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OECD Secretary-General

Presentación del Estudio “Going Digital in Colombia”

 

Discurso de Ángel Gurría

Secretario General de la OCDE

25 de octubre de 2019 - Bogotá, Colombia

(Versión para su distribución)

 

 

Ministra Constaín, señoras y señores:


Me da mucho gusto estar en Bogotá para presentar el Estudio de la OCDE sobre Transformación Digital: “Digitalizando Colombia”. Quiero agradecer al Gobierno colombiano su apoyo y su compromiso con este ambicioso proyecto.


Este estudio da seguimiento al proyecto horizontal de la OCDE “Going Digital”, que presentamos en marzo y que tiene como fin ayudar a los responsables de la formulación de políticas públicas para facilitar la transición a una economía cada vez más digital.

 

Aprovechar la transformación digital 

Durante los últimos años, Colombia ha estado creciendo rápidamente y convergiendo hacia niveles de vida más elevados. Las tasas de crecimiento promedio anual han sido de las más altas de América Latina y el Caribe; de hecho, muy superiores al promedio de la OCDE. Entre el 2008 y el 2017, el PIB de Colombia creció un promedio de 3.8% en términos reales, en comparación al promedio de la OCDE que fue un 1.7%. De acuerdo con el Estudio Económico de Colombia 2019 que presentamos ayer, el crecimiento seguirá siendo fuerte en 2019 y 2020, ubicándose en cerca de 3.5%.


La transformación digital ya está impulsando este crecimiento, y el gobierno colombiano ha tomado medidas importantes para aprovechar las oportunidades que presenta. En 2018 aprobó el Pacto por la Transformación Digital de Colombia. En 2019 introdujo el plan El Futuro Digital es de Todos y hace apenas unos meses aprobó una ley para modernizar el sector de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC). Estos instrumentos permitirán incrementar la cantidad de hogares y empresas colombianas con acceso a banda ancha y contribuirán a cerrar la brecha digital.


A pesar de estos avances, Colombia todavía se enfrenta a una serie de desafíos estructurales que afectan su capacidad de aprovechar los beneficios de la digitalización.


Un campo crucial es la educación. De acuerdo con el estudio de la OCDE Panorama de la Educación 2018, casi dos de cada tres estudiantes colombianos no tienen las destrezas básicas en lectura y matemáticas, en comparación con el promedio de la OCDE, que es de uno de cada cinco. Al mismo tiempo, solo la mitad de los adultos colombianos cuenta con educación secundaria, frente al promedio de tres cuartas partes de los adultos de la OCDE. Asimismo, el nivel de conocimiento de inglés en Colombia es bajo aun en comparación a otros países de América Latina. El dominio del inglés es otro elemento fundamental para promover el uso de tecnologías digitales y una mayor conectividad.


Además, los niveles de informalidad en Colombia son altos (con una tasa de empleo informal cerca del 50%). La informalidad afecta negativamente la capacidad de los trabajadores parar mejorar sus habilidades y destrezas digitales, así como los incentivos para innovar y para incrementar los recursos disponibles para financiar dicha innovación.


Enfrentar con éxito estos desafíos para la modernización de la economía resulta crucial para insertar a Colombia de lleno en la transformación digital. Más allá de los desafíos inherentes al desarrollo incluyente, nuestro estudio destaca tres líneas de acción críticas para sacar el máximo provecho de esta transformación.

 

Primero, una Estrategia Digital Nacional

La primera de ellas es el desarrollo de una Estrategia Digital Nacional que establezca una visión a largo plazo, con objetivos claros que permitan a las personas, empresas e instituciones sumarse a la transformación digital. Esta Estrategia la debiera desarrollar el Gobierno a través de un proceso en el que puedan participar todas las partes interesadas, incluyendo representantes del mundo empresarial y del mundo académico. Seguidamente, el gobierno debiera someter la propuesta a consulta pública y crear una propuesta final basada en el resultado, garantizando así un proceso incluyente.


Para asegurar el éxito de la Estrategia, Colombia necesita dedicarle recursos. Solo el 1.5% del presupuesto provisional para 2019-2022 se destina al Pacto por la Transformación Digital, que se financia en su mayor parte con cargo a un impuesto dirigido únicamente al sector de las telecomunicaciones. Las políticas de digitalización benefician a todos los sectores de la economía y de la sociedad, y por consecuencia debieran financiarse con los ingresos del conjunto de las administraciones públicas.


En ese sentido, es fundamental reforzar el papel de la Comisión Intersectorial para el Desarrollo de la Economía Digital, como órgano de coordinación responsable de aplicar y supervisar la Estrategia.

 

Segundo, la competencia en el sector de las telecomunicaciones

En segundo lugar, es fundamental incrementar la competencia en el sector de las telecomunicaciones. La concentración del mercado de las telecomunicaciones sigue siendo alta. Los tres principales operadores acaparan cerca del 73% de las conexiones de banda ancha del país. En los servicios de datos móviles, la concentración es todavía mayor, pues una sola empresa absorbe cerca del 54% de las líneas de datos prepagados.


Esta falta de competencia se traduce en precios más altos. De acuerdo con el estudio de la OCDE, un paquete de internet de alto consumo fijo en Colombia cuesta 2.5 veces lo que se paga en promedio en los demás países. Esto limita los niveles de conectividad de los colombianos. De hecho, a pesar de haber registrado un importante incremento en las conexiones durante los últimos años, Colombia sigue teniendo la penetración de banda ancha más baja de los países de la OCDE, con 52 subscripciones móviles y 13 fijas por cada 100 habitantes, en comparación con un promedio de la OCDE de 110 subscripciones móviles y 31 fijas por cada 100 habitantes.


En diciembre tendrá lugar una subasta multibanda con potencial de nivelar el campo de juego del mercado, de tal modo que aquellas compañías que no tienen acceso a espectro de baja frecuencia tendrán la oportunidad de obtenerlo. Además, la subasta podrá contribuir a extender la cobertura necesaria en Colombia.


También es de suma importancia preservar la independencia del nuevo “regulador convergente”, que supervisa los sectores de telecomunicaciones y radiodifusión; garantizar su autonomía, inclusive su autonomía financiera; y asegurar que su órgano de gobierno sea nombrado mediante procesos transparentes basados en el mérito. El Estudio presenta otras recomendaciones clave.

 

Tercero, preparar la fuerza de trabajo para la transformación digital

En tercer lugar, muchos colombianos todavía carecen de las habilidades y destrezas informáticas básicas. Una cuarta parte de los que utilizan una computadora no son capaces de enviar correos electrónicos con archivos adjuntos, y una tercera parte no puede conectar otros dispositivos, como impresoras.


Para satisfacer las necesidades laborales del futuro, es necesario seguir invirtiendo en la educación general, el aprendizaje de adultos y la formación a lo largo de la vida.


Gracias a algunos programas, como Computadores para Educar, se ha logrado dotar a las escuelas colombianas de computadoras y ofrecer formación en TIC a maestros y padres. Sin embargo, estos programas requieren nuevas fuentes de financiamiento, y debieran ampliarse a las personas en edad de trabajar que buscan empleo.


Para los trabajadores que se han visto desplazados por la digitalización, nuestro estudio propone aprovechar las oportunidades digitales para mejorar las políticas del mercado de trabajo y la protección social. El uso de big data podría ayudar a Colombia a mejorar la correspondencia entre la oferta y la demanda de trabajo, a hacer más efectiva la protección social y a reducir la informalidad en el mercado laboral. También es importante seguir utilizando las tecnologías digitales para simplificar el registro de empresas y trabajadores, con iniciativas como la Ventanilla Única Empresarial.

 

Señoras y Señores,


La transformación digital está cambiando el futuro de nuestros países. Hay que hacerla cambiar nuestro presente. Colombia ha realizado, y continúa realizando, grandes esfuerzos para entrar de lleno a la transformación digital. Hay que acelerar el paso y tener siempre presente que la digitalización puede ser un instrumento eficaz para el desarrollo, pero son las políticas, los marcos regulatorios, las instituciones, la competencia, la capacitación, las que definen su eficacia.


La OCDE está lista para seguir apoyando a Colombia en su esfuerzo para diseñar, desarrollar y poner en marcha mejores políticas digitales para promover el crecimiento incluyente y sustentable que merecen todas y todos los Colombianos. ¡Cuenten con nosotros! Muchas gracias.

 

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