencial de crear una “nueva normalidad” en las ciudades, reduciendo la vulnerabilidad de los sistemas económicos, sociales y medioambientales. Normalmente, las proyecciones sobre el impacto del cambio demográfico, la urbanización y el cambio climático en las ciudades podrían amenazar el bienestar social y el crecimiento económico de las generaciones presentes y futuras. Ante tales megatendencias, las ciudades pueden acelerar sus esfuerzos para poner en práctica acciones con las que ser más resilientes, más ecológicas, circulares e inteligentes antes de que haya otra nueva crisis.

Las agendas globales, tales como los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y el Acuerdo de París, ofrecen una gran oportunidad a los gobiernos nacionales, regionales y locales para avanzar en un nuevo paradigma de desarrollo sostenible, así como en priorizar inversiones y recursos para recuperarse de la pandemia. Las agendas globales también proporcionan un mapa de carreteras común y una visión para involucrar a los agentes locales, incluyendo el sector privado y la sociedad civil, para crear y construir juntos la “nueva normalidad”.

Las lecciones principales de resiliencia urbana muestran que se requieren tres pasos para implementar una gestión del riesgo eficaz: preparación, prevención y respuesta. Mientras que esta nota se centra en las respuestas, la preparación y la prevención deberían guiar las acciones futuras. La resiliencia en las ciudades se puede lograr no solo dando respuesta a la crisis, sino también preparándose y previniendo las futuras crisis. La preparación proporciona una base para gestionar y limitar el daño, mientras que se considera el coste y tiempo necesarios para recuperarse de la crisis. La prevención es una manera proactiva de reducir la exposición a crisis sociales, económicas y medioambientales a largo plazo a través de la regulación e instrumentos fiscales, así como de inversiones en infraestructuras urbanas resilientes.

La crisis del COVID-19 y la respuesta a ella subraya la importancia y el potencial de las estrategias a largo plazo para que las ciudades sean más inclusivas, ecológicas e inteligentes en sus esfuerzos de recuperación y en las necesidades subyacentes de gobernanza y financiación para permitir la transformación (figura 2). Las siguientes secciones ofrecen algunas recomendaciones de política orientadas a la acción para que los Gobiernos, a todos los niveles, trabajen juntos para construir mejores ciudades gracias a las lecciones aprendidas con el COVID-19. Se fundamentan en anteriores orientaciones de la OCDE sobre gestión del riesgo de desastres, resiliencia urbana y los principios fundamentales de la política urbana.

Para crear ciudades inclusivas que ofrecen oportunidades para todos, todos los niveles de gobierno deberían:

  • Proporcionar servicios sociales y comunitarios eficientes para todos los grupos desfavorecidos, como atención médica y domiciliaria (p. ej., personas mayores y sin hogar), a través del diseño y la implementación de estrategias ambiciosas de innovación social y reutilización de edificios vacíos.

  • Garantizar que todos aquellos que se han quedado atrás (p. ej., migrantes, trabajadores con sueldos bajos) obtengan un empleo personalizado y participen en programas que sean adaptables, relevantes y flexibles para dar respuesta a las nuevas necesidades del mercado de trabajo local después de la crisis.

  • Tomar medidas para regular la cantidad dedo viviendas, la calidad y la asequibilidad a las distintas necesidades de vivienda con vistas a promover la cohesión social y la integración con medios de transporte sostenible.

  • Mejorar la accesibilidad a la movilidad blanca, teniendo en cuenta las necesidades de las categorías de personas (p. ej., personas mayores, familias con niños, discapacitados) a la hora de replantearse el futuro de la movilidad urbana en la fase de recuperación posterior al COVID-19 (p. ej., la bicicleta como medio de transporte).

  • Promover un acceso equitativo a la educación de calidad e impulsar el máximo potencial de la educación online, especialmente para jóvenes con ingresos bajos, y fomentar la colaboración entre instituciones de educación superior, empresas, gobiernos regionales y locales y sociedad civil.

Para crear ciudades verdes que puedan pasar a una economía baja en carbono, todos los niveles de gobierno deberían:

  • Abordar las externalidades de aglomeración negativas, como la congestión del tráfico y la contaminación del aire; reducir el uso de coches privados mediante tasas de congestión y una regulación ad hoc que justifique las exenciones específicas; y mejorar el transporte multimodal, como la movilidad activa y urbana limpia (p. ej., proximidad y peatonal, combinar políticas de gestión de transporte basadas en la oferta y la demanda).

  • Aprovechar las ventajas de densidad y forma urbana (compacta o extensa) a través de una planificación futura de uso espacial y territorial para priorizar las infraestructuras resistentes al clima y de bajas emisiones de carbono, por ejemplo, diseñando y construyendo edificios y calles verdes y produciendo y adquiriendo energías renovables cuando sea posible.

  • Proporcionar un uso más eficiente de los recursos, un consumo más sostenible y patrones de producción, principalmente mediante la promoción de la economía circular para mantener el valor de los bienes y los productos en el máximo, evitar la generación de residuos, reutilizar y transformar los residuos en recursos.

  • Incorporar las prioridades de mitigación y adaptación al clima en paquetes de estímulo e inversiones para recuperarse de la crisis, por ejemplo, diseñando subvenciones condicionadas, préstamos preferenciales e incentivos fiscales para proyectos ecológicos de inversión y prácticas empresariales, mientras se establecen medidas de acompañamiento para los grupos más vulnerables que podrían verse afectados de manera desproporcionada.

  • Estimular la economía local (p. ej., producción de alimentos locales), mientras se reconsidera la logística de corta distancia.

Para crear ciudades inteligentes que puedan hacer uso de todo el potencial de la innovación para el bienestar de los residentes y promuevan el crecimiento inclusivo, todos los niveles de gobierno deberían:

  • Garantizar que la nueva tecnología en el transporte público (p. ej., servicios de aplicaciones para viajar) es inclusiva y sostenible y tiene en cuenta a las personas con movilidad reducida, a los miembros de comunidades marginadas y a aquellos con poco acceso a la tecnología, a la vez que se salvaguarda la privacidad de los individuos.

  • Adoptar una regulación apropiada para la economía colaborativa y de pequeños encargos para una mayor seguridad laboral y proteger los intereses públicos y las redes de seguridad social de los trabajadores teniendo en cuenta las reglas de distancia social que se aplicarán a largo plazo.

  • Impulsar la agenda de medición de datos para asesorar mejor la actuación de las ciudades inteligentes y su contribución al bienestar de los residentes urbanos y al crecimiento inclusivo.

  • Fomentar la digitalización para ofrecer servicios públicos locales más eficientes, sostenibles, asequibles e inclusivos, como información en tiempo real, peajes electrónicos de congestión de tráfico, sistemas inteligentes de aparcamiento, sensores IoT y contratos inteligentes.

  • Poner en marcha un marco para ayudar a las ciudades en el empleo de la contratación pública para la innovación con el propósito de encontrar soluciones innovadoras.

Para crear ciudades inclusivas, verdes e inteligentes, los Gobiernos deberían impulsar la buena gobernanza como medio para diseñar e implementar políticas y estrategias de éxito en responsabilidad compartida con los interesados:

  • Promover un modelo ágil y flexible de gobernanza de la ciudad a través de herramientas colaborativas innovadoras, asociaciones y contratos que ponen el interés de los residentes locales en el centro y aumentan la resiliencia, incluyendo la colaboración intermunicipal e internacional y las asociaciones público-privadas.

  • Coordinar responsabilidades y recursos entre todos los niveles de gobierno para satisfacer simultáneamente las necesidades específicas de un lugar, los objetivos nacionales y los compromisos globales relacionados con los objetivos de seguridad de salud a largo plazo, resiliencia y desarrollo sostenible de una manera efectiva y transparente.

  • Adoptar un enfoque funcional a nivel municipal para llevar a cabo una política de acción basada en el lugar en el que viven y trabajan las personas para diseñar estrategias y ofrecer servicios públicos a la gran diversidad de escalas sociales.

  • Reforzar la gestión estratégica y la capacidad de innovación de los funcionarios locales para diseñar e implementar estrategias urbanas integradas y resilientes adaptadas a los desafíos complejos.

  • Fomentar la participación ciudadana para reconsiderar las medidas sociales, medioambientales y económicas en la fase de recuperación, haciendo que la comunidad participe en la toma de decisiones y en la implementación, y continuando con el uso de herramientas digitales para soluciones permanentes de desigualdad estructural.

  • Aprovechar los mecanismos innovadores para interactuar con el sector privado en la fase de recuperación, principalmente con promotores inmobiliarios, planificadores urbanos, inversores institucionales y sector financiero, así como con reguladores, círculos académicos y sociedad civil.

  • Potenciar la contratación pública sostenible y las infraestructuras combinando objetivos económicos, sociales y medioambientales para crear y perfilar mercados locales con un propósito de crecimiento inclusivo y ecológico, un cambio en el consumo y en los patrones de producción y una transición de economías lineales a circulares en una responsabilidad compartida entre las empresas y los ciudadanos.

  • Apoyar las iniciativas de gobierno abierto para ampliar y facilitar el acceso a la información pública, aumentar la transparencia y la responsabilidad de quienes toman las decisiones, así como ejemplos de creación conjunta de políticas públicas.

  • Estimular los sistemas y redes de las ciudades, por ejemplo, a través de la cooperación entre ciudades para aprender de las respuestas innovadoras a nivel de ciudad.

Para implementar medidas posteriores a la recuperación integradas y de futuro, los gobiernos deberían impulsar recursos financieros adecuados para las ciudades inclusivas, verdes e inteligentes.

  • Facilitar la adopción de mecanismos financieros innovadores, que incluyan obligaciones sostenibles para financiar los espacios públicos, infraestructura urbana, desarrollo de barrios y viviendas asequibles.

  • Explotar el potencial de instrumentos financieros específicos en caso de crisis o conmociones económicas imprevistas, como fondos de contingencia/fondos de reserva, líneas de crédito y moratorias de pago del alquiler.

  • Aumentar la financiación del sector privado cuando sea necesario con vistas a maximizar oportunidades y abordar los riesgos.

  • Incentivar a las empresas, principalmente pymes, a preparar planes de continuidad de la actividad que tengan en cuenta el riesgo en situación de crisis sanitaria e impacto sistémico y consideren, entre otros, el trabajo en remoto y la digitalización.

  • Considerar la presupuestación participativa innovadora para los ciudadanos que tienen algo que decir respecto a cómo se gastan los fondos públicos, en particular sobre los programas y proyectos de infraestructura que persiguen objetivos inclusivos.

  • Promover formas de modelos financieros para animar a la economía social, incluyendo los que involucran a los ciudadanos a través de cooperativas y otras formas de empresas sociales en áreas como la de la energía renovable descentralizada, la producción de alimentos y la distribución.

Varias instituciones mundiales han lanzado iniciativas para facilitar el mejor intercambio de prácticas entre ciudades. Como la iniciativa de la OCDE, estas acciones recogen experiencias de primera mano y promueven la respuesta colectiva alrededor del mundo.

Bloomberg Philanthropies está reuniendo a los expertos en salud pública y a los líderes urbanos. Junto con la Escuela Bloomberg de Salud Pública y la Iniciativa Bloomberg para el Liderazgo de la Ciudad de Harvard, Bloomberg Philanthropies lanzó un nuevo programa de apoyo para ayudar a los alcaldes americanos a dar respuesta a la crisis del coronavirus, de tan rápida evolución. En colaboración con la Liga Nacional de Ciudades, Bloomberg Philanthropies creó el Rastreador de Acción Local del COVID-19205. Se caracteriza por una red clasificable que detalla las decisiones políticas y las acciones que los líderes de los Estados Unidos están tomando para contener la propagación del virus y responder al impacto comunitario. Los dirigentes de las ciudades pueden enviar sus acciones para que se incluyan al rastreador, las cuales se actualizarán diariamente para reflejar los rápidos desarrollos de la crisis. Acciones tales como los protocolos de pruebas, toques de queda, donaciones y programas de comida se destacarán para ofrecer a los líderes una perspectiva de las prácticas de emergencia y de lo que está funcionando en las ciudades206.

C40 Cities ha creado el Grupo de Trabajo Global de Recuperación COVID-19 para impulsar una recuperación económica que mejore la salud pública, reduzca la desigualdad y afronte la crisis climática. El Grupo de Trabajo explorará distintas maneras para que la gente pueda volver al trabajo tras la recuperación económica del COVID-19, a la vez que asegura que el cambio climático no se convierte en una crisis todavía mayor para la economía mundial, el sustento de las comunidades y las vidas en todo el mundo. Los miembros del Grupo de Trabajo son: presidente del Grupo de Trabajo y alcalde de Milán (Italia), Giuseppe Sala; alcaldesa de Freetown (Sierra Leona), Yvonne Aki Sawyerr; secretario de Medioambiente de Hong Kong (China), KS Wong; alcalde de Lisboa (Portugal), Fernando Medina; alcalde de Rotterdam (Países Bajos), Ahmed Aboutaleb; alcalde de Medellín (Colombia), Daniel Quintero Calle; alcaldesa de Melbourne (Australia), Sally Capp; alcaldesa de Montreal (Canadá), Valérie Plante; alcaldesa de Nueva Orleans (Estados Unidos), LaToya Cantrell; alcaldesa de Seattle (Estados Unidos), Jenny Durkan; y alcalde de Seúl (Corea del Sur), Won-soon Park207.

Ciudades para la Salud Global, dirigido por Metrópolis, es parte de “Experiencia de aprendizaje en directo: más allá de la respuesta inmediata a la epidemia de COVID-19”, desarrollado por UCLG con el apoyo de UN-Habitat. Han desarrollado una plataforma online colaborativa que ofrece acceso al conocimiento, estrategias y planes de acción implementadas por los gobiernos locales y regionales de todo el mundo. Este espacio virtual destaca lo que las ciudades están haciendo con las iniciativas específicas o los planes para combatir el brote de COVID-19208. La coalición también acoge una serie de intercambios virtuales sobre temas específicos relacionados con el papel que está teniendo el suministro de los servicios públicos entre las ciudades y los socios209.

El programa de Core Cities UK, Fortaleciendo el Centro, pretende proteger el 26% de la economía del Reino Unido que ya proporcionan las regiones urbanas; proteger las economías de los pueblos y ciudades adyacentes; y crear el mayor crecimiento posible. Como grupo que incluye ciudades de Inglaterra y Administraciones autónomas, proporciona una red a nivel de Reino Unido que puede actuar para crear un impacto inmediato y responsable sobre el terreno. A corto y medio plazo, la organización está elaborando algunas propuestas detalladas sobre cómo puede tener lugar la recuperación por sectores dentro de la ciudad y en sus ecosistemas. Esto se consigue trabajando en la resiliencia financiera de los gobiernos locales, realizando juntos grandes proyectos catalizadores en las ciudades que pueden servir de estímulo a la economía regional y nacional, así como a la reimaginación del futuro de las ciudades.

Eurocities está reuniendo ejemplos de acciones locales en su página web dedicada a la crisis del COVID-19210. Cada entrada proporciona un pequeño resumen de la acción local seguido de un enlace a una descripción más detallada en la página web de la ciudad (u otra similar). Eurocities ha publicado un resumen preliminar de las medias para mitigar el impacto socioeconómico del COVID-19211.

El Reto Ciudades Inteligentes de la Comisión Europea ha lanzado un paquete de ayuda más amplio para el COVID-19212 para facilitar el aprendizaje y el intercambio de las mejores prácticas sobre las intervenciones eficaces llevadas a cabo por la ciudades europeas y mundiales. El objetivo de esta iniciativa es ayudar a las ciudades a lidiar con la actual crisis e implementar respuestas adecuadas.

El Programa de Cooperación Territorial Europea (URBACT, por sus siglas en inglés) está reuniendo y organizando todas las respuestas a la pandemia de las ciudades europeas213. Varios Puntos Nacionales URBACT están animando a las ciudades a reunir más información sobre este tema y la están añadiendo a la página. Las medidas relacionadas con el apoyo a empresas locales suponen una gran preocupación para la mayoría de los Estados miembros de la OCDE.

El Parlamento Mundial de Alcaldes (GPM, por sus siglas en inglés) lanzó la campaña “Alcaldes, actuad ya” en su página web y en el Parlamento Virtual para mantener a los alcaldes conectados durante la pandemia y compartir iniciativas locales y regionales de todo el mundo214.

La Red Global de Ciudades Resilientes (GRCN, por sus siglas en inglés)215 y el Banco Mundial están llevando a cabo la Serie de Conferenciantes de manera semanal y online sobre cómo las ciudades están respondiendo al COVID-19. Como socios de la campaña “Desarrollando ciudades resilientes”, están abriendo sesiones seleccionadas por orden de llegada.

Local 2030 ha creado Respuesta y Recuperación Local del COVID-19 para enviar mensajes y hacer una llamada a la acción para la capacidad a nivel local, la financiación y la incorporación continuada de los ODS (principios de inclusión, sostenibilidad y no dejar a nadie atrás) en las fases de preparación, respuesta y recuperación. La iniciativa pretende identificar mecanismos para que los socios se conecten con mayor regularidad e intercambien soluciones relativas a una respuesta al COVID-19.

Metrópolis ha lanzado la iniciativa Ciudades para la Salud Global216, codirigida con la Alianza Eurolatinoamericana de Cooperación entre Ciudades (AL-LAs, por sus siglas en inglés) y es parte de la “Experiencia de aprendizaje en directo: más allá de la respuesta inmediata a la epidemia de COVID-19”, desarrollada por UCLG con el apoyo de UN-Habitat y Metrópolis. Ciudades para la Salud Global pretende compartir información pública de manera rápida para hacer frente a las grandes emergencias sanitarias en áreas urbanas y recoger iniciativas (p. ej., planes, estrategias, políticas) diseñadas específicamente para reaccionar al brote de COVID-19 y a las crisis sanitarias o epidemias.

OPEN IDEO (práctica innovadora abierta de IDEO que permite a la gente de todo el mundo reunirse y encontrar soluciones para los problemas sociales más importantes de hoy) se está coordinando actualmente con autoridades de respuesta global que quieren asegurarse de que las personas tengan información procesable y relevante sobre el COVID-19. Buscan compartir una gran variedad de experiencias de todo el mundo, demostrando cómo las personas están accediendo a la información217.

UNESCO ha hecho un llamamiento para recoger información sobre las intervenciones locales para abordar la vulnerabilidad de grupos específicos, los cuales tienen un acceso limitado a los servicios proporcionados en respuesta a la pandemia, y sobre las iniciativas realizadas a nivel local para luchar contra la discriminación y estigmatización en todas sus formas.

Ciudades y Gobiernos Locales Unidos (UCLG, por sus siglas en inglés) se está centrando en el intercambio de información en colaboración con la Red Global de Autoridades Locales. La Plataforma Ciudad Global ya ha recogido más de 295 experiencias de ciudades alrededor del mundo. Se ha organizado un foro llamado Experiencia de Aprendizaje en Directo218 para que los alcaldes intercambien impresiones sobre los temas más importantes derivados de la pandemia, como soluciones para las personas sin hogar, la continuidad de los transportes para que la gente pueda acudir a los hospitales y otros servicios esenciales y la brecha digital que afecta a los niños y a su educación. También hay un debate sobre la inmigración, los derechos de los migrantes y la seguridad alimentaria, así como el acceso a la cultura como solución para el mantenimiento de los trabajadores de la cultura y los servicios a los ciudadanos. Cada semana se realiza un debate en este foro para hablar de los diferentes puntos y la discusión se está centrando en cómo las ciudades lidiarán con el proceso de recuperación.

El Fondo de Desarrollo de Capital de las Naciones Unidas (UNCDF, por sus siglas en inglés) ha lanzado una iniciativa sobre la financiación del gobierno local para dar respuesta al COVID-19. Cada medida preventiva y de contención necesita de recursos y tiene un aspecto fiscal. Para financiar la respuesta epidémica, los gobiernos locales dependen de tres fuentes principales: sus propios ingresos, transferencias intergubernamentales y préstamos subnacionales. El UNCDF pretende proporcionar orientación a los gobiernos locales sobre las respuestas inmediatas y dimensiones fundamentales de respuestas de éxito.

What Works Cities ha unido el COVID-19: Respuesta del Gobierno Local y el Banco de Recursos para los líderes de los gobiernos locales219. Esto es una lista comisariada de ejemplos, recursos y comentarios que podrían ofrecer ideas útiles a los gobiernos locales.

El Foro Económico Mundial (FEM), actuando como socio de la Organización Mundial de la Salud (OMS), está movilizando a todas las partes interesadas para proteger las vidas y el sustento en la lucha contra el COVID-19. El FEM ha creado una herramienta estratégica inteligente220 que ofrece información sobre tres áreas prioritarias: estimular la comunidad empresarial mundial para una acción colectiva, proteger el sustento de las personas y facilitar la continuidad empresarial y movilizar la cooperación y el apoyo a las empresas como respuesta al COVID-19221.

Esta nota fue redactada por un equipo central de la OCDE compuesto por Soo-Jin Kim, Kate Brooks, Oriana Romano y Elisa Elliott Alonso, con aportaciones de Claire Charbit, Tadashi Matsumoto, Aline Matta, Kenza Khachani, Camille Viros, Klara Fritz y Oscar Huerta Melchor, bajo la supervisión de Aziza Akhmouch, responsable de la División de Ciudades, Políticas Urbanas y Desarrollo Sostenible en el Centro para el Emprendimiento, PYMES, Regiones y Ciudades de la OCDE.

Esta nota se ha traducido con el apoyo de Fundación Aquae.

Contacto

Aziza AKHMOUCH (✉ Aziza.Akhmouch@oecd.org)

Alexandra TAYLOR (✉ Alexandra.Taylor@oecd.org)

Notas

← 9. Se refiere a “enfoque organizativo y/u orientado al ciudadano en la construcción de vecindarios mediante intervenciones a corto plazo, de bajo coste y ampliables para generar un cambio a largo plazo”. Más información disponible en http://tacticalurbanismguide.com/about/

← 10. “Los ciudadanos pueden satisfacer todas sus necesidades —ir a trabajar, de compras, acceder a servicios sanitarios o culturales— tardando 15 minutos desde la puerta de su casa”.

← 64. Foro Económico Mundial, Consejo sobre el Futuro Global de las Ciudades 2019-2020, periodo: abril, contribuciones de las ciudades.

Disclaimer

El presente trabajo se publica bajo la responsabilidad del Secretario General de la OCDE. Las opiniones expresadas y los argumentos utilizados en el mismo no reflejan necesariamente el punto de vista oficial de los países miembros de la OCDE.

Tanto este documento, así como cualquier dato y cualquier mapa que se incluya en él, se entenderán sin perjuicio respecto al estatus o la soberanía de cualquier territorio, a la delimitación de fronteras y límites internacionales, ni al nombre de cualquier territorio, ciudad o área.

Publicado originalmente por la OCDE en inglés con el título: OECD (2020), Cities policy responses, https://read.oecd-ilibrary.org/view/?ref=126_126769-yen45847kf&title=Coronavirus-COVID-19-Cities-Policy-Responses.

Traducido con el apoyo de Fundación Aquae. Esta no es una traducción oficial de la OCDE. En caso de discrepancia entre el documento original y la traducción, sólo se considerará válido el texto del documento original.

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