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OECD Secretary-General

Mobile World Congress 2019: “Invirtiendo en la Transformación Digital”

 

Discurso de Ángel Gurría

Secretario General de la OCDE

Barcelona, España - 25 de febrero de 2019

(Preparado para su distribución) 

 

 


Señores Ministros, Secretarios, Señoras y Señores,


“Invirtiendo en la Transformación Digital”: ¡Cuánto nos apasiona este tema en la OCDE!


Es un honor estar aquí con ustedes, las personas que hacen posible esta gran transformación en América Latina. Quiero agradecer al equipo del Mobile World Congress por la organización anual de este evento tan importante.

 

La digitalización transforma nuestras sociedades

La digitalización está cambiando las vidas de los ciudadanos en todo el mundo. La velocidad del cambio es extraordinaria. América Latina y el Caribe no son excepciones. Entre 2014 y 2017, el acceso de banda ancha móvil en la región pasó de 50 a 70 abonados por cada 100 personas conectando a Internet a muchas personas por primera vez. ¡En sólo tres años!


Las tecnologías digitales tienen un potencial enorme para impulsar la innovación, ampliar el acceso a la información, a nuevos mercados, difundir la atención médica a través de la telemedicina o dotar a los gobiernos de instrumentos que les permiten ser más eficientes y prestar servicios públicos de mayor calidad. Tenemos ciudades inteligentes, infraestructuras inteligentes, casas inteligentes… la lista es larga. Y los beneficios llegan prácticamente a todos los aspectos de nuestras sociedades.


Sin embargo, la ola digital también trae consigo nuevos desafíos. Según nuestras estimaciones, el 14% de los empleos en los países de la OCDE están muy expuestos a la automatización, y otro 32% podría experimentar transformaciones importantes en 10 o 20 años.


Los mercados también están cambiando: el dinamismo empresarial se ha debilitado en muchos países y el creciente grado de concentración de las industrias europea y norteamericana puede derivar en que algunos actores consigan posiciones dominantes en los mercados. Nuestros sistemas tributarios también se enfrentan a los retos que plantean modelos de negocio cada vez más más globales. Y ¿qué me dicen de nuestros hogares? El impacto de las tecnologías digitales en nuestras familias, en nuestros niños y adolescentes: ¿sabían que un 9% de los jóvenes de 15 años afirma haber sufrido ciberacoso?2 Son desafíos que tenemos que enfrentar juntos.

 

La digitalización se está expandiendo, pero aún no llega a todos

En América Latina tenemos otro reto fundamental: la inclusión digital. Si bien reconocemos el creciente acceso a la banda ancha móvil en la región, una gran porción de la población sigue desconectada: a finales de 2016, casi 270 millones de latinoamericanas y latinoamericanos seguían sin conexión a Internet (cerca del 43% de la población).


Además, la calidad del acceso a Internet es, con frecuencia, deficiente. Sólo una quinta parte de la población de América Latina está abonada a banda ancha fija y las velocidades de descarga son muy inferiores a las de la media de la OCDE. Por ejemplo, la velocidad promedio en términos reales (es decir, no la velocidad anunciada) de conexión en Corea es de unos 29 megabits por segundo; mientras que en Argentina, Brasil, Colombia y Perú no llega a 7.

 

La inversión es clave para garantizar un futuro digital incluyente y sustentable 

Para que la transformación digital sea incluyente, los países deben promover un acceso más amplio, más asequible y de mayor calidad a las redes y servicios de comunicación. Esto es crucial, porque el acceso universal facilita la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas.


Además, invertir en infraestructura y servicios digitales interconectados y convergentes, puede ayudar a superar las brechas digitales y favorecer la innovación, como indicó la Declaración Ministerial de la OCDE sobre la Economía Digital de 2016, que firmaron varios países de América Latina y el Caribe (por ejemplo, Argentina, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador y México).


Muchos dispositivos, incluidos los que operan con Inteligencia Artificial, necesitarán transmitir en tiempo real enormes cantidades de datos. Así, para lograr soportar la demanda de capacidad y velocidad de las redes, se requiere invertir en la nueva generación de banda ancha móvil, la 5G, así como continuar con el despliegue de infraestructura fija.

 

Los gobiernos tienen un papel importante en la promoción de la inversión digital

Los gobiernos tienen un papel clave en la mejora del acceso a redes de comunicaciones fijas y móviles. La OCDE ha identificado en sus estudios los obstáculos que los países deben abordar para impulsar la disponibilidad y la calidad de los servicios de banda ancha.


El incremento exponencial de datos en las redes de comunicaciones genera nuevas necesidades de inversión en la transformación digital. Para el despliegue exitoso de las redes 5G, y a medida que las redes móviles complementan más las redes fijas, se agudizan los desafíos tradicionales de regulación de telecomunicaciones.


Por ello, hay que agilizar el procedimiento de concesión de derechos de vía para el despliegue de infraestructura, la gestión eficiente del espectro, el despliegue y el acceso a las instalaciones de redes troncales y de retorno (conocidas en inglés como backhaul y backbone), así como nuevas formas de compartir la infraestructura. En este sentido, las políticas y medidas regulatorias que fomenten la competencia, promuevan la inversión en redes fijas y móviles y reduzcan los obstáculos al despliegue de infraestructuras son clave para una transformación digital incluyente.


La reforma de las telecomunicaciones que México llevó a cabo en 2013 es un buen ejemplo de cómo los gobiernos pueden tomar la iniciativa y avanzar hacia economías más digitales. Con base en las recomendaciones de la OCDE, la reforma permitió que el número de subscriptores a la banda ancha móvil aumentara en 50 millones, al tiempo que los precios se redujeron hasta un 81% entre 2013 y 2018. Confío en que el estudio que actualmente elabora la OCDE sobre telecomunicaciones y radiodifusión en Brasil contribuya a lograr resultados similares.


Por otro lado, los gobiernos de América Latina y el Caribe también deben redoblar esfuerzos para reducir las brechas digitales, que responden a diferencias en educación, género, ingresos y área geográfica. Como señala el estudio “Políticas de banda ancha para América Latina y el Caribe”, publicado conjuntamente por la OCDE y el Banco Interamericano de Desarrollo en 2016, esto requiere un programa integral de políticas que ayude a ampliar el acceso a la oferta y la demanda de tecnologías digitales.

 

El apoyo de la OCDE

La OCDE puede y quiere apoyar este esfuerzo. En dos semanas culminaremos la primera fase de nuestro proyecto insignia, Going Digital, que incluye un marco de políticas integradas, nuevas herramientas de medición y recomendaciones prácticas sobre cuestiones clave de política en la era digital, con el objetivo de poner a los ciudadanos y sus necesidades en el centro de la toma de decisiones.


En este contexto, celebramos la voluntad reformista de Colombia y Brasil, con los que estamos trabajando en estudios Going Digital. Los informes se centrarán en facilitar enfoques que permitan a todos los niveles de gobierno sacar partido de la transformación digital.


Por último, el crecimiento del “Internet de las cosas”, la Inteligencia Artificial y los flujos de datos a escala global requieren cooperación multilateral y lazos fuertes entre todas las partes interesadas, para así poder afrontar cuestiones complejas como la gobernanza de datos, la privacidad, la ética, la seguridad digital, así como las implicaciones fiscales.



La OCDE está firmemente comprometida con las normas internacionales dirigidas a igualar el terreno de juego para todos en la era digital, también en el G20 y el G7. El Proyecto de la OCDE y del G20 de un Marco Inclusivo sobre la Erosión de la Base Imponible y el Traslado de Beneficios (BEPS, por sus siglas en inglés), y nuestros esfuerzos por desarrollar principios que fomenten la confianza en y la adopción de la Inteligencia Artificial, son solo dos ejemplos que apuntan hacia la visión más amplia que nos mueve: ayudar a los países a materializar una transformación digital que mejore las vidas de todos los ciudadanos.

 

Ministros, Secretarios, Señoras y Señores,

La globalización y el rápido avance de las tecnologías digitales están facilitando el progreso en numerosas áreas, pero también generan nuevos retos que trascienden fronteras. Abordarlos requiere que nuestros países y las organizaciones como la OCDE unamos fuerzas para avanzar, juntos, hacia economías digitales incluyentes y sustentables que no dejen a nadie atrás.


Pueden contar con el apoyo de la OCDE en estos tiempos tan complejos y, al mismo tiempo, tan apasionantes.  Muchas gracias.

 

 

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