América Latina: el compromiso emergente de la OCDE

 

Discurso de Lanzamiento de “Perspectivas Económicas de América Latina 2008” por Angel Gurría, Secretario general de la OCDE

Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), Sala Raúl Prebisch
7 Noviembre 2007, Santiago, Chile

Estimados amigos,

Es un placer compartir con todos ustedes el lanzamiento de nuestro primer estudio sobre las Perspectivas Económicas de América Latina. Este trabajo, publicado por el Centro de Desarrollo de la OCDE, es un paso firme en nuestra ruta hacia una organización más global, más incluyente, más relevante.
Quiero agradecer antes que nada a la CEPAL su apoyo y su amable hospitalidad. Muchas gracias por albergarnos Secretario Machinea. Además es un honor presentar este trabajo junto a Enrique Iglesias y José Miguel Insulza; otros grandes conocedores de las enormes potencialidades y desafíos de América Latina.

Quiero asimismo agradecer la participación de los representantes de Vanguardia Latinoamericana. Esta organización reúne a jóvenes latinoamericanos para dialogar sobre aspectos políticos, económicos, y sociales, para el mejoramiento de los países de esta región. Como Secretario General de una organización internacional que promueve el diálogo y el intercambio de experiencias en materia de políticas públicas es un placer brindar nuestro apoyo a este tipo de iniciativas en beneficio de una globalización más justa e incluyente.

Señoras y señores,

La importancia de América Latina en la economía mundial es cada vez mayor. Con un comercio exterior anual de 1.2 billones de dólares ─equivalente al 71% del comercio exterior de China─, una captación anual de flujos de inversión extranjera directa (IED) de 72 mil millones de dólares y remesas anuales de por lo menos 48 mil millones de dólares, América Latina es uno de los principales motores de la globalización. 

En los últimos cuatro años (2003-2006), la región ha registrado uno de sus mejores desempeños económicos en 25 años. Hoy en día, con un crecimiento anual superior al 5%, un número creciente de empresas transnacionales y una relación cada vez más fuerte con China e India, la aportación de América Latina a la economía internacional se está volviendo clave.

A pesar de ello la pobreza sigue siendo un grave problema. Cierto la situación se esta mejorando, pero todavía gran parte de la población latinoamericana sigue viviendo en condiciones de pobreza; 81 millones de esas personas sobreviven en pobreza extrema. Como resalta Francis Fukuyama en la revista Foreign Affairs de este mes, América Latina “alberga la colección más grande del mundo de democracias” pero sigue siendo líder en desigualdades sociales y una de las zonas de la que más seres humanos emigran en busca de trabajo.

Por todas estas razones, por su creciente relevancia, sus avances admirables, sus enormes potencialidades y sus urgentes desafíos, América Latina es cada día más importante para la OCDE.
México fue el primer país de la región en ingresar en la organización, en 1994. En la actualidad, Chile ha iniciado el proceso de ingreso, mientras que con Brasil trabajamos cada vez más estrechamente con miras a su eventual membresía en la Organización. Nuestras actividades con muchos otros países latinoamericanos también están creciendo.

El primer volumen de este nuevo informe anual Perspectivas Económicas de América Latina es tanto un tributo a la región como un paso importante para la OCDE en cumplimiento de su mandato de servir como foro para la discusión de los principales temas globales.

Permítanme compartir con ustedes una pincelada de sus principales mensajes y conclusiones.

Política fiscal y democracia

En una región con enormes desigualdades socio-económicas, el vínculo entre la política fiscal y la democracia es especialmente sensible. Es una relación interdependiente, compleja. En gran parte de los países de América Latina, el desempeño fiscal y el gobierno democrático se ven condicionados por los bajos niveles de legitimidad fiscal de sus gobiernos.

El círculo perverso entre baja legitimidad fiscal - escasa recaudación - presupuestos debilitados – política social restringida - pocos resultados tangibles – que a su vez redundan otra vez en baja legitimidad fiscal, se repite en la gran mayoría de los países de la región. En este proceso corremos el riesgo de erosionar la confianza en la democracia como vehículo de progreso social. Cuando la política fiscal y la política social no logran reducir las disparidades socio-económicas la credibilidad del sistema se ve afectada.
Romper este ciclo perverso es uno de los retos más grandes y urgentes de América Latina.

Los esfuerzos reformistas han mejorado el desempeño fiscal. Hay más transparencia y se ha logrado un reforzamiento institucional considerable. En muchos países se han aprobado nuevas reglas para controlar el déficit público, así como nuevas leyes de responsabilidad fiscal. Sin embargo, queda mucho por hacer.
En prácticamente todos los países de la región, los niveles de recaudación tributaria siguen siendo muy bajos. En comparación con el promedio de los países de la OCDE, cercano al 36% del PIB, América Latina recauda solo 17%. Chile recauda el 19% y México el 12%. Solo Brasil tiene una recaudación similar a la de la OCDE como porcentaje del PIB (36%). Aumentar estos porcentajes es crucial, pero igual de importante o mas es mejorar la calidad del gasto público para producir mayores resultados.

En un contexto de inequidad, resulta inaceptable que, en  América Latina, los impuestos y las transferencias reduzcan las desigualdades tan sólo en un 4%, mientras que el promedio de los países de la OCDE es de un 30%. Les invito a mirar estas gráficas que nos confirman este resultado patético.
Los bajos niveles de recaudación fiscal son una de las razones que explican la incapacidad de los gobiernos latinoamericanos para corregir las desigualdades sociales. Sin embargo, son solo una parte de la explicación. Aún con ingresos fiscales bajos, la distribución del ingreso puede mejorarse y hacerse más equitativa con políticas sociales eficientes y eficaces. América Latina necesita mejorar sus sistemas tributarios, pero además y sobre todo necesita aumentar la efectividad del gasto público.

Una política fiscal ineficaz, en términos de asignación eficiente de los recursos y reducción de las disparidades sociales, tiene grandes costos económicos; pero también delicados costos políticos, porque erosiona la cultura democrática.

Los gobiernos pueden mejorar su legitimidad fiscal: 1) fomentando un gasto público mayor, mejor y más justo; 2) impulsando la participación de terceros en el escrutinio y la evaluación de las políticas públicas para fortalecer la transparencia y la rendición de cuentas; 3) ampliando la base tributaria de forma que los sistemas tributarios sean más justos y equilibrados; y 4) fortaleciendo la capacidad, autoridad y rendición de cuentas de los organismos subnacionales de gobierno, en especial en lo referente a la imposición directa.

Reforma del sistema de pensiones

Permítanme ahora abordar un tema en el que América Latina ha sido punta de lanza: la reforma del sistema de pensiones. Chile fue el primer país del mundo en transitar de un sistema público de pensiones a un sistema privado de cuentas de retiro individuales. Muchos países de la región han adoptado este modelo de manera completa o parcial.

Y el impacto no se limita a América Latina. De hecho algunos países de Europa Central y Oriental han inspirado sus reformas en la experiencia latinoamericana.

Los fondos de pensiones en la región han acumulado cerca de 400 mil millones de dólares. En Chile sus activos representan cerca del 60% del PIB; proporción comparable a la de los países de mayores ingresos de la OCDE. El ahorro para el retiro en Chile también ha contribuido al incremento de la tasa de ahorro nacional. Este no ha sido el caso en otros países con reformas similares, como en Argentina, Bolivia, México y Colombia.

Mientras que muchos países de la región han tenido éxito con la reforma del sistema de pensiones ─probablemente la parte más difícil en términos políticos─, ahora tendrán que dedicar más esfuerzo a afinar su instrumentación. Se requieren reformas para mejorar las prácticas comerciales, la competencia y la administración de los fondos de pensiones, los reglamentos de inversión y las cuotas que se cargan a los miembros; por mencionar algunos.

Es importante no olvidar que los fondos de pensiones no son solamente medios de ahorro sino que también tienen un propósito de política social: proveer un ingreso para el retiro. La dimensión social del régimen de pensiones es fundamental. Este es otro campo en el que América Latina también tiene que lograr avances. Hay que aumentar la cobertura del sistema de pensiones, se tienen que pagar las contribuciones regularmente y la gestión de las inversiones tiene que ser más eficiente en términos de rendimientos, pero también en lo que se refiere a los costos para sus miembros.

Inversión y telecomunicaciones

América Latina se ha convertido en un vector de inversiones extranjeras productivas. El fortalecimiento democrático y la estabilización macroeconómica en muchos países de la región han consolidado su importancia como receptor, pero ahora también como emisor de IED.

Como plataforma de inversiones, Latinoamérica se ha consolidado como una de las zonas más atractivas del mundo en desarrollo con 72 mil millones de dólares captados en 2006; por encima de China con 69 mil millones. Si bien la región vio reducida su participación en los flujos mundiales de IED en un 8% con respecto al año anterior, se percibe un proceso de estabilización de estos flujos en la región.
Pero América Latina es ya también una importante fuente de inversiones extranjeras directas. En 2006, los flujos provenientes de empresas latinoamericanas rondaron los 40 mil millones de dólares; lo que refleja un incremento sorprendente de 125% con respecto a 2005.

Hay que reconocer que este aumento es producto de un pequeño número de transacciones voluminosas, sin embargo las empresas Multi-latinas están ganando cada vez más relevancia global en sectores cruciales para la globalización como son los materiales de construcción, el sector energético o el sector de las telecomunicaciones.

Precisamente el sector de las telecomunicaciones es interesante para el estudio de la IED en América Latina. Desde el inicio de la privatización en la región al inicio de los años noventa, los flujos acumulados de IED en este sector han superado los 110 mil millones de dólares.
La IED en las telecomunicaciones de América Latina ha fomentado el rápido progreso de la conectividad en la región. Entre 1990 y 2005, la cobertura, es decir el número de líneas por cada 100 habitantes, se ha multiplicado por 10; pasando de 6 a 61 líneas por cada 100 habitantes. Hoy en día, el nivel de cobertura de América Latina ya supera al promedio mundial de 54 líneas por cada 100 habitantes, ubicándose muy por encima de las 12 líneas en el Sur de Asia.

Sin embargo, la IED en las telecomunicaciones de América Latina aún no ha podido brindar sus mejores beneficios, y sobre todo, no ha alcanzado a las poblaciones mas vulnerables. Existen además algunos otros factores que es necesario superar como una concentración de las fuentes de IED en un puñado de países; la persistencia de prácticas monopólicas en determinados países; y la concesión de períodos largos de exclusividad.

Las políticas públicas para fomentar la competencia en las telecomunicaciones son una pieza clave para reducir las disparidades sociales en América Latina. Algunas de las disposiciones regulatorias tomadas en países como Brasil y Chile marcan el camino en el sentido correcto. En otros países, como el propio México, aun hay mucho trabajo que hacer en este terreno.

China, India y América Latina

Finalmente, Perspectivas Económicas de América Latina 2008 cubre un tema de creciente importancia para la economía global: las relaciones entre China, India y América Latina.

El auge de China e India en la economía global ha tenido un importante impacto en América Latina. La creciente relación de la gran mayoría de los países latinoamericanos con estos dos gigantes asiáticos ha estado marcada por dos fuerzas hasta cierto punto contrarias: la competencia y la asociación.

Al mismo tiempo que ha aumentado la presencia de productos Chinos en los mercados latinoamericanos y que se ha abierto una competencia por terceros mercados en Estados Unidos, Europa y Japón, se ha iniciado también un proceso de complementariedad que introduce enormes oportunidades de desarrollo para la región latinoamericana.

Por el momento, destaca nuestro estudio, sólo unos cuantos países de América Latina se enfrentan a un elevado nivel de competencia sectorial con China e India. México y Costa Rica encabezan este grupo; aunque la cercanía geográfica de México y Costa Rica a Estados Unidos en un marco de libre comercio sigue siendo un factor importante de competitividad vis-a-vis China e India.

La mayor parte de las economías latinoamericanas cuentan con una oferta exportable complementaria con China e India. Bolivia, Chile, Paraguay y Venezuela encabezan esta complementariedad. Sin embargo, cabe hacer dos llamadas de atención: Primero, cerca del 40% de las exportaciones de América Latina las realiza México, lo cual implica alta competencia  con China e India en niveles considerables; y segundo, los esfuerzos de diversificación sectorial del sector externo de los demás países latinoamericanos hacia manufacturas y productos de mayor valor agregado los llevará a competir cada vez más con los gigantes asiáticos.

América Latina debe de ver su relación con China e India más como una oportunidad de asociación que como una amenaza de competencia. En 2005, la región latinoamericana fue el segundo destino para la IED china, captando el 16% del total, por encima de Europa, Norteamérica y África. Por primera vez en la historia, América Latina cuenta con tres motores simultáneos de crecimiento exógeno: Estados Unidos, la Unión Europea y Asia. Una conjunción única en la historia de la región.

Para aprovechar plenamente esta oportunidad, América Latina tendrá que abordar con mayor vigor, la agenda de reformas pendientes. En particular, la actualización y ampliación de las redes de infraestructura será vital para seguir compitiendo con Asia y abaratar los intercambios en la región y con el resto del mundo.

Los invito a seguir de cerca esta relación; sin duda uno de los ejes importantes de la globalización durante los próximos 50 años.

Señoras y señores,

Los desafíos que enfrenta América Latina exigen sectores públicos eficientes e innovadores. Para proseguir con la consolidación de la democracia en la región hay que reducir la pobreza y la desigualdad.

Para que las reformas de los sistemas de pensiones terminen de dar sus frutos, hay que mantener el esfuerzo reformador. Para conseguir que la inversión extranjera crezca y contribuya al desarrollo hay que fomentar la competencia y mejorar la capacidad reguladora. Por último, China e India presentan retos pero también oportunidades que no se pueden desperdiciar.

Con esta publicación ponemos hoy una nueva piedra de lo que esperamos sea una larga y fructífera relación con América Latina y con ustedes en particular.

Queremos acercar la realidad latinoamericana a los países de la OCDE—y viceversa. La OCDE también tiene mucho que aprender de América Latina. Por eso estamos buscando ampliar la dimensión latinoamericana de la Organización con la incorporación de Chile, el reforzamiento de nuestras relaciones con Brasil con miras a una eventual membresía, con el aumento de nuestra presencia en muchos otros países latinoamericanos y con la dedicación de nuestro esfuerzo al análisis de la región como el que aquí presentamos.

Muchas gracias.

 

 

 

Countries list

  • Afghanistan
  • Albania
  • Algeria
  • Andorra
  • Angola
  • Anguilla
  • Antigua and Barbuda
  • Argentina
  • Armenia
  • Aruba
  • Australia
  • Austria
  • Azerbaijan
  • Bahamas
  • Bahrain
  • Bangladesh
  • Barbados
  • Belarus
  • Belgium
  • Belize
  • Benin
  • Bermuda
  • Bhutan
  • Bolivia
  • Bosnia and Herzegovina
  • Botswana
  • Brazil
  • Brunei Darussalam
  • Bulgaria
  • Burkina Faso
  • Burundi
  • Cambodia
  • Cameroon
  • Canada
  • Cape Verde
  • Cayman Islands
  • Central African Republic
  • Chad
  • Chile
  • China (People’s Republic of)
  • Chinese Taipei
  • Colombia
  • Comoros
  • Congo
  • Cook Islands
  • Costa Rica
  • Croatia
  • Cuba
  • Cyprus
  • Czech Republic
  • Côte d'Ivoire
  • Democratic People's Republic of Korea
  • Democratic Republic of the Congo
  • Denmark
  • Djibouti
  • Dominica
  • Dominican Republic
  • Ecuador
  • Egypt
  • El Salvador
  • Equatorial Guinea
  • Eritrea
  • Estonia
  • Ethiopia
  • European Union
  • Faeroe Islands
  • Fiji
  • Finland
  • Former Yugoslav Republic of Macedonia (FYROM)
  • France
  • French Guiana
  • Gabon
  • Gambia
  • Georgia
  • Germany
  • Ghana
  • Gibraltar
  • Greece
  • Greenland
  • Grenada
  • Guatemala
  • Guernsey
  • Guinea
  • Guinea-Bissau
  • Guyana
  • Haiti
  • Honduras
  • Hong Kong, China
  • Hungary
  • Iceland
  • India
  • Indonesia
  • Iraq
  • Ireland
  • Islamic Republic of Iran
  • Isle of Man
  • Israel
  • Italy
  • Jamaica
  • Japan
  • Jersey
  • Jordan
  • Kazakhstan
  • Kenya
  • Kiribati
  • Korea
  • Kuwait
  • Kyrgyzstan
  • Lao People's Democratic Republic
  • Latvia
  • Lebanon
  • Lesotho
  • Liberia
  • Libya
  • Liechtenstein
  • Lithuania
  • Luxembourg
  • Macao (China)
  • Madagascar
  • Malawi
  • Malaysia
  • Maldives
  • Mali
  • Malta
  • Marshall Islands
  • Mauritania
  • Mauritius
  • Mayotte
  • Mexico
  • Micronesia (Federated States of)
  • Moldova
  • Monaco
  • Mongolia
  • Montenegro
  • Montserrat
  • Morocco
  • Mozambique
  • Myanmar
  • Namibia
  • Nauru
  • Nepal
  • Netherlands
  • Netherlands Antilles
  • New Zealand
  • Nicaragua
  • Niger
  • Nigeria
  • Niue
  • Norway
  • Oman
  • Pakistan
  • Palau
  • Palestinian Administered Areas
  • Panama
  • Papua New Guinea
  • Paraguay
  • Peru
  • Philippines
  • Poland
  • Portugal
  • Puerto Rico
  • Qatar
  • Romania
  • Russian Federation
  • Rwanda
  • Saint Helena
  • Saint Kitts and Nevis
  • Saint Lucia
  • Saint Vincent and the Grenadines
  • Samoa
  • San Marino
  • Sao Tome and Principe
  • Saudi Arabia
  • Senegal
  • Serbia
  • Serbia and Montenegro (pre-June 2006)
  • Seychelles
  • Sierra Leone
  • Singapore
  • Slovak Republic
  • Slovenia
  • Solomon Islands
  • Somalia
  • South Africa
  • South Sudan
  • Spain
  • Sri Lanka
  • Sudan
  • Suriname
  • Swaziland
  • Sweden
  • Switzerland
  • Syrian Arab Republic
  • Tajikistan
  • Tanzania
  • Thailand
  • Timor-Leste
  • Togo
  • Tokelau
  • Tonga
  • Trinidad and Tobago
  • Tunisia
  • Turkey
  • Turkmenistan
  • Turks and Caicos Islands
  • Tuvalu
  • Uganda
  • Ukraine
  • United Arab Emirates
  • United Kingdom
  • United States
  • United States Virgin Islands
  • Uruguay
  • Uzbekistan
  • Vanuatu
  • Venezuela
  • Vietnam
  • Virgin Islands (UK)
  • Wallis and Futuna Islands
  • Western Sahara
  • Yemen
  • Zambia
  • Zimbabwe