Secretary-General

Utilizando las estadísticas de bienestar para transformar las políticas y cambiar vidas

 

Palabras de Angel Gurría

Secretario General, OCDE

Apertura del 5º Foro Mundial de la OCDE sobre Estadísticas, Conocimiento y Política

Guadalajara, México

Martes, 13 de octubre de 2015

 

 

Gobernador Sandoval, Señor Director del INEGI, Señoras y Señores,

 

Es un placer dar inicio al 5º Foro Mundial de la OCDE sobre Estadísticas, Conocimiento y Políticas. Me da mucho gusto que este evento tenga lugar en México, un país que está haciendo muy importantes esfuerzos por mejorar aún más sus estadísticas. Me gustaría agradecer al INEGI y a su Director, el Dr. Sojo, por todo su apoyo para organizar este evento, así como al Gobernador Sandoval por haber aceptado ser nuestro anfitrión.

 

También quiero aprovechar la ocasión para felicitar a uno de nuestros aliados clave en este efuerzo, el economista escoses Angus Deaton, a quien le otorgaron ayer el Premio Nobel de Economía por su trabajo sobre “consumo, pobreza y bienestar”. El éxito de Angus demuestra que este trabajo que estamos realizando en este Foro está teniendo un fuerte impacto en las esferas más altas de la economía. Angus no pudo estar con nosotros el día de hoy, pero estamos muy orgullosos de que sea miembro de nuestro Grupo de Expertos de Alto Nivel sobre Desempeo Económico y Progreso Social (el HLEG). Y desde aquí le mandamos un fuerte abrazo.

 

 

Situar el bienestar en el centro de las políticas públicas para superar nuestros desafíos

 

Han pasado casi ocho años desde el inicio de la mayor crisis económica de nuestras vidas y la economía mundial permanece en un estado frágil.

 

La notable expansión económica que experimentaron los mercados emergentes en los últimos años, y que había actuado como motor de la economía mundial, se ha desacelerado, mientras que muchas economías avanzadas siguen estancadas en niveles bajos de crecimiento.

 

Esto sucede en un contexto de desempleo elevado, especialmente entre los jóvenes, y con escaso margen de maniobra en el terreno fiscal para apoyar a los más vulnerables. Queda todavía mucho por hacer para borrar las cicatrices sociales de la crisis.

 

Y la sola reactivación del crecimiento no será suficiente. La reciente publicación de la OCDE Todos juntos: ¿Por qué reducir la desigualdad nos beneficia? muestra que, durante las últimas tres décadas, en muchos países, la población con el 40% de menores ingresos apenas se ha beneficiado del crecimiento económico, y en algunos casos, ha visto caer sus salarios en términos reales. Cuando un grupo tan amplio obtiene tan pocos beneficios del crecimiento económico, queda claro que ha llegado el momento de cambiar.

 

Todo esto está sucediendo mientras la cuenta regresiva del carbono sigue su marcha. En la COP21 de diciembre enfrentaremos un momento decisivo para nuestra era: si en París no alcanzamos un acuerdo sustancial que permita limitar el incremento de la temperatura global a menos de 20C hacia el final del siglo, enfrentaremos una posibilidad real de cambio climático de dimensiones catastróficas, que ocasionaría daños sin precedente no sólo al entorno natural, sino también a la vida de las personas y a nuestras economías.  

 

Pero ahora disponemos de una oportunidad única para actuar. La Agenda de Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) adoptada por 193 países el mes pasado, proporciona a la comunidad internacional un marco completo y ambicioso para acabar con la pobreza y trazar un futuro más próspero, incluyente y sostenible para todos.

 

Los ODS ponen énfasis en la reducción de la pobreza, pero incluyen también otros aspectos sociales, medioambientales y económicos fundamentales para el bienestar de las personas y la salud del planeta. Incorporan aspiraciones universales y es responsabilidad de todos los países, sin importar su grado de desarrollo, asegurar su implementación.

 

No cabe duda de que se trata de una larga y compleja lista de tareas pendientes que es indispensable abordar.Pero en lugar de abrumarnos por la magnitud de la responsabilidad, debemos actuar. Cada uno de ustedes, sentados en esta sala, tiene una importante función que desempeñar.

 

 

La OCDE está desempeñando un papel decisivo

 

En la OCDE hemos estado a la vanguardia de los esfuerzos por cambiar la forma como se mide el progreso. Durante más de doce años, los Foros Mundiales de la OCDE han trazado el camino para situar el bienestar en el centro de las políticas públicas. Al subrayar el papel de las estadísticas para orientar la acción, hemos contribuido a reorientar las políticas, de modo que vayan “más allá del PIB” y se enfoquen en las múltiples facetas del bienestar que importan para la vida de las personas.

 

En 2011, lanzamos la Iniciativa para una Vida Mejor (BLI) para hacer de la medición y el análisis del bienestar uno de los aspectos clave de nuestra labor. Y hoy mismo presentaré la tercera edición de nuestra publicación emblemática sobre la medición del bienestar, ¿Cómo va la vida? (How’s Life?)

 

La tercera edición de ¿Cómo va la vida? destaca que en los países más afectados por la crisis no sólo se ha producido un estancamiento de los ingresos y un aumento del desempleo, sino también un menor nivel de satisfacción hacia la vida, una menor confianza en las instituciones y un estancamiento de las tasas de fecundidad.

 

El informe también muestra los efectos de las grandes desigualdades en los niveles de bienestar de las personas. Por ejemplo, las personas con un mayor nivel educativo suelen vivir más años: ¡a los 30 años, dependiendo del país, la esperanza de vida de los hombres con educación superior es entre 4 y 18 años mayor que la de los hombres que sólo cursaron la educación primaria!

 

Esta situación es inaceptable. Pero hacer un diagnóstico de lo que está mal sólo es el primer paso. Si realmente queremos mejorar la vida de las personas, tenemos también que transformar la forma como se formulan las políticas. Necesitamos nuevas herramientas y enfoques para no repetir los errores del pasado.

 

 

Nuevas herramientas y nuevos enfoques

 

En la OCDE somos plenamente conscientes de esta necesidad. Por ello hemos sido pioneros en desarrollar nuevas iniciativas como “Nuevos Enfoques ante los Retos Económicos” (NAEC) y “Todos Juntos para un Crecimiento Incluyente”, las cuales buscan analizar escenarios multidimensionales a fin de detectar potenciales alternativas y sinergias entre los distintos objetivos de las políticas. Hemos lanzado asimismo un importante proyecto sobre la calidad del empleo, y utilizamos nuestro marco de bienestar para otros análisis, como nuestros Estudios Económicos por País, nuestros Análisis de Bienestar Regional y los Estudios Multidimensionales de países como Myanmar, Uruguay, Perú, Kazakstán o Marruecos.

 

De cara al futuro, los ODS nos ofrecen una oportunidad única para seguir colocando el bienestar en el centro de la formulación de políticas. La OCDE ha asumido el compromiso de ser un socio clave para alcanzar estos ambiciosos objetivos. Por la amplitud de nuestra labor y la utilidad de nuestros conocimientos especializados para los diecisiete ODS y las 169 metas, estamos en una posición ideal para ayudar a los países a poner en marcha las nuevas políticas y dar seguimiento a los avances registrados hasta la fecha límite de 2030. La OCDE puede ser el GPS que necesitaremos para avanzar en todos estos objetivos.

Para promover políticas centradas en el bienestar, es también fundamental que los países colaboren entre sí. Tenemos mucho que aprender de los demás. Es por eso que eventos como este Foro son tan importantes. Durante los próximos tres días, escucharemos a personas de todo el mundo con distintas experiencias exponer de qué forma los nuevos enfoques se están haciendo realidad en sus respectivos sectores y contextos nacionales.

 

 

Merece lo que sueñas

 

No puedo imaginar un lugar mejor que México, mi país, para celebrar este evento. Le agradecemos al Presidente Peña Nieto, y al entonces Canciller, José Antonio Meade, el haber propuesto a México como sede. México ha sido un miembro activo de la OCDE durante más de dos décadas y trabaja en todos los ámbitos a fin de mejorar el bienestar de su población y el funcionamiento de sus instituciones.

 

Hemos establecido relaciones pioneras de colaboración con ciertas entidades y regiones mexicanas como Chihuahua, Morelos, la zona conurbada del Valle de México, Tlaxcala y Puebla, para aplicar el marco regional de bienestar de la OCDE en la formulación de políticas. Jalisco ha sido un socio clave en la organización de este Foro y esperamos en breve también trabajar con Jalisco en los temas aludidos.

 

El INEGI lanzará mañana su sitio web “Medición del Bienestar Regional en los Estados Mexicanos”, en colaboración con la OCDE. La lectura de los resultados será interesante. Para adelantarles algunos datos, el estudio muestra que la diferencia entre el peor y el mejor estado en términos de esperanza de vida es de 4 años, y que las personas de los estados más ricos tienen una probabilidad 7 veces mayor de concluir su ciclo educativo que las de los estados más pobres. Estos datos serán de gran utilidad para estimular y diseñar políticas que mejoren la calidad de vida de los mexicanos.

 

Señoras y señores,

 

Transformar las políticas públicas supone reformar instituciones y estructuras políticas que nos han acompañado durante mucho tiempo. No es una tarea fácil. Pero lo valioso nunca es fácil. Como dijo en una ocasión Octavio Paz, el Nobel mexicano: “Merece lo que sueñas”.

 

En la OCDE, nuestros sueños son ambiciosos y trabajamos para asegurarnos de que estamos diseñando, hoy, mejores políticas para una vida mejor, en beneficio de las generaciones futuras.

 

¡Muchas gracias!